Que Torrejón
de Ardoz sea un municipio predominantemente industrial y residencial es un
hecho. Sin embargo, hay una zona de la ciudad que conserva muchos de sus rasgos
de pasado agrícola de pequeño pueblo castellano, como fue desde el siglo XI (su
fundación fue alrededor de dicho siglo) hasta la década de 1960: el casco
histórico.
El casco
antiguo de Torrejón es de trazado irregular y delimitar cómo era antes del
siglo XIX es una tarea muy difícil dado que no existen planos que muestren el
perímetro de lo que hoy conocemos como el casco antiguo. Por ello, cuando
varios autores e historiadores locales quisieron elaborar el ya conocido mapa
de Torrejón en el siglo XVIII (conocido básicamente por haber un mural del
mismo junto al Museo de la Ciudad, en la Avenida de la Constitución), tuvieron
que basarse en el Libro de Matrícula de la Parroquia, que abarca desde 1794 a
1822 además de los catastros de 1849 y 1865 en los que se mencionan las calles,
números, vecinos, etc que vivían en ellas. Con todos estos datos elaboraron
dicho mapa que es el que voy a seguir para el artículo.
Torrejón entre
finales del S. XVIII y 1865 es un núcleo poco evolucionado y que en un siglo
apenas tiene cambios. Sus límites son muy similares y solo se ve un aumento en
el número de casas hacia el sur y sureste. Algunos caminos pasan a ser calles
por construcción de alguna casa.
Viendo el
plano se observa, como se ha comentado ya, su irregularidad. Parece que las
casas se han ido construyendo sin un control previo. Sin embargo, sí se pueden
ver dos ejes principales en el pueblo: uno de oeste a este, el Camino Real de
Madrid a Zaragoza y Barcelona; y otro perpendicular a éste, la calle de Enmedio
a cuyos lados se levanta el municipio.
Otro elemento
que se puede observar a pesar de la irregularidad es la existencia de la Plaza
Mayor prácticamente en el centro del pueblo, llamada en algún momento, según el
catastro, de la Constitución. En su lado derecho está la Iglesia de San Juan
Evangelista (ya con el tamaño actual tras la ampliación a la que se sometió en
el siglo XVIII). En la plaza confluyen las calles más importantes que
subdividen el pueblo en cuatro sectores. Se observa que el sector del sureste
es el menos desarrollado a finales del siglo XVIII y, a lo largo del XIX se irá
edificando en él mostrándose un incipiente desarrollo del municipio hacia el
este, como así se confirmó en el siglo XX.
Por el oeste,
el municipio limitaba con la calle Cerrada y estaba rodeado por eras de pan
para trillar (que también se observan en el plano). En la década de 1850 se
construyó el primer tramo de la línea de ferrocarril de Madrid a Zaragoza
inaugurándose en mayo de 1859 con una estación en Torrejón.
En 1849 se
contabilizaban 409 casas para un total de 1.570 habitantes. Actualmente aún se
puede observar este tipo de casas en el casco antiguo: una o dos plantas,
construidas de adobe con el típico zócalo de mampostería con la fachada
recubierta de cal. En las de los más adinerados se utilizaba más el ladrillo.
Veamos esas
calles históricas que aún hoy existen aunque, evidentemente, con una tipología
muy diferente e incluso recorrido y nombre diferentes:
Calle de la Cáncana: una de las calles que tienen un
recorrido y nombre igual al actual. Su nombre hace referencia al banquillo en
el que el maestro hacía sentar a los muchachos para castigarlos.
Calle Cerrada: dicha calle cerraba, como su nombre
indica, el pueblo por el oeste y limitaba con la Casa Grande, lo que aparece en
la Matrícula de 1798, con el nombre de su propietario en esa época y de sus
sirvientes (16, nada menos). Su nombre actual, Ronda de Poniente.
Calle del Cristo: aparece en todos los años que se hizo
matrícula en la parroquia, lo que refleja su importancia. Aparece en diferentes
nombres: calle del Santo Cristo, calle del Santísimo Cristo aunque el más
frecuente fue el nombre actual. Se cree que el Cristo al que hace referencia
era el de la Esperanza, nombre que se debe a la fundación de una capilla
lateral en la iglesia por la familia De Mesa. Sin embargo, no se descarta que
se pudiera referir al Cristo Arrodillado, que tenía una ermita cerca de la
estación de ferrocarril.
Calle del Cura: parte de la Plaza Mayor, justo en la
iglesia parroquial. Su nombre parece sencillo, el cura del pueblo viviría en
una de las primeras casas, aunque no siempre el sacerdote del lugar vivió allí
pero en el catastro de 1849 por ejemplo sí.
