sábado, 8 de marzo de 2014

Europa hace cien años





Cuando en la educación secundaria llega el tema referido a la geografía política de Europa en la actualidad, hay profesores benévolos que, ante la enorme complejidad y la gran cantidad de países que existen, deciden pasarlo más bien de puntillas y otros que no tienen piedad y pone a los alumnos a memorizar el mapa dichoso e incluso las capitales respectivas, llegando a nuestro conocimiento la existencia de países hasta entonces desconocidos, como Moldavia o Montenegro (y que tampoco suelen aparecer en las copas de fútbol, tan populares aquí).

Por lo tanto no es de extrañar que ante el actual rompecabezas que es el mapa europeo, sobre todo en el este, hace solo cien años fuera tan diferente y, sobre todo, tan sencillo.
Y es que en 1914, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, Europa era un continente de Estados grandes y multiétnicos, de imperios a la manera antigua con magníficas capitales. Así, por extensión destacaban en el oeste Reino Unido, que incluía entonces a toda la isla de Irlanda (el Éire se declaró en 1922 como Estado Libre). Reino Unido era la mayor potencia mundial gracias a su gigantesco imperio en los seis continentes: en América poseía el dominio de Canadá, aunque su política interior era independiente, además de enclaves en el Caribe (como Jamaica, Belice e islas menores) y en Sudamérica (la Guayana británica); en África tenía un enorme imperio lineal entre Egipto y Sudáfrica solo interrumpido por el África del Este alemana además de otras zonas a parte como Nigeria y una zona de Somalia junto a varias islas y enclaves comerciales en el golfo de Guinea (Ghana); en Asia poseía su joya de la Corona: India, que entonces incluía los actuales Pakistán, Bangladesh y Birmania además de India. Por otro lado, poseía el sur de la península arábiga y tenía derechos comerciales en los puertos chinos además de su guarnición de Singapur y Malasia; en Oceanía dirigía los destinos de Australia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y miles de pequeños archipiélagos.
Por último, controlaba el mar Mediterráneo al poseer sus entradas: Gibraltar y el canal de Suez, con paradas intermedias en Malta y Chipre. Era un imperio global y muy poderoso.

En el oeste europeo también destacaba Francia. Poseía su actual extensión salvo por las regiones de Alsacia y Lorena, entonces parte de Alemania. Su valor residía, como en Reino Unido, en su extenso imperio colonial, aunque era diferente al caso británico. En América sus territorios se limitaban a enclaves en el Caribe y a la Guayana (que todavía conserva), en África grandes extensiones en el noroeste, incluyendo casi todo el desierto del Sáhara, Marruecos, Argelia, Túnez, Mauritania, Senegal, la actual Costa de Marfil, etc. esto se completaba con Madagascar y otros enclaves más pequeños. En Asia su dominio se restringía a la Indochina, actuales Vietnam, Laos y Camboya. En Oceanía tenía (y conserva) archipiélagos en Polinesia y el de Nueva Caledonia. Su imperio no era tan rico ni daba tantos beneficios como el británico pero convertía a Francia en una potencia clave en el orden mundial.

Italia y España eran los otros dos países de gran extensión en el occidente europeo en 1914. Italia se había unificado en gran parte en 1861 ampliándose años después con los Estados Pontificios y Venecia. Su extensión era muy similar en 1914 a la actual salvo por el Trentino, entonces austríaco. Era una potencia de segundo orden ya que ni era tan rica como Francia ni poseía un imperio colonial tan grande limitándose a las africanas Libia, Somalia y Eritrea. En cuanto a España, su extensión coincide con la actual ya que no se vio implicada en las grandes guerras continentales del siglo XX y por tanto no sufrió corrimientos de fronteras como en otros casos. España era una potencia de segundo (o tercer) orden, pobre y con un pequeño imperio colonial tras perder sus territorios ultramarinos en 1898 a manos de Estados Unidos: el protectorado de Marruecos (norte y sur del actual país), el Sáhara Occidental y Guinea Ecuatorial.

