Imagen de la semana: Frontera Norte/Sur

 


Llevamos ya 47 años de democracia en España, más de los que duró la dictadura franquista. Sin embargo, tantas décadas no han terminado de eliminar los desequilibrios territoriales en nuestro país, que siguen siendo profundos y, de ellos, destaca el de la desigualdad entre el norte y el sur. 

Hay muchas variables que muestran cómo, de Madrid hacia el norte, el país muestra un grado de desarrollo mayor que de Madrid hacia el sur. No obstante, quizá el más interesante es la tasa de desempleo. Un mal endémico de España desde hace muchos años, el paro ha sido y es bastante alto en comparación con otros países de nuestro entorno, siendo España el estado de la UE con mayor desempleo junto a Grecia. 

A pesar de esto, el paro está descendiendo de manera importante en los últimos años, aupado por el notable crecimiento económico del país, el mayor de entre los grandes países europeos. Estamos, de hecho, en niveles que no se alcanzaban desde 2007, antes de la crisis económica de la Gran Recesión. Y, aun con esto, se mantiene la desigualdad entre el norte y el sur como se ve en la imagen de esta semana, un mapa de las comunidades autónomas según su porcentaje de desempleo. 

Y, como decíamos anteriormente, la brecha entre el norte y el sur se mantiene. La comunidad con el porcentaje de paro más bajo es el País Vasco, empatada con Cantabria con apenas un 7 %, ambas en la cornisa cantábrica. Le siguen las Islas Baleares, en plena temporada alta de turismo (en otoño su desempleo previsiblemente aumentará), Aragón, la Comunidad de Madrid (la comunidad con mayor PIB y PIB per cápita del país), Navarra y La Rioja, todas ellas con un desempleo inferior al 8 %. Superior al 8 % pero inferior al 9 % corresponde a las demás comunidades del norte: Cataluña, Galicia, Castilla y León y Asturias.

Las demás comunidades superan la media española, situada en un 10 % y todas ellas tienen en común que se sitúan en la mitad sur del país. El desempleo más alto por comunidades se halla en Extremadura, con más de un 15 %, y Andalucía, con casi un 15. Les siguen Canarias, única región ultraperiférica de España y con características especiales dada su lejanía a la península, y Castilla-La Mancha. Completan el mapa la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana, con un paro en torno al 11,5 %. Sin embargo, dentro del territorio nacional el paro es altísimo en las dos ciudades autónomas: en Ceuta supera el 23 % y en Melilla el 25 %, limitadas por su situación geográfica y especiales características. 

Imagen de la semana: el fin de la democracia

 


Con un simple documento, que es el que aparece encima de estas líneas. Así fue cómo, en 1933, Adolf Hitler, ya convertido en canciller de Alemania, destruyó la democracia en ese país. Con la excusa de salvar a la nación de sus perversos enemigos, consiguió que el parlamento alemán (Reichstag) aprobase la Ley Habilitante, la cual le daba poderes extraordinarios al canciller al margen del sistema parlamentario. 

¿Tenía el Partido Nazi mayoría absoluta en el parlamento alemán? No. Pero tampoco hizo falta. Con la excusa (de nuevo, excusas) del incendio del edificio del parlamento, los nazis ya habían encarcelado a los diputados comunistas, a los que se acusó del incendio. Con esto, solo quedaba un grupo de izquierdas en la cámara, los socialdemócratas. Los demás partidos eran de centro o de centroderecha. Con una mezcla de amenazas e intimidaciones, los nazis consiguieron que centristas y conservadores votasen a favor de la Ley Habilitante. Muchos de los conservadores tradicionales consideraban que podrían controlar a los nazis. Eran unos ingenuos, como se demostró poco después. Solo los socialdemócratas se atrevieron a votar en contra de la ley, pero fue insuficiente. 

Una vez investido de casi plenos poderes, Hitler mantuvo algunas formas mientras el presidente de la República, Paul von Hindenburg, siguió vivo. A su muerte en 1934, Hitler asumió también la presidencia, pasando a ser el Führer del nuevo Tercer Reich alemán. La democracia quedaba oficialmente enterrada poco más de un año después de aprobarse la Ley Habilitante. Todos los partidos políticos fueron ilegalizados menos el Nazi, así como los sindicatos. Las libertades civiles fueron anuladas y la economía férreamente controlada por el Estado. Y las minorías perseguidas salvajemente, en especial los judíos, acusados falsamente de ser los responsables de todos los males que se daban en Alemania. 

