viernes, 1 de abril de 2011

Rincones de Torrejón II: el Castillo de Aldovea

Un gran olvidado de muchos torrejoneros es el Castillo de Aldovea. Situado al sur de la ciudad, da nombre al barrio cercano a él. Situado junto a la ribera del río Henares, esta construcción propició en parte el nacimiento de Torrejón de Ardoz y, por supuesto, del barrio situado junto a él. La mayoría de los vecinos conocen el barrio debido a que dos líneas urbanas le dan servicio pero por lo demás es un terreno que muchos no han pisado (y quizá ni pisen) jamás. En este artículo voy a tratar tanto el Castillo como su barrio para rendirles el homenaje que se merecen al ser dos notables puntos de interés del municipio. En primer lugar el Castillo. Ante todo hay que recordar que no está en término municipal de Torrejón sino en el de San Fernando de Henares. Concretamente justo en la entrada a su patio está el limes entre Torrejón y San Fernando. A pesar de esto, la historia del Castillo siempre ha estado ligada a Torrejón y durante muchos siglos perteneció también a nuestro ayuntamiento.

La edificación es muy antigua pero en el lugar que actualmente ocupa la construcción que conocemos como Castillo de Aldovea ya antes había una primitiva fortaleza que construyeron los cristianos en la época de la Reconquista tras la conquista del reino de taifa de Toledo en el S. XI. Su importancia era de tipo estratégico al estar junto a un río. No sabemos nada más del Castillo hasta el S. XVI cuando Don Luis Fernández Portocarrero y Bocanegra, conde de Palma, elaboró un informe sobre el estado de las fortalezas paralelas al río Henares. El objetivo era evaluar los posibles usos de estas fortalezas según su estado. El Castillo pasó a pertenecer al Arzobispado de Toledo, que también era dueño de todas las tierras de la zona. Sería en el S. XVII cuando se hizo la obra de remodelación del edificio, que estaba en estado de ruina, a imitación del palacio del duque de Medinaceli en Soria. Fue proyectado por el arquitecto Juan Gómez de Mora.



Durante la pertenencia al arzobispado sirvió como punto de recreo, caza, etc pero fue cayendo en el olvido hasta que con la desamortización de 1802 con Godoy pasó a pertenecer a la Corona. En 1869 entró en subasta y lo adquirió la familia Figueroa, a los que sigue perteneciendo aunque ya no residan en él. Actualmente, es un interesante restaurante para celebrar banquetes de bodas. En él sólo reside servicio y no está abierto a visitas lo cual espero que cambie algún día pues me da pena que una joya arquitectónica como este Castillo no se pueda visitar.


En cuanto al barrio del Castillo se sitúa al norte de él, en término municipal de Torrejón. Es un barrio pequeño, tres calles de casas bajas típicas de Castilla. Muchas de estas casas las construyeron sus propios dueños en los años 60, con el boom de la inmigración desde otras regiones españolas. Otras son de más reciente construcción. El barrio está comunicado con el resto de la ciudad por la Carretera del castillo, que comunica con la Carretera de Loeches y la Ronda Sur, y con otra carretera que une con Los Fresnos. El barrio tiene buenos servicios como una biblioteca, un colegio público y un parking en superficie. Dispone de las líneas urbanas L2 y L3. En 2008 vivían en este barrio 761 personas.
Bibliografía: "Torrejón de Ardoz: Una historia viva", Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, Madrid 2004. Fotografías: Javier Agudo García y otros.

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