Desde
1918 se intentó la protección de nuestros parajes naturales más valiosos.
España, cuya imagen de paraje natural puede ser errónea (a todos nos viene a la
mente la planicie castellana o la costa levantina sobrecargada de pisos),
ofrece una rica diversidad de paisajes gracias principalmente a los diferentes
climas.
Esa
diversidad climática se debe a la situación geográfica de la Península Ibérica
(entre dos continentes y dos masas de agua distintos) y a su complicada
orografía (meseta, cordilleras, depresiones). Todo ello ha hecho que
dispongamos de paisajes muy diferentes según la zona de la Península y su
altitud, como veremos ahora.
En
los últimos lustros en España se han cometido atrocidades con nuestro medio
ambiente, gracias a la burbuja inmobiliaria cuyo pinchazo nos está haciendo
atravesar la peor crisis económica de la Historia. Sin embargo, durante los
años de bonanza, se destruyeron algunos de nuestros parajes naturales con las
repercusiones mediáticas sólo de un puñado de ecologistas.
No
voy a hacer valoraciones sobre los distintos parajes que van a aparecer en este
artículo ya que, a su manera, todos son bellos enclaves y por ello han
alcanzado el máximo estatus de protección, el de Parque Nacional, además de por
su riqueza biológica.
Hay
14 Parques Nacionales en España, concretamente 9 en la Península Ibérica, 4 en
Canarias y 1 en las Islas Baleares. Todos ellos están integrados en la Red de
Parques Nacionales, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, aunque su
gestión está cedida a algunas de las comunidades autónomas que los albergan.
El
primero en crearse fue el Parque Nacional de los Picos de Europa, el 22 de
julio de 1918. El más grande es el Parque Nacional de Sierra Nevada, con más de
86.000 hectáreas mientras que el más pequeño es el Parque Nacional de las
Tablas de Daimiel con casi 2.000 hectáreas.
Los
14 están distribuidos entre diferentes zonas climáticas, altitudes, en
interior, costa, etc por lo que es una red muy diversa y realmente interesante
de visitar.
Parques
Nacionales de España (por orden de antigüedad)
Parque
Nacional de los Picos de Europa
Se
sitúa al norte de España, entre Asturias, Cantabria y la provincia de León, en
la zona central de la Cordillera Cantábrica. Es el más antiguo del país aunque
fue ampliado en 1995 por lo que ahora ocupa 64.660 hectáreas. Sus ecosistemas
son de alta montaña atlántica: glaciar, kárstica, grandes bosques oceánicos y
praderas. Los Picos de Europa también están protegidos como Reserva de la
Biosfera y como Zona de especial protección para las aves (ZEPA).
Se
trata del segundo Parque Nacional más visitado de España tras el del Teide.
Su
diversidad es sobresaliente al albergar el 82 % de los anfibios de la
Península, el 63 % de los reptiles, el 72 % de las aves reproductoras y el 88 %
de los mamíferos terrestres. Como principales especies, el urogallo, el oso
pardo y el quebrantahuesos además del lobo ibérico.
Parque
Nacional de Ordesa y Monte Perdido (en aragonés: Parque Nacional d´Ordesa y
d´as Tres Serols)
Se
sitúa en los Pirineos, justo en su parte central en la provincia de Huesca, en
la comunidad autónoma de Aragón. También se creó en 1918, un mes después de los
Picos de Europa. Fue ampliado en 1982 y ocupa 15.608 hectáreas. Sus principales
ecosistemas son de alta montaña atlántica: glaciar, kárstica, fluvial y bosques
de coníferas. También es Reserva de la Biosfera y ZEPA además de Patrimonio de
la Humanidad por la UNESCO.
Rebeco,
quebrantahuesos y urogallo son las especies más protegidas además de los
buitres y las águilas. Los bosques ocupan el 20 % del Parque.
Parque
Nacional del Teide (también conocido como Cañadas del Teide)
Se
encuentra en la isla canaria de Tenerife, aproximadamente en el centro insular.
