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Los clásicos Disney

Todos los que vivimos en los llamados países occidentales hemos crecido con las películas de la factoría Disney. La llamada fábrica de los sueños, que lleva desde los años 30 dándonos filmes únicos que se inscriben en los llamados clásicos de Disney, los únicos que se pueden considerar canon de la compañía. Desde el primero, estrenado en el año en que nació mi abuela, hasta el último el año pasado (con otro ya preparado para este 2023).

Mucho ha cambiado la sociedad desde la primera película, Blancanieves y los Siete Enanitos, hasta las estrenadas en los últimos años. Ha cambiado cómo se presenta a hombres y mujeres, la diversidad étnica o las temáticas incluidas.

A continuación vamos a ver cuáles son los clásicos Disney, junto a su año de estreno.

  1. Blancanieves y los Siete Enanitos (1937)

  2. Pinocho (1940

  3. Fantasía (1940)

  4. Dumbo (1941)

  5. Bambi (1942)

  6. Saludos Amigos (1942)

  7. Los Tres Caballeros (1944)

  8. Música Maestro (1946)

  9. Las aventuras de Bongo con Mickey y las judías mágicas (1947)

  10. Tiempo de melodía (1948)

  11. La leyenda de Sleepy Hollow y el Señor Sapo (1949)

  12. La Cenicienta (1950)

  13. Alicia en el País de las Maravillas (1951)

  14. Peter Pan (1953)

  15. La Dama y el Vagabundo (1955)

  16. La Bella Durmiente (1959)

  17. 101 Dálmatas (1961)

  18. Merlín el encantador (1963)

  19. El Libro de la Selva (1967)

  20. Los Aristogatos (1970)

  21. Robin Hood (1973)

  22. Lo mejor de Winnie the Pooh (1977)

  23. Los rescatadores (1977)

  24. Tod y Toby (1981)

  25. Taron y el caldero mágico (1985)

  26. Basil, el ratón superdetective (1986)

  27. Oliver y su pandilla (1988)

  28. La Sirenita (1989)

  29. Los rescatadores en Cangurolandia (1990)

  30. La Bella y la Bestia (1991)

  31. Aladdín (1992)

  32. El Rey León (1994)

  33. Pocahontas (1995)

  34. El Jorobado de Notre Dame (1996)

  35. Hércules (1997)

  36. Mulán (1998)

  37. Tarzán (1999)

  38. Fantasía 2000 (2000)

  39. Dinosaurio (2000)

  40. El Emperador y sus locuras (2000)

  41. Atlantis: El imperio perdido (2001)

  42. Lilo y Stitch (2002)

  43. El Planeta del Tesoro (2002)

  44. Hermano oso (2003)

  45. Zafarrancho en el rancho (2004)

  46. Chicken Little (2005)

  47. Descubriendo a los Robinson (2007)

  48. Bolt (2008)

  49. Tiana y el sapo (2009)

  50. Enredados (2010)

  51. Winnie the Pooh (2011)

  52. ¡Rompe Ralph! (2012)

  53. Frozen (2013)

  54. Big Hero 6 (2014)

  55. Zootrópolis (2016)

  56. Vaiana (2016)

  57. Ralph rompe Internet (2018)

  58. Frozen II (2019)

  59. Raya y el último dragón (2021)

  60. Encanto (2021)

  61. Mundo extraño (2022)

Las familias de las lenguas europeas



Familias de las lenguas europeas:

Romances o neolatinas (español, francés, portugués, italiano, rumano, catalán, gallego, sardo, occitano, asturleonés...). El español es la segunda lengua materna más hablada del mundo.

Germánicas (inglés, alemán, neerlandés, sueco, danés, noruego, frisón, islandés, luxemburgués, feroés...). El inglés es la lengua franca global y oficial en numerosos países.

Eslavas  (ruso, polaco, ucraniano, checo, serbio, búlgaro, croata, bielorruso, eslovaco, bosnio, esloveno, macedonio, montenegrino...). Serbio, croata, bosnio y montenegrino forman una unidad lingüística llamada serbocroata y sus diferencias son más políticas que reales. Lo mismo ocurre con el macedonio y el búlgaro.

Celtas (bretón, gaélico escocés, galés, irlandés, manés...). Vestigios de las lenguas celtas de la Antigüedad que siguen hablándose a pesar de su retroceso ante el inglés o el francés. Especialmente impulsadas en sus países son el Irlandés y el Galés.

