En 100 años no había quien reconociera el mapa europeo


En 1914, en vísperas de la Gran Guerra, Europa era todavía un continente de pocos países debido a la existencia de grandes imperios en su seno, de carácter plurinacional y con no pocas tensiones internas debido a ello. El mapa de entonces era herencia del Congreso de Viena (1815), que reordenó Europa tras las Guerras Napoleónicas. Los únicos grandes cambios se habían dado con las unificaciones de Italia y Alemania en la década de 1860 y principios de la de 1870; y, sobre todo, en el área balcánica ante la debilidad del Imperio Otomano[i], que provocó el surgimiento de países nuevos y la rivalidad en alza entre potencias.  
Mapa de Europa hacia 1921. Las fronteras han cambiado mucho desde entonces.

Esas tensiones llevaron a la Primera Guerra Mundial y a que el mapa europeo fuese modificado de manera muy importante a su término, con el fin de los imperios plurinacionales y el surgimiento de muchas jóvenes naciones a partir de entonces, sobre todo en Europa del Este. Este mapa se mantuvo a grandes rasgos durante las décadas siguientes y solo hubo una última gran modificación con la caída del bloque comunista a principios de la década de 1990, cuando surgieron más países en los Balcanes y en otras zonas de Europa Oriental. 

Así, en este artículo vamos a repasar qué cambios fronterizos han tenido todos los países europeos entre 1914 y 2018, teniendo en cuenta que algunos han sufrido modificaciones radicales (casos de Alemania, Austria o Polonia), otros, modificaciones limitadas (Francia, Italia) y, finalmente, otros que no se han movido en absoluto en más de cien años (España, Portugal, Países Bajos). Hay no pocos países que directamente ni existían en 1914, como veremos a continuación. 
 Mapa actual de Europa.

ALBANIA: Tiene hoy exactamente las mismas fronteras que en 1914. Entonces era un país recién nacido (1912) debido a la fragilidad del Imperio Otomano, el cual había sido empujado por los países balcánicos hacia Estambul, perdiendo todos sus territorios europeos excepto la zona alrededor de dicha ciudad. Último cambio fronterizo: 1912.

ALEMANIA: Es uno de los países que más ha cambiado en cuanto a su extensión. Alemania había nacido como tal en 1871, tras años de proceso de unificación liderado por el Estado alemán más grande y fuerte, Prusia, que había logrado la unión con otros más pequeños al oeste y sur. En el proceso se enfrentó a Dinamarca (a la que arrebató los ducados de Schleswig y Holstein), a Austria (rival de Prusia) y a Francia, a la que obligó a ceder las regiones de Alsacia y Lorena. Se creaba así el Imperio Alemán, que desapareció con su derrota en la Gran Guerra, por la que tuvo que devolver a Francia Alsacia y Lorena, a Dinamarca el norte de Schleswig y tuvo que ceder buena parte de la histórica Prusia para la creación de la nueva Polonia. La llegada al poder de los nazis hizo que intentasen recuperar territorios y además ampliarlos, lo cual consiguieron al principio de la Segunda Guerra Mundial, en la que fueron finalmente derrotados. Alemania quedó dividida en cuatro zonas de ocupación aliada, tuvo que devolver sus conquistas y, además, perdió sus territorios más orientales a favor de Polonia y la URSS, por lo que Alemania vio su frontera del este reducida unos cien kilómetros. Posteriormente, el país quedó dividido en dos repúblicas debido a la Guerra Fría entre el bloque occidental capitalista y el oriental comunista. La reunificación no llegó hasta 1990, cuando la Alemania Oriental fue incorporada a la Occidental. Último cambio fronterizo: 1990. 
 Izquierda: Alemania en 1914. Derecha: actualmente.

ANDORRA: Puede considerarse que nació a finales del siglo XIII, tras un acuerdo de condominio entre el condado de Foix y el obispado de Urgell, motivo por el que los dos copríncipes andorranos siguen siendo un francés y un español. Sin embargo, su independencia más o menos consolidada no llegó hasta principios del siglo XIX, ya que en los siglos intermedios fue incorporada varias veces a Aragón, Navarra, Francia, España… Último cambio fronterizo: 1814. 

ARMENIA: En 1914 no existía como país independiente, sino que estaba dividida entre Rusia y el Imperio Otomano, el cual afligió un durísimo genocidio contra los armenios, que querían la independencia. El mismo presidente de EEUU apoyó una Armenia independiente, pero tanto Turquía como la URSS lo rechazaron y lo que hoy es Armenia pasó a ser una de las repúblicas soviéticas después de un breve periodo de independencia. Con la caída de la URSS, Armenia consiguió al fin su libertad en 1991. Último cambio fronterizo: 1991. 

AUSTRIA: Ver un mapa de Austria en 1914 era ver uno de los imperios más grandes de Europa…unida como estaba a Hungría y dominando a checos, eslovacos, muchos polacos, eslovenos, rumanos, croatas… Este vasto imperio centroeuropeo desapareció con su derrota en la Gran Guerra y su completa fragmentación. Surgieron nuevas naciones de acuerdo con las diferentes nacionalidades del imperio y Austria y Hungría fueron considerablemente reducidas en extensión. Austria sobre todo sintió que era miniaturizada, pues el país pasó a ser más pequeño incluso que Portugal[ii]. En parte por esto, gran parte de los austriacos aceptaron la anexión a la Alemania Nazi, la cual finalizó con la derrota de esta en la Segunda Guerra Mundial. Austria fue dividida en cuatro zonas de ocupación aliada al estilo de Alemania, pero, al contrario que en aquella, en Austria sí llegaron a un acuerdo para restaurar la independencia del país con la condición de que fuese neutral en la Guerra Fría. Último cambio fronterizo: 1955, cuando recuperó su plena independencia. 
 Izquierda: Imperio Austrohúngaro en 1914. Derecha: Austria actualmente.

