La importancia de las artes y las humanidades en la educación secundaria


La presencia tanto de las artes como de las humanidades en la Educación Secundaria Obligatoria y el Bachillerato se ha visto reducida en los últimos años. Reforma tras reforma, parece que nunca hay espacio para fomentar (ni siquiera para mantener) estas disciplinas, que aparecen en forma de varias materias.

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA

Es una de las asignaturas con más horas semanales de la ESO. En 1º y 2º se imparte todos los días de la semana, cinco, y en 3º y 4º se reduce una hora, a cuatro semanales. De las materias de humanidades, es la que menos peso ha perdido en las últimas reformas. En Bachillerato consta también de cuatro horas semanales. Además, de este departamento también depende la asignatura de Literatura Universal, de modalidad en Humanidades y Ciencias Sociales y con cuatro horas.

GEOGRAFÍA E HISTORIA

Ya con la LOGSE eran tres horas semanales, como actualmente. Sin embargo, con la LOE se le amplió una hora en 2º de ESO, hasta cuatro, que volvió a perder con la actual LOMCE, aunque el currículo fuese exactamente el mismo. Sí tienen más horas sus asignaturas en Bachillerato, cuatro (Historia del Mundo Contemporáneo en 1º e Historia de España, que es obligatoria, además de Geografía o Historia del Arte en 2º).

DIBUJO

En la ESO se denomina Educación Plástica, Visual y Audiovisual (EPVA) y tiene dos horas semanales, las mismas que ya tenía en la LOGSE. Sin embargo, en la LOGSE era obligatoria de 1º a 3º de ESO, y ahora solo está presente de manera obligada en 1º y 2º. Este cambio se hizo con la LOE y la LOMCE lo mantuvo, por lo que redujo su peso en general. En 4º de ESO EPVA es optativa con dos horas. Finalmente, en Bachillerato el dibujo se imparte en diferentes asignaturas. Para la modalidad de Ciencias está Dibujo Técnico tanto en 1º como en 2º, materia de modalidad con cuatro horas. En optativas se puede cursar Dibujo Artístico, independientemente de la modalidad, con dos horas semanales. En el bachillerato de artes hay materias como Fundamentos del Arte, Cultura Audiovisual o Diseño que también dependen del departamento de Dibujo, todas ellas de cuatro horas semanales.

MÚSICA

En la ESO dispone de dos horas semanales. Le pasó lo mismo que a EPVA en cuanto a su presencia por cursos, ya que se vio reducida a 2º y 3º de ESO, cuando es obligatoria. En 4º de ESO pasa a ser optativa, de nuevo con dos horas. En Bachillerato dispone de optativas como Análisis Musical, Historia de la Música y la Danza o Lenguaje y Práctica musical, de dos horas. También tiene presencia en asignaturas de la modalidad de artes.

FILOSOFÍA

Hasta la LOGSE solo existía como la asignatura de Ética en 4º de ESO. Con la LOE, se mantuvo y se añadió Educación para la Ciudadanía en 2º de ESO. Ambas eran obligatorias. La actual LOMCE fulminó ambas y puso como alternativa a Religión a Valores Éticos, con su propio currículo y evaluable. Sin embargo, esta materia no siempre es impartida por profesores de Filosofía, pudiendo ser asumida también por docentes de Geografía e Historia aunque no sea de su especialidad. Valores Éticos tiene dos horas semanales en 1º y 4º y de solo una en 2º y 3º. Por otro lado, existe una asignatura llamada Filosofía que es optativa en 4º, con dos horas semanales. En Bachillerato la filosofía también sufrió el hachazo de la LOMCE. Hasta esta ley era obligatoria tanto en 1º como en 2º para todos los alumnos, independientemente la modalidad de bachillerato que estudiasen. Ahora, Filosofía solo es obligatoria en el primer curso, con cuatro horas semanales. En 2º la Historia de la Filosofía es materia de modalidad en el itinerario de Humanidades y Ciencias Sociales (con cuatro horas) y los otros bachilleratos podrían estudiarla como optativa, pero es poco probable.

