Tras 41 años sin unas elecciones generales, al fin
el 15 de junio de 1977 se celebraron
los primeros comicios de la España actual. Su celebración fue fruto de una
palabra clave: consenso. Desde el Gobierno de España se apostó por la reforma y
desmontar el Franquismo desde dentro sin necesidad de un proceso
revolucionario. La oposición, escéptica al principio, se sumó al proceso y los
partidos fueron legalizados en los meses previos a las elecciones, incluido el
partido más odiado por la dictadura: el Partido Comunista de España.
El nuevo rey de España, Juan Carlos I, habría
defraudado sin dudar a Francisco Franco. Desde el inicio de su reinado inició
la democratización y tan solo unos meses después de su proclamación, se libró
de la última herencia del dictador, el presidente del Gobierno Carlos Arias
Navarro. En su lugar el rey eligió a Adolfo Suárez González, miembro del
partido único del Franquismo, el Movimiento Nacional, pero reformista desde sus
inicios (nunca fue ministro de la dictadura aunque sí alcanzó cargos relevantes
como presidente de RTVE). Así, planteó una Ley Fundamental más, la que
desmontaría el régimen desde dentro: la Ley para la Reforma Política. Esta ley
establecía la democratización del país y la celebración de elecciones libres en
1977. Para aprobarla, las Cortes Franquistas (para más información sobre ellas,
leer el post que precede a este: http://elblogdecesarmb.blogspot.com.es/2015/11/elecciones-generales-i-ii-republica.html)
tuvieron que hacerse un auténtico hara kiri, ya que aprobar esa ley era
autodisolverse. Sin embargo, los manejos de Suárez y el rey lograron ese
curioso hecho y la ley quedó aprobada. Además, se sometió a referéndum y fue
aprobada el día 15 de diciembre de 1976 por una amplísima mayoría, lo que
supuso un fuerte espaldarazo de los ciudadanos al proceso reformista y al
presidente Suárez.
De esta forma, se celebraron unas elecciones
libres por primera vez desde las de 1936. El resultado era imprevisible. La situación
del país era radicalmente diferente a la de antes de la Guerra Civil. Durante
la dictadura España se había modernizado y homologado en buena medida con el resto
de Europa en lo económico y en lo social. Sin embargo, quedaba la homologación
política, que Franco siempre rechazó. En 1977 y 1978 lo conseguimos con mucho
esfuerzo.
La Transición, como se denomina a esta intensa
etapa, tiene unos límites variables según el historiador consultado. En general
se considera que comenzó al poco de morir Franco, ya en los inicios de 1976, y
acabó con la impresionante victoria socialista de 1982, que se verá en el
siguiente post. Otras fuentes consideran que finalizó con la aprobación de la
Constitución de 1978. En cualquier caso, fueron años cruciales para la Historia
de España.
Por tanto, en junio de 1977 se eligieron Cortes
Constituyentes cuya labor sería redactar una nueva constitución. El voto
femenino, tan discutido en 1931, esta vez ni siquiera se planteó: las mujeres
pudieron votar sin ningún problema. Los comicios tuvieron el siguiente
resultado (en negrita el partido del presidente del Gobierno electo):
1. Unión de Centro Democrático: 165
2.
Partido Socialista Obrero Español: 118
3.
Partido Comunista de España: 20
4.
Federación de Partidos de Alianza
Popular: 16
5.
Pacte Democràtic per Catalunya: 11
6.
Partido Nacionalista Vasco: 8
7.
Partido Socialista Popular-Unidad
Socialista: 6
8.
Unió del Centre i de la Democràcia
Cristiana de Catalunya: 2
9.
Esquerra de Catalunya: 1
10. Euskadiko
Ezkerra: 1
11. Candidatura
Aragonesa Independiente de Centro: 1
12. Candidatura
Independiente de Centro: 1
Total: 350 diputados en el Congreso, número
invariable desde entonces. En estas primeras elecciones ya existía el Senado,
cuyos resultados no se van a mostrar en esta serie de posts. En 1977 al no
existir aún las comunidades autónomas, la gran mayoría de los senadores fueron
electos en las urnas excepto 41 que fueron de designación real en virtud de la
Ley de Reforma Política. Desde que existen las autonomías, 208 senadores son
elegidos en las elecciones generales y 58 son de designación de los 17 parlamentos
autonómicos.
Los resultados reflejaron que los españoles
votaron mayoritariamente moderación. El sistema electoral primó a los dos
partidos nacionales más grandes, evitando la fragmentación de época de la II
República, y también a los nacionalistas periféricos (la llamada ley D´Hont).
Ganador por provincias. En naranja UCD, en rojo el PSOE, en amarillo Pacte Democràtic per Catalunya y en verde el PNV.