Ya era tarde para protestar. Los que habían mirado a otro lado, o bien se integraron por convicción o por miedo en el sistema, o bien mantuvieron un cauto silencio intentando pasar desapercibidos frente a la cruel represión nazi. Los que se habían opuesto desde el principio a Hitler, como los socialdemócratas, fueron perseguidos, castigados y, no pocas veces, torturados y asesinados por los medios represivos del régimen, como la policía política (Gestapo). 

¿Podría esto volver a ocurrir? Es cierto que la actual democracia alemana y, en general, en muchos países europeos, tiene cláusulas casi imposibles de modificar en sus constituciones para asegurarse de que una simple ley como la que tratamos en este artículo pueda eliminar la separación de poderes. Pero también es cierto que el ascenso, de momento imparable, de los partidos ultras (con la complicidad en muchas ocasiones de los conservadores tradicionales, que quizá esperen "controlarlos" como en 1933) hace que las normas no siempre se vean como respetables, incluso las constituciones, o que haya que cumplirlas. El segundo partido más votado de Alemania en 2025, Alternativa para Alemania, es una formación abiertamente ultraderechista, ultraconservadora y nacionalista, que ha pasado de menos del 5 % de votos en 2013 a más del 20 % en 2025. 

¿El siglo XXI será una repetición de nuestros peores errores en el siglo XX?

Imagen de la semana: los microestados europeos


Esta semana, después de unas semanas de parón por motivos profesionales, recuperamos la imagen de la semana con los microestados europeos. Estos son países plenamente independientes que tienen menos de 1000 kilómetros cuadrados de extensión y, en general, un número de habitantes igualmente pequeño (con la salvedad de Malta). 

Todos ellos se localizan en la zona sur del continente europeo, siendo esta, junto al Caribe y los archipiélagos del Pacífico, una de las regiones del mundo con más microestados. Estos microestados han sobrevivido entre países más grandes por motivos históricos o por su localización geográfica, en varios casos montañosa y alejada de grandes ciudades (como los casos de Andorra, Liechtenstein y San Marino). Otros surgieron por un compromiso político y religioso (Ciudad del Vaticano) o se independizaron en el siglo XX, como Malta. Luxemburgo no es un microestado: tiene más de 2.500 km2 y casi 700.000 habitantes. De hecho, los seis microestados cabrían por completo en Luxemburgo.

De los microestados, el más extenso es Andorra, país en la zona este de los Pirineos entre España y Francia, aunque no llega a 500 km2 (solo Madrid capital supera los 600). Le sigue Malta, islas en el Mediterráneo central al sur de Italia y no lejos de África, con algo más de 300 km2. Más pequeña es Liechtenstein, microestado enclavado en los Alpes, entre Suiza y Austria, con 160 km2. Y bastante más pequeño es San Marino, con 61 km2, enclave al noreste de Italia que sobrevivió a la unificación de ese país en el siglo XIX gracias a que ayudó a los líderes independentistas. Y, finalmente, Mónaco, en la costa sureste francesa, que solo tiene dos km2, y la Ciudad del Vaticano, en el interior de Roma, que no llega al km2 al incluir solo el recinto amurallado vaticano (la Basílica de San Pedro, los Museos Vaticanos, jardines...). 

En cuanto a su población, Malta es el más poblado con diferencia ya que casi alcanza los 500.000 habitantes, siendo por tanto su densidad de población muy alta. Le sigue muy de lejos Andorra, que no alcanza los 100.000 (85.000). Liechtenstein se queda casi en 40.000, al igual que Mónaco y San Marino. La Ciudad del Vaticano, dadas sus especiales características, no llega al millar de residentes, todos ellos adscritos a las instituciones de la Santa Sede. 

