viernes, 9 de junio de 2017

Los auténticos perdedores en las elecciones generales



Todos sabemos que la ley electoral española es polémica. Partidos con muchos más votos que otros tienen menos escaños en las Cortes o incluso pueden quedarse sin representación mientras que otros con menos votos logran el ansiado diputado o senador. Esto se debe a las características del sistema electoral español, basado en la famosa Ley d´Hont (que no voy a explicar en este artículo), que a grandes rasgos beneficia a los partidos nacionales más votados y con mejor implantación provincial, además de a los partidos fuertes solo en determinadas provincias, nacionalistas o regionalistas. Por el contrario, los partidos nacionales con una implantación débil en todo el país son perjudicados al ver perderse muchos escaños en las provincias que reparten menos escaños al estar poco pobladas (sobre todo las castellanas y las del interior). 

Así, desde las primeras elecciones democráticas tras cuarenta años de dictadura, las de junio de 1977, ha habido partidos que se han quedado sin representación a pesar de tener porcentajes de voto relevantes. En este post vamos a ver cuáles fueron esos partidos y qué les ocurrió a modo de curiosidad histórica, ya que siempre se habla de los ganadores y nunca de estos auténticos perdedores de los comicios. 

Junio de 1977: Equipo de la Democracia Cristiana, 1.18 %. En 1977 todo el sistema de partidos estaba por hacer después de casi cuarenta años sin parlamentarismo. El referente de la Segunda República no era válido ya que la sociedad española era completamente diferente décadas después y, con ella, lo iba a ser el sistema de partidos. Así, todos los partidos partían de la nada, aunque obviamente con recursos dispares. Una de esas formaciones era la Democracia Cristiana, inspirada en la italiana y que tan buenos resultados había conseguido en aquel país. Pero España no es Italia y el Equipo de la Democracia Cristiana fue el gran derrotado de los comicios ya que los votantes de inspiración cristiana se refugiaron en la UCD y en Alianza Popular, quedando la opción democristiana fuera de las Cortes, disolviéndose después del fracaso e integrándose en UCD o AP. Eso sí, conviene destacar que superó el 1 % de votos y obtuvo el apoyo de más ciudadanos que otros partidos que sí lograron representación debido al sistema electoral, como la Unió del Centre i la Democràcia Cristiana de Catalunya (dos escaños), Esquerra de Catalunya, Euskadiko Ezkerra (un escaño cada una), y dos independientes de centro. 

Marzo de 1979: Partido del Trabajo de España, 1.07 %. En las siguientes elecciones el sistema de partidos ya estaba fijado y los resultados fueron muy semejantes a los de dos años atrás. En esta ocasión el partido más votado sin representación fue el Partido del Trabajo de España, que obtuvo un 1 % del electorado. Previamente se había llamado Partido Comunista de España (Internacional) y era de ideología marxista maoísta, siendo una escisión del PSUC catalán. Era el intento de lograr que los postulados maoístas chinos se abrieran paso en España, con un fracaso irreversible ante la hegemonía del PCE en el campo comunista. Tras el fiasco electoral se fusionó con otro partido para formar el Partido de los Trabajadores, que sigue existiendo hoy en día con resultados testimoniales. Aún así, en 1979 logró más votos que formaciones con  representación: Herri Batasuna (3 escaños), Esquerra Republicana de Catalunya, Euskadiko Ezkerra, Unión del Pueblo Canario y el Partido Aragonés (cada uno un escaño). 

Octubre de 1982: Fuerza Nueva, 0.52 %. En las elecciones de 1979 la extrema derecha logró su primer y último escaño hasta la fecha uniéndose en una coalición llamada Unión Nacional, encabezada por Blas Piñar. Sin embargo, para los comicios de 1982 no lograron ponerse de acuerdo y cada partido concurrió por separado, lo que conllevó que perdieran su escaño. Aún así, el partido de Piñar, Fuerza Nueva, logró ser la primera candidatura en votos sin representación, aunque quedándose con apenas el 0.52 % del electorado y, con ello, lejos de obtener escaño. De hecho, solo tuvo más votos que un partido con representación: Euskadiko Ezkerra, que logró revalidar su escaño. 

Junio de 1986: Mesa para la Unidad de los Comunistas, 1.14 %. El PCE en las elecciones de 1982 se hundió ante la movilización de la izquierda hacia el PSOE, que logró una mayoría absoluta amplísima. Así, los comunistas se vieron obligados a recapitular y a renovar su liderazgo, hasta entonces en manos del histórico Santiago Carrillo. Finalmente, las tensiones internas hicieron que Carrillo abandonara el PCE y decidiera fundar su propio partido: el Partido de los Trabajadores de España-Unidad Comunista, que en las elecciones de 1986 decidió llamarse Mesa para la Unidad de los Comunistas, enfrentándose con Izquierda Unida, coalición en la que se integraba el PCE. A pesar de los intentos de Carrillo de que su imagen ayudara a conseguir el ansiado escaño, la Mesa se quedó sin representación a pesar de superar el 1 % del voto y solo contribuyó a dividir el voto de los comunistas a pesar de su nombre. Aún así, superó en votos al otro experimento fallido de estos comicios, el Partido Reformista de Antonio Garrigues, así como a partidos que sí lograron representación: Euskadiko Ezkerra (dos escaños), Coalición Galega, Partido Aragonés, Agrupaciones Independientes de Canarias y Unió Valenciana (un escaño cada uno). 