AZERBAIYÁN: Caso similar al de Armenia, aunque, afortunadamente menos trágico. En 1914 era parte del Imperio Ruso, pero con el inicio de la Revolución de 1917 intentó independizarse hasta que, como en el caso armenio, fue reincorporado y pasó a ser una de las repúblicas soviéticas. Con la caída de la URSS en 1991, Azerbaiyán consiguió su independencia definitiva. Último cambio fronterizo: 1991. 

BÉLGICA: Nació como Estado independiente en 1830, tras levantarse contra Países Bajos. Desde su creación, ha sido un país dividido en dos comunidades recelosas entre sí: Flandes al norte, de habla flamenca; y Valonia al sur, de habla francesa. Ambas son católicas, pero comparten poco más: el gobierno estatal está lleno de tensiones y Flandes ve que Bruselas, la capital, cada vez es más francófona. Bélgica mantuvo su independencia desde 1830 hasta que fue ocupada por Alemania durante la Primera Guerra Mundial. Tras el final de esta, se le cedió un pequeño territorio alemán al este de su frontera como compensación, que todavía hoy es de habla alemana, añadiendo más complejidad aún al país. en la Segunda Guerra Mundial volvió a ser ocupada por Alemania, pero volvió a recuperar su independencia con la derrota alemana, hasta hoy. Último cambio fronterizo: 1919. 

Localización dentro de Bélgica de la comunidad germano hablante, incorporada tras la I Guerra Mundial.


BIELORRUSIA: Históricamente formó parte del Imperio Ruso desde la Edad Media[iii] y nunca fue un país independiente hasta la Revolución de 1917, cuando experimentó una brevísima independencia que finalizó cuando reingresó en la nueva URSS como una de sus repúblicas, estatus que mantuvo hasta la desintegración de esta en 1991, pasando a ser un país independiente, aunque con unas fronteras muy distintas a las de 1914: gran parte de lo que hoy es Bielorrusia en los años 20 y 30 era de Polonia, hasta que, tras la Segunda Guerra Mundial, la URSS se expandió hacia el oeste debido a su victoria. Último cambio fronterizo: 1991. 

BOSNIA Y HERZEGOVINA: Formó parte del Imperio Otomano durante siglos hasta que, en 1908, pasó a manos de otro imperio: el Austrohúngaro, que se la anexionó como parte de su estrategia de control de los Balcanes. Esta anexión no gustó en Serbia, que aspiraba a crear una gran nación con todos los eslavos del sur y, en parte, fue uno de los motivos de la Gran Guerra[iv]. Al finalizar esta, el Imperio Austrohúngaro desapareció, como ya hemos visto, y a Serbia se le reconoció su sueño de crear un gran país con los eslavos del sur: Yugoslavia. Bosnia quedó dentro de ese país ininterrumpidamente, salvo durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. En época comunista, pasó a ser una de las repúblicas integrantes de Yugoslavia. Las tensiones entre ellas llevaron a la independencia progresiva de las repúblicas al iniciarse los 90, entre ellas las de Bosnia y Herzegovina en 1992, lo cual no fue aceptado por Serbia, iniciándose una dura guerra hasta 1995. Desde los acuerdos de paz, Bosnia es un país casi confederal con dos comunidades muy diferenciadas. Último cambio fronterizo: 1995. 

Organización interna de Bosnia y Herzegovina. La zona en gris es la república Srpska, casi independiente del resto y de mayoría serbia.


BULGARIA: No consiguió su independencia plena del Imperio Otomano hasta 1908. En las décadas previas, había sido un principado autónomo bajo protección de Rusia. como sus vecinos, pronto tuvo interés en expandirse a costa del decadente Imperio Otomano y su oportunidad llegó con las Guerras Balcánicas de 1912-1913. Arrinconó a los otomanos en Estambul y creó un país más grande que el que es hoy, que fue reducido tras la segunda guerra balcánica ante el temor de sus vecinos a que tuviese demasiado poder. Descontenta por esto, decidió aliarse con Austria y Alemania en la Gran Guerra, que perdió, por lo que tuvo que renunciar a su salida al mar Egeo a favor de Grecia. En la Segunda Guerra Mundial, volvió a aliarse con Alemania, y recuperó territorios para, de nuevo, perderlos con su derrota. Sus fronteras no han cambiado desde entonces. Último cambio fronterizo: 1945. 

Cambios fronterizos en Bulgaria tras su derrota en la Gran Guerra.


CHIPRE: Isla en el Mediterráneo oriental que perteneció a Gran Bretaña hasta su independencia plena en 1960. Sin embargo, desde mediados de la década de 1970 vive un conflicto entre Turquía y Grecia, ya que la zona norte de la isla es mayoritariamente turca y la sur es griega. Todavía hoy, la República de Chipre solo controla dos tercios del país y un muro divide ambas zonas. Esa frontera interna lleva sin moverse desde 1974, y sin que se vea una solución a corto plazo. Último cambio fronterizo: 1974. 

CROACIA: Otro país de los Balcanes. Pertenecía a Austria desde el final de las Guerras Napoleónicas y así se mantuvo hasta la derrota de esta en la Gran Guerra, lo que supuso la creación de la ya mencionada Yugoslavia, la cual se mantuvo durante décadas excepto durante la Segunda Guerra Mundial. En esos años, la Alemania Nazi invadió Yugoslavia y la dividió, creando un Estado títere en Croacia. La instauración del comunismo repuso a Croacia como parte de Yugoslavia como una de sus repúblicas, hasta que las tensiones a finales de los 80 dinamitaron el país y Croacia se declaró independiente en 1991, enfrentándose a Serbia. Último cambio fronterizo: 1991. 

