lunes, 27 de diciembre de 2010

La sucesión de Zapatero


Mucho de habla estos días de la posible sucesión de Zapatero. El presidente aún no ha revelado si se volverá a presentar a las elecciones de 2012 con una popularidad por los suelos debido a la crisis económica, o si cederá el “temido” puesto a otra persona.

Antes de nada quiero destacar que en el Partido Socialista no se eligen los candidatos a “dedazo” como en el PP. Ya se ha visto en las elecciones primarias en Madrid. Una dirección no puede imponer un candidato por las malas porque hay mecanismos democráticos que permiten a cualquier militante presentarse si dispone del número necesario de avales. Este mecanismo, primarias, no existe en el PP, donde existe el método alternativo del “dedazo” consistente en que un líder nacional o regional dice que el candidato es tal y los demás callan ante la imposibilidad de poder presentar otro candidato.

Así ha sido en comunidades como Canarias y, previsiblemente, Asturias donde muchos militantes están realizando una auténtica guerra para evitar la imposición de Francisco Álvarez-Cascos, ex vicepresidente del gobierno, como candidato en 2011.

La segunda cuestión que quiero señalar es que esta es una decisión personal del presidente del gobierno. Si decide volver a presentarse, el partido tendría que aprobarlo y, en caso de ceder su puesto, sería el partido el que eligiese al nuevo candidato.

Lo ideal en el segundo caso es que hubiera primarias en caso de que hubiese más de un posible candidato demostrando así al resto de los partidos y al conjunto de ciudadanos cómo se deberían hacer las cosas en un partido y cómo no se deben hacer (véase “dedazo” de Aznar a Rajoy).

Según el mismo Zapatero su decisión ya está tomada y sólo la saben su esposa y un miembro del PSOE. Nadie sabe quien es ese miembro pero muchos miran a Rubalcaba y a Blanco como los más posibles.

Mientras tanto, se especula sobre quien podría ser el sucesor de Zapatero en la grave crisis en la que nos encontramos y que está haciendo añicos la imagen del Gobierno y del PSOE. Todas las miradas se dirigen a Alfredo Pérez Rubalcaba.

De acuerdo a datos internos estadounidenses publicados por Wikileaks, Rubalcaba es “inteligente y encantador”. Ajustado a la realidad, diría yo. Rubalcaba (nacido en Solares, Cantabria, en 1951) tiene un amplio expediente a sus espaldas. Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, Rubalcaba combina su carácter científico con una dosis carismática que le hace ser un político de carácter tanto administrativo como público. Antes de seguir hay que saber que hay políticos que prefieren trabajar en las sombras eficazmente como varios ministros actuales (por ejemplo Caamaño) y otros políticos que están más a gusto tratando con la prensa regularmente. Rubalcaba pertenece a ambos.
Conoce la administración pública como nadie. No en vano fue ministro de educación, de presidencia y portavoz del Gobierno con Felipe González en los años 90. Tras el paréntesis de gobierno del PP entre 1996 y 2004, con Zapatero volvió a la primera línea como portavoz del PSOE en el Congreso para apoyar desde allí a un neófito presidente del Gobierno. Y fue en 2006, con la primera remodelación del Ejecutivo, cuando fue elegido ministro del Interior en sustitución de José Antonio Alonso que pasó a ocupar la cartera de Defensa que había cedido José Bono, del que más tarde hablaremos.

Pero fue este año cuando Rubalcaba pasó a ser el hombre indiscutido en el Gobierno al ser nombrado vicepresidente del Gobierno y ministro portavoz del Ejecutivo manteniendo la cartera de Interior. Esto le otorga un poder que rara vez ha tenido un vicepresidente. Por su parte, Zapatero se deja ver poco por la prensa para no perder más aún de su escasa popularidad. Rubalcaba rules (manda).

Pero no es Rubalcaba el único candidato para ser candidato del PSOE en caso de que Zapatero renuncie. La prensa también mira a Chacón y a Bono como posibles comparsas y, en mucha menos medida, a Iglesias o Barreda.

Dejando a un lado las especulaciones menores, Carme Chacón destaca por su juventud y buen hacer. Es una excelente ministra de Defensa y las críticas recibidas no han sido por errores en su gestión sino por motivos puramente rancios y machistas. Chacón (nacida en Esplugues de Llobregat, Barcelona, en 1971), a pesar de su juventud, tiene ya una amplia experiencia administrativa. Primero fue concejal en el ayuntamiento de su ciudad natal para posteriormente ser diputada y, tras la victoria en 2004, ser elegida vicepresidenta del Congreso de los Diputados. En 2007 fue nombrada tras una remodelación del Gobierno ministra de vivienda, lo que muchos vieron como una marginación. Sin embargo, la sorpresa sería un año después, tras las nuevas elecciones generales, cuando fue elegida por decisión de Zapatero la nueva ministra de Defensa. Nunca antes había habido una mujer al frente de Defensa. Los más rancios de este país la criticaron al estar embarazada en ese momento pero la gran mayoría de la sociedad saludó este gesto tanto nacional como internacionalmente.

Podría ser una estupenda candidata pero, de acuerdo a la mayoría de las opiniones, aún está “verde”. No se descarta que Chacón pueda liderar el PSOE en una posible oposición al PP. El hecho de pertenecer al PSC no influye en absoluto en estas decisiones gracias, entre otras cosas, a su cargo de ministra y a que el PSC ya no gobierna en Catalunya con un socio tan controvertido como ERC.

Otro posible candidato a la sucesión es José Bono. Actual presidente del Congreso de los Diputados, Bono (nacido en Salobre, Albacete, en 1950) también tiene una larga carrera política a sus espaldas. Fue presidente de Castilla-La Mancha entre 1983 y 2004 siempre con mayoría absoluta. En 2000 se postuló como candidato a secretario general del PSOE pero perdió las primarias frente al recién llegado José Luis Rodríguez Zapatero por sólo nueve votos. En 2004 fue elegido ministro de Defensa, cargo que ocupó hasta 2006. Después se retiró temporalmente de la política hasta 2008, año en el que fue propuesto por Zapatero como presidente del Congreso. Hay que destacar que Bono es amigo de Rubalcaba y, previsiblemente, en caso de que Rubalcaba fuera el candidato a suceder a Zapatero, Bono le apoyaría.

Como se ve, todo está aún por decidir. Sólo pido que tanto el presidente como los posibles sucesores piensen en qué es lo mejor para el país y el partido.

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