REPÚBLICA ARGELINA DEMOCRÁTICA Y POPULAR (en árabe: الجمهورية الجزائرية الديمقراطية الشعبية )
Bandera
de Argelia desde su independencia en 1962. El color blanco representa
la pureza y el verde, junto a la luna y estrella, al islam. El Frente de
Liberación Nacional utilizó modelos semejantes durante la guerra de
independencia de Francia y después se fijó el actual.
Es un país muy cercano a España y con el que incluso compartimos frontera marítima, existiendo líneas de ferri de Alicante a Orán, que es la segunda ciudad del país. Sin embargo, no sabemos demasiado del mismo, ya que solemos estar demasiado ocupados de otro vecino con el que tenemos frontera tanto marítima como terrestre, Marruecos. Y, como dato curioso, hay que señalar que estos dos países tienen pésimas relaciones debido a la cuestión saharaui, que Argelia apoya. En este artículo vamos a estudiar ese país tan cercano y, al mismo tiempo, tan desconocido como es Argelia.
Capital (y ciudad más poblada): Argel
Lema oficial: بالشّعب وللشّعب (árabe: Para el pueblo y por el pueblo)
Extensión: 2.381.741 km²
Población: 44.227.000 (2020)
Densidad de población: 16 habitantes por km²
Forma de gobierno: república semipresidencialista
Órgano legislativo: Parlamento de Argelia (cámara alta: Consejo de la Nación, cámara baja: Asamblea Popular Nacional)
Independencia: 1962, de Francia
División administrativa: 58 vilayatos (provincias)
Lenguas oficiales: árabe y bereber
Religiones principales: islam suní (98 %), cristianismo (2 %)
Moneda: dinar argelino
PIB: 200.200 millones dólares
PIB per cápita: 4.650 dólares
IDH: alto
Situación LGTBI: ilegal, penas económicas y de prisión
Miembro de: Organización de las Naciones Unidas, Organización de Países Exportadores de Petróleo, Liga Árabe, Unión Africana, Unión por el Mediterráneo, Movimiento de Países No Alineados, Grupo de los 77, Foro de Cooperación América del Sur-África.
Geografía
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Localización de Argelia.
Argelia es el país más extenso del continente africano, situándose al noroeste del mismo. Limita al norte con el mar Mediterráneo, al este con Túnez y Libia, al sur con Níger y Malí, y al oeste con Mauritania, el Sahara Occidental y Marruecos. A pesar de tener una amplia salida al mar, la mayor parte del país se ubica en el árido interior correspondiente con el desierto del Sahara.
Su nombre proviene de su capital, Argel. Este significa literalmente “las islas” y hay debate sobre a cuáles se refiere, si a una isla desaparecida frente a la ciudad o a unos islotes que existieron hasta la construcción del puerto. Geógrafos musulmanes lo consideraron una metáfora debido a la fertilidad de la costa argelina entre el mar y el desierto.
El clima de Argelia varía según la región. El norte costero tiene un clima mediterráneo con precipitaciones moderadas, más altas en las zonas de montaña en las que se pueden alcanzar los 1000 litros por metro cuadrado al año. El verano es caluroso y el invierno suele ser suave excepto en las montañas del Atlas ya mencionadas, en las que suele nevar. Al sur de dicha cordillera el clima es mayormente desértico, con zonas en las que lleva años sin llover. En verano las temperaturas pueden llegar a 50 grados o más. En invierno rondan los 25 grados, pero pueden bajar a 0 en zonas elevadas.
En cuanto a su relieve, Argelia es en general llana. La mayor parte del país está ocupada por el desierto del Sahara excepto la zona norte, en donde vive casi toda la población. En esta destaca la presencia del Atlas, cordillera que comienza en Marruecos al oeste y acaba en Túnez al este. El punto más alto no llega a 3.000 metros de altitud. Al sureste emerge la cordillera de Ahaggar, en pleno Saahara. La escasez hídrica ha obligado a la construcción de numerosos embalses para aprovechar todo lo posible el agua de los ríos argelinos, entre los que destaca el río Cheliff.
Mapa físico de Argelia.
