En Europa solo quedan unos pocos países con forma
de gobierno monárquica, todos ellos en el Occidente del continente. Para sobrevivir
al paso de la Historia y a la irrupción del sistema republicano, iniciado en el
siglo XVIII principalmente, todas las monarquías tuvieron que adaptarse a los
tiempos de manera eficaz para conseguir que no se les viera más como un
elemento represor sino como una institución de representación del Estado,
neutral y con unos poderes muy limitados.
Parte de esa adaptación a los tiempos fue, en
muchos países, aceptar la igualación de hombres y mujeres en los derechos
dinásticos. En este post se va a analizar qué reinas han tenido las monarquías
europeas actuales. En todos ellos (excepto los Países Bajos) la presencia de
mujeres desde 1500 es anecdótica y en algunos países nunca ha habido una reina
titular.
Reino
Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte
Una monarquía
tradicional, surgida de la unión de los reinos de Inglaterra y Escocia a
principios del siglo XVIII. Como Reino Unido solo ha tenido dos reinas:
Victoria I, que reinó entre 1837 y 1901 en uno de los reinados más largos de la
Historia europea y que la actual reina, Isabel II, desea superar y parece que
va a conseguir vista su excelente salud. Isabel II reina desde 1952 de manera
ininterrumpida. Victoria fue la reina que elevó a Gran Bretaña a primera
potencia mundial y su influencia fue tan amplia que su época es conocida como
Era Victoriana.
Victoria de Reino Unido
Antes de la unión de ambos reinos, había habido
dos reinas en Inglaterra, también muy conocidas y ambas de la dinastía Tudor:
María I (apodada por sus enemigos Bloodymary, por la persecución a los
anglicanos en su breve reinado), entre 1556 y 1558 conjuntamente con su marido,
Felipe II de España; y su hermana y sucesora, Isabel I, la reina virgen, ya que
murió sin descendencia después de un largo reinado entre 1558 y 1603.
Isabel I de Inglaterra
Sin embargo, no parece que, después de Isabel II,
vaya a haber más reinas en el horizonte británico ya que todos sus sucesores
son varones: su hijo Carlos, su nieto Guillermo y su bisnieto Jorge. Como dato
adicional, recordar que el monarca británico es a su vez rey o reina de otros
muchos países que fueron en su día colonias de Londres: Australia, Nueva
Zelanda, Canadá, Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Jamaica, Papúa
Nueva Guinea, Islas Salomón y otros archipiélagos soberanos.
Reino
de España
España surgió
de la unificación progresiva de los reinos medievales peninsulares. El matrimonio
de los Reyes Católicos sentó las bases de la unión, que sus sucesores
confirmarían. Isabel I de Castilla fue, junto con Fernando II de Aragón, la
artífice de ese comienzo, y reinó entre 1474 y 1504. A su muerte la sucedió su
hija Juana I pero una presunta enfermedad mental de la misma la separó del
poder aunque siguió siendo reina de iure. Su padre ejerció el gobierno tanto de
Aragón como de Castilla hasta su muerte y, después, su hijo Carlos I, que fue
rey de todos los territorios que conforman España y que desde entonces han
estado bajo la misma soberanía real. Por tanto, Juana I fue reina entre 1504 y
su muerte en 1555 aunque no de facto.
Isabel I de Castilla
Como en los demás países europeos, el varón tenía
primacía sobre la mujer a la hora de asumir el trono, pero podía haber una
excepción si el rey moría sin hijos y sí con una hija. Fue el caso de Isabel
II, hija de Fernando VII, que sucedió a su padre siendo aún una niña, por lo
que antes de asumir personalmente la corona hubo dos regencias. Su reinado se
extendió entre 1833 y 1868.
Isabel II de España
En el futuro España podría volver a tener una
reina ya que la actual heredera al trono es la princesa Leonor.
Reino
de Bélgica
Desde su creación en 1830 no ha tenido ninguna
reina, al contrario que sus vecinos del norte, como veremos. Sin embargo, en el
futuro podría tenerla ya que la actual heredera al trono belga es mujer, la
duquesa Isabel.
Reino
de los Países Bajos
También un reino relativamente reciente ya que fue
constituido como Reino de los Países Bajos en 1815 con la actual dinastía de
Orange. Desde entonces ha tenido siete reyes, de los cuales tres han sido
reinas. La primera fue Guillermina, que tuvo un largo reinado entre 1890 y
1948. La segunda fue su hija, Juliana, en la que abdicó, quien reinó entre 1948
y 1980. Juliana a su vez abdicó en su hija, Beatriz, que ha reinado entre 1980
y 2013, cuando abdicó en su hijo, Guillermo Alejandro, primer varón en ser rey
de los Países Bajos en más de cien años. Como se ve, en Holanda la tradición de
abdicar está muy arraigada. Además, en el futuro volvería a haber una reina ya
que la sucesora de Guillermo Alejandro es Catalina Amalia.
La reina Guillermina.
Reino
de Noruega
Si vamos al norte del continente europeo,
tendremos sorpresas ya que siempre se cree en el sur que los norteños son
países muy avanzados en cuestiones sociales como la igualdad entre hombres y
mujeres, y así es, pero no a lo largo de la Historia. En Noruega no ha habido
una reina desde 1500. Y seguirá sin haber ya que el heredero del actual rey
Harald V es varón, aunque a éste le sucedería a su vez su hija.
