Imagen de la Semana: Navidad antaño

 
 
La última imagen de la semana del año la dedico a una celebración de Navidad de hace unas décadas en Madrid. Solo a partir del desarrollismo de la década de 1960 se generalizó colocar luces decorativas por Navidad, con el asentamiento de una sociedad de consumo. Esta actitud no ha hecho más que crecer conforme la sociedad de consumo se ha ido expandiendo y actualmente la Navidad es inseparable de luces en las calles y en los centros comerciales.

Como este es mi último post de 2013 también quiero remarcar que el blog se ha asentado un año más, concretamente el cuarto. En 2014 continuaré publicando artículos de interés general con uno especial por el quinto aniversario del blog (¡cualquiera me hubiera dicho que iba a tener tanto recorrido!).

Por último, desear un feliz año nuevo a todos mis lectores, ¡gracias!

Los zares rojos…y grises




 El Kremlin, sede del líder ruso.

Es comúnmente sabido que Rusia era una monarquía absoluta antes de que la famosa Revolución de 1917 derrocara a los zares, cómodamente instalados en el trono ruso durante siglos.

Sin embargo, conforme he ido meditando sobre el sistema soviético y su organización interna, cada vez tengo más claro que lo que ocurrió en 1917 fue un recambio. Un recambio muy profundo pero recambio en cuanto a cómo llamar al líder. Se pasó de dictadores en forma de zares y de una monarquía despótica y obsoleta a un régimen aparentemente federal, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, con una dirección que controlaba férreamente el país (la Nomenklatura) encabezada por un líder que, dependiendo de los tiempos, tenía más o menos poderes, el “zar rojo”.

Veamos ahora cuáles fueron esos “zares rojos” en un breve resumen:

Vladimir Ilich Lenin (1870-1924), fue el líder del partido bolchevique y principal dirigente durante la Revolución de Octubre de 1917, que finiquitó el gobierno de transición tras la caída del zar en febrero del mismo año. La Revolución fue muy dura y la guerra civil entre los blancos (apoyados por Occidente) y los rojos bolcheviques duró hasta 1923. Lenin fue el presidente del consejo de comisarios del pueblo de Rusia durante todo el periodo y, con la creación de la URSS en 1922, asumió dicho cargo en toda la federación. Asimismo acuñó un marxismo con diferencias respecto al de Karl Marx, el marxismo-leninismo introduciendo especiales toques en la economía con la NEP, que daba una ligera libertad de propiedad, que no tardaría en esfumarse.
Solo una cosa podía acabar con su liderazgo indiscutible: la muerte, que le sobrevino en 1924. Acababa así el primer liderazgo de la Unión Soviética y del primer zar rojo. 

Lenin en su despacho del Kremlin


 Iósif Stalin (1878-1953), la muerte de Lenin supuso la apertura de evidentes grietas entre los candidatos a sucederle como líder: Stalin y Trotski. Compañeros bolcheviques durante la Revolución, la lucha por la sucesión fue intensa debido a dos concepciones diferentes de entender la revolución. Para Stalin primero había que asentarla en la URSS desarrollando la creación del Estado soviético y la dictadura del proletariado. Trotski entendía que había que exportarla al mundo cuanto antes. Finalmente Stalin ganó el pulso y controló el poder en el país iniciando una nueva etapa de feroz dictadura: el estalinismo. Controló el Partido Comunista de la URSS como secretario general y el gobierno primero indirectamente y, a partir de 1941, directamente como presidente del consejo de ministros. Sus políticas, muy controvertidas, modernizaron la URSS a la fuerza y, después de su victoria en la Segunda Guerra Mundial convirtió al país en una de las superpotencias surgidas tras dicho conflicto junto a Estados Unidos. Exportó el modelo comunista a Europa del Este y a Asia. Stalin murió en 1953 y con él terminó el totalitarismo de su régimen. 

Stalin (a la derecha) junto al presidente de EEUU, Roosevelt, y el primer ministro británico, Churchill.

 
Nikita Kruschev (o Jrushchov) (1894-1971), fue el sucesor de Stalin a todos los efectos, como secretario general del PCUS y, en 1958, como presidente del consejo de ministros. Inició la desestalinización, por lo que el régimen soviético se hizo más amable de cara al exterior: buscó el diálogo con Estados Unidos ya que la Guerra Fría llegó a su máxima tensión con Stalin y dio algo más de libertad interna, aunque sin sobrepasar los límites que establecía el Estado comunista. Estos movimientos hicieron que la URSS rompiera con un país hasta entonces amigo: la China de Mao, que no vio bien esa clara desestalinización y acercamiento a Occidente. La máxima tensión en época de Kruschev vino con la crisis de los misiles de Cuba de 1962 que, finalmente, se solventó con diálogo por parte del dirigente soviético y del presidente estadounidense, Kennedy. La política errática de Kruschev conllevó su destitución en 1964.

