Países del mundo: Australia

Bandera de Australia. Se adoptó en 1901, al mismo tiempo de ser reconocida como dominio británico. Continúa manteniendo la bandera de Reino Unido, la Union flag, en el cantón como símbolo de su historia compartida con ese país. Bajo esta se sitúa una estrella blanca de siete puntas llamada Estrella de la Mancomunidad. Seis de sus puntas representan a los estados australianos y la séptima a sus territorios. A la derecha hay cuatro estrellas blancas de igual tamaño de siete puntas y una menor de cinco puntas y se disponen como las de la constelación de la Cruz del Sur, que solo se puede ver desde el hemisferio sur, motivo por el que aparecen en otras banderas como las de Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Samoa, Micronesia o Brasil.

MANCOMUNIDAD DE AUSTRALIA (en inglés: Commonwealth of Australia)

Australia es el sexto país más extenso del mundo, pero tiene la mitad de población que España, unos 25 millones de habitantes, que se concentran en las ciudades costeras de este país que a la vez es una masa continental llamada Sahul (o simplemente Australia), a la que se añaden islas como Tasmania. La historia del país ha estado ligada a la de Gran Bretaña, país que la exploró y colonizó hasta la independencia del mismo en 1942, aunque los vínculos constitucionales con Londres se mantuvieron hasta una fecha tan tardía como 1986 y, de hecho, Isabel II sigue siendo la reina de Australia y de otros países de la Commonwealth.  

Capital: Canberra

Ciudad más poblada: Sídney

Lema oficial: Advance Australia (avanza Australia)

Extensión: 7.741.220 km²

Población: 25,6 millones (2020)

Densidad de población: 3 habitantes por km²

Forma de gobierno: monarquía parlamentaria federal

Órgano legislativo: Parlamento de Australia (cámara baja: Cámara de Representantes. Cámara alta: Senado)

Independencia: 1942, del Reino Unido

División administrativa: 6 estados y dos territorios, además de varios territorios externos.

Lenguas oficiales: inglés

Religiones principales: 22 % católicos, 16 % otros cristianos, 13 % anglicanos, 3 % musulmanes, 2 % budistas, 30 % irreligiosos.

Moneda: dólar australiano

PIB: 1.500 billones dólares

PIB per cápita: 59.655 dólares

IDH: muy alto

Situación LGTBI: legal, matrimonio igualitario aprobado

Miembro de: Organización de las Naciones Unidas, Mancomunidad de Naciones, Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos, AUKUS, Tratado de Seguridad entre el Reino Unido y Estados Unidos, Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, Foro de las Islas del Pacífico, G-12, G-20.

Geografía

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Localización de Australia en el mundo. En verde claro, los territorios en la Antártida que Australia reclama, los cuales están suspendidos debido al Tratado Antártico.

Australia es uno de los países más extensos del mundo y, de hecho, en el mundo anglosajón se considera que Australia es uno de los continentes y no Oceanía, como lo llamamos los hispanohablantes. Se localiza, por tanto, en Oceanía y ocupa casi toda su extensión, al sureste de Asia. Así, al ser una masa continental no tiene fronteras físicas con ningún otro país, limitando al norte con la isla de Nueva Guinea e Insulindia, al este con el mar del Coral y el océano Pacífico, al sur con el mar de Tasmania e, incluyendo islas más meridionales, el océano Glacial Antártico; y al oeste con el océano Índico. Su nombre, Australia tiene un origen muy claro ya que hace referencia a su localización al sur del mundo, en latín australis. Pedro Fernández de Quirós utilizó el nombre de Australia para referirse a las islas del actual Vanuatu en 1606. Además, al ser una expedición española se pudo jugar con el nombre de la casa real en ese momento, los Austrias, y hacer referencia a la vez tanto a estos como a la situación austral de la región. No fue hasta principios del siglo XIX cuando el nombre fue oficial para denominar a la masa continental y actual país homónimo. 

 

Mapa del relieve australiano. 

Al ser tan extensa, Australia se caracteriza por tener una destacada variedad climática. El interior está dominado por varios desiertos, en donde la aridez es muy alta debido a la lejanía de los océanos. Zonas del interior australiano tienen un clima muy parecido al del desierto del Sahara. Por el contrario, las regiones costeras del este, sur y suroeste tienen climas templados y, por ello, allí se localiza casi toda la población. El clima oceánico predomina en el sureste y sur, incluida la isla de Tasmania. El mediterráneo destaca en el suroeste y sur. En cuanto a la costa norte, tiene un clima tropical húmedo, con influencia monzónica. Las zonas entre los climas templados y el desértico, por su parte, tienen un clima tropical seco, con estación seca que puede alargarse meses.

El relieve australiano es en general plano, al estar muy erosionado al ser una de las masas continentales más antiguas. Destaca la Gran Cordillera Divisoria al este del país, cuya mayor altitud supera los 2.200 metros. En el interior destaca la existencia del mayor monolito del mundo, el monte Uluru (o Ayers Rock). En cuanto a la hidrografía, la sequedad del continente hace que solo haya dos ríos destacados, y con un caudal pequeño: el Darling y el Murray, que comparten cuenta hidrográfica. El lago Eyre es el más grande del país, aunque pierde el agua en la estación seca.

 

Monte Uluru o Ayers Rock, en el Territorio del Norte.