Se creó en 1954 siendo reclasificado en 1981. Tiene una extensión de 18.990
hectáreas. Sus ecosistemas varían totalmente respecto a los anteriores debido a
su situación y a su clima: volcánico-macaronésica lo que significa una
geomorfología volcánica, endemismos y, como vegetación, matorral canario de alta
montaña al alcanzar el pico del Teide los 3.718 metros de altura. El Teide
además es Patrimonio de la Humanidad.
Es
el Parque Nacional más visitado de España con casi tres millones de visitas en
2008 lo que lo hacen también el más visitado de Europa y el segundo del mundo
en 2007.
Destaca
su vegetación endémica de Canarias, única en el mundo como el tajinaste rojo, el
alhelí del Teide y la violeta del Teide. En cuanto a fauna destaca el lagarto
tizón.
Parque Nacional de la
Caldera de Taburiente
También
en el archipiélago canario, concretamente en la isla de La Palma. También se
creó en el año 1954 y reclasificado en 1981. Tiene una extensión de 4.690
hectáreas. Sus ecosistemas tienen parecidos y diferencias con los del Teide:
también es volcánico-macaronésica al ser una caldera volcánica y erosiva. La
diferencia es con la vegetación que es pinar canario y rupícola. Además, la
Caldera de Taburiente es ZEPA.
La
Caldera tiene 7 km de eje como máximo y se trata de una depresión rodeada por
un cerco rocoso que alcanza 2.426 metros en el punto más alto, el Roque de los
Muchachos.
En
su vegetación destaca la abundancia de pinos canarios, los cuales tienen una
característica muy interesante: resisten al fuego ya que están adaptados a las
erupciones volcánicas. En fauna destacan cuatro especies distintas de
murciélagos.
Parque
Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio (en catalán: Parc Nacional
d´Aigüestortes i Estany de Sant Maurici)
Se
encuentra en los Pirineos orientales, en cuatro comarcas catalanas de la
provincia de Lleida. Data de 1955 y fue ampliado, ya por la Generalitat, en
1996. Su extensión es de 14.119 hectáreas. Sus ecosistemas son parecidos a los
de Ordesa y Monte Perdido: alta montaña atlántica con glaciares, bosques de
coníferas y praderío alpino. También es ZEPA.
La
mayor parte sobrepasa los 1000 metros de altura. Está formado por el valle del
río San Nicolás cuyos meandros apodan a la zona “Aigüestortes” (aguas
tortuosas) y al este por el lago San Mauricio.
Las
especies más emblemáticas son discretas y difíciles de ver y destacan el
quebrantahuesos, el águila real, el buitre leonado, el urogallo, etc.
Parque
Nacional de Doñana
Situado
al suroeste de la Península Ibérica, junto a la desembocadura del río
Guadalquivir entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz. Se creó en 1969 y
se reclasificó en 1978. Tiene una extensión de 50.720 hectáreas a las que se
suman otras 13.000 de preparque. Doñana son unas marismas por lo que su
ecosistema es propio de los humedales: marismas costeras, dunas y vegetación en
forma de pinares y alcornocales. Doñana es además Reserva de la Biosfera,
Patrimonio de la Humanidad y ZEPA.
En
su carácter de marismas es un terreno muy llano al final de la depresión del
Guadalquivir. Estas condiciones hacen que cada invierno haya más de 200.000
aves de unas 300 especies diferentes debido a su situación de encrucijada. Es
considerada la mayor reserva ecológica por todo ello.
Entre
la fauna más importante destacan los ejemplares de lince ibérico, el felino más
amenazado del mundo y del que quedan unos 200 ejemplares, casi todos en Doñana.
Parque
Nacional de las Tablas de Daimiel
Situadas
en plena Mancha, en la Meseta Central de la Península, concretamente en la
provincia de Ciudad Real (Castilla-La Mancha). Se creó en 1973 siendo
reclasificado en 1980. Es el Parque Nacional más pequeño de España con 1928
hectáreas aunque con el premarque alcanza más de 5.000. Las Tablas de Daimiel
son una serie de lagunas situadas en lo que se denomina la Mancha húmeda, en
pleno centro de dicha comarca, de carácter generalmente seco. Así, son, como
Doñana, un ecosistema de humedal aunque en este caso es humedal de interior,
con saladares y vegetación de ribera. Además son Reserva de la Biosfera y ZEPA.

