Cuando en la
educación secundaria llega el tema referido a la geografía política de Europa
en la actualidad, hay profesores benévolos que, ante la enorme complejidad y la
gran cantidad de países que existen, deciden pasarlo más bien de puntillas y
otros que no tienen piedad y pone a los alumnos a memorizar el mapa dichoso e
incluso las capitales respectivas, llegando a nuestro conocimiento la
existencia de países hasta entonces desconocidos, como Moldavia o Montenegro (y
que tampoco suelen aparecer en las copas de fútbol, tan populares aquí).
Por lo tanto
no es de extrañar que ante el actual rompecabezas que es el mapa europeo, sobre
todo en el este, hace solo cien años fuera tan diferente y, sobre todo, tan
sencillo.
Y es que en
1914, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, Europa era un continente de
Estados grandes y multiétnicos, de imperios a la manera antigua con magníficas
capitales. Así, por extensión destacaban en el oeste Reino Unido, que incluía entonces a toda la isla de Irlanda (el
Éire se declaró en 1922 como Estado Libre). Reino Unido era la mayor potencia
mundial gracias a su gigantesco imperio en los seis continentes: en América
poseía el dominio de Canadá, aunque su política interior era independiente,
además de enclaves en el Caribe (como Jamaica, Belice e islas menores) y en
Sudamérica (la Guayana británica); en África tenía un enorme imperio lineal
entre Egipto y Sudáfrica solo interrumpido por el África del Este alemana
además de otras zonas a parte como Nigeria y una zona de Somalia junto a varias
islas y enclaves comerciales en el golfo de Guinea (Ghana); en Asia poseía su
joya de la Corona: India, que entonces incluía los actuales Pakistán,
Bangladesh y Birmania además de India. Por otro lado, poseía el sur de la
península arábiga y tenía derechos comerciales en los puertos chinos además de
su guarnición de Singapur y Malasia; en Oceanía dirigía los destinos de
Australia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y miles de pequeños archipiélagos.
Por último,
controlaba el mar Mediterráneo al poseer sus entradas: Gibraltar y el canal de
Suez, con paradas intermedias en Malta y Chipre. Era un imperio global y muy
poderoso.
En el oeste
europeo también destacaba Francia.
Poseía su actual extensión salvo por las regiones de Alsacia y Lorena, entonces
parte de Alemania. Su valor residía, como en Reino Unido, en su extenso imperio
colonial, aunque era diferente al caso británico. En América sus territorios se
limitaban a enclaves en el Caribe y a la Guayana (que todavía conserva), en
África grandes extensiones en el noroeste, incluyendo casi todo el desierto del
Sáhara, Marruecos, Argelia, Túnez, Mauritania, Senegal, la actual Costa de
Marfil, etc. esto se completaba con Madagascar y otros enclaves más pequeños. En
Asia su dominio se restringía a la Indochina, actuales Vietnam, Laos y Camboya.
En Oceanía tenía (y conserva) archipiélagos en Polinesia y el de Nueva
Caledonia. Su imperio no era tan rico ni daba tantos beneficios como el
británico pero convertía a Francia en una potencia clave en el orden mundial.
Italia y
España eran los otros dos países de gran extensión en el occidente europeo en
1914. Italia se había unificado en
gran parte en 1861 ampliándose años después con los Estados Pontificios y
Venecia. Su extensión era muy similar en 1914 a la actual salvo por el
Trentino, entonces austríaco. Era una potencia de segundo orden ya que ni era
tan rica como Francia ni poseía un imperio colonial tan grande limitándose a
las africanas Libia, Somalia y Eritrea. En cuanto a España, su extensión coincide con la actual ya que no se vio
implicada en las grandes guerras continentales del siglo XX y por tanto no
sufrió corrimientos de fronteras como en otros casos. España era una potencia
de segundo (o tercer) orden, pobre y con un pequeño imperio colonial tras
perder sus territorios ultramarinos en 1898 a manos de Estados Unidos: el
protectorado de Marruecos (norte y sur del actual país), el Sáhara Occidental y
Guinea Ecuatorial.
