O, como mínimo, no son muy fieles a la realidad
geográfica. Hay distintos factores que explican por qué los mapas no son fieles,
y se pueden resumir en tres: el paso de una superficie curva a una plana, la
orientación y, cómo no, la política y la cultura del que realice el mapa.
Primero: Cómo pasar una superficie
curva a una plana
Un mapa es una superficie plana, mientras que la Tierra,
como todos sabemos, es esférica[i].
Por ello, pasar una realidad que es curva a una superficie plana supone que
haya alteraciones en las formas en mayor o menor medida.
Este proceso se denomina proyección y hay diferentes tipos
según la técnica empleada: cónica, cilíndrica o acimutal, que podéis observar
en la fotografía inferior:
Según cada proyección, las formas pueden verse alteradas. Por
ejemplo, en la proyección cónica las formas de los continentes son más fieles
si la representación es solo de un hemisferio. Si se pretende recrear toda la
superficie terrestre, habrá fuertes distorsiones.
En la proyección cilíndrica, en la que se basó Mercator para
crear sus mapas, que todavía hoy son muy utilizados para los navegadores como
Google Maps, las formas se alteran cada vez más hacia los Polos. Así, los
continentes se “estiran” hacia los Polos y se achatan hacia el Ecuador. Resultado
de esto es que países como Noruega, Canadá o Rusia parecen ser más grandes de
lo que lo son realmente, mientras que África o Sudamérica aparecen más
pequeños.
Proyección Mercator: Se puede observar que Groenlandia es tan grande como África, pero es hasta catorce veces más pequeña en realidad.
Siguiendo con la proyección cilíndrica, si la aplicamos a un
mapa de Europa veremos que Escandinavia aparece enorme, mientras que España o
Italia quedan representadas como bastante más pequeñas de lo que son realmente.
Solo cuando vemos Europa en una proyección cónica podemos hacernos a una idea
más aproximada a la realidad: España, por ejemplo, es el cuarto país más
extenso del continente, pero con la proyección que se ve en Google Maps parece
ser más reducida que países como Alemania, Finlandia, Suecia o incluso Reino
Unido, cuando es al revés.
Proyección Mercator en Google Maps: el norte de Europa aparece más extenso de lo que es en realidad, y el sur a la inversa.
Algo muy habitual también en este tipo de mapas es ver que
la isla de Groenlandia, que no en vano es la isla más extensa del mundo,
aparece siendo tan grande como toda África, ¡cuando en realidad es hasta
catorce veces más pequeña!
De hecho, África en los mapas siempre ha sido “maltratada”
y, por ello, se suele considerar que es más pequeña de lo que realmente es:
tiene más de 30 millones de kilómetros cuadrados, por lo que es el tercer
continente más extenso, solo por detrás de Asia y de toda América, por lo que
es más grande que Australia (otra mentira de Mercator) e incluso que
Norteamérica.
Mención aparte merece la Antártida: suele aparecer como una
vastísima masa de hielo en la parte inferior del mapa, cuando en realidad no es
tan grande: unos 13 millones de km², solo un poco más que Europa.
En el siguiente video podéis ver algunas comparaciones de
las que hemos hablado:
Segundo: Orientar el mapa
El verbo orientar ya debería darnos una pista, ¿no? Así,
según la misma palabra, un mapa debería estar orientado siempre al este, a
oriente, y así era en el pasado, pero no desde hace unos siglos, que lo
orientamos siempre hacia el norte. Sin embargo, los puntos cardinales son los
que los seres humanos hemos querido que sean: el norte podríamos haberlo
llamado sur y viceversa.
Así, hay que evitar identificar al norte con “arriba” y al
sur con “abajo”, porque en la Tierra, al ser esférica, no existen esos
conceptos. Estar en Australia no significa estar bocabajo y, de hecho, allí son
habituales los mapas mostrando a su país arriba y en el centro, por lo que el
sur estaría arriba en vez de abajo, como es colocado tradicionalmente.
Australia arriba y en el centro, ¿por qué no?
Sin embargo, aquí entran también los aspectos culturales e
incluso demográficos, ¿Dónde vive la mayoría de la población mundial?
Indiscutiblemente, en el hemisferio norte, por lo que este aparece arriba casi
siempre.
Esa idea está tan interiorizada que, cuando la misión Apolo
hizo la primera fotografía de la Tierra entera desde el espacio, les salió esta
foto:
El norte abajo, por lo que se decidió dar la vuelta a la
misma para adaptarla a lo que el público tenía en mente y evitar alarmas.
Tercero: La política y cultura por en
medio
El último punto que hace que los mapas puedan mentir se
puede abreviar en: ¿qué país o continente ponemos en el centro del mapa? En una
representación esférica no hay centro, como en Google Maps (aunque este siempre
se sitúe sobre el país del servidor), pero en un mapa siempre habrá centro,
sobre todo si es un mapamundi.
Así, dependiendo de quién haya realizado el mapa y su
nacionalidad ese será el continente que aparezca en el centro. En Europa (y
África) estamos más que acostumbrados a este mapamundi:
Pero estar en un lado del mismo no creo que guste en
América, por lo que sus mapamundis son así:
Sí, Asia queda partida, pero lo importante es que América
aparezca en el centro. Y en los mapas asiáticos, América puede aparecer
partida, pero lo más habitual es que aprovechen el Atlántico para separar
América, que queda a la derecha del mapa, y Europa y África, que aparecen a la
izquierda.
Por tanto, hay muchas maneras de representar la geografía en
el mapa y ninguna es más válida que otra, aunque en cuanto a las proyecciones
sí se debería procurar que la representación altere lo menos posible las formas
para evitar dar información que al final es errónea, como hemos visto previamente.
Proyecciones de Peters (izquierda) y de Winkel Tripel.
National Geographic lo vio claro y decidió que para sus
mapas emplearía la proyección de Winkel Tripel, más acertada que la de Peters,
que parece una venganza por la de Mercator[ii].
En libros de texto, navegadores, etc quizá deberían plantearse incorporar esta
proyección y dejar de “engañar” al gran público que todavía se piensa que
África es un continente pequeño, a pesar de su inmensidad.
BIBLIOGRAFÍA:
VVAA. Geografía.
Madrid: Anaya, 2009
AGUILERA ARILLA, M.J (Coord.). Geografía General I: Geografía Física. Madrid: UNED, 2009
VVAA. Geografía General.
Madrid: Santillana, 2005
[i]
En los últimos tiempos ha surgido una corriente absurda y totalmente
acientífica que defiende que la Tierra es plana, los terraplanistas. A ellos y
a sus apoyos les dedico esta irónica canción que se burla de sus preceptos: el
Trap del Terraplanismo. https://www.youtube.com/watch?v=ziJuNQcJn24
[ii]
La proyección de Peters muestra más extensos los territorios en torno al
Ecuador y los Polos más pequeños, exactamente lo contrario que Mercator.










Esto no es nada nuevo, ya se sabía hace 30 años, cuando publicaron un maña con el hemisferio sur arriba.
ResponderEliminarHe descubierto hoy tú blog.Tú forma de plantear cada tema me parece estupenda, induce a leerlo. ¡Enhorabuena !
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