lunes, 12 de junio de 2017

Maravillas del Mundo VI: El Coloso de Rodas



-          Gran Pirámide de Giza (2.550 a. C)
-          Jardines Colgantes de Babilonia (600 a. C)
-          Templo de Artemisa en Éfeso (750 a. C la primera construcción. Última reconstrucción posterior a 356 a. C)
-          Estatua de Zeus en Olimpia (432 a. C)
-          Mausoleo de Halicarnaso (350 a. C)
-          Coloso de Rodas (290 a. C)
-          Faro de Alejandría (280 a. C)


 Esquema cronológico sobre las Siete Maravillas, además de sus respectivas localizaciones y tamaños.


Coloso 

Del lat. colossus, y este del gr. κολοσσός kolossós.

1.      m. Estatua de proporciones gigantescas. El coloso de Rodas.

El diccionario de la Real Academia Española lo deja meridianamente claro: un coloso es una estatua gigantesca, y además pone de ejemplo el más famoso de todos ellos y del que vamos a hablar a continuación, el Coloso de Rodas, el cual fue una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Además, la misma palabra procede del griego. 

Ya hemos visto en esta serie sobre las Maravillas del Mundo grandes monumentos: desde la milenaria Gran Pirámide a los desconocidos Jardines Colgantes, el completísimo Templo de Artemisa, la hermosa Estatua de Zeus y el imponente Mausoleo de Halicarnaso. De ellos solo la mencionada Estatua de Zeus puede asemejarse al Coloso dadas sus características y a no ser edificios. 

Pero el Coloso en realidad debía ser incomparable. Representaba al dios Helios (es decir, el Sol) y se ubicaba en la ciudad de Rodas, en la isla homónima, situada frente a la actual costa turca. Rodas, sin embargo, siempre ha sido de cultura griega y hoy en día sigue perteneciendo a Grecia, aunque ha cambiado de manos varias veces a lo largo de la Historia.
Localización de la isla de Rodas y del Coloso en la misma.
 
Sin embargo, el Coloso tuvo muy mala suerte: fue la Maravilla más efímera de las Siete. Fue construido en 292 a. C por el escultor Cares de Lindos y solo unas décadas después fue destruido por un terremoto, en 226 a. C. Así, todo lo que conocemos de él es gracias a los testimonios de historiadores de la Antigüedad que nos han llegado a nosotros a través del tiempo. 

Uno de ellos fue Plinio el Viejo, que visitó el lugar cuando la estatua ya estaba derrumbada. Los habitantes de la isla decidieron dejar sus restos para la posteridad en vez de reutilizarlos, por lo que se podía apreciar la estatua aunque rota en fragmentos. Plinio señaló que debía medir unos 70 codos de altura, que en realidad eran quince metros. Pero, a pesar de su ruina, Plinio consideró que era un auténtico milagro y que pocos podían abarcar su pulgar con los brazos, y compara sus miembros rotos con grandes cavernas. Así mismo, destaca que tardaron doce años en construirla y que en su interior tenía rocas para estabilizar el peso de sus diferentes partes. 

Como con el resto de las Maravillas, Martin van Heemskerck imaginó el aspecto del Coloso con su representación más conocida sobre los muelles del puerto, algo descartado actualmente.


El Coloso fue construido para conmemorar la victoria de los rodios sobre un ejército invasor enviado por Antígono. Era la época de las guerras entre los sucesores de Alejandro Magno a la muerte de este, repartiéndose el imperio. Antígono se quedó con Macedonia y Asia Menor pero Rodas decidió aliarse con el Egipto de Ptolomeo. Fue ese el motivo de la invasión antigónida. Pero esta resultó un fracaso y ello propició la construcción del Coloso. 

Cares de Lindos fue el encargado de construir la enorme estatua dedicada a Helios, protector de la isla. Cares era discípulo de uno de los escultores griegos más famosos, Lisipo. Y después de doce años de obra, el Coloso quedó terminado. Su aspecto no se conoce con exactitud pero una cosa es clara: estaba realizado en bronce por lo que sería de un color parecido al marrón y, al representar a Helios, llevaría una corona de rayos de sol. 

Representación de cómo pudo ser el Coloso.


Otro aspecto controvertido es dónde se situaba exactamente. Siempre se ha considerado que estaba a la entrada del puerto de Rodas, con una pierna apoyada en cada lado del muelle, pero se cree improbable porque en esa posición no habría aguantado su descomunal peso. Además, para construirlo en esa localización el puerto tendría que haber estado cerrado durante unos años, algo prohibitivo para la economía de los rodenses. Así, hay teorías que consideran que el Coloso no estaba en el puerto sino en la acrópolis de la ciudad, en la que se han encontrado unos grandes cimientos, que pudieron ser la base del Coloso. 

¿Estaba el Coloso en el puerto o en la acrópolis de Rodas?


En cualquier caso, el propio Coloso no nos puede dar pistas porque no queda absolutamente ningún resto del mismo. Después de ser tumbado por el terremoto ya mencionado, se dejaron sus restos porque se creyó que había sido voluntad de los dioses. A pesar de estar en ruinas no eran pocos los visitantes de fuera de Rodas que se acercaban a verlo, como el mismo Plinio. Así estuvo durante nada menos que 900 años, hasta que en el año 654 d. C la isla fue tomada por los musulmanes y estos se hicieron con el bronce y lo fundieron para venderlo y utilizarlo en otras cosas. 

Era el triste final de una estatua célebre y que dos mil años después seguimos conociendo y utilizando en adjetivos como “colosal” para referirnos a algo muy grande. Y es que, recordemos, que la Estatua de la Libertad mide 46 metros sin su base, es decir, bastante más que el Coloso de Rodas, que medía 15 sin su base. Pero, claro, la Estatua de la Libertad fue construida a finales del siglo XIX, más de dos mil años después. 

A modo de curiosidad 

En la famosa serie de televisión Juego de Tronos se puede ver una gigantesca estatua en la entrada del puerto de la ciudad ficticia de Braavos, a horcajadas sobre la entrada del puerto. Ni qué decir tiene que está inspirada en el Coloso de Rodas, al igual que las grandes pirámides de otra ciudad de la serie, Meereen, están basadas en las de Egipto.

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