La regencia de María Cristina de Habsburgo (1885-1902) fue la más larga, casi 17 años.
Ayer recibimos
la noticia de que el Rey Juan Carlos va a tener que someterse a una nueva
operación debido a una infección en la prótesis que tiene en su cadera
izquierda. Esto le inhabilitará, quiera o no, durante unos meses en los que
algunas de sus funciones podrá asumirlas el Príncipe Felipe pero otras, las más
propias del Jefe del Estado, no tendrán sustituto.
Debido a esto
se ha discutido la posibilidad de una regencia temporal del príncipe por
inhabilitación del Rey. Esta posibilidad la reconoce la Constitución en su
artículo 59.2. El regente no es una figura nueva en España ya que, desde la
unificación de facto de los antiguos
reinos peninsulares con los reinados de Carlos I y Felipe II, ha habido cuatro regencias.
En caso de que
el príncipe o princesa de Asturias fuese menor de edad, la regencia la asumiría
el rey o reina consorte del monarca inhabilitado o fallecido. En España las
regencias se han dado por muerte del monarca y por minoría de edad del
heredero.
La primera fue
la regencia de Mariana de Austria
(1665-1675), quien la asumió a la muerte de Felipe IV debido a la minoría de
edad de Carlos II (el hechizado). Es interesante destacar que, una vez Carlos
II asumió el poder, Mariana siguió teniendo una fuerte influencia en los
asuntos de gobierno debido a la debilidad de su hijo.
Las demás
regencias de la Historia de España fueron en el convulso siglo XIX. A la muerte
del rey Fernando VII en 1833 le sucedió su hija Isabel II pero su minoría de
edad provocó la regencia de su madre María Cristina de Borbón
(1833-1840). Esta regencia fue muy convulsa debido a la Primera Guerra Carlista
que enfrentó a los partidarios de Isabel, liberales, contra los partidarios de
Carlos Isidro, hermano de Fernando VII, los carlistas. Una vez ganada la
guerra, María Cristina tuvo que afrontar los conflictos entre liberales y las
conspiraciones contra ella. Finalmente, en 1840 tuvo que partir al exilio.
Isabel seguía
siendo muy joven por lo que hubo una nueva regencia en manos de Baldomero Espartero (1840-1843).
Espartero era un general triunfante de la guerra carlista y político
progresista que tenía una gran popularidad. En la actualidad también podría
llegar a consorte una persona no perteneciente a la realeza como reconocen los
artículos 59.3 y 59.4 de la Constitución, pero con una, tres o cinco personas y
siempre españoles y mayores de edad.
Espartero,
enfrentado con los moderados, fue derrotado en la Batalla de Torrejón de Ardoz
en 1843 por Narváez y tuvo que partir al exilio.
Debido a ello,
las Cortes decidieron que a Isabel, con solo trece años, se le adelantara la
mayoría de edad para evitar una tercera regencia consecutiva.
La última
regencia que ha habido en España como tal fue la de María Cristina de Habsburgo (1885-1902). La asumió a la muerte
prematura de Alfonso XII. Al principio fue llena de incertidumbre ya que estaba
embarazada pero sin más descendencia. Sin embargo dio a luz a un varón, el que
nada más nacer se convirtió en Alfonso XIII. Su madre siguió siendo regente hasta
su mayoría de edad, periodo enmarcado en la Restauración y en el turno pacífico
de los partidos Conservador y Liberal. En su regencia ocurrió en Desastre del
98 y la liquidación del imperio colonial. Finalmente, en 1902, con una nación
desanimada, Alfonso XIII cumplió los dieciséis años (mayoría de edad de
entonces) y finalizó la última regencia que hemos tenido.
A pesar de
ello, ha habido algunos periodos de tiempo en los que ha habido gobiernos
provisionales (aunque dentro del reinado de un monarca o, también, sin un Rey
debido a sustitución) y también es de destacar el último año de Franquismo,
cuando el entonces príncipe Juan Carlos asumió interinamente la jefatura del
Estado por enfermedad de Franco (entre julio y septiembre de 1974 y entre octubre
y noviembre de 1975, hasta la muerte del dictador).
Por tanto,
como se ve en este breve artículo, una regencia no es algo nuevo en nuestro
país y debe ser tenida en cuenta en caso de que el Rey vaya a estar
inhabilitado durante meses ya que España no debería estar sin un jefe de Estado
activo durante tanto tiempo.Eso sí, hay que señalar que sí sería la primera regencia debido a una incacapidad del rey de asumir sus funciones.


Hola, César. Acabo de llegar por casualidad a su artículo. donde expone de manera breve, pero aclaradora e ilustrativa, la historia de la regencia en nuestro país, una forma de gobierno a la que lo españoles estamos acostumbrados por las vicisitudes políticas que llevaron a distintas personas a ejercer tal potestad en más de una ocasión. Lo primero de todo, quisiera felicitarle por dedicar parte de su tiempo a mantener activo y actualizado un blog de divulgación histórica, tarea que a veces se antoja harto complicada por el desempeño de su labor como docente en un instituto.
ResponderEliminarDicho esto, le escribo porque creo que habría que reconsiderar el número exacto de regencias en España desde la unificación de facto de los diversos reinos peninsulares. Y digo reconsiderar el número porque si contamos como regencia el gobierno periódico de doña Juana de Austria, hija del emperador Carlos V y hermana de Felipe II, entre los años 1554 y 1559, el número total sería cinco, no cuatro. Ahora bien, como es difícil determinar el momento histórico en que España se configuró como unidad territorial debido a las diferentes tesis que apuntan a ello, sería igualmente discutible mi humilde aportación. Quizás usted tome como referencia para fijar la fecha de la “unificación de facto de los antiguos reinos peninsulares” el reinado de Felipe II con el establecimiento de la capital fija en la villa de Madrid en 1561 y la reorganización territorial producida durante su reinado. En ese caso la contabilización de regencias es más que correcta.
Esta muy bien pero no sale la de finales del siglo XIX
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