En 2015 eran unas elecciones decisivas, consideradas por los
independentistas el referéndum que no pudieron celebrar. Tras su frustrado
intento de separar Cataluña del resto de España en una maniobra ilegal tanto en
la legislación española como en la internacional, el gobierno nacional aplicó
el artículo 155 de la Constitución, cesando al govern catalán y haciéndose con
las riendas de una Generalitat desbocada y en plena huida de empresas hacia
otras comunidades autónomas.
En virtud del mismo artículo, el presidente Rajoy optó por convocar
elecciones autonómicas rápidamente, y estas fueron celebradas ayer día 21, en
un día laborable por primera vez en más de 30 años. La participación ha sido
histórica: un 81 % del censo decidió votar, algo inédito en una comunidad que
hasta el proceso secesionista siempre había sido de votar moderadamente. Podía pasar
cualquier cosa con una participación tan alta: tanto el bloque independentista
como el unionista estaban muy movilizados, comprimiendo a los comunes, en medio
de ambos con los riesgos que ello supone.
Resultados por provincias: Ciutadans ha ganado en Tarragona y Barcelona y Junts per Catalunya en Girona y Lleida.
Cataluña está partida en dos, lo que supone una tensión grave y permanente
que dañará la sociedad durante mucho tiempo. La división también puede
considerarse a grandes rasgos entre el campo (amplísimamente independentista) y
la ciudad (mayoritariamente partidaria de continuar en España). Por ello, las
provincias más independentistas siguen siendo Lleida (con la notable excepción
del Valle de Arán) y Girona, en donde los no independentistas apenas han
alcanzado el 35 % de los votos. En ambas ha ganado Junts per Catalunya, la
lista del ex president, ahora prófugo en Bruselas, Carles Puigdemont. Por el
contrario, los secesionistas son minoría en Tarragona (aunque por poco, han
tenido el 49 % de votos frente al 50 % no independentista) y, sobre todo,
Barcelona con su área metropolitana, en donde los secesionistas llegan al 44 %
de votos frente al casi 56 % de no independentistas. Son esas ciudades de
Barcelona y Tarragona las que evitan una secesión que, de ser por Lleida y
Girona, sería inevitable.
Resultado de las elecciones por partido ganador en cada municipio. Como se ve, Ciutadans ha dominado en las ciudades: Barcelona, Hospitalet de Llobregat, Badalona, Tarrasa, Sabadell, Lleida, Tarragona, Mataró, Santa Coloma de Gramanet y Reus, así como el Valle de Arán. De las principales ciudades solo en Girona han ganado los independentistas, con Junts per Catalunya en primer lugar. Esta coalición ha ganado ampliamente en la Cataluña rural. Esquerra es fuerte sobre todo en la Tarragona rural y el PSC se reduce a solo algunos municipios araneses.
Los resultados, no obstante, no variaron en cuanto a los bloques: el 47.5 %
de los catalanes votaron a opciones independentistas mientras que el 52 %
decidió votar a partidos no independentistas: Cataluña demostraba una vez más
que no está mayoritariamente por la secesión y, con ella, con salir de España y
la Unión Europea, con la catástrofe económica y social que ello traería. Sin embargo,
el sistema electoral benefició de nuevo a los independentistas al beneficiar a
las provincias rurales. Así, aun teniendo bastantes menos votos, los
secesionistas han revalidado la mayoría absoluta en escaños, con 70 (dos menos
que en 2015). Los no independentistas alcanzan los 65 escaños, incluidos los
ocho de Catalunya en Comú, que no es ni independentista ni constitucionalista.
Por provincias los resultados han sido los siguientes:
BARCELONA:
1.
Ciutadans-Partido
de la Ciudadanía: 24
2.
Esquerra Republicana
de Catalunya-Catalunya Sí: 18
3.
Junts per
Catalunya: 17
4.
Partit dels
Socialistes de Catalunya: 13
5.
Catalunya en Comú-Podem:
7
6.
Candidatura
d´Unitat Popular: 3
7.
Partit Popular: 3
Independentistas: 38
No independentistas: 47
GIRONA:
1.
Junts per
Catalunya: 7
2.
Esquerra
Republicana de Catalunya-Catalunya Sí: 4
3.
Ciutadans-Partido
de la Ciudadanía: 4
4.
Partit dels
Socialistes de Catalunya: 1
5.
Candidatura d´Unitat
Popular: 1
Independentistas: 12
No independentistas: 5
LLEIDA:
1.
Junts per
Catalunya: 6
2.
Esquerra Republicana
de Catalunya-Catalunya Sí: 5
3.
Ciutadans-Partido
de la Ciudadanía: 3
4.
Partit dels
Socialistes de Catalunya: 1
Independentistas: 11
No independentistas: 4
TARRAGONA:
1.
Ciutadans-Partido
de la Ciudadanía: 5
2.
Esquerra Republicana
de Catalunya-Catalunya Sí: 5
3.
Junts per
Catalunya: 4
4.
Partit dels
Socialistes de Catalunya: 2
5.
Catalunya en
Comú-Podem: 1
Partit Popular: 1
Partit Popular: 1
Independentistas: 9
No independentistas: 9
TOTAL CATALUÑA:
1.
Ciutadans-Partido
de la Ciudadanía: 36 (+11)
2.
Junts per
Catalunya: 34 (*)
3.
Esquerra Republicana
de Catalunya-Catalunya Sí: 32 (*)
4.
Partit dels
Socialistes de Catalunya: 17 (+1)
5.
Catalunya en
Comú-Podem: 8 (-3**)
6.
Candidatura d´Unitat
Popular: 4 (-6)
7.
Partit Popular: 4
(-7)
*En 2015 ambos se presentaron en la coalición Junts pel Sí, que tuvo 62
escaños. En 2017 y por separado alcanzan 66.
