Esta
vez os dejo este gran tema de The Corrs, con unos característicos tonos
irlandeses que nos transportan a esa isla, tan envuelta en bruma y magia y a la
que los romanos no en vano llamaron Hibernia.
Ayer se
celebraron elecciones anticipadas al Parlament de Catalunya. Sólo habían pasado
dos años de legislatura cuando el pasado septiembre el president de la
Generalitat, el convergente Artur Mas, decidió adelantar las elecciones tras la
multitudinaria manifestación independentista con ocasión de la Diada (día
nacional de Cataluña, 11 de septiembre) y la negativa del Gobierno de España a
la creación de un concurso económico para Cataluña semejante al que tienen
Euskadi y Navarra.
Mas apostó por
unas nuevas elecciones esperando conseguir una “mayoría excepcional” con la que
poder comenzar un proceso secesionista de Cataluña del resto de España. una
huida hacia delante de consecuencias imprevisibles, con un Estado al borde del
rescate, con una Cataluña recibiendo ayuda del mismo y con una Unión Europea
que en principio rechazaría la independencia catalana dejando fuera así al
hipotético nuevo Estado.
Resultados:
CONVERGÈNCIA I UNIÓ (CiU): 50 (-12)
ESQUERRA REPUBLICANA DE
CATALUNYA-CATALUNYA SÍ (ERC-CAT SÍ): 21 (+11)
PARTIT DELS SOCIALISTES DE
CATALUNYA (PSC-PSOE): 20 (-8)
PARTIT POPULAR (PP): 19 (+1)
INICIATIVA PER CATALUNYA-VERDS-ESQUERRA
UNIDA I ALTERNATIVA (ICV-EUiA): 13 (+3)
Las elecciones
han sido reveladoras y han mostrado varias cosas:
-CiU ha fracasado en su intento de lograr una mayoría que le
permitiera seguir adelante y sin ataduras su plan soberanista. Los duros
recortes que ha protagonizado su gobierno y los casos de presunta corrupción han
podido ser determinantes en una campaña en la que comenzó con unos sondeos que
le daban mayoría absoluta y terminó con la pérdida denada menos que ocho puntos porcentuales de
voto y 12 escaños.
A
pesar de ello, CiU siguiendo siendo la primera fuerza con bastante diferencia
respecto a la número dos y ganó en las cuatro provincias catalanas. Ahora Mas
deberá pactar para seguir gobernando y para llevar adelante su plan
secesionista, previsiblemente con Esquerra o Iniciativa. Todo ello puede llevar
a tensiones entre los dos socios de la formación, Convergència Democràtica y
Unió Democràtica.
-Esquerra Republicana en coalición con la asociación
Catalunya Sí ha logrado un gran resultado tras el hundimiento de 2010 que le
dejó en sólo 10 escaños. Ahora aumenta 11 escaños y se convierte en segunda
fuerza en escaños (aunque no en votos). Sus fortalezas están en las provincias
de Girona y Lleida con una notable mejoría en Barcelona y Tarragona. Su nuevo líder,
Oriol Junqueras, profesor universitario de Historia, ha tenido mucho que ver en
este triunfo al mostrar una imagen más integradora. Ahora, ERC será el árbitro
en Cataluña ya que CiU la necesitará para seguir adelante con su plan
soberanista. ERC ha capitalizado gran parte del voto independentista (los
catalanes han preferido el original a la “copia”) por lo que apoyará a Mas en
esa pretensión pero a la vez le reclamará el fin de los recortes sociales.
-El
PSC, partido hermano del PSOE y
representante de éste en Cataluña, llevaba toda la campaña sabiendo que iba a
descender duramente en las elecciones. Las encuestas daban al PSC incluso 15
escaños, 13 menos que en la anterior legislatura. La respuesta de los
socialistas frente al reto de Mas había sido de rechazo (con importantes
divergencias internas) apostando por un Estado federal en el que Cataluña
gozara de amplias competencias. Finalmente, el PSC ha logrado mantenerse como
segunda fuerza en votos (tercera en escaños) gracias a evitar su desplome
generalizado por lo que muestra una fortaleza en sus bases electorales. Aún así,
pierde 8 escaños y en Tarragona y Lleida es cuarta fuerza política al igual que
en la ciudad de Barcelona por lo que firma sus peores resultados de la Historia
que podrían haber sido aún más reducidos.