A caballo entre el oeste y el este europeo se encontraba el II Reich, el Imperio Alemán. Alemania antes de su unificación definitiva en 1871 era un complejo territorio dividido en múltiples Estados. Bismarck logró unir todos ellos en un potente imperio dirigido por el más fuerte, Prusia. Desde entonces la nueva Alemania había logrado convertirse en una potencia muy a tener en cuenta: superó a Francia en poder económico y amenazó a Gran Bretaña y comenzó a exigir su lugar en el mundo. En el reparto de África alzó la voz exigiendo lo que le correspondía y recibiendo muy poco para sus expectativas y, además, disperso: Camerún, Togo, la actual Namibia y Tanzania. En Asia consiguió quedarse con algunos enclaves insulares comprados a España, como Micronesia.
Así, la enemistad entre Gran Bretaña y Francia con Alemania venía dada en gran medida por recelos mutuos a cuenta del poder mundial y su lugar en él. Por finalizar con Alemania, su extensión en 1914 era mucho mayor a la actual: incluía las francesas Alsacia y Lorena y parte de lo que ahora es Polonia, además de Prusia Oriental, hoy el Oblast ruso de Kaliningrado.

En el este europeo destacaban dos grandes imperios como Estados más grandes. Primero el multiétnico y complejo Imperio Austrohúngaro. Austria era un potente imperio desde el siglo XVIII y había logrado el estatus de potencia continental tras las Guerras Napoleónicas. No era lo que ahora conocemos con Austria, un país miniaturizado, sino que incluía a las actuales República Checa, Eslovaquia, parte del sur de Polonia, Hungría, Eslovenia, Croacia, y la Transilvania rumana. Un conglomerado de naciones sin Estado pero en el que estaban representadas en Viena. A finales del siglo XIX se decidió igualar el papel de una de ellas, Hungría, creando la monarquía dual, el emperador austríaco era también el rey de Hungría y ambas, Austria y Hungría, dominaban a las otras naciones, checos, eslovacos, polacos y eslavos del sur. Así, formaba un potente imperio pero con problemas internos destacables y sin imperio colonial. En la actualidad esa zona del mapa se ha desintegrado en varios países y Austria y Hungría son pequeños Estados sin salida al mar e irrelevantes en el orden europeo.

Por último, en el extremo este europeo tenemos un país de actualidad: Rusia, o, mejor dicho, el Imperio Ruso, puesto que en 1917 era más grande de lo que aún hoy es la Federación de Rusia, pues incluía nada menos que las actuales Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, parte de Polonia, Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, todo el Cáucaso y las repúblicas que hoy existen en Asia central. Era un imperio muy grande pero de pies de barro: de los menos industrializados del continente y que había sido derrotado por una pequeña potencia en ascenso como Japón años antes, en 1905. Además, las huelgas y desórdenes por la pésima calidad de vida estaban a la orden del día y el gobierno zarista solo respondía con brutalidad. Junto a Alemania, por la singularidad de su Historia reciente, son los países que más cambios han atravesado desde 1914 con regímenes diversos. Veamos una cronología de cada uno de ellos (para el Imperio austrohúngaro he escogido Austria como sucesor en el tiempo. Solo señalo los cambios territoriales):

Reino Unido:
1914: Estalla la Primera Guerra Mundial y entra en guerra con los Imperios Centrales tras la violación de la neutralidad belga.
1918: Fin de la Primera Guerra Mundial con victoria de los aliados. Gran Bretaña recibirá reparaciones de guerra y mandatos de las antiguas potencias centrales en África y Oriente Próximo.
1922: Independencia de facto de Irlanda. Los condados del noreste permanecen británicos por su mayoría protestante comenzando un largo conflicto entre los unionistas y los republicanos irlandeses.
1939: Comienza la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia.
1940: Gran Bretaña, sola ante el Eje tras la derrota de Francia.
1945: Fin de la Segunda Guerra Mundial. Vencen los aliados pero las dos superpotencias que emergerán a partir de entonces serán Estados Unidos y la Unión Soviética. Gran Bretaña queda en segundo lugar y comienza la descolonización.
1947: Independencia de la India. Gran Bretaña perderá progresivamente su imperio durante los años 50 y 60 manteniendo solo pequeños enclaves.
1982: Guerra de las Malvinas contra Argentina. Mantiene su presencia en esas lejanas islas.
2014: Referéndum de independencia en Escocia.