Las
Tablas de Daimiel casi desaparecieron recientemente debido a una intensa sequía que
casi acabó con todas sus lagunas y provocó un incendio debajo de la turba del
terreno. La explotación humana del agua que alimenta las lagunas agravó el
problema. Recientemente, intensas lluvias y un mayor control de las aguas que
las alimentan (como un control riguroso de los acuíferos) han hecho que las
Tablas vuelvan a recobrar su antiguo esplendor llegando a conectar con el Río
Guadiana, algo que hacía años que no ocurría (desde los 80).
Entre
las fauna destacan sobre todo las aves, anfibios y pequeños mamíferos.
Parque
Nacional de Timanfaya
Localizado
en la isla canaria de Lanzarote, la más cercana a África. Fue creado en 1974
siendo reclasificado en 1981. Tiene una extensión de 5.107 hectáreas. Es un
ecosistema muy seco formado por creaciones volcánicas como conos apagados
aunque con actividad térmica en su interior. Así, es de tipo
volcánico-macaronésica y destacan los conos, actividades geotérmicas y
endemismos como en las otras islas canarias. Además, es Reserva de la Biosfera
y ZEPA.
Las
últimas erupciones en Timanfaya fueron en el siglo XVIII ("El día 1 de septiembre
de 1730, entre las nueve y las diez de la noche, la tierra se abrió en
Timanfaya, a dos leguas de Yaiza... y una enorme montaña se levantó del seno de la tierra"). Se pueden observar más de 25 pequeños
volcanes. Este hábitat destaca por estar en las primeras etapas de la sucesión
ecológica, una etapa de primera colonización de especies vegetales lo que lo
hace muy interesante desde el punto de vista ecológico.
Parque
Nacional de Garajonay
También
en las islas Canarias, concretamente en la isla de La Gomera. Las islas más
occidentales son mucho más húmedas que las orientales y esto se puede ver
fácilmente comparando los Parques de Timanfaya y de Garajonay. Este Parque
Nacional se creó en 1981 (el primero de la actual etapa democrática) con una
extensión de 3.984 hectáreas. Su ecosistema es también volcánico-macaronésica
principalmente formado por barrancos, roques y, lo más importante, la
laurisilva canaria, un bosque húmedo vestigio de variadas especies de hoja
perenne que cubrían toda Europa en el Terciario. Por todo ello Garajonay es
además Patrimonio de la Humanidad y ZEPA.
La
laurisilva se crea en un clima uniforme con pocas variaciones a lo largo del
año y con una precipitación abundante, con una humedad casi constante por el
contacto con las nubes por lo que Garajonay está a una altura media notable. El
bosque de laurisilva ocupa el 90 % del Parque.
Parque
Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera
Las
Islas Baleares son Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera y…Cabrera. Así nos
enseñaban en el colegio, de corrillo, los nombres de las Islas Baleares,
situadas en el Mediterráneo occidental, frente a la Península Ibérica, sin
entrar más en sus características propias. Cabrera en esa sucesión de nombres
quedaba la última por ser la más pequeña de las islas principales pero no se
mencionaba que, en realidad, no tiene población al ser un paraje natural único.
Cabrera,
junto con algunos islotes cercanos como Conejera y otros más, son un parque
nacional marítimo-terrestre desde el año 1991. Tiene 10.021 hectáreas aunque
hay que señalar que la mayoría son marítimas (8.700). Es un ecosistema
marítimo-terrestre caracterizado por islotes rocosos, fondos marinos y matorral
mediterráneo. Cabrera y sus islotes son además ZEPA.
Debido
a su aislamiento y a la presencia de militares en el siglo XX se pudo
salvaguardar de la especulación urbanística. Es cobijo de colonias de aves
marinas y especies endémicas. “El archipiélago está rebosante de vida, tanto en
tierra como en mar”.