Octubre de 1989: Agrupación Ruiz-Mateos, 1.07 %. Los esperpentos electorales existen ahora y también en el pasado y la Agrupación Ruiz-Mateos (cuyo nombre oficial era Partido del Trabajo y Empleo) fue uno de ellos. Fue fundado por el famoso empresario José María Ruiz-Mateos a raíz de la expropiación de su holding Rumasa por el gobierno socialista debido a su quiebra técnica y a sus impagos a la Seguridad Social. A partir de entonces el empresario inició su lucha contra el gobierno con excentricidades como disfrazarse de Superman o incluso pegar al ministro de economía, Miguel Boyer. Ya en 1987 había fundado un partido que fue un fracaso rotundo, y en 1989 creó el que nos ocupa, que tuvo más suerte: en las elecciones europeas de ese mismo año, con un discurso populista, obtuvo dos escaños por sorpresa, que recayeron en el mismo Ruiz-Mateos y en su yerno. El escaño le dio inmunidad por la agresión a Boyer aunque el Tribunal Supremo dio la razón al gobierno en cuanto a la expropiación. Después de ese inédito éxito, decidió presentarse a las generales unos meses después, topando con el sistema electoral, que le dejó sin escaños a pesar de superar el 1 % del voto y a varios partidos con representación: Herri Batasuna (4 escaños), Partido Andalucista, Unió Valenciana, Eusko Alkartasuna, Euskadiko Ezkerra (dos escaños cada uno), Partido Aragonés y Agrupaciones Independientes de Canarias (un escaño). En siguientes comicios los españoles se aburrieron de Ruiz-Mateos y este perdió toda su representación y dejó de concurrir a las elecciones, aunque sigue inscrito en el registro de partidos. 

Junio de 1993: Centro Democrático y Social, 1.76 %. Este es el caso en el que el sistema electoral más ha perjudicado a un partido, el Centro Democrático y Social. El CDS había sido fundado por Adolfo Suárez ante la desintegración de la UCD en 1982. En las elecciones de ese año logró dos escaños que ascendieron hasta 19 en 1986, convirtiéndose en tercera fuerza del país y logrando representación en numerosos parlamentos autonómicos y ayuntamientos, así como el gobierno de Canarias. La refundación del AP como PP y su giro hacia el centro perjudicaron al CDS, que en las elecciones de 1989 descendió a 14 escaños. Pero aún continuaba siendo relevante hasta que, en las elecciones municipales de 1991, tuvo un mal resultado a favor del PP y Suárez decidió abandonar la política. El CDS intentó recomponerse y presentó otro candidato a los siguientes comicios en 1993 que consiguió retener una cifra mucho más baja de votos pero aún destacable: más de 400.000 y cerca del 2 % del voto. Pero no consiguió concentrar esos votos en una circunscripción concreta y ello redundó en quedarse sin representación y, tras eso, en su práctica desaparición en años siguientes, apoderándose el PP de todo su voto. En la cita de 1993, el CDS fue la quinta fuerza del país en votos, por lo que tuvo muchos más que partidos con representación como el PNV (5 escaños), Coalición Canaria (4), Herri Batasuna (2) y ERC, Partido Aragonés, Eusko Alkartasuna y Unió Valenciana (uno respectivamente). 

Marzo de 1996: Partido Andalucista, 0.54 %. La desaparición del CDS hizo que no hubiese ningún partido nacional con peso relevante aunque extraparlamentario en los comicios de 1996. Así, por primera vez sería un partido de carácter regional, el Partido Andalucista, el que se quedó sin representación a pesar de lograr un porcentaje de voto significativo, más del 0,5 %. Ello se debió a que los andalucistas no lograron concentrar el voto en alguna circunscripción andaluza en concreta como en ocasiones anteriores. Así, tuvieron más votos que formaciones con representación en Cortes, como Eusko Alkartasuna y Unió Valenciana (un escaño cada una).
Marzo de 2000: Grupo Independiente Liberal, 0.31 %. En las elecciones de 2000 el resultado fue, al contrario que en ocasiones anteriores, totalmente justo ya que el primer partido en votos sin representación estaba por debajo de todos los que sí la lograron, incluidos nacionalistas y regionalistas. El Grupo Independiente Liberal (GIL) era una formación populista y personalista controlada por Jesús Gil (quien le daba nombre al mismo partido), un empresario que logró hacerse con la alcaldía de Marbella y protagonizar numerosos casos de corrupción. Se le vio como un intento de Berlusconi a la española. En cualquier caso, se quedó muy lejos de lograr escaño al lograr solo 72.000 votos en toda España, siendo superado incluso por la Chunta Aragonesista, que sí logró un escaño. 

