Torrejón
ha ido contracorriente en estas elecciones y un 48 % de los vecinos ha votado
de nuevo al PP o, mejor dicho, a Pedro Rollán, el alcalde de los parques, de
una ciudad en buen estado pero a costa de una deuda de más de 1.400 € por
habitante y de destinar un presupuesto insignificante a otros aspectos como
fomento del empleo o educación.
A pesar de todo, el PP logró la mayoría absoluta, con 14 concejales y
quedándose a solo 19 votos del concejal 15. Sin
embargo, pierde los 7 que aumentó de manera extraordinaria en 2011 y vuelve a
niveles más razonables para un municipio con una mayoría social de clase media
o media-baja.
El municipio recupera un ayuntamiento con más partidos con representación, la tónica habitual excepto entre 2007 y 2015, cuando solo hubo tres (PP, PSOE e IU). Ahora, a los ya mencionados se suman Sí Se Puede y Ciudadanos.
Sí Se Puede partía tras la
división de la plataforma Ganemos en Torrejón, que no logró llegar a un acuerdo
como en Madrid o Alcalá de Henares. Así, el círculo local de Podemos apoyaba
esta candidatura y les ha salido muy bien: son la segunda fuerza municipal con
5 concejales. Su candidato, Luis Andrés Pérez, será el jefe de la oposición a
Rollán.
El PSOE por su parte continuaba su senda de desastre:
tercera fuerza municipal igualando sus peores resultados de 2011 con solo 4
concejales e incluso bajando ligeramente su porcentaje de voto. Algo llamativo
ya que para las autonómicas llegaron casi al 23 % de los votos frente al 15 %
de las municipales, lo que demuestra que tienen un grave problema, llamado
Guillermo Fouce, un candidato que los vecinos hemos demostrado que no queremos.
Esperemos que el PSOE aprenda la lección de una vez y cese a un secretario
general que les lleva derechos al ostracismo.
En cuarta posición quedó Ciudadanos, que logró dos
concejales en sus primeras elecciones. Un buen resultado aunque inferior a las expectativas.
Aún así logran tener grupo propio de concejales y expectativas de crecimiento
para el futuro en función de su oposición a Rollán.
Por último, Izquierda Unida después de la
disolución de Ganemos optó por una alianza con Equo en la coalición Ganar
Torrejón, muy movilizada durante la campaña electoral, lo que les ha permitido
mantener los dos concejales que ya tenía IU aunque descendiendo porcentaje de
voto. Un buen resultado en una noche de pesadilla para IU a nivel regional y
nacional.
Rollán deberá hacer frente a una oposición en principio muy movilizada y al pago de la gran deuda municipal. Por otro lado podrá ofrecer grandes proyectos a los torrejoneros como el nuevo centro comercial en Casablanca o nuevos servicios en barrios como Soto del Henares así como la apertura de la estación de FFCC del mismo barrio.







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