El pasado 10
de mayo se celebró la 59º Edición del Festival de la Canción de Eurovisión, el
cual ha ido evolucionando de manera evidente desde su creación en 1956 cuando
solo participaron siete países hasta la actualidad, que participa gran parte de
los países del continente europeo y otros de fuera de él (como Israel).
Pero si se
recordará el festival de este año fue por la victoria clara de Conchita Wurst,
un personaje drag creado por el joven Thomas Neuwirth en su carrera artística. Neuwirth,
que comenzó a actuar con su nombre real y luego ideó el personaje de Conchita,
destaca por una gran voz y porque Conchita tiene la peculiaridad de que, a
pesar de ser una drag queen, tiene barba, lo que es su rasgo más llamativo. Su canción,
Rise like a Phoenix, podría aplicársele
perfectamente a Neuwirth, que ha vivido un renacer con la creación de Conchita.
A la vuelta a su país natal, Austria (que llevaba desde 1966 sin ganar el
festival), Conchita Wurst dedicó su triunfo a “Todos los que creen en un futuro de paz y libertad, estamos unidos y
somos imparables”. “Sueño con un
mundo en el que no tengamos que hablar de temas irrelevantes como la sexualidad,
de dónde eres, a quién amas”.
Por su parte,
la representante española, Ruth Lorenzo, realizó una magnífica actuación con su
tema Dancing in the rain,
consiguiendo un meritorio décimo lugar de entre los 26 finalistas.


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