Imagen de la semana: David y Goliat


Volvemos con pintura esta semana (como se puede ver, se va alternando en mis tres disciplinas semana a semana: Historia del arte, Geografía e Historia). En esta ocasión traemos un tema muy famoso en la historia del arte y, en concreto, en el arte cristiano, como es el famoso encuentro entre David y Goliat, uno de los pasajes más conocidos del Antiguo Testamento. 

Goliat era un guerrero gigante que estaba atacando junto al ejército filisteo al pueblo de Israel. Su aspecto era temible pero un joven pastor llamado David no dudó en enfrentarse a él con tan solo su honda. Aprovechando que el gigante no le consideró una amenaza, le lanzó una piedra certeramente a la frente, matándolo en el acto. Tras esto, David cogió una espada y le cortó la cabeza. Este detalle más macabro no aparece en el famoso David de Miguel Ángel, en el que un David algo más mayor que en otras representaciones aparece solo con la honda. 

La representación escogida sobre esta historia es del pintor italiano del barroco Caravaggio (1571-1610). Su estilo artístico es radicalmente distinto al del anterior Renacimiento italiano. Se trata de pinturas en las que utiliza modelos del pueblo, sin idealización y con cierto aire vulgar. Además, aplica una técnica nueva llamada tenebrismo, con potentes claroscuros realzados con fondos oscuros y con la luz cayendo directamente sobre los personajes, como en la obra que nos ocupa. 

Imagen de la semana: castillo de Loarre

 


Fuente: turismodearagon.com

En la imagen podemos ver el castillo de Loarre, ubicado en la provincia de Huesca, en Aragón, cerca de la localidad del mismo nombre. Data del siglo XI y es un magnífico ejemplo de arte románico militar.

Se sitúa sobre un promontorio de roca caliza y está rodeado de una amplia muralla con torres de vigilancia. Esto se debe a que se construyó para proteger la frontera del primitivo reino de Aragón de sus vecinos musulmanes del sur, más poderosos y ricos. Para ello, se construyó en una zona alta y desde la que se tenía control de toda la zona. 

El castillo se encuentra en un estado de conservación bueno y en la actualidad es bien de interés cultural. Como dato curioso, apareció en la serie El Ministerio del Tiempo, de TVE, como cárcel.

Imagen de la semana: el Delta del Ebro


La imagen de esta semana nos lleva a Cataluña, en concreto a la desembocadura del río Ebro en el mar Mediterráneo. En la misma forma lo que llamamos delta, una forma de relieve costero creada al depositarse los sedimentos que transporta el río a lo largo de su curso y que, al desembocar en el mar, se posan en el fondo fluvial. 

Debido a esto, se forman islas que acaban uniéndose y ganando terreno al mar, normalmente en una forma parecida a la letra griega delta (Δ) (en el Delta del Nilo esto se aprecia mejor que en el Ebro).

Los sedimentos proporcionan una tierra muy fértil y la del Delta del Ebro no es una excepción, permitiendo crecer a numerosos cultivos, como se puede apreciar en la imagen con ese claro color verde. El delta es de los más grandes del Mediterráneo (un mar que permite la creación de estas formas de relieve) al penetrar hasta 22 kilómetros en el mar (solo por detrás de los deltas de los ríos Nilo y Ródano, este último en Francia). 

El delta es también el lugar de residencia de hasta 50.000 personas, sobre todo en un pueblo llamado Deltebre. 

El delta está sometido a varias amenazas que arriesgan su futuro. La primera es la subida del nivel del mar, que puede llevárselo por delante ante el cambio climático que ya está en curso. De hecho, una fuerte tormenta ya lo anegó casi por completo en 2020. A esto se suman otros riesgos como las presas hidroeléctricas, que han hecho que no llegue la misma cantidad de sedimentos, así como la contaminación o la aparición de especies invasoras. 

Imagen de la semana: el rapto de Proserpina



Esta semana nos vamos al siglo XVII, a la época del Barroco. La obra que estamos viendo es El rapto de Proserpina, de Gian Lorenzo Bernini (1598-1680). Es el mayor escultor del Barroco y también destacó en su faceta como arquitecto, realizando numerosas obras en Roma. 

Esta obra en concreto representa un mito griego/romano en el que el dios Plutón (Hades en Grecia), dios del inframundo y los muertos, rapta a Proserpina (Perséfone en Grecia), hija a su vez de la diosa de la agricultura, Ceres (Deméter en su versión griega). Plutón se había enamorado de Proserpina y decide raptarla y llevársela al inframundo con él para convertirla en su esposa. 

Bernini representa el momento justo en el que Plutón ha capturado a Proserpina, que se resiste como puede. También aparece a la derecha el Can Cerbero, símbolo del dios y motivo por el que Bernini lo incluyó en la obra. Como buen ejemplo del Barroco que es, la obra destaca por su emoción, detallismo, teatralidad y movimiento. 

La diosa Ceres, enfadada por el rapto, decidió no producir más alimentos. Finalmente, por mediación de Júpiter/Zeus, se llegó a un acuerdo: Proserpina estaría seis meses con su marido en el inframundo y otros seis con su madre en el Olimpo. Así, durante seis meses, los campos no darían cosechas (invierno) ante la ausencia de Proserpina junto a su madre. El resto del año, Ceres, agradecida, permite las cosechas. 

Imagen de la semana: el Protectorado de Marruecos


Hoy os traemos un mapa del protectorado español en Marruecos, en concreto en su zona norte, puesto que el protectorado también incluía una franja al sur llamada Tarfaya (Cabo Juby en época colonial).

España recibió apenas la décima parte de todo Marruecos ya que el resto fue para Francia. Al ser un protectorado, las autoridades marroquíes tenían competencias en política interior, mientras que la política exterior y el ejército dependían en exclusiva de las autoridades coloniales. En la práctica, en cualquier caso, la última palabra la tenían siempre franceses y españoles según la zona.

La zona española era más pobre y con menos recursos que la francesa. Solo había una ciudad relevante, que era la capital, Tetuán. Otras ciudades relevantes eran Nador, Villa Alhucemas, Xauen o Larache. Ceuta y Melilla nunca pertenecieron al protectorado ya que eran territorios de España desde los siglos XVII y XV respectivamente. Así, cuando se independizó Marruecos, lo hizo sin contar con Ceuta y Melilla ya que estas nunca pertenecieron a Marruecos como tal sino a un sultanato llamado wattásida. 

La máxima autoridad en el protectorado era el alto comisario, elegido por el gobierno español. Además, se reconocía al jalifa, máxima autoridad marroquí y representante del sultán en la zona española (el sultán vivía en Rabat). 

El protectorado terminó en 1956, cuando Marruecos recibió la independencia casi a la vez de Francia y España. Más adelante España cedió al nuevo país también la zona sur de Tarfaya (1958), Ifni (1969) y, finalmente, el Sahara Occidental, en una decisión que rechazó la ONU pero que España ha legitimado recientemente.

 

Países del mundo: Bulgaria

Bandera búlgara con los colores paneslavos, aunque sustituyendo el azul por el verde. El blanco representa la paz, el verde la fertilidad de...