LATÍN Y GRIEGO

Ahora amenazados por la nueva LOMLOE debido a que ni son citadas en la misma como materias de modalidad en el bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, por lo que los centros podrían no ofertarlas llegado el caso. Sin embargo, a día de hoy, los estudios clásicos están presentes en la ESO con la asignatura de Cultura Clásica, que es optativa en 3º y 4º con dos horas semanales. También con la materia de Latín en el 4º curso, que es troncal de opción en el itinerario académico con tres horas semanales. En Bachillerato las materias clásicas se encuentran en el itinerario de Humanidades, siendo Latín obligatoria en ambos cursos y Griego de modalidad, aunque si se estudian Humanidades puras se suelen cursar siempre ambas.

Por tanto, como podemos ver la situación de las artes y las humanidades en la educación secundaria no es dramática, pero sí se percibe una intención clara de reducir su presencia, en especial en los casos de filosofía, latín y griego, frente a los conocimientos más técnicos. Las artes son fundamentales para la formación de todo ciudadano ya que fomentan la creatividad, el ingenio y la sensibilidad. En cuanto a las humanidades, fomentan el espíritu crítico del alumnado, investigan nuestra propia naturaleza, fomentan la introspección personal y la cultura general.

WEBGRAFÍA

www.comunidad.madrid/servicios/

Las peculiaridades de las elecciones presidenciales de EE.UU.

La Casa Blanca, residencia oficial del presidente de Estados Unidos, en Washington D.C.

Las elecciones para elegir al presidente de Estados Unidos son uno de los eventos más relevantes del mundo. Al ser en una de las democracias más consolidadas del mundo, además de la más antigua junto a Reino Unido, tienen unas normas fijadas desde hace más de 200 años.

Entre ellas está que son obligatoriamente cada cuatro años y en concreto el martes entre los días 2 y 8 de noviembre. La campaña dura casi 21 meses (en España son solo dos semanas, aunque la precampaña puede durar mucho más). Las elecciones presidenciales, además, nunca se retrasan o adelantan. Si el presidente dimite o fallece, es sustituido por el vicepresidente hasta que acabe el mandato.

Otra peculiaridad de las elecciones presidenciales estadounidenses es que el voto es indirecto. Es decir, los ciudadanos de Estados Unidos votan a 538 compromisarios en total, que se asignan a cada estado según su población. Así, el estado más poblado, California, tiene 55 compromisarios y los menos poblados, como Alaska, Montana, Wyoming, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Vermont, Delaware y el Distrito de Columbia, tan solo tres cada uno de ellos. Esos compromisarios, que están adscritos a los partidos políticos de los candidatos a presidente, son los que en diciembre votan al presidente. Por tanto, para ser presidente de Estados Unidos, esos compromisarios que forman lo que se llama Colegio Electoral, deben sumar la mayoría, es decir, 270 compromisarios.

La cuestión es que los compromisarios no se asignan proporcionalmente según el número de votos en cada estado sino que el partido que gana en cada estado es el que se lleva todos los compromisarios que asigna dicho estado. Por tanto, quien gana en California se lleva sus 55 compromisarios y el que gana en Alaska se lleva sus tres compromisarios. Esto hace que ganar en el número total de votos no garantice ganar la presidencia porque puede que el otro candidato gane más estados y, con ellos, más compromisarios. Es lo que pasó en 2016: Clinton ganó en votos, con tres millones más que Donald Trump, pero este ganó en bastantes más estados.

Número de compromisarios por estado. California, con 55, es el que más tiene al ser el más poblado. Le siguen Texas (38), Nueva York (29) y Florida (29).


Por otro lado, hay estados que siempre votan al mismo partido. Entre los demócratas están los de la costa oeste como California o Washington, así como los del noreste en Nueva Inglaterra como Massachusetts o Nueva York. Entre los fijos republicanos están Alaska y algunos del interior como las dos Dakotas, Montana o Idaho, además de la mayoría del sur como Alabama o Carolina del Sur.
Los demás estados son los llamados pendulares, es decir, que varían su voto según la elección. Y son esos estados los que deciden al final la presidencia. Entre los pendulares más habituales están Ohio, Florida, Carolina del Norte, Virginia y, desde 2016, los industriales de los Grandes Lagos como Míchigan.