-El
PP de Cataluña se convirtió en el
brazo del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para hacer frente al desafío
de Mas. Y, vistos los resultados, ha ganado este envite. El PP no sólo se
mantiene en Cataluña sino que aumentó ligeramente consiguiendo su mejor
resultado de la Historia. La polarización de la campaña benefició al PP que se
quedó con el voto más españolista y no sufrió el desgaste de la gestión de la
crisis del Gobierno nacional. A pesar de todo, no consiguió desbancar al PSC y
se tiene que contentar con la cuarta plaza.
-ICV-EUiA, la coalición de ecosocialistas y del
referente catalán de Izquierda Unida salió bien librada. Como parte del
Tripartito, hace dos años fue la menos perjudicada al descender a 10 escaños. En
estas elecciones se recupera y asciende a 13 escaños. Los recortes del Gobierno
convergente han beneficiado a ICV-EUiA que han abanderado la oposición a dichos
ataques a lo público. En lo identitario han apoyado la consulta de Mas pero no
han terminado de aclarar su voto a favor de la independencia.
-Ciutadans ha logrado triplicar sus resultados
por lo que fue otra vencedora de la noche electoral. De 3 escaños pasa a 9
consiguiendo así grupo propio en el Parlament. C´s consiguió los votos
socialistas descontentos y también algunos procedentes del PP. Su discurso
contra la independencia se ha juntado con el del rechazo a los recortes de Mas
lo que ha influenciado en su buen resultado. El voto a C´s ha dejado a UPyD como
partido muy marginal en Cataluña.
-Finalmente,
salió del Parlament Solidaritat per la Independència que ya no contaba con Joan
Laporta, ex presidente del F. C Barcelona, como valedor y entró Candidatura d´Unitat Popular-Alternativa d´Esquerres,
de carácter independentista e izquierdista, con 3 escaños, todos por Barcelona.
-La
suma de los independentistas declarados es de 74 escaños (CiU, ERC, CUP) frente
a 48 no independentistas (PSC, PP, C´s) y los 13 de ICV-EUiA que probablemente
apostarían también por la independencia. Así, hay una mayoría catalana a favor
de la independencia pero sin saber quién debe encabezar el proceso, el cual sólo
tendría éxito si se consiguiera permanecer en la UE, algo que, a día hoy, no se
daría.
Artículo del diario El País (25/11/12). Xavier Vidal-Folch
La elección
catalana de hoy puede —o no— iniciar una incierta aventura hacia la
“independencia”. Con recodos como estos:
» ¿Quién convoca un
referéndum? El
Rey, “mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada
por el Congreso de los Diputados”, reza el artículo 92 de la Constitución. Los
referendos son consultivos (pero influyen mucho), salvo para ratificar reformas
estatutarias o de la propia Carta Magna. El censo lo constituyen “todos los
ciudadanos” españoles, aunque se abriría una espita a las consultas en una
autonomía por analogía a los de ratificación. La vía legal consiste en que la
Generalitat convenza al Gobierno de la conveniencia de la convocatoria. Opción
difícil vistos los antecedentes (recurso del PP contra el Estatut; seudo
consulta popular en contra), seguramente más complicada que la, ardua, opción
autonómica / federal.
» ¿Puede hacerlo la
Generalitat?El Gobierno de la Generalitat, un 20% de los diputados
autonómicos o un 10% de los municipios que representen al menos medio millón de
ciudadanos o una gestora avalada por un 3% de la población podrán impulsar una
consulta popular “por vía de referéndum”, según la ley catalana 4/2010, de 17
de marzo. Pero para cumplir la legalidad catalana se debe honrar la española,
pues aquella remite a esta. El artículo 13 de la 4/2010 estipula que “una vez”
que el Parlamento catalán “ha aprobado la propuesta de consulta popular”, se
envía “la solicitud de autorización al Gobierno del Estado”. Ocurre sin embargo
que esta ley fue recurrida ante el Tribunal Constitucional (TC) por el Gobierno
el pasado 23 de diciembre, alegando que invadía las competencias centrales. El
TC suspendió, hasta que pronuncie el fallo, 32 de sus 59 artículos, incluido el
clave artículo 13. Si para sortear ese obstáculo el nuevo Parlament aprobase otra ley
distinta, ocurriría previsiblemente algo parecido.
