lunes, 15 de junio de 2015

Opinión: El Holocausto: un genocidio, no una broma




Entrada al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, donde más de un millón de personas fueron asesinadas entre 1941 y 1945.

Actualmente estoy preparando mi trabajo de fin de máster, que trata precisamente sobre cómo enseñar a los adolescentes el tema de los genocidios que conllevaron las dos guerras mundiales, el Genocidio Armenio y el Holocausto. 
 

Concluyo que son temas delicados pero que, sin dudas, deben tratarse en el aula de Secundaria de manera decidida y teniendo la certeza de que son claves para la formación de nuevas generaciones de ciudadanos. 

De ahí que la reciente polémica debido a que el ya ex concejal de cultura y deporte del ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata (que había sido elegido el pasado sábado tras la elección de Manuela Carmena como nueva alcaldesa de la capital española), publicó unos tweets con bromas de muy mal gusto sobre el Holocausto y sobre las víctimas del terrorismo, sea esclarecedora sobre los límites de bromear con temas como el genocidio que realizaron los nazis. 

Más de seis millones de judíos fueron exterminados en campos creados para ello. La barbarie nazi llegó al punto de asesinar a todo hombre, mujer o niño judío de una gran parte de Europa. El discurso del odio no tuvo límite en su momento y, de ahí que haya que cortarlo de raíz hoy en día. Con esto último no dudo que la izquierda española coincidirá, pero ciertos individuos que se suelen adscribir a ella quizá necesiten saber que no solo fueron asesinados judíos (motivo más que suficiente para condenarlo sin fisuras y no practicar el “humor negro”) sino también opositores políticos, entre ellos no pocos republicanos españoles, así como otros grupos sociales que “molestaban” a los nazis, como homosexuales, enfermos mentales, testigos de Jehová, feministas, etc. 

En definitiva, es necesaria una mayor concienciación en las aulas y en la calle sobre el Holocausto, qué fue, qué significa a día de hoy y garantizar que los ciudadanos de hoy y del mañana tengan claro que con la Barbarie no se bromea, ni en 2011 ni en 2015. Por ello, la dimisión del señor Zapata como concejal era imprescindible para un nuevo gobierno municipal que ha prometido cambiar los modos de hacer política local.

No hay comentarios:

Publicar un comentario