Trump ganó gracias a su victoria entre los obreros de los Grandes Lagos, consiguiendo los estados de Míchigan, Pensilvania, Ohio y Wisconsin. A ellos se sumó Florida, dándole una amplia victoria frente a Clinton, que solo pudo conservar Illinois de entre los estados de los Grandes Lagos.

Así, las elecciones presidenciales del próximo martes 3 de noviembre se decidirán en unos pocos estados, al igual que ha pasado en todas las convocatorias anteriores. Trump se la juega en los estados que le dieron la victoria hace cuatro años.

El sistema de Colegio Electoral ha sido ampliamente criticado al considerarse anacrónico y poco representativo. El hecho de que un presidente pueda ganar sin conseguir la mayoría de votos es contradictorio y, de hecho, beneficia más al Partido Republicano que el Partido Demócrata. Los republicanos son muy fuertes en el interior y sur del país, mientras que los demócratas destacan en las zonas costeras y urbanas. Ese beneficio a los republicanos se puede percibir en que, desde 1992, los republicanos solo han ganado unas elecciones presidenciales en número de votos, las de 2004. En 2000 y 2016 los demócratas ganaron en votos pero perdieron en el Colegio Electoral.

Esto solo había ocurrido antes tres veces. La primera fue en 1824, cuando ningún candidato tuvo mayoría en el Colegio Electoral y la presidencia fue elegida por la Cámara de Representantes, que escogió a John Quincy Adams. En 1876 el candidato demócrata tuvo más votos pero el republicano consiguió la mayoría en el Colegio Electoral por un solo voto, en lo que se cree que pudo ser un fraude. Y la última vez antes de 2000 en que un presidente fue elegido sin lograr la mayoría en votos fue en 1888, cuando el republicano Benjamin Harrison consiguió la victoria en el Colegio.

En 2000, el republicano George W. Bush ganó el Colegio Electoral después de un recuento extremadamente ajustado en el estado de Florida. Además, la victoria en Florida la terminó por decidir la Corte Suprema, mayoritariamente conservadora, por lo que hubo sospechas de manipulación del resultado. Y en 2016 Clinton, como hemos dicho, ganó el voto popular y además con la mayor ventaja hasta la fecha sobre el candidato ganador ya que fueron tres millones de votos.

Así, de los 45 presidentes de Estados Unidos hasta hoy, solo cinco no han ganado en votos su presidencia sino gracias al peculiar sistema electoral. Por ello, aunque las encuestas den ventaja al candidato demócrata, Joe Biden, en las próximas elecciones, ello no quita que pueda ganar Trump si remonta en los estados pendulares que están en juego. Podría ocurrir perfectamente lo sucedido en 2016: que las encuestas den como vencedor al demócrata y gane el Colegio Electoral el candidato republicano, Trump.

Los estados en juego son los de siempre y alguno nuevo. A los tradicionales Florida, Carolina del Norte, Ohio o Nevada, se suman otros nuevos como los que cambiaron en 2016 (Pensilvania, Míchigan o Wisconsin) y algunos tradicionalmente republicanos pero en los que el empuje demócrata hace que ahora sean pendulares, como Arizona y Georgia. Incluso el peso pesado republicano, Texas, que da hasta 38 compromisarios, puede estar en juego esta vez. El que se lleve más estados se llevará la presidencia. Todo está por ver.

Gestiones desastrosas


La pandemia de covid-19 está poniendo en jaque a gobiernos de todo el mundo. Es lógico al ser la crisis sanitaria más grave desde la de la gripe de 1918 y, además, haberse tornado a su vez en crisis política, social y económica. Sin embargo, esto no absuelve a muchos gobiernos de estar haciendo una gestión nefasta.

Entre los casos más sonados destacan los de países tan relevantes como Reino Unido, Estados Unidos o Brasil. En Reino Unido, su primer ministro negó la gravedad de la covid e incluso apostó por alcanzar la inmunidad de rebaño (es decir, no tomar medidas para que se infectase toda la población y así quedase inmunizada) hasta que él mismo se contagió y estuvo grave en la UCI. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump sigue negando la gravedad de la pandemia a pesar de haber pasado la enfermedad (ojalá le cueste la reelección). Finalmente, Brasil no ha tomado medidas drásticas contra el virus y su presidente, Bolsonaro, lo llamó “resfriado”.

