Desde 1945 Occidente había estado unido en torno a varios conceptos que teníamos muy claros: la democracia liberal, la economía de libre mercado, la libre competencia, el comercio internacional con las menores trabas posibles, un estilo de hacer política moderado... y teníamos claros también quiénes eran los adversarios del mundo occidental: primero la Unión Soviética y el bloque comunista. Después, el terrorismo en sus distintas variables, en especial el islamista. Y, en los últimos años, Rusia y su modelo expansionista por parte política y China como rival económico.
Las bases de este sistema que unía a los países occidentales fueron, tras la Segunda Guerra Mundial, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en los aspectos militares; y el Plan Marshall en el aspecto económico. Este plan consistió en el envío desde Estados Unidos de millones de dólares para ayudar a los países europeos a recuperarse tras el desastre de la guerra mundial. De esta manera, Washington se aseguraba de que Europa occidental no cayera en manos comunistas como ya había pasado con la Europa del Este.
Así llegamos a la imagen de esta semana: un cartel estadounidense con propaganda del Plan Marshall. Con las banderas de los países que recibieron el dinero americano (España no estuvo entre ellos al estar aislada por la ayuda de Franco al Eje durante la guerra, aunque fuese indirecta), el texto señala que cualquiera que sea el tiempo, solo alcanzaremos el bienestar JUNTOS.
Y es que llama mucho la atención esto actualmente, cuando estamos viendo en directo cómo las bases que han sostenido la alianza entre Europa y Estados Unidos se están haciendo añicos ante nuestros ojos. La vuelta a la presidencia de Donald Trump rompe con estos principios: la democracia liberal desde el momento en que se negó a aceptar su derrota electoral en 2020, llegando incluso a llamar a sus seguidores a asaltar el Capitolio. La economía de libre mercado y el comercio internacional cuando inicia unilateralmente guerras comerciales con sus socios tradicionales y vuelve a principios del siglo XIX con aranceles y amenazas constantes. La política moderada sustituida por una política agresiva y matona. Y la sustitución de sus rivales: ahora Rusia es casi una aliada de Estados Unidos y Europa una rival. Un mundo al revés, un mundo loco.
Recordémoslo otra vez: cualquiera que sea el tiempo, solo alcanzaremos el bienestar JUNTOS.


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