La densidad de población de Australia es muy baja debido a que su enorme extensión solo está ocupada por 25 millones de habitantes, que habitan en las zonas costeras y templadas, estando el interior casi despoblado. La mayoría de la población es blanca debido a la política predominante hasta 1973 de permitir solo la llegada de inmigrantes blancos (sobre todo de Gran Bretaña o Italia). Desde entonces, han llegado al país migrantes asiáticos como vietnamitas, japoneses o chinos. Los indígenas aborígenes son el 3 % de la población, unas 800.000 personas. Las ciudades más importantes son Sídney (Nueva Gales del Sur), Melbourne (Victoria), Brisbane (Queensland), Perth (Australia Occidental), Adelaida (Australia del Sur) y Canberra (Territorio de la Capital Australiana). 

 

Mapa de Australia con sus estados, territorios y ciudades principales. 

La economía australiana es próspera, con niveles de renta similares a los de Europa Occidental y un Índice de Desarrollo Humano de los más altos del mundo. Su PIB per cápita es incluso mayor al de su antigua metrópoli, Reino Unido. El sector principal es el terciario, como es habitual en las economías desarrolladas, con actividades como el comercio, las finanzas y la educación. La agricultura y la explotación de recursos naturales también son importantes, disponiendo del 80 % de las reservas de sales mineras del mundo y de la ganadería ovina más grande. En industria destacan la siderúrgica, alimentaria y química. El mayor peligro para la economía y sociedad australianas proviene del cambio climático, al estar el país sometido a fenómenos climatológicos extremos. 

Vista de Canberra desde satélite. La capital fue diseñada para esa función y se sitúa entre Sídney y Melbourne, las dos principales ciudades del país.
 

Historia

Las culturas aborígenes que hoy son minoría debido a la colonización europea, en el pasado dominaban el continente, aunque no se conoce demasiado sobre su historia, solo que provendrían de Asia, en concreto de la zona de Insulindia y que practicaban una economía de cazadores-recolectores con grupos seminómadas. No utilizaban la escritura y de ahí que se desconozcan muchos aspectos de su pasado.

Fue con la llegada europea cuando Australia entró en la historia mundial, con las primeras expediciones de exploración en los siglos XVI y XVII. Tras un intento holandés de colonizar la zona este, fueron los ingleses los que consiguieron el control de la zona a finales del siglo XVIII, con la fundación de Nueva Gales del Sur por James Cook, actualmente el estado situado al sureste del país, cuya capital es Sídney. Inicialmente, los ingleses emplearon el enorme territorio como un penal pero pronto se vio que el continente tenía un amplio interés, geoestratégico, económico y demográfico. Millones de británicos emigraron a Australia, colonizando el país, motivo por el cual es una nación de lengua inglesa y población todavía hoy mayormente blanca y cristiana.

 

Exploraciones de Australia en la Edad Moderna.

Debido a estas características que la asemejaban a Reino Unido, Australia pasó a ser un dominio en 1901, cuando se estableció la Confederación Australiana. Tenía un gobierno autónomo pero las decisiones de política exterior o de defensa seguían estando en Londres. Como parte del Imperio británico, Australia participó en la Primera Guerra Mundial, con una desastrosa batalla en Galípoli en la que tropas australianas fueron derrotadas por los otomanos, iniciando un sentimiento nacional que casi no había existido hasta entonces.

 

Soldados australianos en la batalla de Galípoli, en Turquía (1915).

La influencia británica siguió siendo muy importante hasta 1942, cuando se abolieron la mayoría de los aspectos constituciones que ligaban a Australia con Reino Unido. Coincidió con la Segunda Guerra Mundial, en la que Australia apoyó nuevamente a los aliados, aunque esa vez en defensa propia debido al avance militar japonés, que se detuvo justo en Nueva Guinea, a las puertas de Australia. Durante el conflicto Australia también recibió ayuda de Estados Unidos, que se convirtió en el nuevo socio prioritario de Canberra, sustituyendo a Londres desde entonces.

Tras la guerra mundial, se lanzó un programa para atraer a población inmigrante europea, ya que consideraron que había que poblar el país para garantizar su supervivencia. Dos millones de personas llegaron entre los 40 y los 70. Así, en 1959 alcanzó los 10 millones de habitantes. Ha seguido siendo hasta hoy una firme aliada de EE.UU. frente a otras potencias como la Unión Soviética o China. En 1986 se eliminaron los últimos vínculos constitucionales con Reino Unido, aunque la reina Isabel II sigue siendo la jefa del Estado como monarca, algo que se confirmó en un referéndum sobre la forma del Estado en 1999. 

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Parlamento de Australia, en Canberra. 

La enseñanza de la conquista de América en Educación Secundaria

Recreación de la llegada de Colón a América el 12 de octubre de 1492. Aparecen muy bien aseados y con un objetivo civilizador. La realidad es que con toda seguridad desembarcaron agotados y sucios tras un incierto viaje de más de dos meses.

Acaba de pasar el 12 de octubre y, como siempre, por estas fechas se reabre el debate eterno sobre el papel de España en la conquista y colonización de América a raíz de la llegada de Cristóbal Colón al continente ese día de 1492.

La diferencia este año es que, días antes del 12 de octubre, sectores conservadores españoles no dudaron en airear su ultranacionalismo, criticando abiertamente al presidente de México, que había pedido que España pidiera perdón por la conquista de ese país (de la que hace 500 años), e incluso al mismísimo Papa Francisco, que también había mencionado la posibilidad de pedir perdón.

