Casarse entre primos



Pintura en la que aparecen representados los Reyes Católicos, predecesores de la casa Austria en España, la más conocida a la hora de contraer matrimonios entre primos.


La mentalidad ha cambiado mucho desde los siglos XVI y XVII y hoy se ve con rechazo el casarse con un familiar, aunque sea un primo lejano y ya no digamos un hermano, todo lo cual es catalogado como incesto, y con razón. 

En la Antigüedad hubo matrimonios entre hermanos en países como Egipto. Un ejemplo famoso es el de la reina Cleopatra, quien, antes de su romance con Julio César, estuvo casada con su hermano, Ptolomeo XIII. 

Sin embargo, pronto los seres humanos nos dimos cuenta de que la consanguinidad no es positiva de cara a tener una descendencia sana, sino todo lo contrario, por lo que estos enlaces desaparecieron, aunque se mantuvieron sobre todo entre primos, y a ello nos vamos a dedicar en este artículo. 

Todo este tema de la consanguinidad de la casa Habsburgo (los comúnmente llamados Austrias en España, debido a su tierra de origen) comenzó con los Reyes Católicos. Isabel y Fernando, de hecho, eran primos segundos y, por ello, necesitaron que el Papa autorizase su unión con una bula que, dicho sea de paso, tardó en llegarles por motivos políticos, quedando su matrimonio legitimado cuando la Iglesia lo aprobó. 
 Según este estudio, el coeficiente de consanguinidad de los reyes Austrias llegó a ser muy significativo, en especial en los casos de Carlos II (25,4 %) y Felipe III (21,8 %).

Como parte de su política exterior, los Reyes Católicos decidieron casar a sus cinco hijos e hijas con diferentes príncipes europeos con el objetivo primero de aislar a Francia, el enemigo número uno de los intereses españoles a partir de ese momento. 

De esta manera, las alianzas quedaron así: 

-          Con Portugal: Su hija primogénita, Isabel, quien contrajo matrimonio primero con el príncipe Alfonso hasta que este murió y luego con el rey Manuel II. Cuando la pobre Isabel murió de parto, la sustituyó su hermana pequeña, María, como esposa de Manuel II. 

-          Con Inglaterra: Su hija más pequeña, Catalina, contrajo matrimonio finalmente con el que sería rey Enrique VIII. 

-          Con el Sacro Imperio Romano, un complejo conglomerado de principados, ducados y otras entidades situado en el centro de Europa y que compartían un mismo emperador: Casaron a su hijo y heredero Juan con la archiduquesa Margarita, hija del emperador Maximiliano de Habsburgo; y a su otra hija, Juana, con el archiduque Felipe, apodado el Hermoso, hijo y heredero de Maximiliano. 

Y así la casa real española entroncó con los Habsburgo ya que, a la muerte de los Reyes Católicos, ante el aislamiento de su hija Juana, la heredera[i], y el fallecimiento también de Felipe el Hermoso, fue proclamado rey Carlos I, su nieto e hijo de los anteriores. Carlos heredó de su padre la dinastía Habsburgo y, de hecho, fue también emperador del Sacro Imperio hasta que renunció antes de morir.

Felipe I (el Hermoso) y Juana I de Castilla.


Pero esto de los matrimonios entre primos solo había empezado porque, hasta ahora, hemos visto que los hijos de los Reyes Católicos se casaron por motivos políticos con otros hijos de monarcas con los que no había lazos familiares directos. Esto se revirtió a partir de la siguiente generación, en la que los matrimonios entre Austrias o sus parientes cercanos fueron lo más habitual

El primer ejemplo de esto fue el mismo Carlos I. Tras pensarlo mucho, decidió casarse con su prima, Isabel de Portugal, quien era hija de María (la hija de los Reyes Católicos casada con Manuel II, el rey portugués). Carlos e Isabel tuvieron cinco hijos, siendo su primogénito Felipe II, el heredero. Las dos hijas que tuvieron se casarían, para no faltar a la costumbre, con primos hermanos. También tuvo hijos bastardos, destacando Juan de Austria. 

Isabel de Portugal (1503-1539), esposa y prima hermana de Carlos I.


En cuanto a Felipe II, también tuvo matrimonios con mujeres de dentro de la familia. Su primera esposa fue María Manuela de Portugal, su prima hermana ya que era hija de la hermana de Carlos I con el rey portugués. Tuvieron un hijo, Carlos (sí, tampoco eran demasiado originales con los nombres). 

María Manuela de Portugal (1527-1545), esposa y prima hermana de Felipe II.


Cuando María Manuela murió, decidió casarse por motivos políticos con la reina de Inglaterra, María Tudor, prima hermana de su padre, Carlos I. Le sacaba unos años y no tuvieron descendencia. 

María I de Inglaterra (1516-1558), esposa de Felipe II, era prima de su padre.


La tercera esposa de Felipe II fue la única que no tenía lazos familiares directos con él ya que fue Isabel de Valois, francesa. Fue un matrimonio nuevamente político (como eran todos, en realidad) para asegurarse la paz con Francia. Tuvo dos hijas con ella, una de ellas casada con otro primo. 

Por último, Felipe II se casó una cuarta vez, con la archiduquesa Ana de Austria, quien era su sobrina, al ser hija de su primo hermano, el emperador Maximiliano II, y de su hermana, María. Tuvo otros cinco hijos con ella, siendo uno de ellos su sucesor, Felipe III. 

