Señal australiana recomendando vívamente no nadar en las aguas que habitan los apodados "salties".
En Europa y en países
de climas templados, los territorios tropicales son vistos con cierto exotismo,
como un paraíso tropical ideal para pasar unas vacaciones de ensueño,
independientemente de la estación del año, dado que en los trópicos no existen
apenas variaciones de temperatura.
Sin embargo, esto no es
así siempre. La selva amazónica es famosa por ser bastante inhóspita: un bosque
infinito, extremadamente tupido, repleto de plantas y animales que pueden ser
peligrosos y con enfermedades que los urbanitas del mal llamado “Primer Mundo”
no podemos soportar.
Así, nos vamos a
centrar hoy en uno de esos puntos tropicales que, en un primer vistazo, parecen
un paraíso, pero que resulta que pueden ser un auténtico infierno, y como tal
tienen relativamente poca población.
Ese territorio es el
cabo York, situado en el norte de Australia, la isla-continente que disfruta de
casi todo tipo de climas: desde oceánico[i] en el
sureste (incluidas las ciudades de Sídney, Melbourne y Canberra) a desértico en
el interior y mediterráneo[ii] en el
extremo suroeste. Sin embargo, la zona norte, que es la más cercana al Ecuador,
posee un clima tropical y cálido, muy lluvioso.
El cabo York, que
recibe su nombre del Duque de York, el cual le fue dado por el explorador
británico James Cook, es el punto más septentrional de Australia y está
separado de la isla de Nueva Guinea por el estrecho de Torres, que, ya que
estamos lo decimos, recibe su nombre de otro explorador, en este caso español, Luis
Váez de Torres.
El cabo York parece uno
de esos lugares idílicos de los que hemos hablado antes: largas playas de arena
magnífica, mar de color turquesa y pueblos pequeños y de gentes amables, dispuestas
a recibir a turistas. Al ser parte de Australia, es una zona desarrollada, sin
problemas sociales o económicos. No debería suponer, en principio, ningún
problema de seguridad… Pero la naturaleza que la habita no es tan tranquila.
Y así llegamos al
porqué del nombre de este artículo. Los cocodrilos son animales respetables
para todos. Primero por su condición de reptil gigante y muchas veces agresivo
y, segundo, porque son vestigios vivos de un pasado remoto en el que los
reptiles dominaban la Tierra. Los cocodrilos han sobrevivido a los dinosaurios
y, quizá, nos sobrevivan a nosotros.
Cocodrilo en una playa australiana.
Sin embargo, en el cabo
York existe una variedad de cocodrilo, apodada salties (es decir, de agua salada), que es harina de otro costal.
¿Por qué? Porque, primero, les gusta el agua salada, por lo que pueden salir a
las playas; segundo, son más grandes que el cocodrilo medio; y tercero, también
son algo más agresivos de lo normal. Además, pueden pegar unos saltos que se las pelan. Estupendo.
Así, dar un paseo por
la región puede suponer encontrarte con uno de estos agradables animales, cuya
longitud a veces supera los siete metros, con lo que ello supone si apetece
navegar un rato por uno de los caudalosos ríos del cabo.
Sin embargo, los salties muchas veces prefieren atacar a
tiburones en las playas y no tanto a personas. Sin embargo, eso no supone que
no puedas tener problemas con uno de ellos en las costas del cabo. Por otro
lado, también hay cocodrilos en los ríos, además de tiburones que remontan los
cauces. Así, está desaconsejado bañarse en el mar desde finales de octubre hasta
el mes de mayo, coincidiendo con el verano austral.
Cocodrilo en pleno salto hacia su presa.
Este consejo no viene
tanto por cocodrilos y tiburones como por la presencia de dos especies de
medusas, una de las cuales con un tamaño de cerca de cuatro metros. Y este
panorama tan bueno de cara al turismo no acaba aquí: entre junio y septiembre
las medusas son sustituidas por serpientes de mar, una de ellas el reptil
marino más venenoso del mundo. En tierra, por su parte, hay ocho de las diez
especies de serpientes más peligrosas del mundo.
Por tanto, el cabo York
tiene una fauna diversa y, sobre todo, peligrosa si no se andan con
precauciones, aunque estas no sean distintas a las que hay que tener en otras
zonas vecinas, con fauna parecida. E incluso podemos concluir pensando que el
cabo York no es para tanto: no está presente la temible redback spider (viuda negra de lomo rojo), encantador invertebrado
con veneno fatal presente en el sur de Australia.
BIBLIOGRAFÍA
LE CARRER, O. Atlas de los lugares malditos. Barcelona:
geoPlaneta, 2015.
[i]
Es decir, un clima muy semejante al de comunidades españolas como Galicia,
Asturias o País Vasco: muy húmedo, lluvioso y templado.
[ii]
También presente en España que, en sus distintas variedades, predomina en la
mayor parte del país: seco en general, concentrándose las precipitaciones en
otoño y primavera, y de temperaturas templadas, aunque más cálidas en verano y
más frescas en invierno.




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