Bálticas (letón, lituano).

Otras lenguas indoeuropeas: griego, albanés y armenio.

Lenguas europeas que no son indoeuropeas: húngaro, finés, estonio, turco, georgiano, azerí. El finés, estonio y húngaro tienen nexos comunes, así como el turco y azerí.

Única lengua europea aislada (sin lazos con ninguna otra): euskera.


Ab Urbe condita

En Europa utilizamos el calendario juliano o gregoriano (muy parecidos) desde hace siglos, basado en el nacimiento de Cristo. Este es aproximado porque según algunos estudios Cristo nació en realidad en torno al año cuatro antes de Cristo (por muy paradójico que suene).

En cualquier caso, estamos acostumbrados a este calendario creado por Julio César con la ayuda de científicos de Alejandría en el siglo I a. C. Después se estandarizó que se contase desde el supuesto nacimiento de Cristo, como ya hemos mencionado. Por otro lado, el calendario juliano no era del todo preciso y el papa Gregorio XIII lo terminó de ajustar, adelantando 13 días, manteniéndose desde entonces intacto.

Hay muchos más calendarios en el mundo, pero el gregoriano es con diferencia el más utilizado debido a que se comenzó a emplear en Europa Occidental (primero en los países católicos y luego en los protestantes y ortodoxos) y en sus colonias y de ahí al resto del mundo. Otros calendarios difieren por motivos religiosos y culturales, como el calendario islámico, que cuenta los años desde la Hégira (huida de Mahoma de La Meca en nuestro año 622); o los calendarios budistas (año 2565), chino (4718) o hebreo (5781).

Otro calendario, aunque ya en desuso, es el que utilizaban los romanos para cuestiones formales en la Antigüedad, llamado comúnmente Ab Urbe condita (desde la fundación de la Ciudad, en latín). Contaban desde la supuesta fundación de Roma, correspondiente a nuestro año 753 antes de Cristo. Así, el año 1 de nuestra era correspondió con el año romano 754 Ab Urbe condita y 2021 sería el 2774.

Estuvo vigente aproximadamente hasta el siglo VI d. C, cuando se comenzó a contar desde el cálculo aproximado del nacimiento de Cristo, pero aun así se siguió utilizando hasta bien entrada la Edad Media . La ciudad de Roma había perdido buena parte de su influencia y el Imperio Romano de Occidente ni siquiera existía ya, de ahí ese cambio. 

Ab Urbe condita. La era de la fundación de Roma - Histórico Digital 

Moneda mostrando al emperador Adriano y la fecha de su acuñación Ab Urbe condita (121 de la era cristiana). No solía emplearse en las monedas. 

Lo curioso es que los romanos no empleaban este calendario en su día a día. En la República, preferían contar desde la creación de la República romana (en nuestro 509 a. C.) o bien nombrar los años según quiénes hubiesen sido los cónsules en cada año. Hay que recordar que los dos cónsules eran los dos magistrados más poderosos de la República, con mando militar. En época del Imperio se prefería contar los años desde el comienzo del reinado del emperador de turno.

Para saber a qué año de nuestro calendario equivale uno Ab Urbe condita, solo hay que restarle 753, pudiendo ser anteriores al nacimiento de Cristo, evidentemente.

Además, en algunas provincias se utilizaban otros calendarios. Era el caso de Hispania (actuales España y Portugal), en donde se utilizó durante mucho tiempo el calendario de la Era Hispánica. Este parte desde nuestro año 38 a. C. El porqué de la elección de esta fecha no está claro, aunque se cree que podría ser por la instauración de Hispania como provincia tributaria del Imperio alrededor de ese año.

La Era Hispánica se empleó de manera oficial desde el reino visigodo de Toledo y durante toda la Edad Media, coexistiendo con la era cristiana. Hasta el siglo XIV se utilizó en la Corona de Aragón, al igual que en Castilla. En Portugal se utilizó un poco más, hasta el siglo XV y también en Navarra, por lo que sobrevivió siglos. Así, para saber a qué año de nuestro calendario equivale uno de la Era Hispánica solo hay que sustraerle 38 años.

De esta manera, vemos que contar el tiempo es muy variable y depende de la cultura, historia o religión de cada pueblo. Incluso los calendarios pueden elaborarse según el cálculo solar (como el nuestro) o lunar (como el islámico). 