Leonid Brezhnev (1906-1982), secretario general del PCUS y presidente del Sóviet Supremo en dos ocasiones, fue el principal dirigente de la URSS entre 1964 y su muerte en 1982. Su mandato de 18 años solo fue superado por Stalin. Con él, la influencia de la URSS creció considerablemente y sus relaciones con Estados Unidos variaron. Continuó la distensión iniciada con Kruschev llegándose a planes de desarme como los SALT. Sin embargo, en lo económico su liderazgo significó que a mediados de la década de 1970, con la crisis del petróleo, se iniciara un largo estancamiento que contribuyó a que la URSS se disolviera años después. En lo político compartió poder con otros dirigentes soviéticos y el Estado siguió férreamente controlado por la Nomenklatura soviética. Murió en 1982 y, con ello, comenzó la auténtica decadencia de la superpotencia.
 Brezhnev, sentado a la derecha, firmando los Tratados SALT II con el presidente estadounidense Carter.

Yuri Andropov (1914-1984) y Konstantin Chernenko (1911-1985), ambos ancianos al asumir el poder. Primero Andropov se convirtió en secretario general del PCUS y presidente del Sóviet Supremo. Inició unas tímidas reformas encaminadas a mejorar la situación económica, de estancamiento. Sin embargo, sus problemas de salud rápido lo apartaron de la actividad pública y murió antes de poder consumar sus planes. Le sucedió Chernenko, otro anciano, demostrándose el grave problema generacional que tenía la Nomenklatura. En el escaso año que se mantuvo como líder de la URSS no pudo comenzó una auténtica política reformista ya que murió en 1985.

Mijail Gorbachov (1931-actualidad),  último zar rojo. Inició unos cambios radicales en la URSS, tanto en lo político como en lo económico con la Perestroika y la Glasnost. Dichos cambios conducirían a la disolución del imperio soviético ya que la crisis económica continuada sumada a la enorme diversidad entre las diferentes repúblicas que conformaban la URSS hicieron que fracasase. El golpe de Estado que intentó derribarle en 1991 no hizo sino acelerar el proceso y la URSS se disolvió convirtiéndose sus quince repúblicas en Estados independientes. Se iniciaba una transición hacia la economía de mercado y la democracia occidental, junto a los que hasta 1989 habían sido países satélites de la URSS. Gorbachov, fue galardonado con el Nobel de la Paz en 1990 al dar carpetazo a la Guerra Fría definitivamente. 

Gorbachov en reunión con el presidente Reagan.


De las repúblicas que surgieron con el desmembramiento de la URSS, la Federación de Rusia es con diferencia la más grande y poblada y, por tanto, la que más influencia tiene en la geopolítica mundial. A pesar de su transición hacia Occidente, el sistema político ruso sigue siendo muy diferente al de Europa Occidental y la democracia es muy débil. Por eso, se podría hablar que se pasó, nuevamente, de zares rojos a zares blancos o grises, según se vea.

Boris Yeltsin (1931-2007), tuvo un protagonismo fundamental durante el Golpe de Estado de agosto de 1991 y contribuyó a derribarlo como presidente de Rusia. Posteriormente tuvo como reto la difícil transición de Rusia a la economía de mercado. Además, repúblicas rusas como Chechenia intentaron independizarse de Moscú. La decadencia rusa en la década de los 90 fue generalizada y Yeltsin solo pudo dirigir el timón hasta 1999, cuando fue sucedido por Putin. 

Yeltsin, a la derecha, firmando con el presidente Bush los acuerdos de desarme nuclear.


Vladimir Putin (1952-actualidad), en su primer mandato, entre 1999 y 2008, comenzó la reconstrucción de Rusia como potencia después de los problemas de los 90. La economía rusa superó el trauma de la transición. Sin embargo, su estilo de gobernar hizo que Rusia se alejara cada vez más de las democracias occidentales para construir un nuevo modelo de régimen, aparentemente democrático pero que todas las encuestas de índice de libertades catalogan como Estado autoritario. El partido de Putin, Rusia Unida, tiene una amplia mayoría de escaños en elecciones bajo sospecha de fraude. 

Putin, a la derecha, junto a Medvédev.


Dmitri Medvédev (1965-actualidad), delfín de Putin. Sucedió entre 2008 y 2012 a Putin dejándole a él como primer ministro. Fue una estrategia ya que la ley impedía a Putin volver a presentarse en 2008 a presidente pero sí a posteriori. De esta manera Medvédev fue presidente de forma intercalada. Actualmente, con Putin de nuevo en la presidencia, Médvedev es por su parte primer ministro creando así una perpetuación en el poder de ambos indefinida. Además Medvédev controla el partido Rusia Unida.