DINAMARCA: No ha experimentado tantos cambios fronterizos como otros países. En 1914 tenía casi su extensión actual con una salvedad: que poseía Islandia y que Alemania le había arrebatado los ducados de Holstein y Schleswig décadas atrás. Esto se mantuvo hasta la derrota alemana en la Gran Guerra. Tras esta, Dinamarca recuperó el norte de Schleswig, único territorio cuya devolución a Alemania Hitler no reclamó. El único cambio, por tanto, que ha habido en Dinamarca desde entonces ha sido la pérdida de Islandia. Último cambio fronterizo: 1945. 
Schleswig norte (en rojo) volvió a Dinamarca tras la Primera Guerra Mundial.

ESLOVAQUIA: En 1914 era parte del enorme Imperio Austrohúngaro. Tras la derrota de este en la Gran Guerra, Eslovaquia pasó a ser una de las entidades que formaba un país nuevo llamado Checoslovaquia, junto con los checos. Esta primera Checoslovaquia era algo más extensa hacia el este que la actual Eslovaquia. En 1938, las ansias expansionistas nazis provocaron que Checoslovaquia perdiera los Sudetes y luego el resto de Chequia a favor de Alemania. Eslovaquia pasó a ser un Estado títere del régimen nazi hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando se rehízo Checoslovaquia, pero con la parte eslovaca en su extensión actual. esta unión se mantuvo hasta 1993, cuando checos y eslovacos decidieron, pacíficamente, separarse en Estados independientes. Último cambio fronterizo: 1993. 

La zona eslovaca de Checoslovaquia sufrió una reducción de territorio por el este tras la Segunda Guerra Mundial.


ESLOVENIA: Caso similar al de Croacia: fue parte del Imperio Austrohúngaro durante todo el siglo XIX y, con su desintegración, pasó a integrar la nueva Yugoslavia. Sin embargo, parte de su actual territorio entonces era de Italia, y no tenía salida al mar Adriático. Esto se mantuvo así hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando la zona de Eslovenia pasó a ser dividida entre Italia y Alemania. La derrota de estas llevó al renacer de Yugoslavia, con Eslovenia como una de sus repúblicas. Esta recibió algunos territorios anteriormente italianos. Se independizó de Yugoslavia en 1991. Último cambio fronterizo: 1991.

ESPAÑA: No ha cambiado ni un ápice sus fronteras. Esto se debió a que se mantuvo al margen de las dos guerras mundiales. De hecho, sus fronteras actuales no han cambiado desde la Guerra de las Naranjas de 1801, cuando Portugal tuvo que ceder a España la ciudad de Olivenza, parte hoy de la provincia de Badajoz. La frontera francesa es incluso más inamovible: lleva siendo igual desde la Paz de los Pirineos de 1659 (teniendo en cuenta que Francia invadió España en las Guerras Napoleónicas). En realidad, solo podemos considerar que ha habido un pequeño cambio fronterizo en todo el siglo XX: en Gibraltar. Las autoridades británicas decidieron a principios de dicho siglo ocupar la zona del istmo que une la Roca con el resto de la Península, y años más tarde construyeron el actual aeropuerto allí, ampliando por tanto la superficie de Gibraltar. España, que cedió la Roca por el Tratado de Utrecht de 1713, no reconoce esa ocupación del istmo[v]. Último cambio fronterizo: 1801. 

Localización de Olivenza en España.


ESTONIA: En 1914 era parte del Imperio Ruso, pero tras la Revolución de 1917 consiguió separarse de Rusia e independizarse, con una extensión igual a la actual. Se mantuvo como país hasta que, en virtud del Tratado Germano-Soviético[vi], fue ocupada por la URSS. La ruptura de dicho tratado tras la invasión alemana de la Unión Soviética llevó a una rápida ocupación de grandes extensiones de la URSS, incluida Estonia, por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. La derrota germana conllevó la reincorporación de Estonia a la URSS, en la que se mantuvo hasta su desintegración en 1991, cuando recuperó su independencia hasta hoy. Último cambio fronterizo: 1991. 

FINLANDIA: Hasta la Primera Guerra Mundial estaba integrada en el Imperio Ruso. La Revolución de 1917 y su derrota ante Alemania auparon a Finlandia a su independencia en 1918, aunque con algo más de territorio que actualmente: poseía toda la orilla norte del lago Ladoga. Esto se mantuvo así hasta 1939, cuando entró en guerra con la URSS, que pretendió reocupar Finlandia como había hecho con las repúblicas bálticas en su intento de reconstruir el Imperio Ruso, todo ello en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Pero, Finlandia resistió mucho más de lo esperado y solo pudo recuperar la orilla norte del Ladoga, dejando a Finlandia con su extensión actual. Posteriormente, Helsinki se alió con la Alemania Nazi para intentar recuperar lo perdido pero la URSS se impuso, dejando a Finlandia con algo menos de extensión que cuando se independizó. Último cambio fronterizo: 1945. 

Zonas perdidas por Finlandia ante la URSS tras la Segunda Guerra Mundial.


FRANCIA: De las fronteras de Francia, hay algunas que no se han movido un ápice desde 1914: las que tiene con Bélgica, Suiza, Andorra y España. Caso muy distinto a sus límites con Alemania e Italia. En 1914, a mayor espina que tenía clavada Francia era la ocupación alemana de las regiones de Alsacia y Lorena desde 1871. Esa enemistad llevó a que en la Primera Guerra Mundial estuviesen enfrentadas. Alemania llevó a ocupar parte del noreste del país y se quedó cerca de la misma París. Sin embargo, acabó perdiendo la guerra y Francia recuperó las ansiadas Alsacia y Lorena. Esta situación se mantuvo sin cambios hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial: en 1940 Francia cayó ante el avance alemán y fue dividida en dos zonas: el norte y oeste directamente bajo administración alemana y el centro y sureste bajo un gobierno títere. Por supuesto, Alsacia y Lorena volvieron a Alemania y la isla de Córcega y la ciudad de Niza pasaron a Italia, aliada de Alemania. Tras la derrota germano-italiana, Francia volvió a las fronteras previas al conflicto, que mantiene actualmente. Último cambio fronterizo: 1945. 

