En
este post quiero mostrar todo mi apoyo a las víctimas, a sus familiares y al
pueblo estadounidense en este día de profundo dolor. Un “lobo solitario”,
presuntamente leal al Estado Islámico (ISIS) ha perpetrado una masacre en un
pub frecuentado por homosexuales, a los que, según su propia familia, odiaba
profundamente. Un hombre joven, de solo 29 años, que tenía una vida llena
de tinieblas y oscuridad, y que ha caído abatido por la policía lleno de
rencor, odio y crueldad.
Los
terroristas nunca lograrán derrotar la libertad e igualdad. Un ataque como
este, lleno de odio y terror, como ha señalado el presidente Obama, refleja una
vez más que esos sujetos parecen hombres pero no lo son: son nuestros demonios,
y no les vamos a dejar vencer.
No
pueden vencer a la razón y a la tolerancia, a la felicidad de todos de poder
amar a quien queramos. Esto ellos no lo entenderán jamás porque no saben lo que
es el amor ni lo sabrán. Su fanatismo se lo impide y eso sí que es una
condena.


No hay comentarios:
Publicar un comentario