Finalmente, todos los microestados tienen un PIB per cápita muy elevado. Al ser tan pequeños, la tasa impositiva suele ser baja, atrayendo a grandes fortunas y siendo refugios de capital. Destaca de entre todos Mónaco, con el PIB per cápita más alto del mundo 240.000 euros al año por persona). Le sigue Liechtenstein no muy lejos (187.000). Muy lejos de ellos están San Marino (casi 60.000), Andorra (45.000) y Malta (42.000). Por comparar, el PIB per cápita de España es de 34.000.

Finalmente, veamos qué sistema de gobierno, lengua oficial y fecha de independencia de cada uno:
Principado de Andorra
Capital: Andorra la Vella
Gobierno: monarquía parlamentaria
Lengua oficial: catalán
Independencia: 1278

Estado de la Ciudad del Vaticano
Capital: Ciudad del Vaticano (es una ciudad-estado)
Gobierno: monarquía electiva absoluta
Lengua oficial: italiano y latín
Independencia: 1929

Principado de Liechtenstein
Capital: Vaduz
Gobierno: monarquía semiconstitucional
Lengua oficial: alemán
Independencia: 1806

República de Malta
Capital: La Valeta
Gobierno: república parlamentaria
Lengua oficial: maltés, inglés 
Independencia: 1964

Principado de Mónaco
Capital: Mónaco (es una ciudad-estado)
Gobierno: monarquía semiconstitucional
Lengua oficial: francés
Independencia: 1814

República de San Marino
Capital: San Marino
Gobierno: república parlamentaria
Lengua oficial: italiano
Independencia: 301

Imagen de la semana: los derechos LGTBI en el mundo

 

Derechos LGTBI en el mundo: en azul oscuro, países con matrimonio igualitario. En azul medio, países con leyes de parejas de hecho. En azul claro, países sin ley de parejas de hecho pero con tutela legal o convivencia no registrada. En morado, países que reconocen los matrimonios hechos en otros estados. En violeta, países que reconocen parcialmente las uniones en otros estados. En marrón ocre claro, países donde la comunidad LGTBI es legal pero con fuertes restricciones a su libertad de expresión y asociación. En gris, países donde la comunidad LGTBI es legal pero sin ningún reconocimiento ni protección.

En amarillo, países que castigan con prisión pero que llevan años sin aplicarla. En naranja, países que castigan con cárcel. En marrón claro, países que castigan con cárcel y, legalmente, existe la pena de muerte. En marrón oscuro, pena de muerte, incluidas zonas de algunos países como Rusia, Nigeria, Somalia o Yemen.

Como cada mes de junio y julio, toca celebrar el Orgullo LGTBI, para exigir que se respeten los derechos humanos de todas las personas. Derechos que en más de la mitad del mundo directamente no existen o están en riesgo. Todavía hoy hay varios países que condenan la homosexualidad con la pena de muerte y muchos más en donde puede acarrear fuertes penas de cárcel y torturas.

¿Y donde sí es legal ser homosexual, bisexual, trans o intersexual? Depende del país. En muchos directamente es legal pero nada más. En otros, especialmente en Europa del Este, los pocos derechos conseguidos están bajo el ataque continuo de gobiernos ultras que pretenden movilizar a la sociedad contra las personas LGTBI y así tapar sus propias vergüenzas (que suelen ser abundantes).

Aun así, hay avances. El número de países que reconocen el matrimonio igualitario y, con él, la plena igualdad legal con el resto de la población, es de 39... de casi 200 estados legalmente reconocidos en el planeta. El número aumenta poco a poco pero seguimos siendo una minoría concentrada en América (incluidos muchos latinoamericanos), Europa (occidental) y Oceanía, con alguna "mancha" azul más en África y Asia.

Por el contrario, los territorios más hostiles en este momento se concentran en los países de mayoría islámica y el África subsahariana, con Europa del Este como zona en donde se está retrocediendo poco a poco. A esto se suma el auge de la ultraderecha en América y Europa, con formaciones abiertamente homófobas y contrarias a los derechos LGTBI. Queda mucho por luchar.

Países del mundo: Bulgaria

Bandera búlgara con los colores paneslavos, aunque sustituyendo el azul por el verde. El blanco representa la paz, el verde la fertilidad de...