Como pasa en muchos países, Argelia tiene una gran superficie para su relativa poca población, 44 millones de habitantes, menos que España cuando esta tiene 500.000 km² (Argelia supera los dos millones). La población argelina desciende de pueblos bereberes mezclados con árabes y personas negras del sur, además de existir una importante minoría de origen europeo. La cultura predominante es la islámica desde la conquista de la zona por los árabes en el siglo VII. En algunas regiones hay población nómada pero la mayoría vive hoy en las ciudades de la costa. Estas se desarrollaron durante la colonización francesa, destacando Argel, Orán y Constantina.
Vista de Argel.
La economía argelina sigue estando bastante dirigida por el Estado, como legado de la etapa socialista posterior a la independencia del país. En agricultura destacan los cereales, vino y dátiles y en ganadería la ovina y de camellos. Argelia dispone de importantes recursos mineros e hidrocarburos como carbón, hierro, gas natural y petróleo. De hecho, España importa el gas natural de Argelia, lo que no nos hace depender de Rusia, como sí ocurre con otros países europeos. La industria explota esos recursos energéticos, además de existir la cementera y siderúrgica. En cuanto al sector servicios, se está desarrollando el turismo, tanto de sol y playa como cultural y natural.
Historia
Argelia se llamaba Numidia en la Antigüedad y ha sido ocupada durante siglos por otros pueblos. En el siglo IV a. C. pertenecía a los cartagineses y después pasó a ser provincia romana, perteneciendo a este imperio durante siglos, como atestiguan restos arqueológicos como los de Cesarea. En el siglo V d. C. fue ocupada por un pueblo germano, los vándalos y atravesó una etapa de crisis hasta que fue conquistada por los árabes a mediados del siglo VII, que llevaron una nueva religión, el islam. Desde ese momento perteneció a diferentes reinos islámicos hasta que cayó bajo poder de los turcos otomanos en el siglo XVI. A finales del siglo XV, no obstante, Orán fue conquistada por Castilla y se mantuvo así hasta el siglo XVIII. Argel, por su parte, se convirtió en un centro para la piratería otomana, que perjudicó gravemente a la navegación cristiana.
Mapa mostrando a Orán bajo dominio español en 1519.
El norte de Argelia (el desierto nunca interesó a los pueblos extranjeros hasta el siglo XIX) siguió siendo otomano hasta que una expedición francesa desembarcó y conquistó la zona en 1830, comenzando por Argel y acabando por la integridad de Argelia durante el XIX. Argelia se convirtió en un territorio clave para Francia, que llegó a integrarla en su propio territorio nacional debido a la gran emigración de franceses al país africano, por lo que no era solo una colonia sino que Argel, Orán y Constantina llegaron a tener representación en el parlamento francés.
Esto se mantuvo así hasta la Segunda Guerra Mundial. Tras la caída de Francia frente a Alemania, Argelia quedó bajo control de la Francia de Vichy, estado títere de los nazis. En 1942 los aliados desembarcaron en Marruecos y Argelia y esta última quedó como cuartel general del mando aliado y controlada por la Francia Libre de Charles de Gaulle, que más tarde fue presidente francés. Sin embargo, el fin de la guerra mundial también inició la descolonización. En 1954 nació el Frente de Liberación Nacional, que reclamó la independencia de Argelia. Ante la negativa francesa, comenzó una guerra de liberación contra la metrópoli que duró hasta 1962, cuando los franceses tuvieron que aceptar la independencia de Argelia. Millones de europeos tuvieron que huir a Francia, temiendo represalias después de las tropelías ejercidas por el ejército francés.
Vista de Argel, con el Monumento a los mártires.
En los años siguientes el país vivió en la inestabilidad hasta que, tras un golpe de Estado, se estableció una dictadura que se extendió hasta 1989, cuando se aprobó en referéndum la implantación de un sistema pluripartidista. En 1991 fueron las primeras elecciones, que ganó el Frente Islámico de Salvación, que pretendía instaurar la ley coránica. Para evitarlo, se frenó el proceso electoral y tomó el poder una junta militar que persiguió a los islamistas. Comenzó una guerra civil durante toda la década de 1990. En 1999 hubo nuevas elecciones, que ganó Abdelaziz Bouteflika, presidente hasta 2019, quien impulsó un plan de paz, reduciendo de forma destacada la violencia en el país aunque sin desarrollarse la democracia de manera plena a pesar de las reformas emprendidas a raíz de la primavera árabe y la dimisión de Bouteflika.
Vista del Parlamento de Argelia.



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