» ¿Puede ampararse el
soberanismo en la legislación internacional? La Carta de Naciones Unidas reconoce
genéricamente el derecho de autodeterminación (artículos 1 y 55). Una mayoría
de textos legislativos internacionales limita su ejercicio a países coloniales,
sometidos a ocupación militar, a situaciones no democráticas u “opresivas”, sin
derecho a participar. El Acta de Helsinki (1975) lo limita con las normas
internacionales sobre “la integridad territorial de los Estados”. La apelación,
pues, a una legalidad internacional resulta impracticable.
» ¿Puede apelar a la
UE? El Tratado de
la UE remite al ordenamiento interno de los Estados miembros. Tienen la
competencia exclusiva para organizarse, aunque las modificaciones de fronteras
deberán calibrarse por cuanto afectan al conjunto. “La Unión respetará la
igualdad de los Estados miembros... Respetará las funciones esenciales del
Estado, especialmente las que tienen por objeto garantizar su integridad
territorial” (Tratado UE, artículo 4.2).
» ¿Hay una vía a
través de la reforma constitucional? La Constitución española actual establece el carácter
“indisoluble” de la unidad española (artículo 2) y que la soberanía “reside en
el pueblo español” y no en sus distintos componentes (artículo 1), por lo que
excluye la secesión, incluso la posibilidad de votarla. De modo que el
referéndum solo podría versar sobre si los votantes quieren una reforma de la
Constitución que posibilite la independencia de Cataluña. Con una pregunta
clara, no del tipo de la confusa propuesta oficial “¿Desea usted que Cataluña se convierta en un nuevo Estado de la Unión
Europea?”: que sería “nuevo” es obvio; “europeo”, igual, por no
africano; de la UE, no depende de los catalanes; “Estado”, ¿de qué tipo,
independiente, confederal, federal?
» ¿Es útil el ejemplo
de Canadá? El
Tribunal Supremo de Canadá estableció en su dictamen de 20 de agosto de 1998
que tampoco su Constitución autorizaba la “secesión unilateral” de un Estado
federado (Quebec). Pero asentó que merced al “principio democrático” subyacente
al texto, “el orden constitucional canadiense existente no podría quedarse
indiferente ante la expresión clara, por parte de una mayoría clara de
quebequeses, de no seguir formando parte de Canadá”, y estipuló que en ese caso
lo procedente sería abrir “negociaciones”, difíciles, “entre dos mayorías
legítimas”.
» ¿Saldría Cataluña de
la UE? Si la independencia de Cataluña fuese a costa de tener que salir de la Unión
Europea, la mayoría de los catalanes la rechazarían. La Comisión
Prodi contestó así, en 2004, a una pregunta parlamentaria sobre la permanencia
o exclusión de un territorio secesionista: “Una nueva región independiente, por
el hecho de su independencia, se convertiría en un tercer Estado en relación a
la Unión y desde el día de su independencia los Tratados ya no serán de
aplicación en su territorio”. El presidente Durão Barroso manifestó el pasado
día 17 que “la situación jurídica no ha cambiado desde 2004, ya que el Tratado
de Lisboa no ha introducido ningún cambio a este respecto. Puedo confirmar que
la posición sigue siendo la misma”.
» ¿Permanecería en la
OTAN sin Ejército?
El líder de CiU ha dicho que la Cataluña independiente permanecería en la OTAN,
pero no tendría Ejército. Es imposible. Hay que leer. Las naciones de la
Alianza “convienen en que un ataque armado” contra una de ellas se considera
“como un ataque dirigido contra todas” y todas la ayudarán con toda suerte de
medidas, “comprendido el empleo de las fuerzas armadas”, reza el artículo 5 del
Tratado de Washington que rige la organización. Para cumplirlo, hay que tener
Ejército, que costaría unos 3.000 millones de euros anuales, inversión inicial
en equipamiento aparte.
» ¿Debería Cataluña
pedir el “reingreso”?
