Hacía mucho que no
escribía un post sobre mi ciudad, Torrejón de Ardoz. Esta villa (título que le
fue otorgado por el rey Felipe II) ha dejado de ser un pequeño pueblo
castellano entre Madrid y Alcalá de Henares y hoy es una ciudad de casi 130.000
habitantes situada en pleno Corredor del Henares, una de las zonas económicas y
demográficas más potentes del país a pesar de la severidad de la crisis en la
región por efecto del desmantelamiento de la industria local.
En los años 50 y 60
fue cuando Torrejón vio sobrepasados sus límites (que se corresponden con parte
de lo que hoy es el casco antiguo de la localidad), en especial hacia el este y
el oeste. Esos barrios, construidos en muchos casos a toda prisa para alojar a
la gran cantidad de emigrantes que llegaban desde zonas rurales en esa época,
han tenido que ser modernizados con el paso de los años y se ha tenido que
garantizar que tengan todos los servicios necesarios. Algunos de esos primeros
grandes barrios fueron El Rosario, Las Fronteras, Orbasa, Las Veredillas o
Parque Cataluña.
Sin embargo, España
acabó incorporando con el paso de las décadas los nuevos modelos de urbanismo
planteados previamente en el extranjero, como el de ciudades jardín
perfectamente planificadas, con amplias zonas verdes y servicios garantizados. Torrejón
no se vio al margen de esa modernización del urbanismo y los barrios creados
desde finales de los 80 y los 90 siguen esa filosofía de orden y planificación.
Uno de los primeros
fue el barrio de El Juncal y el Arrope, conocido simplemente como Juncal. Se sitúa
al este del municipio, en una zona antes ocupada por cultivos que había quedado
vacía entre las urbanizaciones de Las Veredillas (Murguía o Montserrat), el
antiguo barrio de los americanos (colonia El Saucar, en donde vivían muchos
militares estadounidenses de la Base Aérea antes de su devolución plena a
España en 1992), la autovía A-2 y la vía de tren Madrid-Barcelona. El barrio se
estructura en una zona sur, con doce manzanas trazadas mediante plano
octogonal, y una zona norte con menos manzanas y viviendas pero más servicios. La
zona central del barrio son servicios varios, incluida una gran zona verde. Se plantean
tres vías principales: al norte la prolongación de la Avenida de Madrid hasta
la Carretera de la Base al este, con cuatro carriles ya que es salida hacia la
A-2; en la zona central del barrio la prolongación de la calle Londres como
zona comercial con locales en el lado de las viviendas; y cerrando el barrio
por el sur la Avenida de la Constitución, vía principal de la ciudad, por lo
que tiene cuatro carriles, dos en cada sentido.
Todas las viviendas
son edificios en altura (no hay unifamiliares en el Juncal) pero debido a la
cercanía de la Base Aérea no superan las siete plantas y la mayoría son de
cinco como máximo, incluyendo los áticos, presentes en casi todos los pisos del
barrio. Así mismo, todos los bloques de viviendas en el barrio disponen de
garaje propio (lo cual no ha impedido que haya habido problemas de
aparcamiento) y la mayoría tienen en su urbanización jardines y piscina. Además,
el barrio dispone en su suelo de servicios como un colegio, dos institutos, una
biblioteca, un complejo deportivo con velódromo y pistas y centro de salud.
Al Juncal se
siguieron otros barrios de nueva creación siguiendo los principios del
urbanismo moderno. Dos muy relevantes en la década de 1990 fueron La Zarzuela y
Los Fresnos. La primera se sitúa en lo que entonces era el fin del municipio
por el este, en un terreno en donde en 1843 ocurrió la batalla de Torrejón que
provocó la caída del general Espartero como regente de España. En este caso son
también bloques de edificios en altura entre la avenida de la Constitución y la
A-2. Al oeste dispone de una importante zona verde con montaña artificial y de
otros parques más pequeños. Al contrario que el Juncal, dispone de calles
peatonales en su interior planteadas como jardines. Como aquel, dispone de
servicios como un colegio, una escuela infantil, campos de fútbol, etc. La
avenida central del barrio, la de Cristóbal Colón, alberga espacios
comerciales.
En cuanto a Los
Fresnos, se sitúa al suroeste de Torrejón y está planteado también con plano
octogonal. La zona este son viviendas en altura de cómo mucho cinco plantas y
la mitad oeste son viviendas unifamiliares, algunas en promociones y otras de
construcción independiente. Entre ambas zonas hay algunas viviendas en altura
de tan solo tres plantas. Los servicios de este barrio son más limitados, desde
el transporte al comercio. Aún así, dispone de dos colegios, un centro de
salud, un centro cultural y además alberga la ciudad deportiva de Torrejón. Al oeste
del barrio tiene una amplia zona verde.
En la década de los
2000 se continuó la expansión de la ciudad por el este, primero con La Mancha
Amarilla y, más tarde, con Soto del Henares, este último un gran barrio con
viviendas en altura y también unifamiliares que aún está en proceso de
construcción debido al freno que supuso la crisis económica a partir de 2008. De
nuevo se plantean amplias zonas verdes y numerosos servicios educativos,
sanitarios, comerciales y de transporte, destacando una estación de tren.
La Mancha Amarilla
Soto del Henares, zona central.
Así, se puede
observar cómo el urbanismo moderno también ha llegado a esta ciudad con nuevos
desarrollos urbanísticos desde los 80 y 90 dirigidos a plantear una ciudad más
ordenada y con mejores servicios.







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