Por el extremo contrario del espectro político español, sectores de la izquierda reclaman desde hace años que se reconozca la actuación española en América como un genocidio, obviando, al igual que los conservadores, que hay muchos detalles en este tema, que es muy complejo como para tratarlo con un maniqueísmo de buenos y malos que es casi infantil.

¿Cómo enseñamos la exploración, conquista y colonización de América por parte de Castilla (hay que recordar que España como país unificado todavía no existía ni en 1492 ni en todo el siglo XVI) en la Educación Secundaria? Antaño era una historia gloriosa, de reconocimiento a los héroes que lo hicieron posible, jugándose sus vidas para el engrandecimiento de la “patria”. O así se vendía durante la dictadura franquista (y en los años siguientes a esta).

¿Y actualmente? Creo que se ha mejorado bastante el tratamiento de un acontecimiento clave para nuestra historia y la de tantos otro países en el continente americano. Ahora se estudian los imperios amerindios previos a la conquista hispánica (aunque de manera superficial, eso sí) y después se analiza la conquista, aunque el punto de vista del profesor puede variar bastante, a pesar de lo que indiquen los libros de texto. También se presta atención a la colonización y administración de los territorios, teniendo en cuenta las instituciones, el modelo económico o el papel de la Iglesia católica.

¿Cómo lo trabajo yo? Intentando ser lo más objetivo posible en un tema en el que es difícil serlo, aunque, debido a su lejanía temporal, sigue siendo más sencillo que otros como la Guerra Civil, el Holocausto o la dictadura de Franco. Primero, la conquista de las colonias fue violenta, como lo es cualquier conquista que realiza un imperio más poderoso sobre otros menos fuertes o desarrollados tecnológicamente. Negarlo es absurdo. Y, al ser violenta, hubo desmanes, asesinatos y violaciones.

Pero, ¿hubo un genocidio como tal en América? Según el Estatuto de Roma de 1998, el genocidio consiste en cometer actos orientados a destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Por tanto, el Holocausto entra claramente en la definición de genocidio ya que su intención fue la destrucción absoluta de todos los judíos europeos por el hecho de ser judíos. En el caso de América, es difícil que la violenta conquista se pueda incluir como genocidio: los españoles no pretendían eliminar a los nativos por el mero hecho de serlo sino que querían conquistarles e incorporar esos territorios.

No fue un genocidio como conocemos en el siglo XXI porque, además, no se exterminó sistemáticamente a la población con un plan organizado. De hecho, la zona en la que la población local fue arrasada fue la del Caribe, la primera a la que llegó Castilla con Colón. A los seguros asesinatos que hubo allí con la conquista hay que añadir el efecto de las enfermedades que los españoles llevaron allí sin saberlo (no existía en esa época el concepto de guerra biológica) y que no existían previamente en América, por lo que los nativos no tenían defensas ante ellas y fallecían por centenares en cortos periodos de tiempo. De ahí que, para trabajar en el Caribe, los europeos (y no solo españoles sino también ingleses o franceses) comprasen esclavos africanos, en lo que fue un suculento y vergonzoso negocio que duró hasta el siglo XIX y que se extendió también a Norteamérica.

En América del Sur los nativos resistieron mejor las enfermedades del Viejo Mundo, afortunadamente. Es por ello que la población amerindia sigue siendo mayoritaria en países como Bolivia, Perú o algunos países centroamericanos como Guatemala. Sin embargo, Latinoamérica destaca por la mezcla de etnias que se dio mediante el mestizaje, dado que los españoles se relacionaron con los nativos, algo que otros europeos como los ingleses no realizaron tanto. De hecho, se siguen hablando lenguas nativas de manera destacada en esos países, como el quechua y el aimara. 

 

Principales lenguas amerindias que se siguen hablando actualmente, a pesar de la implantación de las lenguas coloniales tras la conquista: quechua (azul), aimara (naranja), guaraní (amarillo), lenguas mayas (verde), náhuatl (rojo) y mapudungún o mapuche (negro). 

Los conservadores señalan que España no debe pedir perdón porque supuestamente llevó la civilización a América y liberó a sus pueblos del yugo de la opresión, además de cristianizarlos. ¿Acaso ellos habían pedido ser cristianizados? Tenían sus propias religiones, tanto o más complejas que la cristiana. Por otro lado, había grandes civilizaciones en el continente, en especial en algunas zonas como Mesoamérica, el Yucatán y Perú. Pueblos como los aztecas (o mexicas), los mayas y los incas son reconocidos como destacadas civilizaciones que trabajaron campos del saber como la astronomía, la ingeniería o la medicina. Fueron capaces de realizar impresionantes construcciones como los espacios sagrados de Chichén Itzá, en México, o Machu Picchu, en Perú. Un pueblo de salvajes jamás habría construido esos espacios. 

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Chichén Itzá, un ejemplo del nivel de desarrollo de los pueblos amerindios. 

Y, por otro lado, ¿es legítima una conquista solo por que un pueblo esté menos desarrollado? Obviamente no, eso es solo el poder del más fuerte sobre otros más débiles y eso no está dentro de los principios que nos hemos dado desde la Segunda Guerra Mundial, basados en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Unos Derechos Humanos que ya se reclamaban para los nativos durante la conquista, siendo el caso de Bartolomé de las Casas uno de los mejores ejemplos: un español que demandó activamente la protección de los indios.

