Es
una interesante pregunta. Y muy compleja, tanto que podría ocupar una tesis
doctoral, por lo que vamos a hacer tan solo un esbozo. Así mismo, como en la mayoría de las
cuestiones varía en su respuesta según el punto de vista. Para contestarla
vamos a tener en cuenta dos variables, ambas estrechamente ligadas en el
estudio de las Ciencias Sociales: el espacio y el tiempo. La Historia es tiempo
en sí misma, y su evolución está condicionada por el espacio en el que se
desarrollan los hechos acaecidos a lo largo del tiempo.
Así,
se suele considerar que la Historia comienza con los inicios de la escritura,
cuando los seres humanos comenzamos a plasmar nuestras vidas mediante textos,
aunque aún no alfabéticamente sino con otros sistemas de escritura. La invención
de la misma no fue un proceso que surgió de la noche a la mañana sino que fue
fruto de siglos y se considera normalmente que se dio en torno al 3.000 a. C.
¿Y dónde comenzó? Según todos los indicios, los textos más antiguos se crearon
en los grandes valles fluviales de Oriente Próximo: Mesopotamia y Egipto, y
ligado a esto estuvo el origen de esas grandes civilizaciones, que pudieron
desarrollar una compleja administración gracias a la escritura. Fuera de
Oriente Próximo, pocos siglos después se inició la escritura en el valle del
Indo. Más tardíos fueron China y las civilizaciones precolombinas, cuyos textos
más antiguos datan de mediados del II milenio a. C y, en el caso de América, ya
del I milenio.
Escritura cuneiforme, uno de los sistemas más antiguos.
Por
tanto, vemos que la Historia propiamente dicha no se inició en todo el mundo a
la vez sino que varió sustancialmente si tenemos en cuenta los inicios de la
escritura. A la Península Ibérica no llegaría hasta el I milenio a. C por
influjo de los colonizadores fenicios y
griegos, que exportaron numerosos adelantos, entre ellos la escritura, que fueron asimilados por los
nativos ibéricos, siendo los primeros Tartessos en el suroeste y los pueblos
iberos en la costa mediterránea. La Historia también comenzó gradualmente en la
Península.
Hasta
ahora nos hemos centrado en los aspectos históricos aunque ya hemos ido
señalando la influencia de los ríos en el desarrollo de las sociedades
antiguas. Y es que sin agua era imposible el abastecimiento de la población, exactamente
igual que hoy en día. Así, el asentamiento junto a grandes ríos (Tigris y
Éufrates en Mesopotamia, Nilo en Egipto, Indo y Ganges en la Península del
Indostán y los ríos Amarillo y Yangtsé
en China) era requisito sine qua non era imposible el surgimiento de la
Historia propiamente dicha.
Sin el estrecho Valle del Nilo Egipto sería un desierto sin más. El río le dio no solo el indispensable agua para los cultivos sino una cohesión e identidad.
¿Qué
tienen en común todos esos ríos? Que todos ellos están en el hemisferio norte. El hemisferio sur en general no ha influido de manera relevante en el desarrollo
de la Historia. Y esto es por algo sencillo: los climas en el hemisferio sur
son más adversos por lo general, haciéndolo poco atractivo para la población y, aún más importante, simplemente hay menos tierra que habitar ya
que casi todo el hemisferio sur está cubierto por océanos. Así, los humanos vivimos
sobre todo en el hemisferio norte de la Tierra, en donde los continentes se
extienden: Eurasia en su casi totalidad, gran parte de África y Norteamérica y
una pequeña porción de Sudamérica.
De
esta manera la Historia comenzó y tuvo sus principales acontecimientos en el hemisferio norte, quedando el sur aislado todavía hoy. De las grandes civilizaciones antiguas, solo las
preincaicas en Perú y alrededores se dieron en el hemisferio sur. Y esa
diferencia abismal entre hemisferios se mantiene hoy en día: un simple ejemplo,
de las 31 ediciones de Juegos Olímpicos solo tres han sido en el hemisferio sur
(dos en Australia y una en Brasil).
Así,
podemos concluir que la Historia nació y en el hemisferio norte, en concreto en
Oriente Próximo por influencia de los grandes valles fluviales, que permitieron
el asentamiento y evolución de las sociedades antiguas. Por otro lado, hay que
destacar que no fue un proceso rápido ni homogéneo en todos los continentes
sino que fue gradual, pudiendo considerarse que la Historia no empezó al mismo
tiempo en todas las sociedades. Además, hay que ser cuidadosos para no caer en
el eurocentrismo, ya que otras civilizaciones desarrollaron la escritura por su
cuenta sin contactar con Oriente Próximo, como China o Mesoamérica.




Muy interesante lo que compartes. Muchas gracias!!
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ResponderEliminarmuy interesante
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