Francia en 1914: nótese que Alsacia y Lorena (al norte de Suiza) seguían bajo dominio alemán.


GEORGIA: Es un caso parecido a los ya vistos de Armenia y Azerbaiyán. Parte del Imperio Ruso hasta la Revolución de 1917, la cual aprovechó para reclamar su independencia. Sin embargo, apenas pudo mantenerla unos años, hasta que la URSS la reincorporó, siendo a partir de ese momento una de sus repúblicas ininterrumpidamente hasta 1991, cuando la desintegración de la URSS posibilitó la independencia de Georgia. No obstante, pronto tuvo problemas internos, sobre todo con dos regiones, que intentaron a su vez separarse de Georgia: Osetia del Sur y Abjasia. El conflicto quedó congelado hasta que Rusia se inmiscuyó en 2008, proporcionando a esos territorios una independencia de facto que la comunidad internacional no reconoce. Último cambio fronterizo: 2008. 

GRECIA: Se independizó del Imperio Otomano en 1830 y, desde entonces, fue ampliando su territorio poco a poco hacia el norte y hacia las islas del Egeo. En 1914 ya casi tenía su extensión actual salvo por las islas del Dodecaneso (bajo control italiano) y la Tracia, parte de Bulgaria. En la Gran Guerra, Grecia apoyó a los aliados, lo que le permitió, tras el fin de la misma, hacerse con Tracia a costa de Bulgaria. Tras esto, Grecia se envalentonó e intento hacerse con parte de Turquía, derrotada en la guerra, aunque no tuvo éxito. No hubo cambios hasta la Segunda Guerra Mundial. Grecia, aliada con Gran Bretaña, entró en guerra con Italia, a la que derrotó, y más tarde con Alemania, que ocupó toda Grecia. Además, Bulgaria recuperó Tracia. Tras la guerra, recuperó sus fronteras anteriores al conflicto y en 1947 las islas del Dodecaneso fueron cedidas por Italia a Atenas. Último cambio fronterizo: 1947. 

Cambios fronterizos de Grecia desde su independencia en 1830.


HUNGRÍA: Era parte del Imperio Austríaco y estaba sometida a las directrices de Viena como las otras nacionalidades del imperio hasta que, para reafirmar el dominio sobre todo el imperio, los austriacos decidieron en 1867 aupar a los húngaros a su mismo nivel y crear una monarquía dual, creándose así el Imperio Austrohúngaro. La parte húngara de dicho imperio era bastante más grande de lo que hoy es Hungría. Este imperio se mantuvo hasta que fue derrotado en la Primera Guerra Mundial, tras la que fue disuelto. Como en el caso de Austria, Hungría fue empequeñecida. Sus nuevas fronteras se mantuvieron hasta las vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Su alianza con los nazis le reportó beneficios territoriales, ampliando sus dominios a costa de Checoslovaquia, que fue borrada del mapa; de Rumania, de la que recuperó Transilvania; y de Yugoslavia. El fin de la guerra supuso que Hungría retornase a sus fronteras de 1919, las cuales mantiene hoy. Último cambio fronterizo: 1945. 

Mapa del Imperio Austrohúngaro hacia 1914. En verde claro, Hungría, mucho mayor de lo que es hoy.


IRLANDA: Era parte del Imperio Británico desde 1801 pero las tensiones constantes con Inglaterra porque no le permitía ser autónoma llevaron a su declaración de independencia unilateral en 1916, en medio de un conflicto armado. En 1922 se alcanzó una solución consensuada con Londres, por la que se creó el Estado Libre Irlandés, independiente ya del yugo británico, pero todavía con su rey como jefe de Estado. Solo los condados del noreste de la isla optaron por mantenerse en Reino Unido debido a que eran de mayoría anglicana, mientras que el resto de Irlanda es católico. El Estado Libre se mantuvo hasta la proclamación de la república en 1949. Último cambio fronterizo: 1922. 

ISLANDIA: Pertenecía a Dinamarca. Esta situación se rompió cuando esta fue ocupada por la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial. Esto provocó que Islandia, por su lejanía, pasase a ocuparse de sus propios asuntos, aunque Gran Bretaña decidió ocuparla para utilizarla como base de operaciones, pasando más tarde a Estados Unidos. En 1944, los islandeses votaron en referéndum la independencia definitiva de Dinamarca y convertirse en república, saliendo los aliados de la isla tras la guerra. Último cambio fronterizo: 1944. 

ITALIA: Se había unificado en 1861, terminando unos años después con la adhesión de Venecia y los Estados Pontificios. Su extensión, no obstante, era inferior a la actual. El Trentino-Alto Adigio era austriaco y Trieste también. Por el contrario, Italia controlaba las islas del Dodecaneso, en el mar Egeo. Las ansias territoriales italianas llevaron a que en la Gran Guerra decidiese finalmente apoyar a los aliados a cambio de compensaciones. Estas le fueron concedidas, aunque en menor cuantía de la esperada: pasó a controlar el Trentino-Alto Adigio y toda la zona que rodea Trieste, además de algunas islas de la costa Dálmata. La toma del poder en el país por parte de los fascistas hizo que Italia siguiese queriendo ampliar sus dominios. En 1939 se anexionaron Albania y, un año después, se unieron a Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Durante la misma, incorporaron la isla de Córcega, Niza y Saboya de Francia y casi toda Dalmacia de Yugoslavia, así como buena parte de la actual Eslovenia. Sin embargo, el Eje fue derrotado e Italia tuvo que devolver todos esos territorios, perdiendo además Trieste y el Dodecaneso, aunque sí mantuvo Trentino-Alto Adigio. En 1954 pudo recuperar la ciudad de Trieste. Último cambio fronterizo: 1954. 