Una vez salida, el regreso a la casa Europa no sería automático. Debería proponer
su candidatura y acreditar que cumple con los criterios de Copenhague
(Conclusiones de la cumbre de 22 junio de 1993, 7-A-iii; SN 180/1/93). Los
principales son la “estabilidad de instituciones que garantice la democracia”,
la existencia de “una economía de mercado en funcionamiento”, la “capacidad de
hacer frente a la presión competitiva”. A buen seguro, técnicamente, estos
criterios podrían certificarse sin demasiado problema. Pero hay que recordar
que la UE no ha endosado en su conjunto la existencia del Estado de Kosovo, una
independencia híbrida entre la declaración unilateral y la autodeterminación
legal de país sometido a dictadura. Cinco miembros se opusieron en 2008, por
temor al contagio o al rebote y ahí está el expediente, empantanado. Este tipo
de vetos no es descartable en otros casos.
» ¿Sería España el
mejor padrino de la independencia catalana? Para sortear esos vetos en la UE, el
mejor mediador y padrino imaginable de la independencia catalana sería, pues,
España. Algo que se correspondería con un proceso negociado (incluido un
reparto de la presencia en las instituciones comunitarias) a la canadiense y
con la secuencia idílica que sueñan los propagandistas del proceso
secesionista. ¿Aceptaría ese papel un país desgarrado y acusado de practicar el
“expolio” económico? Y si lo aceptase, ¿acaso no demostraría con ello una
empatía que socavaría los argumentos para desgajarse de él? ¿No es más
practicable y menos dolorosa la mejora del autogobierno por la vía de la
profundización autonómica y la federalización?
» ¿Qué significa
“Estado propio”?
Es el neologismo empleado por el nacionalismo conservador para evitar el uso de
la palabra “independencia”, denotándola. Abre paso a distintos significados. Artur Mas adoptó el
polivalente concepto acuñado por su consejero más brillante, Ferran Mascarell,
responsable de Cultura: “Necesitamos más sociedad y mucho más Estado —exclusivo
o compartido—, pero propio. Queremos un Estado que se adapte a Cataluña como un
guante a una mano”. “Único o no, ya se verá” (Catalanisme deucentista, La
Magrana, Barcelona, 2011).
» ¿Cuál es la opción
económica más viable?
Por supuesto que una Cataluña independiente sería económicamente viable: lo son
Dinamarca y Uruguay. La discusión radica en si es lo que más le conviene. El
debate económico desde la Diada del 11-S apunta a que el déficit fiscal (su
contribución neta) con el resto de España es “excesivo”, pero no expropiatorio;
y que su superávit comercial lo compensa en buena parte. Jordi Pujol lo
califica de “expolio que perjudica gravemente a Cataluña y a su gente”,
justificando el secesionismo. (El caminante frente al desfiladero, Destino,
Barcelona, 2012).
Debería corregirse. Pero
incluso con este obstáculo, no hay catástrofe: Cataluña ha ido ganando a sus
pares europeos, los llamados cuatro motores: “El PIB de Cataluña ha avanzado
desde el 113,3% de la media europea en 2002 al 120% de 2009”, ha recopilado
Andreu Missé, mientras que “en el mismo periodo, Rhône-Alpes (Lyon) ha sufrido
un retroceso del 141% al 108,8% y también ha retrocedido Lombardía (Milán)
desde el 141% al 133,4%. La poderosa Baden-Württemberg (Stuttgart) se mantiene
en torno al 125%, solo ya a cinco puntos por encima de Cataluña”.
El “premio” del domingo: el Palau de la
Generalitat Catalana
“En Cataluña
sucede lo siguiente: la segunda sociedad metropolitana de la Península se
siente venida a menos. Injustamente venida a menos. Y enfadada consigo misma,
porque su reacción ante el declive no acaba de gustarle. Le falta fuerza,
empuje y capacidad de resolución. Carece de buenos aliados y cuando se
equivoca-con frecuencia-las risas de los espectadores retumban malamente en sus
oídos.