¿Debe pedir España perdón por la conquista y colonización? No, debe hacer algo más importante: educar a sus ciudadanos y ciudadanas en cómo fue la conquista, reconocer lo que sucedió allí y evitar que algo así pase nunca más. Pedir perdón por una conquista acaecida entre los siglos XV y XVI no tiene más sentido que jugar a la política del siglo XXI. España no existía como tal y los españoles de ahora poco tenemos que ver con los de esa época. Hay quien dice que el rey de España debería pedir perdón porque sus antepasados ordenaron la conquista. Otro error: la actual dinastía es Borbón y estos llegaron al poder en España en 1700, con la conquista más que finalizada.

Por tanto, debemos enfocar la enseñanza sobre la conquista y colonización como lo que fue: una tropelía violenta de un imperio contra pueblos que estaban menos avanzados tecnológicamente y, además, divididos por luchas internas, lo que hizo la conquista más fácil a los castellanos. Pero no puede considerarse que hubiese un genocidio porque entonces no habría actualmente en América personas de origen amerindio y afortunadamente sí las hay. La colonización también supuso el declive de culturas y religiones que fueron sustituidas por la española y ello es algo que también debe tenerse en cuenta.

En definitiva: más educación y análisis científico y menos nacionalismo y populismo con el pasado. 

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Las ciudades “eurovisivas”

El Globen Arena, actual Avicii Arena, sede de los festivales de 2000 y 2016 en Estocolmo.

Hace unos días supimos cuál será la sede del Festival de la Canción de Eurovisión de 2022: la ciudad italiana de Turín, situada al norte del país. Esta elección se produce después de la victoria de Italia en el festival de este año gracias a la canción Zitti e Buoni, del grupo Maneskin.

Será la tercera vez que Italia alberga el festival, tras hacerlo en Nápoles en 1965 y en Roma en 1991. Normalmente, el país vencedor celebra el festival al año siguiente, salvo en algunas ocasiones en que esto no ha sido así, como en los años 1960, 1963, 1971, 1974 y 1980. En los casos de 1960, 1963, 1974 y 1980, los ganadores renunciaron a celebrarlo porque ya lo habían hecho el año anterior o recientemente y supondría demasiado gasto para sus televisiones. En 1971 Mónaco renunció a celebrarlo a pesar de haber ganado porque carecía de un espacio adecuado para albergar el festival.

En total 43 ciudades han sido sede de Eurovisión desde su primera edición en 1956. Estas ciudades se sitúan en 26 países distintos, de los 52 que han participado al menos una vez en el concurso. A pesar del nombre de Eurovisión, han participado países situados fuera del continente europeo como Israel, Australia o Marruecos y, por tanto, el festival también se ha celebrado fuera de Europa, en concreto en Israel.

 

Países que han celebrado el festival de Eurovisión al menos una vez (verde) o varias veces (magenta). También aparecen las ciudades que albergaron los festivales. La ciudad más septentrional en celebrarlo fue Bergen (Noruega), la más oriental fue Bakú (Azerbaiyán), la más meridional fue Jerusalén (Israel) y la más occidental fue Lisboa (Portugal). 

 Al principio los festivales se celebraban en teatros y lugares espaciosos pero pensados para un número de espectadores pequeño. En la actualidad se eligen pabellones deportivos e incluso estadios para albergar a miles de espectadores y el festival se retransmite por televisión e Internet a países de todo el mundo, teniendo una audiencia que ronda los 200 millones.

 

 El estadio Rotterdam Ahoy albergó el festival en 2021.

Veamos ahora qué países y ciudades han albergado el festival de Eurovisión al menos una vez:

Reino Unido. Ha celebrado el festival hasta en ocho ocasiones, aunque el país ha ganado cinco veces. El motivo es que la BBC, televisión pública británica, se ofreció a ser la sede del evento cuando otros países lo rechazaron. Las ciudades que han albergado el festival son Londres (cuatro veces en 1960, 1963, 1968 y 1977), Edimburgo (1972), Brighton (1974), Harrogate (1982) y Birmingham (1998).

Irlanda. Es el país que más veces ha ganado el festival, siete, y por ello lo ha celebrado otras siete veces. Dublín ha sido sede en seis de esas ocasiones (1971, 1981, 1988, 1994, 1995 y 1997) y la otra ocasión fue en un pequeño pueblo llamado Millstreet, de menos de 2000 habitantes, con lo que es la sede más pequeña de la historia de Eurovisión (1993).

Suecia. Segundo país que más veces ha ganado Eurovisión, con seis victorias. Así, ha albergado el festival seis veces. Estocolmo ha sido sede en tres ocasiones (1975, 2000 y 2016), Malmö en dos (1992 y 2013) y Gotemburgo una (1985).

Países Bajos. Ha ganado cinco veces y ha sido sede otras cinco. En 1969 hubo un cuádruple empate de ganadores y la sede del año siguiente fue elegida al azar de entre los cuatro ganadores, consiguiéndola Países Bajos. Las ciudades que han albergado el festival son La Haya (1976 y 1980), Hilversum (1958), Ámsterdam (1970) y Róterdam (2021).