Marzo de 2004: Partido Andalucista, 0.70 %. Mientras que en 2000 sí logró un escaño, en 2004 los andalucistas se encontraron con el mismo problema que en 1996 y, a pesar de superar los 180.000 votos, se quedaron sin representación. Tuvieron más votos que partidos que lograron un escaño, como Chunta Aragonesista, Eusko Alkartasuna y Nafarroa Bai. 

Marzo de 2008: Coalición Andalucista, 0.27 %. El declive de los andalucistas se agudizó en 2008 a pesar de que intentaron frenarlo al impulsar una coalición con otros grupos nacionalistas andaluces. Así, en esa ocasión solo tuvieron 68.000 votos, quedando lejos de lograr escaño. Solo consiguieron más votos que un partido que logró representación, Nafarroa Bai, que, presentándose solo en Navarra tuvo 62.000, traducidos en un escaño. Era una crisis profunda para el nacionalismo andaluz que se agudizó en los años siguientes hasta que en 2015 decidió disolverse como partido. 

 
Noviembre de 2011: Equo, 0.89 %. Los partidos verdes y ecologistas en España han estado históricamente divididos, lo que ha perjudicado sus opciones electorales, al contrario que en otros países europeos como Alemania, en donde son una fuerza muy a tener en cuenta. En nuestro país se presentaban por separado y, a veces, en coalición con partidos que no son verdes como Izquierda Unida, coaligada a menudo con la Confederación de Los Verdes, a los que les cedía algunos puestos en sus listas aunque raramente de salida. Los Verdes en 2004 habían concurrido con el PSOE, logrando dos escaños dentro del grupo socialista, pero las divergencias con el gobierno de Zapatero los aproximaron a IU. En 2011, no obstante, los ecologistas españoles decidieron imitar a sus homólogos europeos del norte y promover un único partido verde para toda España que se presentara solo a las elecciones con un programa ecologista, discurso que en España está en auge ante los peligros del cambio climático. Nacía así Equo a partir de partidos verdes de todo el país, que abandonaron la Confederación de Los Verdes a favor del nuevo partido. En sus primeras elecciones, las generales de 2011, logró el triste dato de ser el primer partido en votos pero sin representación al superar los 200.000 votos en toda España y superar así a formaciones con representación como el Bloque Nacionalista Galego, Coalición Canaria (dos cada uno) y Compromís, Foro Asturias y Geroa Bai (uno respectivamente). Sin embargo, Equo no se presentó en la Comunidad Valenciana al estar integrada en Compromís, ni en Cataluña, en donde ya existía un partido Verde, Iniciativa per Catalunya Verds. Desde entonces, Equo ha optado por concurrir con otros partidos en coaliciones más amplias, como Podemos en 2015 y Unidos Podemos en 2016, logrando en ambos comicios cuatro escaños. 

Diciembre de 2015: Partido Animalista Contra el Maltrato Animal, 0.87 %. Una variable del movimiento ecologista es el animalista, defensor de los derechos de los animales y que rechaza la supremacía del ser humano y apuesta por el vegetarianismo y veganismo. El PACMA nació como Partido Antitaurino en 2003 que rechazaba las corridas de toros y otros espectáculos tradicionales de tauromaquia. En Europa también han surgido movimientos similares, logrando incluso representación parlamentaria, como en nuestro vecino Portugal. Solo la disposición del sistema electoral ha impedido que el PACMA lograse representación en 2015 y, como veremos a continuación, en 2016 ya que obtuvo 220.000 votos en toda España y, con ello, más electores que EH Bildu (2 escaños) y Coalición Canaria (un escaño).

Junio de 2016: Partido Animalista Contra el Maltrato Animal, 1.19 %. Con la repetición de elecciones, el PACMA fue invitado a unirse a Unidos Podemos, lo cual fue rechazado y concurrió en solitario. En esta ocasión estuvo aún más cerca de lograr representación al superar el 1 % de votos en todo el país y casi 287.000 votos, de nuevo más que EH Bildu y Coalición Canaria, que mantuvieron su representación, y solo 800 votos menos que el PNV, que tuvo cinco escaños. 

A modo de resumen, veamos los partidos más votados desde 1977 pero que se quedaron sin representación:

1977: Equipo de la Democracia Cristiana 
1979: Partido del Trabajo de España
1982: Fuerza Nueva 
1986: Mesa para la Unidad de los Comunistas 
1989: Agrupación Ruiz-Mateos 
1993: Centro Democrático y Social
1996: Partido Andalucista 
2000: Grupo Independiente Liberal 
2004: Partido Andalucista 
2008: Coalición Andalucista 
2011: Equo 
2015: Partido Animalista Contra el Maltrato Animal 
2016: Partido Animalista Contra el Maltrato Animal

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