El <> […] se siente maltratado, cuando no insultado por el sector más
desagradable y chillón de la opinión pública española. Mal defendido por
quienes en Madrid y en otras ciudades españolas dicen ser sus amigos. Y menos
beneficiado por la gran oleada de prosperidad española que ha permitido al Gran
Madrid expandirse planetariamente, a Valencia salir con brillantez de su tenue
ostracismo, a Andalucía y Extremadura, blindadas por el discurso moral de la
solidaridad, lanzarse en brazos de la paradoja de la satisfacción, y al País
Vasco y Navarra, el Gran Luxemburgo hispánico, asentarse en los dulces
beneficios que le garantiza la excepción fiscal del siglo XIX.
[…] El catalán
paga religiosamente la cuota mensual de la comunidad, pero sus vecinos apenas
le saludan por la escalera y no acostumbran a invitarle a sus fiestas. Le recriminan
sus aires de suficiencia. No les gusta que siempre esté pendiente de sus
asuntos. Les repele que alterne el castellano con una lengua distinta, que
cuesta entender cuando se habla deprisa. Y le han montado un pollo por querer
cambiar el reglamento de la comunidad. ¡Qué se ha creído! El catalán medio, que paga puntualmente todas
las cuotas, sin poder acogerse a la renta antigua de los del ático primera y
segunda (vascos y navarros), sin derecho a dúplex como los madrileños del
soleado sobreático, y sin la ayuda del Ayuntamiento, como los andaluces y
extremeños que habitan en los bajos, se siente perjudicado. Muy perjudicado”.
"El catalán medio se siente perjudicado. Muy perjudicado"
Estas son las
palabras de un conocido periodista catalán del diario La Vanguardia en uno de
sus libros del año 2009. La crisis económica sólo asomaba y todavía se hablaba
de la prosperidad de los años de bonanza. Una prosperidad que, como dice en el
texto, Cataluña notó menos que otras zonas de España sin que ello signifique
que ahora no esté sufriendo en sus propias carnes una profunda recesión, más
bien al revés.
Este periodista
ya lo vio hace unos años: Cataluña se sentía perjudicada y venida a menos por
lo que no debería extrañar la explosión soberanista del pasado septiembre y que
todavía se mantiene.
El domingo hay
elecciones autonómicas anticipadas en las que el president Artur Mas intentará
sacar rédito de la ola soberanista, a la que se ha apuntado con entusiasmo. Así,
los catalanes elegirán, en un Parlamento con alrededor de ocho fuerzas políticas,
entre los socialistas, federalistas y medio independientes de Madrid (PSC); los
independentistas “viejos” (Esquerra); la coalición de ecologistas y ex
comunistas, entre el viejo obrerismo y la izquierda radical “chic” (ICV-EUiA);
la federación nacionalista-católica, el gran conglomerado de Jordi Pujol, ahora
independentista por conveniencia (CiU); la delegación catalana de la derecha
española (PPC), y los jóvenes neoespañolistas (Ciutadans). A estos se les suma
la posibilidad de entrar en el Parlament de los independentistas sin más
argumentos de Solidaritat (SI) y de las Candidaturas d´Unitat Popular (CUP) por
un lado y por otro de los ultraderechistas y xenófobos de Plataforma per
Catalunya (PxC).
En la campaña
más sucia de las elecciones catalanas recientes, el domingo veremos los
resultados de esta oleada soberanista.
En
este nuevo artículo voy a continuar hablando de esa saga de videojuegos que
tanto ha servido para divulgar la Historia Antigua, Imperivm.
Antes
que nada quiero señalar algo que no puse en el anterior artículo y es que
Imperivm ofrece un modo online que es muy fácil de utilizar para jugar contra
más gente y en especial si quieres jugar contra algún amigo lo cual siempre es
un “gustazo” (si ganas, claro). Para el modo online, uno de los jugadores debe
crear la partida e invitar a los otros dándoles el número de servidor de la
partida creada por lo que el procedimiento es tremendamente sencillo.
Otra
cosa importante que obvié en el artículo anterior es que los ejércitos en
Imperivm son de un máximo de 50 unidades y deben estar bajo mando de un héroe
(distinguibles por montar a caballo blanco) que además traspasa a sus unidades adscritas
la mitad de su experiencia.