 

BIBLIOGRAFÍA

F. MARQUÉS, N.  Un año en la Antigua Roma. Barcelona: Espasa, 2018.

Los Premios Princesa de Asturias

 

Escudo de la Fundación Princesa de Asturias.

Ayer se entregaron los Premios Princesa de Asturias de 2020. Como todo en este complejo año, la ceremonia se vio afectada por la pandemia de covid-19 y tuvo que ser reducida, además de que varios de los premiados no pudieron acudir a Oviedo a recoger este prestigioso galardón.

Inspirados por los Premios Nobel, en Suecia, los Premios Princesa de Asturias comenzaron en 1981 con el nombre de Premios Príncipe de Asturias, debido a que el actual rey, Felipe VI, era entonces el príncipe de Asturias, título tradicional para el heredero al trono español desde época de la Corona de Castilla. En 2014 Felipe fue proclamado rey y su hija Leonor pasó a ser la princesa de Asturias, motivo del cambio de nombre.

La primera edición fue en 1981, siendo el debut público de Felipe de Borbón. 

Los premios conmemoran a personas e instituciones para reconocer su labor en aspectos humanísticos, sociales, culturales, científicos o deportivos. Los premios no se limitan a personas e instituciones de España sino que son internacionales desde 1990, aunque el ámbito hispánico e iberoamericano tienen especial reconocimiento y hasta ese año eran los únicos que recibían premios. Así mismo, en 2005 fueron reconocidos por su excepcional contribución al patrimonio cultural de la Humanidad por la UNESCO.

En 1980 se creó la Fundación Príncipe de Asturias, por lo que justo este año cumple 40 años. Son los miembros de la Fundación los que eligen a los premiados cada año. Siempre se celebran en la capital de Asturias, Oviedo, que de esta manera es publicitada en todo el mundo. Este año no se han podido celebrar en el Teatro Campoamor, sede habitual de los premios, debido a las limitaciones impuestas por la pandemia.

Imagen de los premios del año pasado.

Cada premio consta de un diploma, una escultura de Joan Miró, una insignia con el escudo de la Fundación y 50.000 euros. Si el premio fuese compartido, algo muy habitual, cada galardonado recibiría su parte correspondiente. Para recibir el dinero y la escultura, los galardonados deben acudir a Oviedo a recogerlos. Si no, no reciben esa parte del premio.

En 1981 existían seis categorías: Artes, Ciencias Sociales, Cooperación Internacional, Investigación Científica y Técnica, Letras y Comunicación y Humanidades. En 1986 se sumó el premio a la Concordia (el equivalente al Nobel de la Paz) y en 1987 el de Deportes, sumando actualmente esas ocho categorías.

El Premio de Comunicación y Humanidades se otorga a aquellos que sobresalgan en esos ámbitos. Desde 1981 lo han recibido instituciones y personalidades tan destacadas como María Zambrano, El País, la CNN, Umberto Eco, los institutos de lenguas europeas como el Cervantes o el British Council, National Geographic, Google o el Museo del Prado. Este último lo recibió el año pasado, en conmemoración de su bicentenario.

El Premio de las Artes se otorga a personas e instituciones que destaquen en arquitectura, pintura, cinematografía, música, escultura o danza. Entre los premiados destacan algunos como Luis García Berlanga, Eduardo Chillida, Fernando Fernán Gómez, Santiago Calatrava, Woody Allen, Norman Foster, Rafael Moneo o John Williams, compositor que lo ha recibido este año 2020.

El Premio de Ciencias Sociales se otorga a aquellos que resalten en campos como la Historia, antropología, geografía, Derecho, economía, sociología o psicología. Entre los premiados destacan Anthony Giddens, Mary Beard o el equipo arqueológico de los Guerreros de Terracota de China.

El Premio de Investigación Científica y Técnica se otorga a aquellos que contribuyan de manera significativa en los campos de la medicina, las matemáticas, la química, la física, la biología u otras disciplinas de ciencias. Destacan premiados como el equipo investigador de Atapuerca, Jane Goodall, Peter Higgs y muchos otros científicos.

El Premio de las Letras se otorga a quienes contribuyan decisivamente a la literatura y la lingüística. Destacan premiados como Mario Vargas Llosa, Camilo José Cela, el pueblo de Puerto Rico, Francisco Umbral o Amin Maalouf.

