Hay
cientos de miles de kilómetros de fronteras en el mundo, quizá
demasiados. Tenemos fronteras físicas, como los mares y océanos o
ríos y montañas y, las más abundantes, fronteras políticas, que
separan a los diferentes estados. Sobre estas últimas vamos a hablar
en este artículo.
La
existencia de las fronteras es casi tan antigua como la Humanidad. Ya
en la Antigua Grecia se consideraba a todos los que no viviesen en
Grecia como “bárbaros”, término que también usaron los
romanos, quienes siempre buscaron fronteras físicas para delimitar
su imperio, como los ríos Danubio y Rin o el desierto del Sáhara.
En donde no era posible, construyeron muros para protegerse de
incursiones de sus vecinos, como en Britania (actual Gran Bretaña),
donde el emperador Adriano construyó un muro entre las actuales
Inglaterra y Escocia.
Otro ejemplo famoso de frontera fortificada: la Gran Muralla que separaba al original imperio chino de sus vecinos mongoles.
Esto
no es muy distinto hoy, en un mundo en el que hay numerosas barreras
en forma de muros o vallas para delimitar claramente fronteras,
algunas no muy lejos, como en las ciudades españolas de Ceuta y
Melilla, que limitan con Marruecos.
Las
fronteras pueden estar abiertas, lo que las convierte en un elemento
más bien administrativo aunque separe a dos estados. Es lo que
ocurre en el Espacio Schengen, que incluye a la mayoría de países
de la Unión Europea más Suiza, Noruega e Islandia. La circulación
es libre entre los países salvo si se reinstauran los controles por
causa de fuerza mayor (como en estos meses debido a la pandemia de
Covid-19).
Otras
fronteras sí tienen controles permanentes, como las de España con
Andorra, Gibraltar y Marruecos y la mayoría del mundo. Y, por
último, hay fronteras totalmente cerradas debido a la enemistad
manifiesta entre dos países vecinos. Esto ocurre entre Marruecos y
Argelia, que comparten una larga frontera que está cerrada desde
hace años. También sucede entre las dos Coreas o entre Armenia y
Turquía.
En
cuanto a su longitud, hay fronteras de todos los tamaños. Una de las
más cortas, quizá la que más, es la de España con Marruecos en el
Peñón de Vélez de la Gomera, una de las plazas de soberanía, que
consta de solo unos metros y está marcada con una cadena. En el lado
contrario, hay fronteras de miles de kilómetros, como la de Mongolia
con China, que tiene más de 6.000 km, o la de Rusia y Kazajistán,
con casi 7.000 km. Por no hablar de la frontera de Estados Unidos con
Canadá, de casi 9.000 km si incluimos Alaska.
El Peñón de Vélez de la Gomera, territorio español, con la minúscula frontera con Marruecos.
En
la longitud de fronteras por países influye, evidentemente, la
geografía. Un país enorme como Australia no tiene ninguna frontera
terrestre debido a que es una isla continental. Sin embargo, China es
el país con más km de fronteras debido a que su salida al mar está
solo al este. España, por ejemplo, es más extensa que Alemania pero
tiene menos km de fronteras porque está situada en una península.
Países del mundo sin fronteras terrestres.
Los
países con más de 5.000 km de fronteras son China (con casi 23.000
km), Rusia (casi 21.000 km), Brasil (17.000), India (14.000), Estados
Unidos (12.000), Kazajistán (12.000), República Democrática del
Congo (11.000), Argentina (9.000), Canadá (9.000), Mongolia (8.000)
y otros países más pequeños (Mali, Perú, Pakistán, Sudán,
Bolivia, Argelia, Uzbekistán, Chile, Colombia, Chad, Birmania,
Níger, Zambia, Afganistán, Congo, Irán, Etiopía, Angola, Laos y
Mauritania.
España,
en comparación, solo tiene 1918 km de los que la mayoría son con
Portugal, la frontera ininterrumpida más larga dentro de la Unión
Europea.
En
el lado contrario, los microestados tienen fronteras muy cortas
debido a su escasa extensión, como la Ciudad del Vaticano (solo tres
kilómetros con Italia), Mónaco o San Marino. Dinamarca tiene solo
68 km con Alemania debido a que es una península y varias islas.
En
cuanto a los países totales con los que limita cada nación, en
buena medida tiene relación con la extensión del país y su
posición geográfica. China es el país que tiene más vecinos:
hasta 16, incluidas las regiones administrativas especiales de Hong
Kong y Macao. Rusia limita con 14, Brasil con 10, la República
Democrática del Congo con 9, Austria o Turquía con 8, Malí, Sudán
o Argelia con 7… en Europa, Francia limita con 11, incluyendo el
departamento de la Guayana Francesa en Sudamérica. Alemania limita
con 9 y España, aunque a simple vista pueda pasarse por alto, con
cinco (Portugal, Francia, Andorra, Marruecos y Reino Unido a través
de su colonia de Gibraltar).
Por
tanto, las fronteras actuales son muy heterogéneas y hay diversos
tipos. Su situación también es distinta según el continente, la
geografía, la historia o los estados a los que limiten.






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