En España ha habido de todo. El Gobierno central reaccionó tarde a la expansión del virus, lo cual fue la tónica común en febrero y marzo en casi todo el mundo. Su error más grave ha sido precipitar una desescalada para la que España no estaba ni de lejos preparada. Faltaban rastreadores y reforzar la atención primaria y, aunque esos aspectos dependen de las comunidades autónomas, el Gobierno tendría que haber tutelado esos esfuerzos en la medida de lo posible durante el verano. Además, el protocolo de rebrotes para aplicar confinamientos se ha aprobado en los últimos días, cuando la situación ya era muy grave en el país.

En cuanto a las comunidades autónomas, hay de todo. Algunas como Asturias, Aragón o la Comunidad Valenciana hicieron mejor los deberes en verano y contrataron rastreadores. Otras, como Castilla y León o Murcia, están gobernadas por los conservadores y tampoco han dudado a la hora de aplicar restricciones si eran necesarias.

El gran problema ha llegado cuando una comunidad se ha negado a aplicar restricciones severas ante el auge dramático de contagios. Una comunidad cuyo gobierno apuesta por la confrontación con el central en vez de dedicar todos sus esfuerzos a frenar al virus. Se trata, como imaginarán, de la Comunidad de Madrid.

El gobierno autonómico de Madrid sabía cuáles eran las recetas para luchar contra este coronavirus: rastreadores y refuerzo de la atención primaria. No se hizo en verano ni hubo intención alguna, solo cuando ya era tarde. Más bien se han invertido millones de euros en construir un hospital nuevo para emergencias en Valdebebas para el que ni han previsto la contratación de personal sino el traslado de médicos desde otros centros sanitarios, es decir, un parche que no va a solucionar la situación ya que no solo se necesitan espacios sino también personal.

Las dificultades de Ayuso en una entrevista para explicar de dónde van a provenir los médicos del nuevo hospital de emergencias.

Cuando el número de casos comenzó a crecer rápidamente en septiembre, el gobierno regional se limitó a confinar zonas básicas de salud. Estas no son distritos ni barrios necesariamente sino zonas asignadas a un centro de salud. No son unidades territoriales y, de hecho, pueden partir en dos un mismo barrio, creando situaciones absurdas como que un lado de una calle esté confinado y el otro no. Pero el gobierno de Isabel Díaz Ayuso perseveró en esta idea y, además aplicando un umbral de locura de incidencia acumulada de contagios: 1.000 por 100.000 habitantes, cuando la Unión Europea considera transmisión muy alta con solo superar los 50 casos.

Ante la llegada del puente del 12 de octubre, Ayuso y su gobierno siguieron perseverando en las restricciones por zonas de salud y, por supuesto, no quisieron poner un cierre perimetral a Madrid y a su área metropolitana para evitar que sus ciudadanos pudiesen salir de la Comunidad de puente. Por ello, el Gobierno de España decidió aplicar un estado de alarma de 15 días en los municipios con mayor incidencia de más de 100.000 habitantes con el objetivo de que no se pudiese salir de la ciudad.

Pero estas negligencias no han sido lo más grave sino el hacer menos test de coronavirus en las últimas semanas. Esto ha supuesto que los contagios reflejados en los datos hayan disminuido drásticamente en Madrid. ¿Es real esta bajada? Parece que, atendiendo al número de casos en los hospitales y en las UCI, el virus puede haberse frenado en su transmisión en la región, pero también es cierto que la situación sigue siendo muy mala y que hacer menos pruebas PCR o de antígenos en plena pandemia es una absoluta insensatez ya que no podemos ver la transmisión real del virus en la sociedad (sobre todo han reducido las PCR, y la subida de los test de antígenos no las han compensado). 