Italia hacia 1914: no dominava Trieste ni el Alto Adigio.


LETONIA: Hacia 1914 era parte del Imperio Ruso, pero, con el comienzo de la Primera Guerra Mundial, llegó a estar en parte ocupada por Alemania. Tras la Revolución de 1917 y la salida de Rusia del conflicto, declaró su independencia, con una extensión prácticamente idéntica a la actual. Esto se mantuvo sin cambios hasta que, en virtud del Tratado Germano-Soviético, fue ocupada por la URSS en 1940. Alemania volvió a ocuparla durante su invasión de la URSS en la Segunda Guerra Mundial, pero su derrota en la misma llevó nuevamente al dominio soviético, el cual se mantuvo hasta la desintegración de la Unión Soviética en 1991, cuando Letonia recuperó su independencia. Último cambio fronterizo: 1991. 

LIECHTENSTEIN: Es un diminuto principado entre Suiza y Austria que consiguió su independencia en 1719, la cual ha mantenido sin cambios desde entonces. Último cambio fronterizo: 1719.

LITUANIA: Su trayectoria es prácticamente idéntica a la de Letonia: parte del Imperio Ruso hasta la Revolución de 1917, tras la que logró su independencia, aunque con una extensión algo mayor a la actual. Sin embargo, al poco entró en guerra con Polonia, que se anexionó la misma Vilna, capital histórica (y actual) de Lituania. La URSS se apoderó de Lituania en 1940. Como las otras dos repúblicas bálticas, fue ocupada por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y, tras la misma, volvió a dominio soviético hasta la desintegración de la URSS en 1991. Lituania es independiente desde entonces. Último cambio fronterizo: 1991.

LUXEMBURGO: El único gran ducado independiente del mundo quedó completamente separado de Países Bajos en 1890 con sus fronteras actuales. Esa independencia solo se ha interrumpido dos veces desde entonces, por ocasión de las dos guerras mundiales, en las que fue ocupado por Alemania. Con el fin de la Segunda, recuperó su independencia. Último cambio fronterizo: 1945. 

MACEDONIA: La actual Macedonia no había existido nunca como tal, al no poder considerarse como sucesora de la Macedonia de la Antigüedad, que se situaba en el norte de la actual Grecia y que solo comprendía una zona al sur de la actual república[vii]. En 1914 era parte de Serbia, después de que esta hubiese arrebatado esa zona al Imperio Otomano apenas dos años antes. Durante la Primera Guerra Mundial, la región quedó bajo ocupación búlgara. La derrota de los Imperios Centrales conllevó la creación de la nueva Yugoslavia, en la que estaba integrada la actual Macedonia, que con el tiempo sería reconocida como una región separada de Serbia. La división de Yugoslavia en la Segunda Guerra Mundial supuso que Macedonia quedase en manos de Bulgaria de nuevo. Con la reconstitución de Yugoslavia, volvió a ser una de sus repúblicas integrantes hasta su desintegración a principios de los años 90, incluida la independencia de Macedonia. Último cambio fronterizo: 1991. 

MALTA: Pequeña isla en el centro del Mediterráneo que estuvo bajo dominio británico hasta su independencia en 1964. Diez años después proclamó la república, acabando así con sus últimos lazos con Londres. Último cambio fronterizo: 1964. 

MOLDAVIA: En 1914 era parte del Imperio Ruso y se la llamaba comúnmente Besarabia. Tras la Primera Guerra Mundial, fue cedida a Rumania debido a sus vínculos lingüísticos (en ambas se habla rumano), lo cual se mantuvo hasta 1940, cuando fue reocupada por la URSS brevemente, ya que la invasión alemana de la misma, con apoyo de Rumania, hizo que volviese a manos de este último país. La derrota alemana (y también rumana) hizo que la zona de Moldavia quedase definitivamente en manos soviéticas, pasando a constituir una de sus repúblicas. La desintegración de la URSS llevó al nacimiento de la actual Moldavia, independiente por primera vez en su historia. Dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente está el Estado de facto de Transnistria, que se separó del resto de Moldavia tan pronto esta se independizó de la URSS. Último cambio fronterizo: 1991. 

MÓNACO: Este pequeño principado al sureste de Francia se independizó definitivamente en 1861 en sus diminutos límites actuales. Esto se mantuvo hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando casi fue disuelto por Italia, siendo protegido por la Francia de Vichy. Sin embargo, no pudo evitar ser ocupado por Alemania en 1943 hasta que fue liberado por los aliados al final de la guerra, siendo de nuevo independiente. Último cambio fronterizo: 1945. 

MONTENEGRO: Es uno de los Estados con una independencia más reciente en Europa. Sin embargo, ya fue independiente previamente, naciendo en 1878, desgajado del Imperio Otomano. Se mantuvo hasta la Primera Guerra Mundial, siempre aliado con Serbia. En esa época tenía unos límites prácticamente idénticos a los actuales, aunque con una menor salida al mar Adriático. Durante la Primera Guerra Mundial fue ocupado por Austria-Hungría y, tras el conflicto, se integró en la nueva Yugoslavia. Esto se mantuvo así hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando Alemania invadió y disolvió el país, reconociendo una independencia ficticia a Montenegro, que en realidad fue un Estado satélite del Eje. Así, tras la guerra volvió a estar integrado en Yugoslavia, lo que se mantuvo hasta la desintegración de esta como una de sus repúblicas. Al contrario que las otras, decidió mantenerse leal al gobierno de Belgrado, por lo que Yugoslavia quedó reducida a solo Serbia y Montenegro. Estos decidieron renunciar al nombre yugoslavo en 2003, pasando a crear una federación entre ambos que duró hasta que Montenegro, en 2006, decidió en referéndum independizarse. Último cambio fronterizo: 2006. 