Luxemburgo. Ha ganado cinco veces pero tras una de ellas renunció a ser sede otra vez, por lo que lo ha celebrado en cuatro ocasiones, todas ellas en la Ciudad de Luxemburgo, capital del país homónimo, en los años 1962, 1966, 1973 y 1984.

Francia. Aunque ha ganado cinco veces, solo ha celebrado el festival en tres ocasiones al renunciar a hacerlo en dos de ellas. Las sedes han sido Cannes (1959 y 1961) y París (1978). el país volverá a ser sede de un evento eurovisivo en 2021 por el Festival de Eurovisión Junior.

Noruega. Celebró el festival tras cada una de sus tres victorias. Las ciudades sede fueron Oslo (1996 y 2010) y Bergen (1986).

Alemania. Ha celebrado el festival tres veces aunque solo ha ganado en dos ocasiones. La tercera fue tras ofrecerse a albergarlo después de que el país ganador renunciase a hacerlo. Las dos primeras veces que albergó el festival Alemania aún estaba dividida en dos estados y ambas fueron en la Alemania Occidental ya que la Oriental no participaba (solo un país comunista lo hacía y era Yugoslavia). Así, las sedes del festival han sido Frankfurt (1957), Múnich (1983) y Düsseldorf (2011).

Dinamarca. Ha celebrado el festival tras las tres veces que ha ganado el mismo. Todas ellas fueron en su capital, Copenhague, en los años 1964, 2001 y 2014.

Israel. Ha ganado cuatro veces el festival y lo ha celebrado tres ya que ganó dos veces seguidas y renunció a organizarlo la segunda vez. Sus sedes fueron Jerusalén (1979 y 1999) y Tel Aviv (2019).

Italia. Como hemos mencionado previamente, Italia ha celebrado el festival dos veces, en Nápoles (1965) y Roma (1991). El próximo año será en Turín.

Suiza. El primer festival de Eurovisión en el año 1956 fue en este país, en la ciudad de Lugano. Ha ganado dos veces, en ese citado primer festival y después en 1988. Tras esa segunda victoria el festival volvió a Suiza, a la ciudad de Lausana, en 1989.

Austria. Ha ganado dos veces y lo ha organizado dos veces, ambas en Viena en 1967 y 2015.

Ucrania. De igual forma que Austria, ha ganado dos veces y lo ha organizado también dos veces, ambas en Kiev en 2005 y 2017.

EspañaFlag of Spain.svg. Ganó dos veces de manera consecutiva, en 1968 y 1969. Tras su primera victoria pudo celebrar el festival en Madrid (en concreto en el Teatro Real), la única vez que Eurovisión ha sido en España. En 1969 la victoria fue compartida y en 1970 el festival se celebró en Países Bajos. Desde entonces no ha vuelto a ganar.

Bélgica. Ganó una única vez, tras la que celebró el festival en Bruselas en 1987.

Yugoslavia. Era el único país comunista que participaba en Eurovisión al no estar sometido a la Unión Soviética. Ganó una única vez con un grupo croata, por lo que organizó el festival en 1990 en la ciudad de Zagreb.

Estonia. Ha ganado una vez el festival, tras lo cual celebró el evento en Tallin en 2002.

Letonia. Ganó al año siguiente a Estonia y pudo celebrar el festival en Riga en 2003.

Turquía. Ha ganado una única vez y, por tanto, el festival ha sido en suelo turco una vez, en Estambul en 2004.

Grecia. A principios del siglo XXI hubo muchos ganadores por primera vez. Grecia fue otro caso puesto que su única victoria le permitió organizar Eurovisión en Atenas (2006).

Finlandia. Otro país con una única victoria. Celebró el festival en Helsinki (2007).

Serbia. Ganó Eurovisión el año de su debut tras separarse de Montenegro. Así, pudo celebrar el festival en Belgrado (2008).

Rusia. A pesar de ser una potencia en Eurovisión y haber tenido resultados en general muy buenos solo ha ganado una vez. Esta le permitió celebrar el festival en Moscú (2009).

Azerbaiyán. Es el país más oriental en haber ganado el festival. Tras esto celebró el evento en Bakú (2012).

Portugal. Tras participar desde los 60, el país luso logró su primera victoria y pudo celebrar el festival en Lisboa (2018).

¿Cuáles son los países más parecidos a España?

Típico paisaje mediterráneo en España, muy parecido al que podemos encontrar en otros países vecinos.

Es una pregunta compleja ya que hay muchos que podemos decir que se parecen a España. Además, todo depende de qué parámetros utilicemos para hacer la comparativa. Por ello, he tomado los datos de Jeff M. Jones en su web www.objectivelists.com para investigarlo, así como su mapa, actualizado a 2020.

Jones realiza la comparativa teniendo en cuenta varios criterios. El primero es la demografía, es decir, cómo es la población de cada país, su envejecimiento, estructura social, etc. El segundo es la cultura, y aquí entran aspectos tan importantes como la lengua o la religión. El tercero es el gobierno, es decir, el tipo de Estado que es, si es democrático o no, una república o una monarquía, etc. El cuarto estudia las infraestructuras del país, lo cual incluye de manera indirecta la economía ya que a más desarrollo económico mejores infraestructuras como transportes. Finalmente, se tiene en cuenta la geografía física del país, su localización y otros factores incluidos en la misma como el clima.