Así, la coalición de partidos liderada por el
presidente Suárez ganó las elecciones pero sin mayoría absoluta, al quedarse a
once escaños de la misma. La sorpresa fue más bien que el PSOE obtuviese un
resultado tan bueno, gracias a una propaganda excelente y a la imagen de su
candidato, Felipe González. El Partido Comunista, el principal opositor al
Franquismo, quedó relegado a la tercera posición y a gran distancia de los
socialistas. Alianza Popular, formada por varios ex ministros de Franco pero
no ultras, encabezados por Manuel Fraga, quedó cuarta y endeudada. Los nacionalistas
catalanes y vascos tuvieron un buen resultado. El presidente del Gobierno
electo fue Adolfo Suárez, que pasó a ser ya presidente elegido por las urnas,
ya que hasta ese momento lo había sido por designación del rey.
Adolfo Suárez González (Cebreros, Ávila, 1932-Madrid, 2014), presidente del Gobierno de 1976 a 1981.
Estas Cortes fueron las responsables de redactar
la Constitución de 1978, inspirada en varias anteriores como la española de
1931 así como de la italiana o la francesa. Fue redactada por siete ponentes
conocidos como los “Padres de la Constitución”, de los cuales tres eran de UCD,
uno del PSOE, uno del PCE, uno de AP y un nacionalista catalán. El consenso
consiguió que todos estos grupos se pusieran de acuerdo y terminasen la
redacción en año y medio. Fue aprobada en el Congreso por 325 votos a favor de
UCD, PSOE, PCE, AP, los nacionalistas catalanes y otros, 14 abstenciones del
PNV, ERC y algunos diputados de UCD y AP, y 6 en contra de cinco diputados de
AP y uno de Euskadiko Ezkerra. El 6 de diciembre de 1978 la Constitución era
aprobada en referéndum por los españoles.
Una vez cumplida su labor, las Cortes debían ser
disueltas, por lo que Suárez convocó a
los españoles a las urnas el 1 de marzo
de 1979. De estas elecciones saldría la I Legislatura de la democracia (la
anterior había sido la legislatura constituyente). Habían pasado menos de dos
años desde las anteriores y los resultados, aún con el proceso constituyente,
no variaron de manera significativa siendo los siguientes:
1. Unión de Centro Democrático: 168
2.
Partido Socialista Obrero Español: 121
3.
Partido Comunista de España: 23
4.
Coalición Democrática: 10
5.
Convergència i Unió: 8
6.
Partido Nacionalista Vasco: 7
7.
Partido Socialista de
Andalucía-Partido Andaluz: 5
8.
Herri Batasuna: 3
9.
Unión Nacional: 1
10. Esquerra
Republicana de Catalunya-Front Nacional: 1
11. Euskadiko
Ezkerra: 1
12. Unión
del Pueblo Canario: 1
13. Partido
Aragonés Regionalista: 1
Ganador por provincias. En naranja UCD, en rojo el PSOE y en verde el PNV.
UCD volvió a ganar las elecciones de nuevo sin
mayoría absoluta. El PSOE reeditó la segunda plaza y consolidó su potencial. El
PCE creció menos de lo esperado y Alianza Popular se presentó en Coalición
Democrática y empeoró aún más sus resultados. Los nacionalistas catalanes de
Convergència y de Unió crearon la federación de CiU, existente hasta su
disolución en 2015. Fue curiosa la entrada con fuerza de los nacionalistas
andaluces y peligrosa la entrada de Batasuna, brazo político de la banda
terrorista ETA que sería ilegalizado en 2003.
Suárez volvió a ser elegido presidente del
Gobierno. Esta I Legislatura fue la del fin del consenso y las serias
dificultades de Suárez para gobernar además por las diferencias dentro de la
misma UCD, que englobaba desde socialdemócratas a democristianos y liberales. Finalmente,
en 1981 Suárez dimitió como presidente y el 23 de febrero de ese año, en plena
votación de su sucesor, se dio un golpe de Estado de militares nostálgicos del
Franquismo. Este golpe fracasó tras la intervención del rey Juan Carlos y la
democracia se salvó a pesar de los recelos de parte del ejército y del
terrorismo de los extremistas de la ultraderecha, el GRAPO y ETA. El nuevo
presidente del Gobierno fue Leopoldo Calvo-Sotelo, también de UCD, y que
intentaría gobernar a pesar de estar en minoría y de que su partido comenzase a
fraccionarse sin remedio. En su presidencia España entró en la OTAN y se aprobó
la creación del resto de las comunidades autónomas.
Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo (Madrid, 1926-Pozuelo de Alarcón, Madrid, 2008), presidente del Gobierno de 1981 a 1982.
Finalmente, Calvo-Sotelo tuvo que adelantar las próximas
elecciones a octubre de 1982 ante la descomposición de UCD y el empuje del PSOE.





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