El Premio de Cooperación Internacional se concede a aquellos que contribuyan al conocimiento, el progreso y la fraternidad de los pueblos del mundo. Lo han recibido personalidades e instituciones como Jacques Delors, Mijaíl Gorbachov, ACNUR, Nelson Mandela, la Estación Espacial Internacional, el Programa ERASMUS de la ONU, Al Gore, la OMS, la Cruz Roja o la Wikipedia.

El Premio de la Concordia se concede a personas e instituciones que hayan contribuido a la paz, la lucha contra la pobreza, la enfermedad y las injusticias o a la defensa de la libertad y del patrimonio de la Humanidad. Entre los que han recibido esta categoría destacan, entre otros, Stephen Hawking, las comunidades sefardíes, Médicos Sin Fronteras, Adolfo Suárez, Cáritas, J.K. Rowling, el Camino de Santiago, Unicef, la ciudad de Berlín, la ONCE, la Unión Europea y, este año, los sanitarios contra la covid-19.

Finalmente, el Premio de los Deportes reconoce a aquellos que hayan logrado logros deportivos o hayan promovido los deportes en general. Al contrario que en los premios anteriores, la mitad de los galardonados han sido españoles, siendo la categoría en la que menos extranjeros han sido reconocidos. Entre aquellos que han recibido este premio destacan Juan Antonio Samaranch, Severiano Ballesteros, el Tour de Francia, las selecciones de baloncesto y fútbol de España, Rafa Nadal, Iker Casillas o la maratón de Nueva York.

Las lenguas mundiales

Hay miles de lenguas en el mundo, pero solo unas pocas tienen millones de hablantes dado que hay muchas que, por desgracia, están en peligro de extinción debido a la desaparición de sus miembros (casos de tribus aisladas) o a que la asimilación cultural les hace dejar de utilizar sus lenguas ancestrales para adoptar una lengua mundial. 

Las lenguas mundiales van cambiando con el tiempo. En su día el francés fue la principal lengua de comunicación internacional y desde hace décadas ha sido reemplazada por el inglés, dominante actualmente como lengua franca. En el pasado también fueron lenguas mundiales (aunque teniendo en cuenta que las comunicaciones eran precarias y que en el Viejo Mundo se desconocía la existencia de toda América, el interior de África y Oceanía) el latín, el griego o las lenguas túrquicas en Asia central. 

Actualmente hay varias lenguas que pueden considerarse mundiales debido a su extensión geográfica de hablantes, su prestigio, su uso en las relaciones internacionales o a su oficialidad en muchos países. Veamos cuáles son: 

INGLÉS

Países en donde el inglés es oficial (azul oscuro) o cooficial (azul claro).
 

Tiene más de 300 millones de hablantes nativos, que se alzan a casi 800 teniendo en cuenta también a sus hablantes como segunda lengua. Podría alcanzar unos 1.500 millones de hablantes en total, incluyendo a personas que estén aprendiéndolo. Es una de las lenguas oficiales de la Organización de Naciones Unidas (ONU). 

Es originario de Inglaterra, en el Reino Unido, y es una lengua indoeuropea de la rama germánica, aunque en sus inicios estuvo muy influenciada por el latín y, más tarde, el francés, por lo que su vocabulario latino es muy abundante (un 40 % aproximadamente). Además de en Reino Unido es oficinal en Canadá, Estados Unidos (varía según el estado, pero es la primera lengua), Bahamas, Belice, Jamaica, Guyana, muchas pequeñas islas caribeñas, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda. Es cooficial en otros muchos países que fueron colonias británicas, como India, Pakistán, Sudán, Nigeria, Sudáfrica, Kenia, Malasia, etc.; o estadounidenses, como Filipinas. 

Tiene numerosos dialectos debido a su extensión: en Reino Unido el inglés británico, con variedades como la de Inglaterra o la de Escocia, además de la irlandesa. Fuera de Europa destaca el estadounidense con sus variantes, el canadiense, el caribeño, el australiano o el del subcontinente indio.  

ESPAÑOL/CASTELLANO 


 Países en donde el español es oficial (azul oscuro) o donde tiene una presencia destacada (diferentes tonos de azul según su importancia). 

Supera los 400 millones de hablantes nativos, a los que se suman 60 millones más como segunda lengua. Así, en total tiene unos 560 millones de hablantes contando con aprendices, por lo que es la tercera lengua en el mundo solo tras el inglés y el chino mandarín. Es lengua oficial de la ONU. 

