sábado, 9 de febrero de 2013

La guerra total: el Pacífico (1941-1945)

Mapa del Pacífico al comienzo de la guerra
Estados Unidos en 1941 era todavía neutral pero se tenía constancia de las ayudas que enviaba en forma de material y de logística a Reino Unido, en ese entonces única potencia que hacía frente al Eje, tanto en Europa como en África.

La invasión de Alemania de Polonia debida a múltiples factores (es muy simple atribuir la Segunda Guerra Mundial sólo y exclusivamente a Alemania, ya que sus antecedentes directos son los tratados que se firmaron al acabar la Primera Guerra Mundial en 1918 y 1919) desencadenó el mayor conflicto de la Historia. Entre 60 y 70 millones de personas perdieron la vida, tanto militares como civiles, en una guerra total que afectó a todos los continentes aunque principalmente se libró en Europa, el norte de África, Oriente Próximo, el este asiático y los océanos Pacífico y Atlántico.

Estados Unidos, que había salido muy reforzada de la Gran Guerra, tenía una opinión pública favorable a la neutralidad en dicho conflicto. De hecho, las correrías de Hitler en Europa no habían impactado tanto a la opinión pública estadounidense tanto como las masacres que habían hecho los japoneses en los años venideros con la invasión de China.

Japón, considerado una potencia menor, sería la que hiciera entrar en el conflicto a Estados Unidos de manera completa. El 7 de diciembre de 1941 Japón atacaba por sorpresa la base naval de Pearl Habor, en Hawaii, con escuadrillas de zeros y cazabombarderos además de parte de la flota del Imperio nipón como apoyo a su aviación desde la que sería el arma clave para la Guerra del Pacífico: el portaaviones.

El ataque fue un éxito para Japón. Pillaron desprevenidos a los estadounidenses consiguiendo hundir la mitad de la flota de EEUU en el Pacífico, un golpe muy duro. Las pérdidas humanas fueron peores: más de 2.400 muertos y de 1.200 heridos además de decenas de bajas de civiles. Estados Unidos entraba así en la II Guerra Mundial, dedicándose inicialmente al frente del Pacífico. Sin embargo, Alemania e Italia, creyendo que este contundente golpe habría desarbolado a Estados Unidos, le declararon la guerra por lo que los estadounidenses debían hacer frente a todos los frentes. 
El presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, firma la declaración de guerra contra Japón tras el ataque a Pearl Harbor.

Japón en los primeros meses de 1942 parecía imparable: en los años previos había invadido China y había creado un protectorado en Manchuria (llamado Manchukuo. Recomiendo la película “El último emperador” (1987) para conocer más sobre lo sucedido en China en la primera mitad del S. XX pues es muy recomendable para entender la China de hoy).

Desde sus bases chinas atacó la Indochina francesa, Tailandia y Birmania, colonia británica, en donde hubo fuertes combates entre japoneses y británicos dada la intención de Japón de conquistar hasta la India. Los nipones avanzaron sobre las Filipinas, bajo control estadounidense; y las islas del Pacífico cercanas como las Marianas, Indonesia, Nueva Guinea, las islas Marshall y las Salomón. El objetivo era llegar a Australia y combatir desde ese enorme frente del Pacífico a Estados Unidos antes de una posible invasión a Hawaii.

Sin embargo, Japón sólo había conseguido despertar a un gigante dormido y ponerse en frente a una coalición de países como eran no sólo Estados Unidos y China sino también Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido e India. 

El poderío japonés duró hasta la Batalla de Midway, en la que fue derrotado por Estados Unidos, que conocía previamente los movimientos que iba a hacer la flota nipona. Este fue el punto de inflexión y por el que Japón sólo pudo retroceder ante el empuje aliado a partir de entonces. Los estadounidenses tuvieron que ir recuperando las islas del Pacífico casi una por una, por lo que la guerra se prolongó, como sabemos, hasta 1945, cuando Estados Unidos tomó en agosto en ese año una decisión drástica para acabar rápido con la guerra que, en Europa, había finalizado en mayo con la toma de Berlín y el fin del régimen de terror nazi.

Soldados estadounidenses plantan su bandera en Iwo Jima, isla ya muy cercana
 a Japón, ocupada meses antes del bombardeo nuclear.
Estados Unidos había ensayado previamente la nueva arma nuclear. El temor de que Alemania pudiera desarrollar la bomba antes que Estados Unidos motivó que los científicos estadounidenses la terminaran y ensayaran en julio de 1945 en el desierto de Nuevo México. El éxito de la prueba, parte del llamado Proyecto Manhattan, hizo que se decidiera lanzar la bomba en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki en pleno Japón. Y así se hizo.
El "hongo" que produce una explosión nuclear por efecto de la aparición de una gran masa de gases de baja densidad cerca del suelo que hace que se eleven rápidamente y que, al llegar a determinada altura con una densidad menor, se dispersen. La fotografía es de la bomba de Nagasaki.
 
Esas bombas nucleares eran de efectos relativamente bajos si se comparan con las actuales pero aún así fueron espeluznantes. Todo lo más cercano a la explosión, ya fueran edificios, personas, animales o plantas se derritió. La bomba produjo un huracán de fuego de temperaturas de hasta 3.900 grados Celsius y vientos de más de 1.000 km/h. el infierno, si es que existe, se vivió los días 6 y 9 de agosto en esas ciudades japonesas. Aún así, los efectos se vieron reducidos por la orografía de ambas ciudades, sobre todo de Nagasaki. Hacia finales de 1945, por efectos de las explosiones inmediatas y por los posteriores de la radiación, habían muerto 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, la gran mayoría civiles. Desde entonces, centenares de personas han muerto por efectos de las explosiones principalmente por casos de leucemia y de distintos tipos de cáncer.

Para finalizar el artículo sobre este cruento frente de la Segunda Guerra Mundial, dejo la frase que apareció en L´Osservatore Romano el 7 de agosto cuando aún no había sido lanzada la segunda bomba nuclear: “Esta guerra lleva a una conclusión catastrófica. Increíblemente esta arma destructiva se convierte en una tentación para la posteridad que, como sabemos por amarga experiencia, aprender muy poco de la Historia”. No le faltaba razón a dicha frase pero de momento, por suerte, se equivocó en el análisis: fue la primera y única vez que ha habido un ataque con armas nucleares. Esperemos que siga así para siempre.


Bibliografía: VVAA, HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA. Barcelona: Ed. Ariel (2010) 
Cómo suena una bomba nuclear, muy recomendable: 
http://jmnoticias.com/2012/07/18/asi-suena-una-bomba-atomica/ 

No hay comentarios:

Publicar un comentario