Chipre se sitúa en la isla homónima, en los confines de Europa o, si atendemos a criterios estrictamente geográficos, en los confines de Asia. Y es que Chipre es un país a medio camino entre ambos continentes, si bien histórica, política y culturalmente está claramente adscrito a Europa. En concreto se halla al sur de la península de Anatolia, es decir Turquía, y al oeste del levante mediterráneo. Por tanto, no tiene fronteras terrestres con ningún país... aunque vamos a ver que su situación política es complicada. Perteneció a Reino Unido hasta 1960, cuando obtuvo la independencia. Sin embargo, Londres mantiene dos bases militares soberanas en territorio chipriota, Acrotiri y Dhekelia, situadas al sur y este de la isla. La República de Chipre controla dos tercios del territorio ya que el tercio norte se constituye en la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, sin reconocimiento internacional. Esto se debe a la partición realizada en la isla en 1974, cuando el ejército turco se hizo con el norte aunque el riesgo de que toda la isla pasase a Grecia. De esta manera, el país está dividido entre la comunidad grecochipriota y la turcochipriota, con Nicosia, la capital, dividida también en dos por un muro de separación.
Como ya hemos mencionado, Nicosia es la capital del país, siendo otras ciudades importantes Limasol y Lárnaka. Chipre es la tercera isla más extensa del Mediterráneo, por detrás de Sicilia y Cerdeña. Chipre está muy unido a Grecia, tanto por motivos culturales como históricos y políticos. Incluso su geografía se parece, ya que ambos países tienen climas parecidos y son montañosos, llamándose el pico más alto en los dos el monte Olimpo. El lo económico, destacan los servicios, estando perjudicado por la división de la isla. A pesar de esto, desde la integración en la Unión Europea en 2004 y en el euro su situación ha mejorado considerablemente y su nivel de desarrollo es semejante al de otros países del sur de Europa.