Se originó en la región de Castilla, en España, en concreto al norte de esta, entre las provincias de Burgos, La Rioja y Cantabria. Es una lengua indoeuropea de la rama latina al ser descendiente del latín vulgar. Por la expansión colonial española desde los siglos XV y XVI, se habla no solo en España sino también en numerosos países americanos, en donde es lengua oficial: México, las repúblicas centroamericanas, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Chile, Argentina y Uruguay. Además, es oficial en Guinea Ecuatorial y en la República Árabe Saharaui Democrática, que controla parte del Sahara Occidental. También está muy extendido en Estados Unidos, en especial en los estados del sur y suroeste como California, Texas, Nuevo México (en donde es cooficial), Arizona, Nevada, Colorado o Florida. Es lengua opcional en Filipinas y está extendido de manera relevante en el norte de Marruecos y en Andorra. 

Tiene numerosos dialectos, plenamente inteligibles entre sí: en España las variedades norteñas y las meridionales, destacando el andaluz y en canario en las islas Canarias. En América destaca el español mexicano, el caribeño, el centroamericano, el chileno, el rioplatense o el andino. A estos se suma el ecuatoguineano y el filipino y chavacano en Filipinas. 

FRANCÉS

Países en donde el francés es oficial (azul oscuro), cooficial (azul medio) o donde es hablado en la administración (celeste). Puntos verdes en donde hay minorías francófonas destacadas.
 

La antaño lengua franca global sigue siendo importante, como demuestran sus cifras: tiene casi 80 millones de hablantes nativos, que ascienden a unos 285 millones en total. Es otra de las lenguas oficiales de la ONU. 

Se originó en Francia y, debido a la expansión colonial de esta, se extendió a América y África, sobre todo. Es también una lengua latina descendiente del latín vulgar. Es oficial, además de en Francia, en Canadá (provincia de Quebec), Bélgica, Suiza, algunas islas caribeñas y dependencias francesas por el mundo. También es oficial en otros países, aunque no como primera lengua: Haití y muchos países africanos antiguas colonias francesas, como Níger, Chad, Madagascar, Malí, Senegal, Congo… además, se habla en otros países como Marruecos, Argelia, Túnez o Siria como lengua administrativa. 

En Europa tiene varios dialectos: francés septentrional (empleado como estándar), meridional, belga o suizo. Fuera de Europa destaca el francés quebequés, el cajún, el magrebí, el polinésico o el subsahariano. 

CHINO MANDARÍN

Países en donde el chino mandarín es oficial (verde oscuro) o donde está presente (otros tonos de verde según su relevancia). 
 

No está tan extendida globalmente como las anteriores, pero es muy importante debido a su volumen de hablantes: más de 800 millones nativos y más de 1.300 millones en total. También es lengua oficial de la ONU. 

Se inició en la zona centro-norte de China y está dentro de la rama de lenguas sino-tibetanas, muy extendidas por Asia oriental. Es lengua oficial de China, Taiwán y Singapur, aunque tiene también un número de hablantes destacado en países como Malasia, Vietnam o Filipinas. Tiene varios dialectos: el pekinés (estándar), el del noreste o el de las llanuras centrales chinas.

HINDUSTANÍ 
Países en donde el hisdustaní es oficial (verde oscuro y medio) o se habla en menor cantidad (verde claro).
 
Es el conjunto de lenguas que se habla en India y Pakistán, aunque recibe nombres distintos en cada país: hindi en India y urdu en Pakistán, aunque son inteligibles entre sí. Entre ambas superan los 300 millones de hablantes nativos, que aumentan a casi 500 millones en total. 

Se originó en el norte de la actual India y desde allí se extendió a otras zonas como Pakistán o el resto de India. Es una lengua indoeuropea de la rama indoirania. Es lengua oficial en India, Pakistán y Fiyi, aunque tiene hablantes en un número relevante en otros países como Guyana, Bután, Maldivas, Sri Lanka, Bangladés, Emiratos Árabes Unidos y Nepal. 

ÁRABE 


 Países y regiones en donde el árabe es oficial (verde oscuro) o se habla de manera secundaria (verde claro). 

Lengua muy importante tanto por su contingente de hablantes como por su relevancia como lengua de culto de la segunda religión del mundo, el islam. Supera los 200 millones de hablantes nativos, que aumentan a 450 millones en total. Es lengua oficial de la ONU. 