Francia:
1914: Estalla la Primera Guerra Mundial y entra en guerra con los Imperios Centrales en virtud de las alianzas militares preestablecidas.
1918: Fin de la Primera Guerra Mundial con victoria de los aliados. Francia recibirá reparaciones de guerra y mandatos de las antiguas potencias centrales en África y Oriente Próximo. Su revanchismo será evidente y recuperará Alsacia y Lorena.
1939: Comienza la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia.
1940: Francia es derrotada por Alemania rápidamente y su territorio dividido entre la Francia ocupada por los alemanes y la Francia de Vichy, Estado satélite del Tercer Reich. Pierde Alsacia y Lorena a favor de Alemania.
1944: Tras el desembarco de Normandía, Francia es más tarde liberada por los aliados y su soberanía es restituida.
1945: Fin de la Segunda Guerra Mundial. Vencen los aliados pero las dos superpotencias que emergerán a partir de entonces serán Estados Unidos y la Unión Soviética. Francia recupera Alsacia y Lorena
1962: Fin de la Guerra de Argelia. Descolonización total progresiva de los países de su imperio. Conservará pequeños enclaves.

Italia:
1914: Estalla la Primera Guerra Mundial e Italia se mantiene neutral a pesar de su alianza con Alemania y Austria.
1915: Italia entra en guerra con los aliados.
1918: Fin de la Primera Guerra Mundial con victoria de los aliados. Italia recibe territorios en el Trentino y en la zona de Trieste, poco para lo que se le había prometido.
1936: Conquista de Etiopía. Creación del Eje Roma-Berlín.
1939: Comienza la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia.
1940: Italia entra en guerra junto a su aliado alemán. Ese mismo año su flota es hundida en Tarento.
1943: Los aliados desembarcan en Sicilia y la guerra vivirá duras batallas en Italia. Cae Mussolini pero es repuesto en el poder en la Italia del norte, controlada por Alemania (República Social Italiana).
1945: Fin de la Segunda Guerra Mundial. Vencen los aliados pero las dos superpotencias que emergerán a partir de entonces serán Estados Unidos y la Unión Soviética. Italia, como país vencido, se verá en una posición secundaria.
1946: Cae la monarquía por su apoyo al fascismo y se proclama la república. Pérdida del imperio colonial.
1947: Trieste vuelve a ser italiana.

España:
1914: Estalla la Primera Guerra Mundial y España se mantiene neutral toda la guerra, lo que la dará beneficios económicos a corto plazo.
1921: Desastre de Annual en la guerra del Rif.
1923: Dictadura de Primo de Rivera. Fin de la guerra del Rif y consolidación del protectorado marroquí.
1936: Comienza la Guerra Civil Española, el país se divide en dos zonas durante casi tres años.
1939: Fin de la Guerra Civil Española con victoria de los sublevados de Franco. Comienzo dictadura franquista. Comienza la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia.
1945: Fin de la Segunda Guerra Mundial. Vencen los aliados pero las dos superpotencias que emergerán a partir de entonces serán Estados Unidos y la Unión Soviética. España queda aislada por su apoyo indirecto al Eje.
1956: Independencia de Marruecos. España le cederá en 1969 Ifni. En 1968 se independiza Guinea Ecuatorial.
1975: Muere Franco. Juan Carlos I rey, comienza la transición a la democracia. Cesión del Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania.