NORUEGA: Había existido como país unificado en la Edad Media pero posteriormente se unió a entidades mayores, como la Unión de Kalmar, otra con Dinamarca y otra con Suecia. En 1905 decidió separarse definitivamente de Suecia y volvió a ser independiente. Solo la ocupación alemana del país durante la Segunda Guerra Mundial ha roto esa independencia desde entonces, la cual recuperó con el fin de dicho conflicto. Último cambio fronterizo: 1945. 

PAÍSES BAJOS: En 1914 tenía exactamente las fronteras actuales, con la salvedad de que tenía menor extensión ya que desde entonces han ido ganando más terreno (aún) al mar. Sin embargo, perdió su independencia durante la Segunda Guerra Mundial, cuando fue ocupado por Alemania, recuperándola con la victoria aliada. Último cambio fronterizo: 1945. 

POLONIA: Es uno de los países que más han cambiado su territorio. En 1914 ni siquiera existía, ya que desde el Congreso de Viena de 1815 su territorio estaba dividido entre Rusia y Alemania (antes Prusia). La derrota tanto de rusos como de alemanes en la Primera Guerra Mundial supuso el renacer de Polonia, con territorios anteriormente de ambas. Especialmente llamativo fue que Polonia se crease con zonas históricamente de Prusia y con una mayoría de población alemana, como el polémico corredor de Dánzig, que le daba una pequeña salida al mar Báltico. A principios de los años 20 tuvo más conflictos con la nueva Lituania, la URSS y Checoslovaquia, logrando ampliar un poco más sus territorios, que entonces eran más extensos que los actuales. Sin embargo, la integridad territorial polaca distaba mucho de estar asegurada, como demostró el Tratado Germano-Soviético de 1939, en el que nazis y comunistas se repartieron Polonia. El estallido de la Segunda Guerra Mundial se debió a esa invasión alemana de Polonia, quedando la zona este para la URSS. Con la posterior invasión también de la URSS, se rompió el pacto y Alemania se hizo también con la parte polaca que habían invadido los soviéticos. La derrota de esta y la victoria de la URSS tuvo consecuencias: Polonia volvería a ser independiente, pero a costa de territorios históricamente alemanes ya que la URSS se negó a devolver las tierras conquistadas en 1939. Quedaba configurada así la actual Polonia, situada unos cien kilómetros al oeste de la histórica, en territorios anteriormente alemanes. Tuvo como beneficio el adquirir una mayor fachada marítima que anteriormente. Sus fronteras no han cambiado desde entonces. Último cambio fronterizo: 1945. 
 Izquierda: Polonia hacia 1935. Derecha: Actual Polonia, situada bastabte más al oeste que antaño.

PORTUGAL: No ha cambiado en absoluto sus fronteras, en concreto desde la ya mencionada Guerra de las Naranjas contra España, cuando tuvo que ceder a esta la localidad de Olivenza. Último cambio fronterizo: 1801. 

REINO UNIDO: de Gran Bretaña…e Irlanda del Norte. Esta coletilla en su nombre oficial es la que nos da la pista sobre su último cambio fronterizo: con la independencia de Irlanda, de la que ya hemos hablado, la zona noreste de la isla, de mayoría anglicana, decidió mantenerse dentro de Reino Unido, creándose la frontera actual. En 2014 estuvo a punto de haber un cambio fronterizo, al haber un referéndum de independencia en Escocia, que finalmente no prosperó. Último cambio fronterizo: 1922. 

REPÚBLICA CHECA: Ha tenido una evolución muy similar a la de su vecina Eslovaquia. En 1914 era parte del Imperio Austrohúngaro, sin poseer autonomía. El fin de la guerra llevó a la creación de Checoslovaquia, cuya zona checa era igual a la actual. El destino de este país quedó sellado cuando Hitler logró que Francia y Gran Bretaña se inhibiesen en su anexión de los Sudetes, una zona fronteriza checa de mayoría alemana, en 1938. Al año siguiente ocupó también el resto de Checoslovaquia, escindiendo Eslovaquia. Esta ocupación alemana duró hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando Chequia fue liberada por el Ejército Rojo soviético, lo que supuso la restauración de Checoslovaquia, pero como un país socialista y bajo la órbita de la URSS. En 1968 intentó seguir su propia política y, por ello, fue invadida por el ejército soviético[viii]. Checoslovaquia siguió existiendo hasta 1993, cuando checos y eslovacos acordaron pacíficamente continuar sus existencias por separado. Último cambio fronterizo: 1993. 

RUMANIA: Se había independizado del Imperio Otomano en 1878 y en vísperas de la Gran Guerra tenía una extensión bastante menor a la actual debido a que no poseía todavía Transilvania, formando su territorio una forma de V. En la Primera Guerra Mundial, decidió unirse a los aliados, lo que le costó ser ocupada por Alemania. La derrota de esta le devolvió la independencia y, además, con grandes beneficios territoriales, duplicando su extensión: obtuvo de Hungría la Transilvania y de Rusia Besarabia. Era el sueño de la Gran Rumania. Esta se mantuvo hasta la Segunda Guerra Mundial, en la que Rumania apoyó al Eje al anexionarse la URSS Besarabia. Sin embargo, tuvo que ceder a Hungría parte de Transilvania y una zona al sur a Bulgaria. Durante la guerra, Rumania llegó a extenderse hasta zonas de Ucrania, pero finalmente fue derrotada por los soviéticos al igual que el resto del Eje. Perdió Besarabia de nuevo, pero a cambio recuperó toda Transilvania, adquiriendo la extensión que sigue teniendo hoy en día. Último cambio fronterizo: 1945. 

