viernes, 9 de noviembre de 2012

Cómo NO hacer una exposición



Entre ayer y hoy he estado en varias conferencias sobre España y la Segunda Guerra Mundial, un tema poco conocido para el público general pero no por ello menos interesante o trascendental para la Historia de nuestro país.

Las conferencias las daban varios profesores de distintas universidades, entre ellos doctores y expertos en la materia.

Sin embargo, me he sorprendido de que, a pesar del nivel incuestionable de conocimientos al respecto de dichos profesores, su modo de exponer una conferencia tiene bastantes lagunas y fallos lo cual no deja de sorprenderme al tratarse de personas que, en principio, están acostumbradas a exponer delante de decenas de personas en su vida diaria.

He apuntado los errores más importantes y me he permitido añadir algunos consejos como alternativa ya que exponer, a priori, no es sencillo, especialmente para personas de carácter tímido o poco acostumbradas a estar delante de muchas personas hablando.

Cómo NO se debe hacer una exposición (y consejos para hacerla):


-          No mirando al público. Un error importante y que deja en mal lugar al conferenciante. Un truco es no mirar a una persona en especial sino a un grupo que se sitúe en un lugar central. Mirar sólo a una pequeña parte del público mientras intervienes hará parecer que te diriges sólo a ellos y no al resto del público.
-          No utilizando instrumentos de apoyo a la exposición (pizarra, diapositivas, powerpoint…). En el mundo actual estamos acostumbrados al uso de este tipo de instrumentos para reforzar nuestra exposición. No es imprescindible su uso pero hay que entender que una conferencia no es una clase y debe ser lo más fluida posible para evitar la distracción progresiva del público al no acaparar su atención.
-          Utilizando un discurso plano y monótono durante toda la exposición. Sentarse a una mesa y soltar un discurso sin parar, sin gestos y sin interpelar en ningún momento al público te hará parecer frío y distante además de aburrido.
-          Descuidando el aspecto externo. La imagen de una persona es lo primero que recibimos: un aspecto descuidado puede perjudicar la exposición. “Una imagen puede valer más que mil palabras”.
-          Haciendo excesivas bromas jocosas. Se trata de una conferencia, no de un diálogo de José Mota o Santiago Segura.
-          Dejando frases inconclusas. Da imagen de confusión y enmaraña el contenido de la exposición.
-          Desviándose del tema que nos concierne. Hay que ceñirse al tema que has elegido para exponer. Con esto no me refiero a que no se deba hacer un contexto (algo muy importante) pero una vez dentro de la materia central de su exposición no conviene distraerse.      
-          Moviéndose en exceso. Es conveniente no permanecer parado durante toda una hora de exposición pero tampoco parecer que tienes el Baile de San Vito, término medio. 

Para la realización de este artículo me ha sido muy útil el libro El método Obama de Rupert L. Swan que nos proporciona más de 100 claves comunicativas, todas ellas utilizadas por el presidente de Estados Unidos.


Espero que os sea útil este artículo, 

Un saludo, Bloggerxs. 

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