Su nombre
actual, de los Curas, se debe al
asesinato de los curas Torres y Martín en la Guerra Civil.
Calle de Enmedio: sin duda la calle más conocida del
municipio y la de más solera por su actividad comercial. Debe su nombre a la posición central que
ocupa en el casco antiguo de la población. Lo cruza de sur a norte (la actual
calle Libertad era parte de la calle Enmedio) y en la época que tratamos era
uno de los ejes principales junto al Camino Real al sur. Albergaba el mayor
número de habitantes del pueblo.
Su nombre
varió poco: “calle del medio”, “calle de Elmedio” y el actual. En el catastro
de 1849 se situaban en esta calle la escuela, una bodega y la cárcel pública. A
partir de 1940 se la denominó calle de Allendesalazar por un hacendado
alcalaíno muy vinculado a Torrejón, aunque dicho nombre ya nos e utiliza en la
actualidad.
Calle Fraguas: una de las calles más pequeñas de la
villa. Actualmente mantiene dicho nombre.
Calle Cobachuelas: solo es citada en el año 1800. No se
sabe por qué desapareció del callejero, ni dónde se ubicaba. Entre 1806 y 1808
se asoció a la calle del Cura para desaparecer completamente después. ¿Pudo
haber una cueva para darle su nombre?
Calle de Los Álamos: idéntico tratamiento que la anterior.
Calle del Cementerio: el significado del nombre es
evidente: salía del pueblo en dirección al cementerio viejo (desmantelado
definitivamente en los últimos años). Actualmente corresponde a la calle Soledad.
Hay que
destacar que Torrejón fue de las primeras villas que trasladó el cementerio a
las entonces afueras del pueblo por motivos sanitarios inaugurándose en 1788.
Calle Hospital: el nombre corresponde a la existencia
de uno de los hospitales que había en la villa y se conserva en la actualidad.
La fundación de dicho hospital, el de San Sebastián, data del siglo XVI,
concretamente el año 1519 en el que se inició la cofradía y cabildo de dicho
santo. Evidentemente, era un hospital poco dotado y daba reposo nocturno
principalmente.
Como dato de
interés, había otro hospital en la villa, el de Santa María, situado
aproximadamente en donde actualmente se ubica la estación de autobuses.
Calle Jabonería: su nombre también parece evidente, en
ella habría un taller donde se fabricaría jabón, en el que se abastecerían los
torrejoneros. Conserva su nombre actualmente pero en 1807 se denominó también
“cantarranas”, que actualmente, como Cantalarrana, se ubica en la calle de al
lado.
Calle de los Gitanos: esta calle tiene mucha confusión ya
que en los documentos su habitabilidad es muy variable. Los especialistas no
creen que el nombre se deba a que en dicha calle solo habitasen gitanos y sí que
se deba a que en alguna época esa etnia se asentara esporádicamente en ella.
Actualmente se denomina calle de las
Calderas (en referencia a las calderas que aparecen en el escudo del
municipio).
Calle Real: equivale a lo que se ha denominado
como Camino Real, actual Avenida de la
Constitución. Cruza de este a oeste el municipio y es la principal vía de
la ciudad actualmente. El número de habitantes que ha albergado fue siempre
considerable, ya en los catastros desde 1795. En 1849 se situaban en ella dos
paradas de la diligencia (principal medio de transporte a media y larga
distancia antes de la construcción del ferrocarril en la década de 1850).
Calle que sale a Ajalvir: su nombre indica que salía del casco
urbano para acceder a Ajalvir, municipio lindante con Torrejón por el norte.
Actualmente mantiene el nombre de Calle
de Ajalvir.
Calle que sale a Alcalá: lo mismo que en la anterior pero en
dirección Alcalá de Henares. Sin embargo, esta desapareció de los registros y
sus habitantes fueron transferidos a otra calle pero se desconoce cuál.
Calle de la Cruz: se incorporó tarde al callejero de la
villa, en 1806. Actualmente mantiene su nombre.
Así, en 1794
el número de habitantes de Torrejón era de 1.255. En 1800 de 1556, en 1815 (por
efectos de la Guerra de la Independencia) de solo 894 y posteriormente fue
aumentando muy poco a poco para llegar a los 1.372 de 1822. Como dato
interesante, en 1815 vivían tres personas en el Soto de Aldovea, en término
municipal de Torrejón.
Bibliografía:
VVAA, TORREJÓN DE ARDOZ: UNA HISTORIA VIVA. 2ª Edición, Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, 2004 (Madrid).
Bibliografía:
VVAA, TORREJÓN DE ARDOZ: UNA HISTORIA VIVA. 2ª Edición, Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, 2004 (Madrid).


Gracias, lo apuntaré en mi trabajo sobre Torrejón.
ResponderEliminar