Alemania:
1914: Estalla la Primera Guerra Mundial. Alemania entra en guerra con Gran Bretaña, Francia y Rusia, entre otros.
1918: Fin de la guerra. Por el Tratado de Versalles pierde todo su imperio colonial además de territorios en Europa: Alsacia y Lorena a favor de Francia, además del Sarre por quince años; Cede territorios en su zona este a favor de la nueva Polonia.
1936: Recupera el Sarre tras plebiscito a favor.
1938: Ocupación de los Sudetes checos. Anexión de Austria. Protectorado en Bohemia.
1939: Comienza la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia con el pretexto del Corredor de Dánzing. Se anexiona parte de Polonia en virtud del Pacto Germano-Soviético.
1940: Conquistas en el norte y oeste europeo. Victoria sobre Dinamarca, Noruega, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y Francia. Ampliación de territorios.
1945: Fin de la Segunda Guerra Mundial. Alemania queda dividida en cuatro zonas de ocupación aliada y también su capital, Berlín.
1949: La Guerra Fría se refleja en Alemania y se crean dos repúblicas. Los aliados occidentales crearon la República Federal Alemana en el oeste y los rusos la República Democrática Alemana, en el este. El oeste era capitalista y aliado de Estados Unidos y el este comunista y satélite de la Unión Soviética. Berlín estaba en la zona este pero las zonas que administraban los aliados occidentales quedaron dentro de la RFA como un enclave. En los 60 Berlín quedó separado por el famoso Muro.
1989: Cae el Muro de Berlín en plena desintegración del bloque comunista.
1990: Reunificación de Alemania. La RDA se integra en la RFA quedando Alemania con su actual extensión.

Austria:
1914: Comienza la Primera Guerra Mundial.
1918: Fin de la guerra: el Imperio Austrohúngaro se divide y deja de existir. Su núcleo, Austria, queda reducido a un pequeño Estado y no se le permite unirse a Alemania. Además, pierde el Trentino a favor de Italia. Se crean Checoslovaquia, Polonia, Hungría y Yugoslavia a partir de territorios del antiguo imperio.
1938: Anexión de Austria por Alemania. Queda integrada en el Tercer Reich.
1945: Fin de la Segunda Guerra Mundial. El territorio austríaco queda, como el alemán, dividido en cuatro zonas, tres de los aliados occidentales, y la rusa. Sin embargo, en Austria sí se llegó a un acuerdo: el país quedaba unificado pero a cambio sería neutral y no pertenecería a ninguno de los dos bloques.

Rusia:
1914: Comienza la Primera Guerra Mundial. Rusia pierde terreno desde el principio a favor de Alemania.
1917: Rusia se retira de la guerra tras el triunfo de la revolución bolchevique pero pierde extensos territorios: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania y Besarabia. Inmediatamente después comienza la guerra civil y el territorio queda dividido en dos zonas. Finalmente los bolcheviques se hacen con la victoria y recuperan el control de todo el país creando en 1922 la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
1939: Alemania invade Polonia comenzando la Segunda Guerra Mundial. En virtud del Tratado Germano-Soviético, la URSS se queda con la mitad este de Polonia. En la Guerra de Invierno contra Finlandia consigue la orilla oeste del lago Ladoga.
1941: Alemania invade la URSS y llega a las puertas de Moscú pero es derrotada finalmente.
1945: Acaba la Segunda Guerra Mundial con la URSS ocupando todo el este europeo y convirtiéndolo en su zona de influencia. La URSS se expande hacia el oeste alcanzando su máxima extensión territorial.
1990: Comienza la desintegración de la URSS con la independencia de Lituania. En 1991 las repúblicas se independizan progresivamente, incluida Rusia, y la URSS acaba formalmente disuelta.
2014: Referéndum en Crimea para la integración en Rusia que se celebrará en unos días. Sería la primera ampliación territorial en décadas.

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