Cada uno de estos criterios tiene un 20 % en la comparativa de objectivelists.com. Así, algunos acercan a España a países con los que ha tenido fuertes relaciones históricas como los latinoamericanos gracias a la cultura, pero otros la alejan, como el de infraestructuras o la demografía.

Así, ¿cuáles son los países más parecidos a España? La realidad es que hay muchos que se parecen bastante, casi todos en Europa y, más concretamente, en la Unión Europea. Hace 50 años estaríamos hablando de un panorama muy distinto pero el largo periodo democrático en España, así como los intensos contactos a todos los niveles con sus vecinos han hecho que en cierto modo nos hayamos homogeneizado en el conjunto de la UE, aun manteniendo nuestras características únicas, que cada vez son más excepcionales. 

 Países más y menos parecidos a España. Fuente: objectivelists.com

Sin embargo, los parecidos son mayores con los países de nuestro entorno, es decir, los del sur de Europa, sobre todo los que son también de mayoría religiosa católica. Y es que, aunque haya personas que consideren que la religión no tiene peso en la actualidad, la larga historia de tradición católica del país no se puede ignorar ya que ha influido notablemente en cómo vemos la vida y la sociedad, lo que nos diferencia de los países europeos del norte, de tradición cristiana pero protestante.

De esta manera, de los cinco países más parecidos a España, todos ellos son miembros de la UE y usan también el euro como moneda. Además, los cuatro primeros son de mayoría católica y hablan lenguas romances derivadas del latín, como son todas las españolas menos el euskera.

¿Y qué pasa con Latinoamérica? Nos parecemos en que hablamos en castellano y tenemos aspectos culturales comunes debido a la historia que compartimos, pero poco más. En geografía somos claramente distintos debido a nuestra situación en el mundo, además de por el clima o el relieve. A esto se suma el distinto nivel económico ya que España está más desarrollada que los países latinoamericanos, así como la demografía, puesto que Latinoamérica tiene una diversidad étnica notablemente superior a la de España, que es relativamente homogénea. De esta manera, solo algunos países latinoamericanos se parecen más a España, como son Chile, Uruguay y Argentina, los cuales son algunos de los países americanos que más inmigrantes españoles recibieron entre el siglo XIX y el XX, así como de los más desarrollados de Sudamérica.  

Por tanto, los cinco países más parecidos a España están en el sur de Europa y vamos a ver por qué. 

Flag of Portugal.svg 

El país más parecido a España con un 85 % de coincidencias es Portugal, lo cual no es de extrañar: compartimos península y nuestra geografí es muy semejante tanto en relieve como en clima o hidrografía. Nos diferencia que Portugal no tiene costas en el Mediterráneo, aunque sí tenga el clima homónimo en todo el país menos la zona norte, las islas y las montañas. Nuestra demografía y cultura son similares. En cuanto a economía e infraestructuras, son algo superiores en España, aunque ambos compartimos el mismo ancho de vía en el ferrocarril, el ibérico, que no se usa en el resto de Europa. En política nos diferencia el sistema de gobierno: España es una monarquía parlamentaria, mientras que Portugal es una república semipresidencialista, aunque las relaciones entre ambos países son excelentes en la actualidad, después de siglos de desconfianza.

Flag of Italy.svg

El segundo país más parecido a España tampoco sorprende ya que es Italia, con un 82.6 % de semejanza. Está muy cerca de España ya que nos separa el mar Mediterráneo entre las islas Baleares y Cerdeña. Nuestro clima es similar, así como la demografía y la cultura (ambos de mayoría católica y con lenguas parcialmente inteligibles). Además, nuestros sistemas políticos son relativamente parecidos ya que, aunque Italia sea una república, es parlamentaria, por lo que allí el parlamento tiene una influencia semejante a la que tiene el español. Así mismo, nos parecemos en aspectos deportivos ya que en ambos países el fútbol es el deporte rey. 

Flag of France.svg 

El tercer país es nuestro vecino del norte, con el que España ha tenido tantos conflictos en el pasado, aunque las relaciones ahora sean muy buenas: Francia (78 % de semejanza). Es, junto a España, el único país europeo con costas tanto al Atlántico como al Mediterráneo. La densidad de población es solo ligeramente superior a la española, ya que es un país con más población pero también mayor extensión. En aspectos culturales, también es un país latino y católico, y nos gustan los mismos deportes. Sin embargo, también hay mayores diferencias que con los anteriores países. La población francesa es más diversa étnicamente debido a ser un país receptor de inmigración desde hace muchas décadas, al contrario que España. Además, el clima es más frío y húmedo que en España. 

Flag of Belgium.svg 

El siguiente país más parecido es Bélgica, con un 77 % de semejanzas. Hay que recordar que Bélgica dependió de la monarquía hispánica durante dos siglos. Nos parecemos en el sistema político, ya que ambos países son monarquías parlamentarias y, además, de costumbres y leyes muy liberales (Bélgica era, junto a Países Bajos, el único país que aprobó el matrimonio homosexual antes que España). Además, como curiosidad cultural, los belgas tienden a beber más cerveza que vino, al igual que los españoles, lo que nos diferencia de los franceses o los italianos. Sin embargo, Bélgica se diferencia en que es más pequeña y tiene una población mucho más densa en el territorio que España. Además, su clima es bastante más frío y húmedo. 