Izquierda: Máxima extensión de Rumania tras la I Guerra Mundial. Derecha: Rumania actualmente.


RUSIA: En 1914 era todavía el viejo Imperio Ruso, que se extendía desde Polonia y Finlandia al oeste hasta el Pacífico al este, incluida la mitad norte de la isla Sajalín, y al sur Asia Central y el sur del Cáucaso. Con el comienzo de la guerra, se enfrentó directamente a Alemania y Austria-Hungría, con avances en el primer mes de contienda, para seguidamente ser derrotada e ir perdiendo territorios de manera continua hasta que, en 1918, decidió rendirse después de que tomaran el poder los bolcheviques en la Revolución de octubre de 1917. Estalló una guerra civil entre los comunistas y los partidarios de la contrarrevolución, apoyados a su vez por los países occidentales. En medio del caos, Rusia tuvo que ceder Finlandia, Polonia, Estonia, Letonia y Lituania, que lograron su independencia. También intentaron separarse de Rusia repúblicas como Ucrania, Georgia, Armenia y Azerbaiyán, que finalmente se reincorporaron al país, que pasó a ser la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, siendo Rusia la más grande de todas ellas con diferencia. Al norte de Mongolia se creó otra república independiente: Tuvá. Tras tantos sobresaltos, la URSS mantuvo sus fronteras tranquilas hasta la víspera de la Segunda Guerra Mundial: llegó a un acuerdo con la Alemania Nazi para repartirse Polonia, por lo que la zona este de ese país pasó a ser parte de la URSS. Además, ocupó las repúblicas bálticas y Besarabia y entró en guerra con Finlandia para retomarla, fracasando en el intento ya que solo pudo recuperar la orilla norte del lago Ladoga. 

Fronteras europeas de Rusia antes de la Gran Guerra.


Con la invasión alemana de la URSS, esta se vio en serios aprietos ante el avance alemán, que llegó a poner sitio a San Petersburgo (entonces Leningrado) y estuvo muy cerca de Moscú. Tras echárseles el invierno encima, los alemanes fueron derrotados por los soviéticos. Tras la victoria, la URSS se hizo con las repúblicas bálticas, parte de Prusia Oriental (hoy óblast de Kaliningrado), lo que había sido el este de Polonia, Besarabia, etc. Rusia siguió siendo la república soviética más grande…pero tenía como riesgo que era mucho más pequeña que lo que había sido el Imperio Ruso. Esto tuvo como consecuencia que, con la desintegración de la URSS, Rusia quedase en su menor extensión territorial de los últimos siglos: perdió territorios históricamente rusos como Ucrania o Bielorrusia[ix], además de Asia Central, el Cáucaso sur y las repúblicas bálticas. No obstante, en los últimos años ha intentado recuperar su influencia en varias de las ex repúblicas soviéticas, como en Bielorrusia, Armenia, Kazajistán o Moldavia, mientras que ha desestabilizado gravemente a Georgia, permitiendo la independencia de dos de sus regiones, y a Ucrania, a la que ha arrebatado Crimea después de una rápida ocupación ilegal en 2014, que hoy se mantiene. Último cambio fronterizo: 2014. 

Actuales fronteras rusas: empequeñecidas.


SAN MARINO: Lleva siglos siendo independiente como uno de los microestados europeos. En toda su historia, solo ha sido ocupado por fuerzas extranjeras en tres ocasiones, y una de ellas fue en el siglo XX, en concreto en 1944, cuando los alemanes ocuparon la pequeña república, para más tarde ser liberado por los aliados, que apenas permanecieron unas semanas allí, tras lo cual recuperó su independencia. Último cambio fronterizo: 1944. 

SERBIA: Se había independizado del Imperio Otomano en 1878 y, desde entonces, amplió sus dominios hacia el sur a su costa, incorporando lo que hoy es Macedonia. Aun así, era una Serbia más pequeña a la actual, ya que toda su zona norte estaba bajo dominio austrohúngaro. El estallido de la Gran Guerra, debido en buena medida al papel serbio, conllevó que fuera ocupada por Austria-Hungría y Bulgaria, pero la derrota de estas supuso que se crease Yugoslavia, país dominado sobre todo por los serbios. En 1919, Serbia creció hacia el norte al incorporar Voivodina, región que sigue siendo parte de Serbia actualmente. Con la invasión alemana de Yugoslavia en la Segunda Guerra Mundial, el país quedó fraccionado, con una Serbia empequeñecida y convertida en un Estado títere de Alemania. Fueron sus partisanos, junto a croatas y de otras nacionalidades, los que liberaron Yugoslavia de los alemanes, volviendo a reeditar dicho país. Durante muchos años hubo equilibrio entre sus repúblicas, entre las que estaba Serbia, que incluía dos regiones autónomas, la ya mencionada Voivodina y Kosovo. En 1991, el país estalló en pedazos con la independencia de algunas de sus repúblicas y Serbia solo pudo ver cómo su sueño yugoslavo desaparecía: solo Montenegro se mantendría a su lado en las guerras que hicieron naufragar a los Balcanes en los años 90. Serbia finalmente tuvo que aceptar los hechos, pero mantuvo el nombre de Yugoslavia hasta 2003, cuando se renombró Serbia y Montenegro debido a las dos únicas repúblicas que quedaban unidas. En 2006, Montenegro se independizó, dejando a Serbia sin salida al mar. Y, peor, en 2008 Kosovo decidió independizarse unilateralmente con apoyo de EEUU, ya que todavía recordaba la persecución a kosovares realizada entre 1999 y 2000 por parte del gobierno serbio. Todavía hoy está sin solucionar este conflicto dado que Serbia y otros países[x] siguen considerando a Kosovo parte de Serbia. Último cambio fronterizo: 2008. 
 Izquierda: Serbia antes de la Primera Guerra Mundial. Derecha: División interna de Serbia hoy. En verde, Kosovo.