A caballo
entre el oeste y el este europeo se encontraba el II Reich, el Imperio Alemán. Alemania antes de su unificación
definitiva en 1871 era un complejo territorio dividido en múltiples Estados.
Bismarck logró unir todos ellos en un potente imperio dirigido por el más
fuerte, Prusia. Desde entonces la nueva Alemania había logrado convertirse en
una potencia muy a tener en cuenta: superó a Francia en poder económico y
amenazó a Gran Bretaña y comenzó a exigir su lugar en el mundo. En el reparto
de África alzó la voz exigiendo lo que le correspondía y recibiendo muy poco para
sus expectativas y, además, disperso: Camerún, Togo, la actual Namibia y
Tanzania. En Asia consiguió quedarse con algunos enclaves insulares comprados a
España, como Micronesia.
Así, la
enemistad entre Gran Bretaña y Francia con Alemania venía dada en gran medida
por recelos mutuos a cuenta del poder mundial y su lugar en él. Por finalizar
con Alemania, su extensión en 1914 era mucho mayor a la actual: incluía las
francesas Alsacia y Lorena y parte de lo que ahora es Polonia, además de Prusia
Oriental, hoy el Oblast ruso de Kaliningrado.
En el este
europeo destacaban dos grandes imperios como Estados más grandes. Primero el
multiétnico y complejo Imperio
Austrohúngaro. Austria era un potente imperio desde el siglo XVIII y había
logrado el estatus de potencia continental tras las Guerras Napoleónicas. No
era lo que ahora conocemos con Austria, un país miniaturizado, sino que incluía
a las actuales República Checa, Eslovaquia, parte del sur de Polonia, Hungría,
Eslovenia, Croacia, y la Transilvania rumana. Un conglomerado de naciones sin
Estado pero en el que estaban representadas en Viena. A finales del siglo XIX
se decidió igualar el papel de una de ellas, Hungría, creando la monarquía
dual, el emperador austríaco era también el rey de Hungría y ambas, Austria y
Hungría, dominaban a las otras naciones, checos, eslovacos, polacos y eslavos
del sur. Así, formaba un potente imperio pero con problemas internos
destacables y sin imperio colonial. En la actualidad esa zona del mapa se ha
desintegrado en varios países y Austria y Hungría son pequeños Estados sin
salida al mar e irrelevantes en el orden europeo.
Por último, en
el extremo este europeo tenemos un país de actualidad: Rusia, o, mejor dicho, el Imperio Ruso, puesto que en 1917 era más
grande de lo que aún hoy es la Federación de Rusia, pues incluía nada menos que
las actuales Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, parte de Polonia,
Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, todo el Cáucaso y las repúblicas que hoy
existen en Asia central. Era un imperio muy grande pero de pies de barro: de
los menos industrializados del continente y que había sido derrotado por una
pequeña potencia en ascenso como Japón años antes, en 1905. Además, las huelgas
y desórdenes por la pésima calidad de vida estaban a la orden del día y el
gobierno zarista solo respondía con brutalidad. Junto a Alemania, por la
singularidad de su Historia reciente, son los países que más cambios han
atravesado desde 1914 con regímenes diversos. Veamos una cronología de cada uno
de ellos (para el Imperio austrohúngaro he escogido Austria como sucesor en el
tiempo. Solo señalo los cambios territoriales):
Reino Unido:
1914: Estalla
la Primera Guerra Mundial y entra en guerra con los Imperios Centrales tras la
violación de la neutralidad belga.
1918: Fin de
la Primera Guerra Mundial con victoria de los aliados. Gran Bretaña recibirá
reparaciones de guerra y mandatos de las antiguas potencias centrales en África
y Oriente Próximo.
1922:
Independencia de facto de Irlanda. Los condados del noreste permanecen
británicos por su mayoría protestante comenzando un largo conflicto entre los
unionistas y los republicanos irlandeses.
1939: Comienza
la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia.
1940: Gran
Bretaña, sola ante el Eje tras la derrota de Francia.