En este nuevo artículo voy a tratar la segunda
parte de la saga, Imperivm II: La Conquista de Hispania, por lo que nuestro
país entra en escena de manera muy interesante. Se estrenó en noviembre de 2003
y, junto con Imperivm I se convirtió en el videojuego más vendido de España
entonces.
La
Península Ibérica, que los romanos llamaron Hispania, era en la Antigüedad un
territorio muy rico en recursos naturales lo que lo hizo muy apetecible a
imperios externos. Hispania estaba poblada por diferentes pueblos, con dos
áreas de influencia principal: ibera y pueblos indoeuropeos, llamados más
comúnmente celtas. En Imperivm II se toma como referencia de Hispania a los
iberos, pero, quizá para compensar que se ignora a los celtas de la Península
(que además ocupaban todo el centro y norte de Hispania mientras que los iberos
ocupaban la costa mediterránea y el sur) se mantiene como civilización a elegir
a los galos, que eran también celtas.
Iberos y celtas eran muy diferentes entre sí. Los primeros, debido a donde vivían,
habían tenido contacto con otros pueblos mediterráneos desde mucho antes, con
la llegada de fenicios y griegos a nuestras costas. Por tanto, eran pueblos
comerciantes, con moneda, que vivían en pequeñas ciudades, etc.
Los
indoeuropeos o celtas por su parte tenían estructuras menos desarrolladas
debido al menor contacto con los pueblos mediterráneos y vivían en pequeños
castros o poblados.
En
Imperivm II entran en escena también los cartagineses, imperio en el norte de
África que rivalizó con Roma para hacerse con el control del Mediterráneo
occidental. Ambas potencias lucharon entre sí en tres guerras entre los años
264 y 146 a. C. esas tres guerras son en las que se ocupa Imperivm II
principalmente aunque también presta atención a la resistencia de iberos y
celtas en Hispania por su independencia, tanto de cartagineses como de romanos,
una vez éstos salen victoriosos de las Guerras Púnicas.
Primera
Guerra Púnica (264-241 a. C) se desarrolla principalmente en Sicilia. Roma y Cartago lucharon por el control de esa
estratégica isla, con victoria de la primera.
Segunda
Guerra Púnica (218-201 a. C). Es la más conocida por la intervención de Aníbal
por parte de Cartago y de Escipión el Africano por parte de Roma. A pesar de
las grandes victorias de Aníbal en Hispania e Italia (como la de Cannae), Roma
acabó derrotando a Cartago tras 17 años de guerra iniciada en Hispania con la
destrucción de la ciudad ibera de Sagunto por parte de Aníbal.
Tercera
Guerra Púnica (149-146 a. C). Muchos años después de la dura derrota de Cartago
y de la práctica desaparición de su imperio, Roma decide aniquilar
definitivamente a su eterna enemiga debido a la posibilidad de recuperación.
Imperivm
II ofrece así cuatro civilizaciones diferentes con sus propios asentamientos y
unidades. En lo demás no varía mucho respecto a Imperivm I aunque sí se aprecia
una mejoría técnica muy importante.
Las
nuevas unidades son:
Cartaginesas:
-Infantes númidas: antes que nada hay que
señalar que casi todas las unidades cartaginesas son mercenarios contratados
por Cartago para ir a la guerra. Por ello, se dispone de todas ellas desde el
inicio de la partida, al contrario que el resto de las civilizaciones, que
requieren producir las armas de cada unidad antes de poder contratarla. Los infantes
númidas son perfectos como infantería ligera, portan lanzas y escudos y cuentan
con buenas protecciones.
-Lanceros libios: Cartago no tiene arqueros
como las otras civilizaciones pero los lanceros libios suplen a éstos. No tienen
su precisión pero causan más daño con sus jabalinas que las flechas.
-Luchadores mauritanos: son letales en un primer
ataque debido a su característica especial de furia con sus dos grandes espadas
pero posteriormente son débiles debido a que carecen de armadura.
-Guerreros con maza: unidad de élite del ejército
cartaginés, es de las más poderosas de Imperivm II. Van equipados con cota de
malla y una pesada maza, que manejan con soltura. Son unidades que puede
contratar cualquier civilización llevando campesinos a fortines de
reclutamiento.
