La capital española era una rara avis en Europa Occidental. No poseía ningún sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura. Hasta hoy. Tras una reunión de la UNESCO, atrasada un año por la pandemia, se ha reconocido como Patrimonio al Paseo del Prado y Buen Retiro, como paisaje de las artes y ciencias, conocido de manera promocional como Paisaje de la Luz, debido a los elementos de la Ilustración que fueron creados en esa zona. Se suma en la Comunidad de Madrid a otros cuatro patrimonios: el Monasterio y Sitio de El Escorial, la Universidad y barrio histórico de Alcalá de Henares, el Paisaje cultural de Aranjuez y el Hayedo de Montejo.
Es una candidatura que se inició en 2014, siendo alcaldesa de Madrid Ana Botella. Ya en 1992 lo había intentado, sin éxito. La continuó Manuela Carmena, que le dio forma, y ha sido concluida por el actual alcalde, José Luis Martínez-Almeida. La candidatura recibió un varapalo hace un mes por un organismo asesor de la UNESCO, que consideraba que no tenía sentido que el Paseo del Prado y el Parque del Retiro fuesen unidos en una misma candidatura. Sin embargo, la diplomacia española ha logrado los votos suficientes para que la candidatura haya logrado el ansiado reconocimiento.
No obstante, hay ciertos problemas que afectan al nuevo Patrimonio de la Humanidad que deben solventarse cuanto antes. El primero es la contaminación, muy elevada en el centro de Madrid y más ahora, con el fin de la zona de bajas emisiones de Madrid Central. Esta zona fue recurrida a la justicia por el actual alcalde cuando estaba en la oposición. El gobierno madrileño propone ahora una nueva zona de emisiones, pero también despropósitos como meter coches en calles que habían sido peatonalizadas en la anterior legislatura. El mismo Paseo del Prado, a pesar de ser una importante vía de comunicación, quizá debería plantearse como un espacio con mayor presencia para el peatón.
Pero, ¿qué zonas incluye el nuevo Patrimonio? En realidad bastantes de los hitos arquitectónicos de la ciudad, como se puede ver en su página web oficial: https://paisajedelaluz.es/. En la fotografía inferior se pueden ver los límites protegidos: está incluido todo el Parque del Buen Retiro, así como el barrio de los Jerónimos, el Real Jardín Botánico, el Paseo del Prado y algunas manzanas anexas a este que incluyen edificios como el Cuartel General del Ejército, el Instituto Cervantes, el Círculo de Bellas Artes, el Banco de España, el Congreso de los Diputados, el hotel Palace, la Casa Sindical (sede de los ministerios de Sanidad, Consumo y Derechos Sociales), el Caixaforum, el Museo Reina Sofía, la parte histórica de la estación de Atocha o el Museo Nacional de Antropología. Incluye asimismo el llamado Triángulo del Arte, con los principales museos de Madrid. Además del ya citado Reina Sofía, están el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza y otros menores como el Museo Naval, el Ateneo de Madrid o el Museo de Artes Decorativas.
En el interior del Patrimonio destacamos el Real Observatorio de Madrid, el Palacio de Cibeles, la iglesia de los Jerónimos, la Bolsa de Madrid, la Casa de América, la Casa Árabe o la Puerta de Alcalá, símbolo de Madrid. Curiosamente, el bien incluye también el Hospital Infantil Niño Jesús, cercano al parque. Dentro de este destacan lugares como su estanque, el monumento a Alfonso XII, el Palacio de Cristal, el Palacio de Velázquez y sus numerosas zonas verdes, jardines y parterres. El Retiro lleva abierto a la ciudadanía de Madrid desde 1868, ya que anteriormente era posesión exclusiva de la Corona.
Por tanto, el nuevo Patrimonio de la Humanidad es muy complejo al englobar muchas zonas diferentes. Su valor es indudable: el Paseo del Prado fue la primera alameda arbolada para disfrute de los ciudadanos de Europa y su modelo fue imitado en América y en otras ciudades españolas. El parque es un bien histórico que siempre ha dado vida a la capital e, incluidos en ambos espacios, destacan numerosos edificios históricos, museos, monumentos, árboles singulares, etc.
Por tanto, hay que estar muy contentos con este reconocimiento y, al mismo tiempo, reclamar al Ayuntamiento de Madrid que garantice su protección, en especial reduciendo la contaminación que sufre la ciudad. Y esto es algo que la UNESCO con seguridad vigilará. De hecho no sería la primera vez que retira la declaración de Patrimonio a una ciudad ya que recientemente lo ha hecho con Mánchester, en Reino Unido. El Patrimonio es de todos y todas y merece que lo protejamos a toda costa.



No hay comentarios:
Publicar un comentario