Parque
Nacional de Cabañeros
Cabañeros
se encuentra en una gran finca entre las provincias de Ciudad Real y Toledo, en
los montes homónimos (Castilla-La Mancha). Dicho nombre aparece en las fuentes
desde el siglo XVI. Era una finca privada que iba a ser destinada como campo de
tiro pero la presión ecologista hizo que el Gobierno finalmente la convirtiera
en Parque Nacional, con la máxima protección.
Cabañeros
es P.N desde 1995 y tiene 39.687 hectáreas. Su ecosistema es propio de
interior, concretamente media-alta montaña mediterránea con sierras,
piedemonte, matorral mediterráneo y formaciones herbáceas. Cabañeros es además
ZEPA.
El
paisaje propio de este Parque Nacional es la llamada dehesa, bosque claro de
encinas o alcornoques dedicado tradicionalmente al ganado. Su fauna es variada
y destacan la cabra montesa, el águila imperial y los ciervos.
Parque
Nacional de Sierra Nevada
Sierra
Nevada se sitúa en el sur peninsular, en la zona este de Andalucía entre las
provincias de Granada y Almería. Esta importante sierra se convirtió en Parque
Nacional en 1999 aunque desde 1989 era parque natural. Se trata del P.N más
grande de España con 70.953 hectáreas. Incluye también a las famosas Alpujarras
granadinas. Su ecosistema es propio de media-alta montaña mediterránea, como
Cabañeros, aunque con unas altitudes mucho mayores (algunas de sus montañas
sobrepasan los 3.000 m). Hay huellas glaciares, pastos alpinos y bosques de
quercíneas (árboles de gran porte como robles y encinas). Es también Reserva de
la Biosfera.
Unas
60 especies de plantas son endémicas de Sierra Nevada y en fauna destacan la
cabra montesa, el gato montés y el tejón. Dentro del Parque hay una estación de
esquí y varios jardines botánicos.
Parque
Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia
Las
Islas Atlánticas comprenden las islas gallegas de Ons, Sálvora, Cortegada y las
más famosas, Cíes, todas ellas en las costas de la provincia de Pontevedra. Son
Parque Nacional marítimo-terrestre desde el año 2002. Tienen una extensión de
8.400 hectáreas, 7.200 de ellas marítimas. Destacan sus ecosistemas de fondos
marinos y sus aves endémicas por que también es ZEPA. Las islas se encuentran
entre las rías de Vigo y Arousa pasando por la de Pontevedra.
Albergan
un gran bosque de laurel y 200 especies de algas marinas. En fauna destacan los
cormoranes, delfines y especies de gaviotas.
Parque
Nacional de Monfragüe
Monfragüe
se sitúa en la provincia de Cáceres, al norte de Extremadura. Su nombre procede
del latín mons fragorum (monte denso) debido a la gran cantidad de bosque
mediterráneo que alberga. Es parque nacional desde el año 2007 siendo así el más
reciente. Tiene casi 18.000 hectáreas de superficie y sus ecosistemas son propios
de bosque y matorral mediterráneo, dehesas y masas de agua. Además es Reserva
de la Biosfera y ZEPA.
Tiene
una rica flora y fauna con ejemplares como encinas, jaras, madroños, buitres
negros, águilas imperiales, nutrias, ciervos, etc.
Parque
Nacional de las Cumbres de Guadarrama (propuesto)
La
propuesta de Parque Nacional incluye como espacio protegido unas 40.000 hectáreas
en la sierra de Guadarrama, entre Madrid y Segovia, en el Sistema Central. Destacan
sus bosques de montaña, sus lagos glaciares y sus formaciones de granito. Además,
tiene una rica fauna con especies tan reseñables como el lobo, el águila imperial,
especies de buitre, el jabalí, etc.
Este
proyecto se ha ido postergando con los años por los desacuerdos entre
administraciones y por los atentados contra la naturaleza del urbanismo, sobre
todo en la vertiente madrileña.