Se originó en la península arábiga y desde allí se extendió junto con la religión musulmana a partir del siglo VII. Es una lengua afroasiática de la familia semítica, que comparte con otras lenguas como el hebreo. Es oficial en muchos países: Arabia Saudí, Argelia, Baréin, Catar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Marruecos, Mauritania, Omán, Palestina, Siria, Sudán, Túnez y Yemen. Es cooficial en varios más como Somalia, Chad, Comoras o Israel. 

Tiene numerosas variantes regionales debido a su extensión, una estándar moderna (además está el árabe clásico, empleado en religión) y regionales como el árabe egipcio, el sirio, el tunecino o el marroquí. 

PORTUGUÉS 


 Países en donde el portugués es oficial. 

A pesar de que sus hablantes están muy concentrados en algunos países, el hecho de que sean un contingente tan numeroso hace que el portugués sea otra de las lenguas globales. De hecho, en número de hablantes total supera los 220 millones, localizados sobre todo en Brasil. 

Se originó en el norte de Portugal y tiene vínculos estrechos con el gallego. Es, como el español y el francés, una lengua indoeuropea de la familia latina. Es oficial en varios países además de Portugal: Angola, Brasil, Cabo Verde, Guinea-Bisáu, Guinea Ecuatorial, Mozambique, Santo Tomé y Príncipe y Timor Oriental, además de en la ciudad india de Goa y la china de Macao. Sus principales dialectos son el portugués europeo, el brasileño o el angoleño. 

RUSO

Países y regiones en donde el ruso es primera lengua (azul oscuro) o secundaria (claro).


Es otra lengua mundial debido a su extensión no solo por Rusia sino por casi todo el espacio postsoviético. Tiene más de 140 millones de hablantes nativos, que suben hasta unos 300 millones en total. Es idioma oficial de la ONU. 

Se originó en la zona del Rus de Kiev en la Alta Edad Media y desde allí se extendió según Rusia fue expandiéndose territorialmente. Es una lengua indoeuropea de la familia eslava, que comparte con el polaco, checo, búlgaro, serbocroata y otras. Es oficial, además de en Rusia, en Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Uzbekistán, Tayikistán y Turkmenistán, además de cooficial en zonas de Moldavia. Además, es hablado por más del 30 % de la población en Estonia, Letonia, Ucrania y Mongolia debido a la influencia de la Unión Soviética en el pasado. Sus principales dialectos son el norteño, el sureño y el central, con el de Moscú como estándar. 

ALEMÁN 

Países en donde el alemán es oficial (amarillo), cooficial (rosado) o reconocido para minorías (violeta). Puntos azules para minorías germanohablantes.


De una manera inferior a los anteriores, el alemán es una lengua importante, sobre todo en Europa, aunque con comunidades repartidas por el mundo. Tiene unos 180 millones de hablantes en total. 

Se originó en el centro y sur de Alemania en la Edad Media y es una lengua indoeuropea de la familia germánica, la segunda más relevante de esta tras el inglés. Es oficial, a parte de en Alemania, en Austria, Suiza, Liechtenstein, Luxemburgo, Bélgica y Namibia, esta última antigua colonia alemana. Además, tiene importantes minorías de hablantes en Brasil, Polonia, Dinamarca, República Checa o Italia. Sus principales dialectos son el bajo alemán (norte de Alemania) y el alto alemán (Baviera, sur de Alemania, Austria y Suiza) con una zona intermedia entre ambos. 

Por debajo de estas lenguas en relevancia mundial estarían las lenguas suprarregionales, importantes en sus respectivos continentes, pero sin una presencia tan internacional como las anteriores: 

-          Malayo/Indonesio en Malasia, Indonesia, Brunéi y Singapur.
-          Persa y sus lenguas hermanas (kurdo, pastún…) en Irán, Afganistán, Tayikistán, Irak y Pakistán. 
-          Suajili en Tanzania, Kenia, Uganda, Comoras, República Democrática del Congo y Ruanda. 
-          Tamil en India, Sri Lanka y Singapur. 
-          Italiano en Italia, Suiza, San Marino y Ciudad del Vaticano, con minorías en Eslovenia y Croacia. 
-          Neerlandés/Afrikáans en Países Bajos, Surinam, Bélgica, Sudáfrica y Namibia. 


-          Japonés solo en Japón y Palaos. 
-          Bengalí en Bangladés y dos estados de India.

Países sin nombre propio

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