Flag of Greece.svg 

El quinto país más parecido a España es Grecia, con un 76 %. Es otro país mediterráneo y con un clima y relieve semejantes, ya que ambos son bastante montañosos. Según el Modelo Lewis, ambas sociedades son bastante extrovertidas. Sin embargo, hay importantes diferencias: los griegos son de mayoría cristiana ortodoxa, no católica, y son en general más conservadores en costumbres sociales que los españoles. Además, el griego es una lengua indoeuropea, como las latinas, pero muy diferente tanto por su gramática como por usar su propio alfabeto, aunque curiosamente su fonética se parezca un poco a la española.

Los siguientes países más parecidos a España son todos europeos y miembros de la UE: Eslovenia, Luxemburgo, Croacia, Austria y la República Checa, aunque las diferencias comienzan a ser mayores ya que Eslovenia, Croacia o Chequia son países de mayoría étnica eslava y con lenguas eslavas, además de que en el pasado fueron países con un sistema comunista. En cuanto a Luxemburgo y Austria, son mucho más ricos que España, aunque ambos son también católicos. 

Desglose de los criterios utilizados para la comparativa. Fuente: objectivelists.com

¿Y cuáles son los países que se parecen menos a España? Principalmente son aquellos situados en el África subsahariana o en el Sahel, así como algunos de religión musulmana. De esta manera, Sudán, Somalia, Eritrea, Níger y Yemen son los países considerados menos parecidos a España teniendo en cuenta los criterios citados anteriormente. Sus gobiernos son dictatoriales o están sometidos a guerras civiles, como en Somalia y Yemen. Su geografía también es muy distinta a la española al tener climas muy secos y cálidos y su cultura y economía son muy diferentes, al ser países con un desarrollo bajo.

Volviendo a los cinco países más parecidos a España, ¿coinciden sus análisis con el de España y esta está entre los países más parecidos a ellos? En realidad sí. Si vemos el mapa de Portugal, vemos que España es el país más parecido, por delante de Italia, Francia y Grecia. En cuanto a Italia, España es el país más parecido a ella con un 84.7 % de semejanzas. Si pasamos a Francia, vemos que España es el sexto país más parecido a ella, por detrás de otros como Bélgica, Luxemburgo, Alemania, Italia y Eslovenia. Finalmente, viendo a Grecia observamos que España es el cuarto país más parecido a ella, por detrás de Italia, Chipre y Portugal.

Semejanzas de Portugal.

Así, España tiene un gran parecido con otros países europeos y algunos latinoamericanos y el lema del franquismo Spain is different es cada vez menos cierto debido a las décadas de democracia, desarrollo, Unión Europea y globalización.

Países del mundo: Armenia

REPÚBLICA DE ARMENIA (en armenio: Հայաստանի Հանրապետություն)

Bandera de Armenia. Data de 1918, cuando Armenia recuperó su independencia, y fue recuperada en 1991, cuando consiguió su independencia definitiva. El significado de los colores no es oficial pero se suele considerar que el rojo representa la sangre derramada, el azul el cielo y el naranja el atardecer. Es una de las pocas banderas que incorpora el color naranja.

Armenia es un pequeño país situado al sur de la cordillera del Cáucaso, pero que tiene un enorme interés debido a su cultura única y a su antigüedad ya que existió como reino independiente desde época romana, siendo un estado cliente tanto de Persia como de Roma. Ha estado controlado por potencias extranjeras durante una parte importante de su historia, sobre todo persas, turcos o rusos. Estos últimos dominaron el país durante siglos, aunque los armenios vivían también en el este de la actual Turquía. Es este último país con el que Armenia tiene sus peores relaciones, junto a su vecino Azerbaiyán, debido a motivos históricos. Aun así, Armenia es independiente desde que se desgajó de la Unión Soviética en 1991.

Capital (y ciudad más poblada): Ereván

Lema oficial: Մեկ Ազգ, Մեկ Մշակույթ (una nación, una cultura)

Extensión: 29.743 km²

Población: 3 millones (2020)

Densidad de población: 101 habitantes por km²

Forma de gobierno: república parlamentaria

Órgano legislativo: Asamblea Nacional de Armenia (unicameral)

Independencia: 1991, de la Unión Soviética

División administrativa: 11 provincias

Lenguas oficiales: armenio

Religiones principales: apostólicos armenios (93 %), otros cristianos (4 %), otros (3 %)

Moneda: dram

PIB: 12.031 millones dólares

PIB per cápita: 4.527 dólares

IDH: alto

Situación LGTBI: legal, sin uniones civiles, protección limitada contra la discriminación

Miembro de: Organización de las Naciones Unidas, Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, Consejo de Europa, Unión Económica Euroasiática, Comunidad de Estados Independientes, Organización del Tratado de Seguridad Colectiva.

Geografía

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Armenia es un país pequeño, situado entre Europa y Asia, al sur del Cáucaso y sin salida al mar. Limita al norte con Georgia, al este con Azerbaiyán, al sur con Azerbaiyán e Irán y al oeste con Turquía. Curiosamente, tiene dos nombres. Armenia es el utilizado por los extranjeros, y proviene de una palabra protoindoeuropea que significaría reunir en asamblea. Sin embargo, su origen es bastante incierto y hay otras teorías. En cuanto al nombre que los armenios dan a su país, este es Hayastán, cuyo origen tampoco está claro, habiendo varias hipótesis al respecto, como que podría tener relación con los antiguos hititas, pueblo que habitaba en la zona de Anatolia central, cerca de la actual Armenia.