1945: Fin de
la Segunda Guerra Mundial. Vencen los aliados pero las dos superpotencias que
emergerán a partir de entonces serán Estados Unidos y la Unión Soviética. Gran
Bretaña queda en segundo lugar y comienza la descolonización.
1947: Independencia
de la India. Gran Bretaña perderá progresivamente su imperio durante los años
50 y 60 manteniendo solo pequeños enclaves.
1982: Guerra
de las Malvinas contra Argentina. Mantiene su presencia en esas lejanas islas.
2014:
Referéndum de independencia en Escocia.
Francia:
1914: Estalla
la Primera Guerra Mundial y entra en guerra con los Imperios Centrales en
virtud de las alianzas militares preestablecidas.
1918: Fin de
la Primera Guerra Mundial con victoria de los aliados. Francia recibirá reparaciones
de guerra y mandatos de las antiguas potencias centrales en África y Oriente
Próximo. Su revanchismo será evidente y recuperará Alsacia y Lorena.
1939: Comienza
la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia.
1940: Francia
es derrotada por Alemania rápidamente y su territorio dividido entre la Francia
ocupada por los alemanes y la Francia de Vichy, Estado satélite del Tercer
Reich. Pierde Alsacia y Lorena a favor de Alemania.
1944: Tras el
desembarco de Normandía, Francia es más tarde liberada por los aliados y su
soberanía es restituida.
1945: Fin de
la Segunda Guerra Mundial. Vencen los aliados pero las dos superpotencias que
emergerán a partir de entonces serán Estados Unidos y la Unión Soviética. Francia
recupera Alsacia y Lorena
1962: Fin de
la Guerra de Argelia. Descolonización total progresiva de los países de su
imperio. Conservará pequeños enclaves.
Italia:
1914: Estalla
la Primera Guerra Mundial e Italia se mantiene neutral a pesar de su alianza
con Alemania y Austria.
1915: Italia
entra en guerra con los aliados.
1918: Fin de
la Primera Guerra Mundial con victoria de los aliados. Italia recibe
territorios en el Trentino y en la zona de Trieste, poco para lo que se le
había prometido.
1936:
Conquista de Etiopía. Creación del Eje Roma-Berlín.
1939: Comienza
la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia.
1940: Italia
entra en guerra junto a su aliado alemán. Ese mismo año su flota es hundida en
Tarento.
1943: Los
aliados desembarcan en Sicilia y la guerra vivirá duras batallas en Italia. Cae
Mussolini pero es repuesto en el poder en la Italia del norte, controlada por
Alemania (República Social Italiana).
1945: Fin de
la Segunda Guerra Mundial. Vencen los aliados pero las dos superpotencias que
emergerán a partir de entonces serán Estados Unidos y la Unión Soviética.
Italia, como país vencido, se verá en una posición secundaria.
1946: Cae la
monarquía por su apoyo al fascismo y se proclama la república. Pérdida del
imperio colonial.
1947: Trieste
vuelve a ser italiana.
España:
1914: Estalla
la Primera Guerra Mundial y España se mantiene neutral toda la guerra, lo que
la dará beneficios económicos a corto plazo.
1921: Desastre
de Annual en la guerra del Rif.
1923:
Dictadura de Primo de Rivera. Fin de la guerra del Rif y consolidación del
protectorado marroquí.
1936: Comienza
la Guerra Civil Española, el país se divide en dos zonas durante casi tres años.
1939: Fin de
la Guerra Civil Española con victoria de los sublevados de Franco. Comienzo
dictadura franquista. Comienza la Segunda Guerra Mundial con la invasión
alemana de Polonia.
1945: Fin de
la Segunda Guerra Mundial. Vencen los aliados pero las dos superpotencias que
emergerán a partir de entonces serán Estados Unidos y la Unión Soviética.
España queda aislada por su apoyo indirecto al Eje.
1956:
Independencia de Marruecos. España le cederá en 1969 Ifni. En 1968 se
independiza Guinea Ecuatorial.
1975: Muere
Franco. Juan Carlos I rey, comienza la transición a la democracia. Cesión del
Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania.