SUECIA: No ha cambiado ni medio kilómetro sus fronteras desde que se separó de Noruega en 1905. Último cambio fronterizo: 1905. 

SUIZA: Se creó en su versión actual como un Estado-tapón frente a Francia después de las Guerras Napoleónicas, en 1815. Ya existía previamente como una federación de Estados que, en realidad, eran casi independientes unos de otros. Su política tradicional de neutralidad le han hecho salvaguardar sus fronteras de 1815 hasta hoy. Último cambio fronterizo: 1815. 

TURQUÍA: En 1914 todavía era el Imperio Otomano, el cual llevaba en decadencia casi un siglo. Sus antaño territorios en Europa se habían reducido a solo la ciudad de Estambul, entonces su capital, y a Tracia Oriental. Más extensos eran los territorios que mantenía en Oriente Próximo: los actuales Irak, Líbano, Siria, Israel, Palestina y la zona costera al mar Rojo de Arabia, incluidas las ciudades santas para el Islam de La Meca y Medina. No es de extrañar así que el sultán otomano se considerase califa. Esta gran extensión era un gigante con pies de barro, ya que estaba bajo permanente amenaza de los occidentales y también de los pueblos que vivían en su seno y deseaban independizarse, en especial los árabes. Con el estallido de la Gran Guerra, decidió unirse a los Imperios Centrales, lo que llevó a los aliados a intentar desestabilizar el Imperio Otomano prometiendo la independencia a Arabia tras el conflicto. Con la derrota otomana, el sultán abdicó y se creó la Turquía moderna de la mano de Mustafá Kemal Atatürk. Perdió todos sus territorios en Oriente Próximo y se vio amenazada por Grecia, que intentó conquistar Asia Menor y Estambul, sin éxito. Turquía lograba así sobrevivir con unas fronteras casi idénticas a las actuales, basadas en Anatolia. Su último cambio fronterizo fue en 1939, cuando incorporó un tramo de costa al noroeste de Siria. Último cambio fronterizo: 1939. 

Evolución de la extensión del Imperio Otomano. En verde oscuro, justo antes de la Primera Guerra Mundial.


UCRANIA: Perteneció durante siglos al Imperio Ruso y, de hecho, había sido su base a partir del Rus de Kiev[xi]. Así, en 1914 seguía formando parte de Rusia y así continuó durante la Primera Guerra Mundial pero la derrota en la misma llevó al derrumbe del imperio, con la independencia de varias de sus regiones, entre ellas Ucrania, con unos límites semejantes a los actuales. Sin embargo, rápidamente fue reincorporada por los soviéticos y fue una de las repúblicas fundadoras de la URSS junto a Rusia, Bielorrusia y Transcaucasia (unión de Georgia, Azerbaiyán y Armenia). Los límites de la república soviética variaron varias veces: tras la Segunda Guerra Mundial (en la que fue totalmente ocupada por los alemanes por la Operación Barbarroja) incorporó zonas hasta 1939 polacas y en 1954 recibió de Rusia la península de Crimea. En 1991, con la desintegración de la URSS, consiguió su independencia definitiva. No obstante, Rusia ha intentado mantener su influencia en la misma y, por ello, en 2014 decidió ocupar Crimea después de que cayese el gobierno prorruso ucraniano. También promueve la separación del extremo este del país, mayoritariamente de población rusa. Último cambio fronterizo: 2014[xii]

CIUDAD DEL VATICANO: Fue creada en 1929, en virtud de los Tratados de Letrán entre la Santa Sede e Italia, por los que se creaba un microestado dentro de la ciudad de Roma, que incluía básicamente la basílica de San Pedro y el área circundante, que estaría bajo dominio directo del Papa. Último cambio fronterizo: 1929. 

BIBLIOGRAFÍA

JUDT, T. Postguerra. Una historia de Europa desde 1945. Madrid: Taurus, 2012. 
KAPLAN, Robert D. La venganza de la geografía. Barcelona: RBA, 2017. 
VVAA. Historia Universal Contemporánea. Barcelona: Ariel, 2010.


[i] Entonces llamado “Hombre enfermo de Europa”, debido a su debilidad.
[iv] No hay que olvidar que el archiduque Francisco Fernando, heredero de Austria-Hungría y cuya muerte fue la chispa que inició la guerra, falleció durante una visita a Sarajevo, capital bosnia, a manos de un terrorista serbio.
[v] Sin embargo, no podemos tratar esto como un cambio fronterizo debido a que España considera que Gibraltar es parte de su territorio, y lleva desde el siglo XVIII reclamando su devolución a Reino Unido, sin éxito.
[vii] Este hecho hace que todavía el nombre de Macedonia no sea reconocido por Grecia, que teme posibles reclamos territoriales de esa república en su zona norte.
[viii] Estos tristes sucesos son conocidos como la Primavera de Praga, cuando el ejército soviético ocupó la ciudad y detuvo al gobierno checoslovaco que había iniciado una tímida apertura a Occidente, desafiando así a Moscú.
[ix] Para más información sobre las repercusiones de esa notable pérdida territorial: KAPLAN, Robert D. La venganza de la geografía. Barcelona: RBA, 2017. 203-242.
[x] Entre ellos España, que teme que reconocer una independencia unilateral pueda suponer un ejemplo a seguir por algunas comunidades, como se ha visto con Cataluña. La diferencia es que esta última no recibió el apoyo de ningún país.

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