El clima armenio está influido por la continentalidad del país, por lo que sufre grandes contrastes entre el invierno y el verano. Los inviernos son muy fríos y en verano se pueden alcanzar sin demasiados problemas los 30 grados. En cuanto a las precipitaciones, son escasas en el suroeste y más abundantes en las zonas montañosas.

El relieve armenio es complejo, al estar situado en el Cáucaso sur, que se extiende desde el norte del país hacia el sureste, complicando las comunicaciones internas. La mitad del país está por encima de los 2.000 metros de altitud, por lo que no extraña que la mayoría de la población viva en las zonas más llanas situadas al oeste, donde está la capital. En cuanto a hidrografía, Armenia no posee grandes ríos pero sí un lago de destacada extensión llamado Sevan. 

 

Mapa del relieve armenio, muy montañoso. 

La población del país se corresponde con su extensión al ser de solo tres millones de habitantes, lo que resulta en una densidad alta, aunque irregularmente repartida. La inmensa mayoría son de origen étnico armenio, con minorías como los yazidíes o los rusos. Sin embargo, es curioso que la mayoría de los armenios viven fuera de su país de origen, hasta ocho millones en países de todo el mundo como Argentina, Rusia, Estados Unidos, Francia, Irán o Alemania. En España viven entre 50.000 y 80.000. Este enorme exilio se debe en buena medida al genocidio armenio ejecutado por el Imperio otomano durante la Primera Guerra Mundial y los años siguientes a esta. Las ciudades más importantes son Ereván y Guiumri. 

Vista satelital de Ereván, capital de Armenia.

La economía armenia todavía tiene un peso importante del sector primario, en especial la agricultura gracias a la canalización de las aguas del lago Sevan. Produce cultivos como la patata, cereales o frutas. Además hay explotación minera, mientras que la industria está en retroceso después de los años de auge en época soviética.

Historia

El territorio armenio lleva estando poblado desde la Prehistoria. Ereván fue fundada en el siglo VIII a. C. Armenia nació como entidad como una satrapía del Imperio persa. La caída de este propició que Armenia se independizara por primera vez, aunque con un territorio mucho mayor al actual. Después pasó a depender del Imperio seléucida, uno de los surgidos a la muerte de Alejandro Magno, pero volvió a independizarse en el siglo II a. C. Su mayor extensión se dio en el siglo I a. C., cuando Armenia se extendió desde el mar Caspio a casi el Mediterráneo. En los siglos siguientes, no obstante, Armenia quedó como un estado vasallo de otros imperios más poderosos, como Persia o Roma. 

 

Extensión de Armenia en el siglo I a. C. 

En el año 301 d. C., Armenia fue el primer país del mundo que adoptó el cristianismo como religión oficial. En el siglo V fue conquistada por los persas y, con su caída, por los musulmanes, quedando integrada en el gigantesco imperio de estos. Posteriormente fue ocupada por los bizantinos, los turcos y los mongoles consecutivamente, aunque finalmente el territorio cayó bajo control otomano. La zona más oriental, la que hoy forma Armenia, fue ocupada por Rusia a principios del siglo XIX.

Fue con la llegada de un nuevo gobierno, el de los Jóvenes Turcos en plena Primera Guerra Mundial, cuando se comenzó a ver a los armenios como una amenaza para el Imperio otomano. Así, una gran cantidad de armenios que habitaban Anatolia fue asesinada entre 1915 y 1923. Se considera que el número de armenios asesinados esos años fue de entre 650.000 y dos millones, aunque Turquía aún hoy niega el genocidio.

En cuanto a la Armenia controlada por los rusos, pasó a integrarse en la República Transcaucásica junto a Georgia y Azerbaiyán, aunque el experimento no tuvo éxito y cada nación decidió independizarse e ir por su cuenta. Armenia fue independiente hasta 1920, cuando se revivió Transcaucasia, pero integrada en la nueva Unión Soviética, existiendo hasta 1936, cuando Armenia se convirtió en una de las repúblicas que formaban la URSS. La situación se mantuvo hasta que, en la década de 1980, Armenia se enfrentó con la vecina Azerbaiyán debido al territorio del Alto Karabaj, enclavado en Azerbaiyán pero poblado por armenios. Fue el primero de varios conflictos debido a esta cuestión. 

 

Vista de Ereván, con el monte Ararat al fondo. Este no obstante se halla ya en territorio turco. 

Con el hundimiento de la URSS en 1991, Armenia recuperó su independencia, ingresando en las organizaciones internacionales. El conflicto con Azerbaiyán se recrudeció, afectando gravemente a su economía hasta que en 1994 se llegó al fin de la guerra, aceptándose una zona desmilitarizada en el Alto Karabaj. En 1995 se aprobó la constitución y se inició una nueva etapa en el país, aunque con casos destacados de corrupción y gobiernos autoritarios, así como la alianza con Rusia. En 2020 se reanudó la guerra con Azerbaiyán, resultando en una dura derrota para Armenia, que tuvo que ceder importantes posiciones en el Alto Karabaj, iniciándose una grave crisis. 

 

Vista del parlamento armenio. 

Países del mundo: Chile

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