Reino
de Suecia
Algo diferente es su vecina Suecia. Allí ha habido
dos reinas desde 1500: Cristina entre 1632 y 1654, y Ulrica Leonor entre 1718 y
1720, en un breve reinado. Sin embargo, siguen siendo casos muy puntuales ya
que Cristina sucedió a su padre solo por no tener hermanos varones. Sin embargo,
seguramente en un futuro cercano habrá reina de nuevo en Suecia ya que la
actual heredera es Victoria.
Reino
de Dinamarca
En Dinamarca solo ha habido una reina desde 1500 y
es la actual reinante: Margarita II, quien ostenta la corona desde el año 1972
y no parece que vaya a abdicar de momento. Esto no significa que no haya habido
otras reinas en Dinamarca previamente al año 1500, elegido para considerar
reinas desde la Edad Moderna hasta la actualidad. No parece que vaya a haber
reinas en el futuro ya que su heredero es varón y el primer hijo de éste es
también varón.
Gran
Ducado de Luxemburgo
Hasta aquí hemos visto los reinos que hay en
Europa pero hay otras formas de monarquía, como los grandes ducados o los
principados. Luxemburgo tuvo hasta 1890 una unión personal con Países Bajos
pero la llegada al trono holandés de Guillermina hubo que Luxemburgo quedara
definitivamente separado de Holanda debido a que una mujer no podía ser gran
duquesa. Algo curioso ya que solo unos años después se abolió la Ley Sálica en
Luxemburgo para permitir que María Adelaida sucediera a su padre como gran
duquesa. Su reinado se produjo entre 1912 y 1919, cuando tuvo que abdicar por
las críticas debido a sus buenas relaciones con los alemanes, que habían
ocupado en 1914 el gran ducado en el marco de la Primera Guerra Mundial. La sucedió
su hermana Carlota, quien reinó entre 1919 y 1964 pero con unos poderes muy
reducidos tras la aprobación de una nueva constitución. Finalmente abdicó en su
hijo. No parece que vaya a volver a haber una gran duquesa en las próximas
décadas ya que el heredero del actual duque es varón y aún no tiene
descendencia.
Principado
de Mónaco
El título de príncipe es otra forma monárquica. El
diminuto principado de Mónaco solo ha tenido una princesa en toda su Historia,
iniciada en 1612. Fue Luisa Hipólita I, quien reinó durante el año 1731 y
falleció prematuramente. No parece que vaya a haber princesas en el futuro ya
que el año pasado nació el heredero del actual príncipe.
Principado
de Liechtenstein
Otro diminuto principado, Liechtenstein, no ha tenido
nunca una princesa y tampoco parece que la vaya a haber en un futuro ya que los
herederos del actual príncipe son todos varones. Al contrario que en los casos
anteriores, en Liechtenstein el soberano sí mantiene poderes significativos, lo
que convierte a Liechtenstein en una monarquía semi constitucional.
Principado
de Andorra
Andorra es
el caso más curioso de todos los vistos hasta el momento ya que tiene dos copríncipes,
uno eclesiástico por España y uno laico que ha variado a lo largo de la
Historia, de ser navarro a ser franco-navarro y, actualmente, francés, en
concreto el presidente de la República Francesa. Antes de que Francia fuera una
república era el rey francés el copríncipe andorrano. El copríncipe
eclesiástico es siempre el obispo de la Seu d´Urgell, cuya sede está en Lleida.
Podría pensarse que con estas circunstancias es
casi imposible que haya habido una coprincesa en Andorra pero sí ha habido
desde 1500 e incluso antes. En concreto han sido coprincesas andorranas la
reina Catalina de Navarra entre 1512 y 1517 (cuando fue ocupada toda la alta
Navarra, que corresponde con la actual Comunidad Foral de Navarra). Tras la
ocupación española de la alta Navarra el título de copríncipe pasó al rey de la
Baja Navarra, al norte de los Pirineos y única zona que no ocuparon los
españoles debido a la dificultad de defenderlo de los franceses. Años después, la
reina Juana de Albret de la Baja Navarra pasó así a ser coprincesa de Andorra
entre 1555 y 1572. A su muerte la sucedió su hijo, Enrique, quien además de ser
rey de Baja Navarra y copríncipe de Andorra se haría con el trono francés en
1589 vinculando así coprincipado laico de Andorra a figura francesa. Además, este
rey fue el primero de la dinastía Borbón en Francia. Círculos dentro de círculos.
Por tanto, Andorra no puede volver a tener una
coprincesa por su parte eclesiástica por motivos obvios pero sí por su parte
laica si en Francia hubiera una presidenta.
Las otras dos monarquías que hay en Europa son la Ciudad del Vaticano, cuyo máximo
mandatario es el Papa de la Iglesia Católica, actualmente Francisco. Como es
obvio, no ha habido ninguna mujer a la cabeza de la Iglesia Católica y parece
que la vaya a haber en un futuro. Por último, está la Orden de Malta, que es soberana y tiene estatus de Estado aunque
sin territorio que, como orden militar, tampoco va a ver nunca a una mujer como
princesa y gran maestre.






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