Imagen de la semana: el primer metro de España



Aunque España, como en la mayoría de las cosas, llegó tarde en la construcción del primer ferrocarril metropolitano (comúnmente denominado Metro) frente a otras capitales europeas como Londres o París, el metro de Madrid fue el primero del país al inaugurarse el 17 de octubre de 1919.

Ese primer metro de la capital contaba con una línea que unía la estación de Sol con Cuatro Caminos, en esa época a las afueras de la ciudad. En la inauguración estuvieron presentes los principales dirigentes en esos años, encabezados por el rey Alfonso XIII, como se puede apreciar en la imagen.

La primitiva línea 1 tenía ocho estaciones y 3.48 km. De esas estaciones actualmente todas están en servicio excepto la de Chamberí que se ha convertido en un museo del Metro después de años de abandono. Ese sería el nacimiento de lo que hoy es una de las redes más grandes del mundo con nada menos que doce líneas más un ramal y 326 estaciones que se concretan en una extensión de 324 km, más que la distancia que separa Madrid de Valencia.

El Papa Francisco, persona del año




Y no solo lo ha decidido la revista Time, cuya portada encabeza este post, sino que también es una reflexión personal. Jorge Mario Bergoglio (Buenos Aires, 1936) fue elegido Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana en mayo de este año, tras la renuncia de Benedicto XVI.


La crisis que atraviesa la Iglesia Católica se remonta a años y Benedicto XVI no fue capaz de frenarla. A pesar de intentos muy tímidos de reforma, estalló en el Vaticano una auténtica trama de corruptelas revelando la escasa entidad moral de muchos de los miembros de la Curia papal. Ante todo ello el anterior Papa, anciano y cansado, optó por una decisión trascendental: dimitir. Hacía siglos que un Papa no dimitía (desde 1415), lo que refleja la importancia del hecho.

El cónclave eligió como nuevo pontífice a Bergoglio, hasta entonces arzobispo de Buenos Aires, su ciudad natal. Escogió el nombre de Francisco (el cual nunca se había utilizado hasta ahora) en honor a San Francisco de Asís. El Papa es el primero americano de la Historia de la Iglesia, un gesto muy importante para una confesión que tiene a gran parte de sus fieles en dicho continente. Además, es el primero no europeo nada menos que desde Gregorio III, fallecido en 741. Por otro lado, es el primer Papa jesuita. Habla con fluidez, además de español, su lengua natal, latín, italiano, alemán, francés e inglés.

Desde el primer momento que fue elegido Papa comenzó a tomar medidas que rompían con los modos de pontífices previos. Renunció a residir en las lujosas dependencias papales manteniendo su residencia en la residencia del Vaticano en la que se había alojado desde su llegada a Roma para el cónclave. Eligió un atuendo sencillo, rompiendo con la imagen de Benedicto XVI, y porta una cruz de hierro del cuello en vez de una de oro, como otros Papas. Su vehículo, el famoso papamóvil, también es sencillo de acuerdo a estas iniciativas en pro de mostrar una imagen austera y más cercana a la población.

Pero sus medidas no se circunscriben al ámbito de la imagen. Su primer acto de masas fue la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro del pasado verano. En ella lanzó mensajes casi revolucionarios para la Iglesia y, en una entrevista con periodistas en su vuelo de vuelta a Roma, aseguró, en una posición inédita en un Papa, “Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?” y señaló que el Catolicismo no debe marginarlos, sino integrarlos en la sociedad.  

 “Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?”

A la vuelta del viaje a Brasil, reforzado por el apoyo de millones de personas, comenzó las reformas en la Curia romana. Ya durante la entrevista había respondido sin eludir a preguntas sobre los escándalos de dicha curia y sobre el bando vaticano. Primero sustituyó a Bertone como secretario de Estado de la Santa Sede (equivalente a un “vicepapa”, con permiso de los lectores), escogiendo a Parolin para el cargo.

En España se ha demostrado el espíritu reformista eligiendo a un nuevo portavoz de la Conferencia Episcopal, quien ya ha criticado la difícil situación de muchos españoles por la crisis económica y la colocación de cuchillas en la valla que separa Melilla de Marruecos. Asimismo, el presidente de la conferencia, Rouco Varela, dejará el cargo el próximo año, lo que permitirá una apertura de la Iglesia en España.

En definitiva, el Papa Francisco ha comenzado un proceso importante de renovación de una institución con millones de fieles en todo el mundo y está intentando un acercamiento a la gente, algo que ya hacía cuando estaba en Buenos Aires, lo que muestra la verosimilitud de sus actos.

Países del mundo: Chile

  Bandera de Chile, apodada La Estrella Solitaria. El azul representa el cielo, el blanco la nieve de las cumbres de los Andes, el rojo la s...