La imagen de
esta semana es una mezcla de aires de Oriente, concretamente del Antiguo
Egipto, y de aires actuales. El monumento más antiguo que hay en Madrid es este
pequeño templo egipcio, el Templo de Debod, que pasa en cierto modo
desapercibido a pesar de su gran exclusividad. Y es que este templo fue
construido alrededor del año 200 a. C (por lo que es muy moderno dentro de lo
que fue la extensa historia de Egipto, concretamente de la etapa helenística de
los Ptolomeos) cuando Madrid no existía y ni siquiera estaba en proyecto ya que
Madrid es una ciudad de origen medieval, cuando se creó como fortaleza
musulmana primero y después como pequeño conjunto de viviendas tras su toma por
los cristianos.
Así, el Templo
de Debod tiene como primera peculiaridad que es mucho más antiguo que la ciudad
que lo acoge desde que, en 1968, Egipto regaló cuatro templos a diferentes países
que habían colaborado en la preservación de varios templos, entre ellos Abu
Simbel, en peligro por la construcción de la Presa de Asuán. Los cuatro países
que recibieron un templo similar al de Debod fueron Estados Unidos (Dendur,
actualmente situado en el Museo Metropolitano de Nueva York), Italia (Ellesiya,
en el Museo Egipcio de Turín), Holanda (Taffa, en el Rijksmuseum van Oudheden
de Leiden) y España, que es el nuestro de Debod, ubicado en el Parque del Oeste
de la capital hispana, donde antaño se encontraba en Cuartel de la Montaña,
destruido parcialmente en la Guerra Civil.
El templo se
ubicaba originalmente en una pequeña localidad homónima a orillas del río Nilo,
cerca de la primera catarata, en la Baja Nubia, es decir, al sur del país. Estaba
dedicado al dios Amón, pero estaba relacionado con un templo más grande situado
en sus proximidades dedicado a la diosa Isis, por lo que los investigadores
creen que en Debod se rendía culto a ambas deidades.
El templo en
sus orígenes era más pequeño que en la actualidad (para más información al
respecto recomiendo visitar directamente en templo, donde explican las
sucesivas ampliaciones que tuvo a lo largo de los siglos). Así, el núcleo
primigenio fue rodeado por nuevas estancias construidas en época ptolemaica y,
ya en época romana, se incorporaron las columnas de entrada que vemos hoy, de
orden floral; un edificio anexo y más decoración en el interior. El templo
tiene muchos grabados relacionados con dioses egipcios que permiten conocer de
primera mano la vida en esa antigua civilización. También pueden observarse
(aunque fijándose especialmente) graffiti antiguos incluso en su exterior, como
dromedarios, cruces e inscripciones, lo que da fe del uso de las escrituras
expuestas en el pasado, escrituras que también ha sufrido el templo actualmente
ya que el año pasado fue vandalizado con unas pintadas rojas en su exterior,
que los servicios de conservación borraron rápidamente.
En la fotografía,
sin embargo, lo que se ve es cómo, al traerse a España, se reconstruyó
intentando mantener su aspecto original en lo posible (técnica llamada
anastilosis en arqueología), y se consiguió aunque no sin dificultades pues
junto a los bloques de piedra solo se habían incluido un plano y un croquis del
alzado del templo, junto a diferentes fotografías. El templo llegó a Madrid en 1970
y se inauguró el emplazamiento oficialmente en 1972.
+ Info: www.madrid.es/www.madrid.es/templodebod
+ Info: www.madrid.es/www.madrid.es/templodebod


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