**Respecto a Catalunya Sí que es Pot.
Independentistas: 70 (47.5 % en votos)
No independentistas: 65 (52 % en votos)
Veamos ahora un breve análisis por partidos:
No independentistas:
-
Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (Cs): Ha logrado un resultado histórico. Hace diez años Cs
apenas existía (tenían tres escaños) y ahora es el primer partido de Catalunya
con 36 escaños y más del 25 % de los votos, ganando en las provincias de
Barcelona y Tarragona y logrando excelentes resultados en el área metropolitana
de Barcelona, en el antiguo cinturón rojo socialista. Le ha beneficiado su
postura sin ambages contra el independentismo y que al final se haya aplicado
el 155 para convocar las elecciones, al ser el primer partido en proponerlo. Su
líder, Inés Arrimadas, además es la primera mujer en ganar unas elecciones
catalanas, aunque tiene muy pocas opciones de ser presidenta ante la mayoría
secesionista. Ha quitado muchísimos votos al PP y al PSC, dejando al primero en
los huesos y al segundo como un partido muy por debajo en influencia.
-
Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC-PSOE): Ha mejorado levemente su resultado de 2015 al aumentar
un escaño hasta 17 (13.88 % del voto). Sin embargo, sus perspectivas eran mucho
mejores, esperando superar sin problema los 20 escaños. Se ha visto claramente
superado por Ciutadans en el área metropolitana de Barcelona, territorio
socialista hasta hace solo unos años, lo que debe hacer a los socialistas
reflexionar: la petición de indulto a los políticos encarcelados por incumplir
la legalidad que anunció Miquel Iceta fue un error mayúsculo, y tampoco les
benefició demasiado aliarse con la antigua Unió, que aunque no sea
independentista siguen siendo nacionalistas y encima conservadores.
-
Catalunya en Comú-Podem (CatComú-Podem): La ambigüedad de esta formación frente a la
independencia les ha perjudicado claramente: han perdido tres escaños respecto
a la coalición predecesora, Catalunya Sí que es Pot, la cual ya había
descendido respecto a los resultados de Iniciativa per Catalunya Verds, que
ahora es solo uno más de los partidos participantes junto a Esquerra Unida i
Alternativa, Barcelona en Comú (partido de Ada Colau), Podem y Equo. Así, se
han quedado en ocho escaños y un 7,45 % de los votos, datos muy decepcionantes
y que deben hacerles reconsiderar su estrategia: estar a dos aguas solo hace
que pierdan votos sin parar. Su líder, un pausado pero poco movilizador Xavier
Domènech, tampoco ha ayudado, así como el pasotismo de Colau.
-
Partit Popular (PP): Gran damnificado por el ascenso imparable de Ciutadans. El PP en 2012
logró su máximo histórico en Cataluña, 19 escaños. Ahora, solo cinco años
después, es un partido claramente residual y al borde de quedarse sin
representación: solo cuatro escaños y un 4.2 % de votos. Han perdido nada menos
que siete escaños y buena parte de su presencia en zonas como el área metropolitana
barcelonesa o las capitales provinciales. Además, tiene el dudoso honor de ser
el último partido con representación en votos, por detrás incluso de la CUP. Rajoy tendría
motivos para estar inquieto y su líder catalán, Xavier García Albiol, más aún.
Independentistas:
-
Junts per Catalunya (JUNTSxCAT): Puigdemont (o el Prófugo) huyó a Bruselas pero
finalmente aceptó ser el candidato de su partido, el Partit Demòcrata Europeu
Català (PDeCAT), antigua Convergència, solo si era como una coalición que
incluyera a independientes de su gusto. Y así se hizo, aunque para ello
tuvieran que hacer trampa, como ya vimos en un artículo hablando sobre lospartidos y su organización de cara a los comicios.
Todas las encuestas coincidieron en situarles por detrás de sus rivales de
Esquerra pero finalmente se han llevado el gato al agua y han logrado un buen
resultado gracias a su fuerza en las provincias de Girona y Lleida, con 34
escaños y un 21,65 % de votos. Si logra
un acuerdo con Esquerra y la CUP, Puigdemont podría volver a ser presidente,
aunque tiene causas pendientes con la justicia española y, con tal que vuelva a
España podía ser detenido.
-
Esquerra Republicana de Catalunya-Catalunya Sí
(ERC-CatSí): En las últimas
elecciones europeas Esquerra logró la victoria por primera vez desde la II
República pero su aspiración a ser hegemónica entre el electorado
independentista ha fracasado a pesar de las encuestas ante el ascenso de Junts
per Catalunya. Aun habiéndose quedado en España y teniendo a su líder, Oriol
Junqueras, encarcelado, no han logrado ser los primeros y se van a tener que
contentar con 32 escaños y un 21,39 % de los votos.
-
Candidatura d´Unitat Popular (CUP): El partido más a la izquierda del Parlament,
anticapitalista y muy independentista, ha tenido más poder del que le
correspondía en los últimos dos años debido a sus diez escaños. Su electorado,
sin embargo, ha optado por Esquerra y le ha dejado en cuatro escaños,
encabezados por un líder desconocido, Carles Riera. Aun así, siguen siendo
claves para que los independentistas mantengan la mayoría absoluta.










Curiosa objetividad, para lo que interesa ( sumar escaños al no independentismo ) Catalunya en Comú es no independentista, pero después comenta un rasgo de esta coalición como "La ambigüedad de esta formación frente a la independencia" . En que quedamos, no independentista, ambigua.... se le ve mucho el plumero querido con-ciudadano.
ResponderEliminarMe alegro de que le haya gustado el artículo.
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