Ana de Austria (1549-1580), esposa y sobrina de Felipe II.


En el caso de Felipe III, solo se casó una vez, con Margarita de Austria-Estiria, quien era su prima, pero lejana, ya que era bisnieta de Fernando I, hermano a su vez de Carlos I, abuelo de Felipe III. Tuvieron ocho hijos, siendo el mayor varón el sucesor, Felipe IV. 

Margarita de Austria (1584-1611), esposa y prima lejana de Felipe III.


Felipe IV estuvo casado con dos mujeres. La primera fue Isabel de Borbón, hija del rey Enrique IV de Francia. Al ser de una dinastía totalmente diferente, no compartían vínculos sanguíneos directos. Tuvieron nada más y nada menos que diez hijos, aunque solo dos llegaron a edad adulta. 

A la muerte de Isabel, Felipe IV volvió a casarse, esta vez con alguien de la familia, su sobrina Mariana de Austria, hija de su hermana, María Ana, y del emperador Fernando III. Tuvieron cinco hijos, el último de ellos el futuro Carlos II. Al margen de sus matrimonios, Felipe IV tuvo muchos hijos e hijas frutos de sus romances con otras mujeres, siendo el más famoso Juan José de Austria, valido[ii] de Carlos II. 

Mariana de Austria (1634-1696), esposa y sobrina de Felipe IV.


El último monarca de la casa de Habsburgo en España fue el mencionado Carlos II. La consanguinidad y los problemas que puede provocar se vieron en este monarca, quien desde su nacimiento estuvo enfermo y tuvo tanto un físico como una personalidad en general débiles, aunque no tanto como algunos historiadores han querido mostrar, estando su figura siendo replanteada actualmente.

 Estuvo casado dos veces, sin conseguir descendencia en ningún caso, por lo que se cree que el rey era estéril. La primera con María Luisa de Orleans, con la que no tenía lazos familiares. Tras su muerte, se casó de nuevo, esta vez con Mariana de Neoburgo, con quien tampoco había lazos sanguíneos, pero que fue elegida ya que su familia era conocida por su alta fertilidad, que en este caso no se reflejó, aunque probablemente por parte de Carlos II[iii].

Así, con la muerte de Carlos II se puso fin a la casa de Austria en España, con sus matrimonios entre primos. Esto no significa, no obstante, que la siguiente dinastía, la Borbón, no realizase matrimonios entre parientes directos, pero puede considerarse que no fueron tan habituales como durante los siglos XVI y XVII. La consanguinidad tenía sus riesgos y, de hecho, actualmente los reyes europeos se han abierto a casarse con plebeyos y plebeyas, renovando la sangre real. 

En resumen…

Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón (primos segundos)
Hijos de los Reyes Católicos: Sin lazos familiares directos en sus matrimonios, pero inicio de la costumbre de casarse con primos hermanos.
Carlos I e Isabel de Portugal (primos hermanos)
Felipe II: 1º María Manuela de Portugal (primos hermanos), 2º María Tudor (prima hermana de su padre), 3º Isabel de Valois (sin lazos familiares directos), 4º Ana de Austria (sobrina)
Felipe III y Margarita de Austria-Estiria (primos lejanos)
Felipe IV: 1º Isabel de Borbón (sin lazos familiares directos), 2º Mariana de Austria (sobrina)
Carlos II: 1º María Luisa de Orleans (sin lazos familiares directos), 2º Mariana de Neoburgo (sin lazos familiares directos)

BIBLIOGRAFÍA
FLORISTÁN, A. (Coord.). Historia de España en la Edad Moderna. Barcelona: Ariel, 2011.


[i] Juana de convirtió en princesa de Asturias y, con ello, heredera tras las muertes sucesivas de su hermano Juan, su hermana Isabel y el hijo de esta, Miguel de la Paz, quien murió con solo un año. Juana fue reina titular de Castilla y Aragón, pero no llegó a ejercer el poder al ser encerrada por su marido, Felipe; su padre Fernando y, finalmente, su hijo Carlos, quien gobernó legalmente junto a ella.
[ii] Felipe III, Felipe IV y Carlos II renunciaron muchas veces a ejercer directamente el gobierno y lo delegaron en personas de su confianza, favoritos que recibieron el nombre de validos.
[iii] Tras la muerte de Carlos II, Mariana maniobró para que le sucediese su sobrino, el archiduque Carlos de Austria, sin éxito, ya que Carlos II había estipulado que su sucesor fuese Felipe de Anjou, de la casa Borbón. Por ello, fue desterrada por el nuevo rey hasta que se le permitió regresar a España, ya anciana. Antes de eso, se casó en secreto y tuvo descendencia, lo que prueba que, en principio, el problema de fertilidad lo tuvo Carlos II.

3 comentarios:

  1. Muy interesante, la verdad!! Muchas gracias!

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  2. Yo creo que con primos hermanos mejor evitarlo,aunque sea legal.A no ser que sea el gran amor de tu vida,follar y casarte con una prima carnal da bastante mal rollo.A partir de los primos segunda ya podéis hacer lo que queráis,ya que el linaje no es gran cosa.

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  3. Será por el resultsdo de tanto follar entre primos, que les biene el título Bobones.

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