-Tuaregs: la unidad montada del
ejército cartaginés. Proceden de las tribus tuaregs del Sáhara. Montan en
camellos, el animal preferido de los cartagineses ya que resisten mejor el
clima desértico que los caballos, aunque no son tan rápidos. Los tuaregs visten
una protección ligera y van armados con picas.
-Nobles: la única unidad cartaginesa
(exceptuando los héroes y los chamanes) que no es mercenaria sino que forma
parte de una fuerza formada enteramente por los hijos de las familias más
nobles de Cartago, la Legión Sagrada. Están magníficamente equipados y
entrenados para el combate.
-Elefantes de Guerra: los famosos elefantes que
Aníbal utilizó contra Roma llegando a atravesar los Alpes con ellos. Los elefantes,
animales que entrenados pueden ser letales debido a su tamaño y a sus
colmillos, eran la unidad más potente de Cartago. Estaban dirigidos por
expertos llamados mahouts y en Imperivm su fuerza y capacidad de recuperación
les permite sobrevivir a muchas batallas.
-Chamanes: unidad religiosa del ejército
cartaginés. Su defensa es débil pero tienen poderosas capacidades especiales:
pueden aprender de otras unidades, maldecir al enemigo, abastecer al ejército y
vampirizarse a su muerte.
Iberas:
-Milicianos: el ejército ibero debe
equiparse a partir de la población civil para hacer frente a la Conquista de
Hispania. Por ello los milicianos son simples campesinos movilizados y armados
rápidamente. Portan la famosa espada ibérica, la falcata, y un escudo. Además,
pueden ser licenciados y retornar a su posición anterior de campesino si ya no
son necesarios. En la taberna puede optarse por movilizar a 50 campesinos de
golpe en caso de necesidad.
-Arqueros iberos: el tiro con arco era una
habilidad muy común entre los pueblos iberos. Los arqueros en realidad son sólo
cazadores reconvertidos en guerreros.
-Defensores: como su propio nombre indica,
son perfectos para la defensa de la fortaleza. Están equipados con lanzas y
recias armaduras. Además de una férrea defensa, también pueden utilizarse para
cualquier ataque.
-Jinetes iberos: los caballos de Hispania eran
los mejores del Mediterráneo. Los jinetes iberos son los más rápidos de
Imperivm aunque, como los galos y los équites romanos, su principal
característica es la primera carga porque a partir de ahí son más débiles.
-Honderos: el uso de hondas para
disparar certeras piedras fue común en Hispania como demuestran los restos
arqueológicos (es curioso que tallasen el nombre de su general en las piedras
antes de lanzarlas). Los honderos en Imperivm son letales, especialmente si los
diriges contra el héroe enemigo. Si matas al héroe, el ejército rival se
quedará sin cabeza y podrás acabar con él rápidamente.
-Guardias de élite: la unidad más poderosa de
Imperivm II. Portan hachas de combate y un escudo y son muy fuertes en el
combate cuerpo a cuerpo. Su ferocidad es tal que hasta los elefantes de guerra
son débiles frente a ellos.
-Guerrilleros: la guerra de guerrillas nació
en la Península Ibérica y los pueblos hispanos la utilizaron en su lucha contra
Roma. En Imperivm II los guerrilleros son muy útiles porque son invisibles al
ejército enemigo debido a su sigilo y habilidad. Sólo se harán visibles para
atacar y para tomar un asentamiento enemigo.
-Sacerdotisas: la unidad religiosa ibera. Para
su diseño en Imperivm II se ha tomado como inspiración a las famosas Damas de
Elche y de Baza, que se cree que eran sacerdotisas debido a sus complicados
peinados y a ser restos funerarios. Eran mujeres con gran influencia sobre su
pueblo. No tienen capacidad de ataque pero tienen características especiales
como aprender de otras unidades y, con las mejoras necesarias, enseñar a los
guerreros.
Galos y romanos: ver artículo del Imperivm I
(15 de noviembre de 2012)
Para finalizar, recomendar este videojuego
para aprender esta parte algo desconocida de la Historia de España en la que la
Península Ibérica fue un gran campo de batalla entre las dos mayores potencias
de la época, campo de batalla en el que se decidió la Historia de Occidente.