Alemania:
1914: Estalla
la Primera Guerra Mundial. Alemania entra en guerra con Gran Bretaña, Francia y
Rusia, entre otros.
1918: Fin de
la guerra. Por el Tratado de Versalles pierde todo su imperio colonial además
de territorios en Europa: Alsacia y Lorena a favor de Francia, además del Sarre
por quince años; Cede territorios en su zona este a favor de la nueva Polonia.
1936: Recupera
el Sarre tras plebiscito a favor.
1938:
Ocupación de los Sudetes checos. Anexión de Austria. Protectorado en Bohemia.
1939: Comienza
la Segunda Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia con el pretexto
del Corredor de Dánzing. Se anexiona parte de Polonia en virtud del Pacto
Germano-Soviético.
1940:
Conquistas en el norte y oeste europeo. Victoria sobre Dinamarca, Noruega,
Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y Francia. Ampliación de territorios.
1945: Fin de
la Segunda Guerra Mundial. Alemania queda dividida en cuatro zonas de ocupación
aliada y también su capital, Berlín.
1949: La
Guerra Fría se refleja en Alemania y se crean dos repúblicas. Los aliados
occidentales crearon la República Federal Alemana en el oeste y los rusos la
República Democrática Alemana, en el este. El oeste era capitalista y aliado de
Estados Unidos y el este comunista y satélite de la Unión Soviética. Berlín
estaba en la zona este pero las zonas que administraban los aliados
occidentales quedaron dentro de la RFA como un enclave. En los 60 Berlín quedó
separado por el famoso Muro.
1989: Cae el
Muro de Berlín en plena desintegración del bloque comunista.
1990:
Reunificación de Alemania. La RDA se integra en la RFA quedando Alemania con su
actual extensión.
Austria:
1914: Comienza
la Primera Guerra Mundial.
1918: Fin de
la guerra: el Imperio Austrohúngaro se divide y deja de existir. Su núcleo,
Austria, queda reducido a un pequeño Estado y no se le permite unirse a
Alemania. Además, pierde el Trentino a favor de Italia. Se crean
Checoslovaquia, Polonia, Hungría y Yugoslavia a partir de territorios del
antiguo imperio.
1938: Anexión
de Austria por Alemania. Queda integrada en el Tercer Reich.
1945: Fin de
la Segunda Guerra Mundial. El territorio austríaco queda, como el alemán,
dividido en cuatro zonas, tres de los aliados occidentales, y la rusa. Sin
embargo, en Austria sí se llegó a un acuerdo: el país quedaba unificado pero a
cambio sería neutral y no pertenecería a ninguno de los dos bloques.
Rusia:
1914: Comienza
la Primera Guerra Mundial. Rusia pierde terreno desde el principio a favor de
Alemania.
1917: Rusia se
retira de la guerra tras el triunfo de la revolución bolchevique pero pierde
extensos territorios: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania y Besarabia. Inmediatamente
después comienza la guerra civil y el territorio queda dividido en dos zonas. Finalmente
los bolcheviques se hacen con la victoria y recuperan el control de todo el país
creando en 1922 la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
1939: Alemania
invade Polonia comenzando la Segunda Guerra Mundial. En virtud del Tratado
Germano-Soviético, la URSS se queda con la mitad este de Polonia. En la Guerra
de Invierno contra Finlandia consigue la orilla oeste del lago Ladoga.
1941: Alemania
invade la URSS y llega a las puertas de Moscú pero es derrotada finalmente.
1945: Acaba la
Segunda Guerra Mundial con la URSS ocupando todo el este europeo y
convirtiéndolo en su zona de influencia. La URSS se expande hacia el oeste
alcanzando su máxima extensión territorial.
1990: Comienza
la desintegración de la URSS con la independencia de Lituania. En 1991 las repúblicas
se independizan progresivamente, incluida Rusia, y la URSS acaba formalmente
disuelta.
2014: Referéndum
en Crimea para la integración en Rusia que se celebrará en unos días. Sería la
primera ampliación territorial en décadas.