¿Cuál es la excusa del gobierno madrileño para esa inacción? Que lo importante es, según palabras de la misma Ayuso, no dañar más a la economía. Esa es la prioridad. El problema es que la falta de medidas a tiempo hace que las restricciones luego tengan que ser más duras para evitar el colapso de los hospitales. Y eso sí que termina de destruir la economía.

Por tanto, como ciudadanos debemos exigir a los gobiernos, sean del color político que sean, que trabajen de manera decidida para luchar contra el virus. Que dejen sus intereses políticos para otro momento y se pongan a trabajar. Porque al virus eso le da igual y ya han fallecido demasiadas personas por esta pandemia como para que las administraciones estén dedicadas a otra cosa que no sea combatirla.

Los Premios Princesa de Asturias

 

Escudo de la Fundación Princesa de Asturias.

Ayer se entregaron los Premios Princesa de Asturias de 2020. Como todo en este complejo año, la ceremonia se vio afectada por la pandemia de covid-19 y tuvo que ser reducida, además de que varios de los premiados no pudieron acudir a Oviedo a recoger este prestigioso galardón.

Inspirados por los Premios Nobel, en Suecia, los Premios Princesa de Asturias comenzaron en 1981 con el nombre de Premios Príncipe de Asturias, debido a que el actual rey, Felipe VI, era entonces el príncipe de Asturias, título tradicional para el heredero al trono español desde época de la Corona de Castilla. En 2014 Felipe fue proclamado rey y su hija Leonor pasó a ser la princesa de Asturias, motivo del cambio de nombre.

La primera edición fue en 1981, siendo el debut público de Felipe de Borbón. 

Los premios conmemoran a personas e instituciones para reconocer su labor en aspectos humanísticos, sociales, culturales, científicos o deportivos. Los premios no se limitan a personas e instituciones de España sino que son internacionales desde 1990, aunque el ámbito hispánico e iberoamericano tienen especial reconocimiento y hasta ese año eran los únicos que recibían premios. Así mismo, en 2005 fueron reconocidos por su excepcional contribución al patrimonio cultural de la Humanidad por la UNESCO.

En 1980 se creó la Fundación Príncipe de Asturias, por lo que justo este año cumple 40 años. Son los miembros de la Fundación los que eligen a los premiados cada año. Siempre se celebran en la capital de Asturias, Oviedo, que de esta manera es publicitada en todo el mundo. Este año no se han podido celebrar en el Teatro Campoamor, sede habitual de los premios, debido a las limitaciones impuestas por la pandemia.

Imagen de los premios del año pasado.

Cada premio consta de un diploma, una escultura de Joan Miró, una insignia con el escudo de la Fundación y 50.000 euros. Si el premio fuese compartido, algo muy habitual, cada galardonado recibiría su parte correspondiente. Para recibir el dinero y la escultura, los galardonados deben acudir a Oviedo a recogerlos. Si no, no reciben esa parte del premio.

En 1981 existían seis categorías: Artes, Ciencias Sociales, Cooperación Internacional, Investigación Científica y Técnica, Letras y Comunicación y Humanidades. En 1986 se sumó el premio a la Concordia (el equivalente al Nobel de la Paz) y en 1987 el de Deportes, sumando actualmente esas ocho categorías.

El Premio de Comunicación y Humanidades se otorga a aquellos que sobresalgan en esos ámbitos. Desde 1981 lo han recibido instituciones y personalidades tan destacadas como María Zambrano, El País, la CNN, Umberto Eco, los institutos de lenguas europeas como el Cervantes o el British Council, National Geographic, Google o el Museo del Prado. Este último lo recibió el año pasado, en conmemoración de su bicentenario.

El Premio de las Artes se otorga a personas e instituciones que destaquen en arquitectura, pintura, cinematografía, música, escultura o danza. Entre los premiados destacan algunos como Luis García Berlanga, Eduardo Chillida, Fernando Fernán Gómez, Santiago Calatrava, Woody Allen, Norman Foster, Rafael Moneo o John Williams, compositor que lo ha recibido este año 2020.

El Premio de Ciencias Sociales se otorga a aquellos que resalten en campos como la Historia, antropología, geografía, Derecho, economía, sociología o psicología. Entre los premiados destacan Anthony Giddens, Mary Beard o el equipo arqueológico de los Guerreros de Terracota de China.

