La semana que
viene hay elecciones europeas el día 25 de mayo y estamos viendo en las
televisiones propuestas para el Parlamento Europeo y la campaña de los
diferentes partidos políticos españoles para Europa.
La imagen de
esta semana es un mapamundi en el que vemos a la Unión Europea en color azul incluyendo
sus territorios ultraperiféricos. En verde, sin embargo, tenemos a países y
territorios de ultramar que, si bien pertenecen de iure a países miembros de la
UE, no están dentro de la Unión y no dependen de los tratados comunitarios.
Los Estados
miembros de la UE son 28 desde el año pasado. La UE nació como Comunidad Económica
Europea en 1957 con solo seis países miembros: Francia, Italia, la República
Federal Alemana, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo. La alianza entre dos
enemigos históricos como Francia y Alemania suponía pasar página de manera
definitiva después de dos cruentas guerras mundiales. El objetivo era crear una
unión supranacional ya que, después de la Segunda Guerra Mundial, la influencia
de Europa se había difuminado en medio de la Guerra Fría entre las dos
superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética. El objetivo también era
garantizar la paz y la prosperidad del continente.
Con el paso de
los años la Unión fue adquiriendo más competencias y, a pesar de ser
inicialmente un proyecto económico, creó sus propios órganos de gobierno, como
el Parlamento, la Comisión y el Consejo. Décadas después llegaría el Tratado de
la Unión Europea (Maastricht) en 1992 que creaba la unión política y monetaria:
años después nacía el euro, la moneda única y gran éxito para lograr la unión
continental.
Mientras tanto,
la CEE había continuado ampliándose. En 1973, después de muchos años de debate,
entraron Reino Unido, Irlanda y Dinamarca. Noruega, que inicialmente iba a
entrar, rechazó el ingreso en referéndum y, desde entonces, no ha aprobado
entrar en la Unión, aunque sí es miembro del Espacio Schengen, el tratado por
el cual se acababan las fronteras entre los Estados miembros, un logro nunca
antes visto en la historia de Europa. Además de casi todos los miembros de la
UE, son miembros Noruega, Islandia y Suiza.
En la década
de 1980 la CEE pudo ampliarse hacia el sur europeo con el fin de los regímenes
dictatoriales de la zona en los 70. Primero ingresó Grecia en 1981 y luego
España y Portugal en 1986. Esta entrada del sur supuso un desafío a la CEE, por
las ayudas económicas que necesitaban estos países, con economías menos
desarrolladas que las de los otros miembros.
En los 90,
después de firmarse el Tratado de Maastricht ya con la Unión Europea
consolidada, entraron los países que habían sido neutrales durante la Guerra Fría:
Suecia, Finlandia y Austria. Antes, en 1990, había entrado la Alemania del Este
debido a la reunificación después de la caída del Muro de Berlín. Precisamente el
fin de la Guerra Fría con la caída del bloque comunista en Europa Oriental
supuso la democratización de todo el este continental y las grandes
ampliaciones de la UE en los años 2000.
En 2004 fue la
ampliación más grande, con diez Estados nuevos: Estonia, Letonia, Lituania (las
tres parte de la Unión Soviética hasta el desmembramiento de ésta en 1991),
Polonia, República Checa, Eslovaquia (estas dos formaban la antigua
Checoslovaquia y se separaron pacíficamente en 1993), Hungría, Eslovenia (parte
hasta 1991 de Yugoslavia. Ese país se desintegró de manera violenta en varias
guerras durante los 90), Malta y Chipre (éstos dos últimos no habían sido
comunistas pero sí colonias británicas hasta los 60). En 2007 hubo una segunda
ampliación en el este aunque más restringida: Rumania y Bulgaria, dos de los países
más pobres de Europa. La entrada de todos ellos ha supuesto un reto aún mayor
que la entrada del sur, ya que son países con una riqueza muy inferior a la de
los países del oeste.
Por último, en
2013 ingresó Croacia, el segundo país de la antigua Yugoslavia tras Eslovenia
que entra en la UE.
De todos estos
países son parte de la Eurozona Alemania, Francia, Irlanda, Bélgica, Países
Bajos, Luxemburgo, Portugal, España, Italia, Austria, Eslovaquia, Eslovenia,
Finlandia, Estonia, Letonia, Grecia, Malta y Chipre. Próximamente se incorporará
Lituania y, en el futuro, deben entrar poco a poco los demás países del Este y
Suecia. Reino Unido y Dinamarca están exentos de entrar en el euro.
Además,
algunos Estados miembros tienen regiones ultraperiféricas, debido a su lejanía
del continente pero parte en todos los sentidos de la UE: Guayana francesa, las
islas de Reunión, Martinica, Guadalupe y Mayotte (Francia), la colectividad
francesa de San Martín, las islas Azores y Madeira (Portugal) y las Canarias
(España).
Por otro lado,
hay territorios de la UE con estatuto especial: el Norte de Chipre (en la UE
pero no oficialmente parte de la República de Chipre), las Islas Aland de
Finlandia, la isla alemana de Heligoland, las ciudades autónomas españolas de
Ceuta y Melilla, el Monte Athos, en Grecia, etc.
Hay otros países
pendientes de entrar en la UE: los candidatos oficiales (Serbia, Turquía,
Montenegro, Macedonia e Islandia) y otros potenciales (Albania, Kosovo y
Bosnia-Herzegovina), pero no se prevé su entrada a corto plazo.
.svg.png)

No hay comentarios:
Publicar un comentario