El Premio de Investigación Científica y Técnica se otorga a aquellos que contribuyan de manera significativa en los campos de la medicina, las matemáticas, la química, la física, la biología u otras disciplinas de ciencias. Destacan premiados como el equipo investigador de Atapuerca, Jane Goodall, Peter Higgs y muchos otros científicos.

El Premio de las Letras se otorga a quienes contribuyan decisivamente a la literatura y la lingüística. Destacan premiados como Mario Vargas Llosa, Camilo José Cela, el pueblo de Puerto Rico, Francisco Umbral o Amin Maalouf.

El Premio de Cooperación Internacional se concede a aquellos que contribuyan al conocimiento, el progreso y la fraternidad de los pueblos del mundo. Lo han recibido personalidades e instituciones como Jacques Delors, Mijaíl Gorbachov, ACNUR, Nelson Mandela, la Estación Espacial Internacional, el Programa ERASMUS de la ONU, Al Gore, la OMS, la Cruz Roja o la Wikipedia.

El Premio de la Concordia se concede a personas e instituciones que hayan contribuido a la paz, la lucha contra la pobreza, la enfermedad y las injusticias o a la defensa de la libertad y del patrimonio de la Humanidad. Entre los que han recibido esta categoría destacan, entre otros, Stephen Hawking, las comunidades sefardíes, Médicos Sin Fronteras, Adolfo Suárez, Cáritas, J.K. Rowling, el Camino de Santiago, Unicef, la ciudad de Berlín, la ONCE, la Unión Europea y, este año, los sanitarios contra la covid-19.

Finalmente, el Premio de los Deportes reconoce a aquellos que hayan logrado logros deportivos o hayan promovido los deportes en general. Al contrario que en los premios anteriores, la mitad de los galardonados han sido españoles, siendo la categoría en la que menos extranjeros han sido reconocidos. Entre aquellos que han recibido este premio destacan Juan Antonio Samaranch, Severiano Ballesteros, el Tour de Francia, las selecciones de baloncesto y fútbol de España, Rafa Nadal, Iker Casillas o la maratón de Nueva York.

La gran diversidad de China

Muchas veces desde Occidente vemos a China como un todo, sin tener en cuenta que es un país enormemente diverso, tanto en su geografía como en sus ciudadanos. Y es lógico que así sea: es el cuarto país del mundo en extensión con 9,6 millones de km² y tiene fronteras con hasta catorce países (Corea del Norte, Rusia, Mongolia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Afganistán, Pakistán, India, Nepal, Bután, Birmania, Laos y Vietnam). Al este y sureste limita con los mares de la China Oriental y de la China Meridional.

En cuanto a su población, sigue siendo el país más poblado del mundo (aunque India le pisa los talones), con alrededor de 1.400 millones de habitantes.

En términos de espacio geográfico, China ocupa un territorio clave en Extremo Oriente, pero es una potencia mayormente continental puesto que solo tiene una isla de tamaño destacable, Hainan (al sur). Además, reclama Taiwán, que sigue considerándose la legítima República de China. Esto se debe a que en la guerra civil china ganaron los comunistas de Mao mientras que los nacionalistas se refugiaron en Taiwán y resistieron allí con ayuda de Estados Unidos, manteniéndose al margen de la República Popular China hasta hoy.

Sin embargo, su territorio es tan extenso que tiene muchos recursos naturales, permitiéndole ser hoy la segunda potencia mundial, solo por detrás de Estados Unidos. China, además, está en una zona templada/cálida y ello ha supuesto que siempre haya estado muy poblada, en especial las grandes llanuras de su parte central, a las orillas de los ríos Amarillo (Hoang-Ho) y Yangtsé. Menos fértiles son otras zonas como la norte y oeste, dominadas por enormes estepas y desiertos como el del Gobi. Por ello, la población está muy desigualmente repartida por el país, concentrándose en las costas y las llanuras de los ríos antes citados. Al suroeste destaca la cordillera del Himalaya y la mayor meseta del mundo, el Tíbet. Al noreste se sitúa Manchuria, una zona más fría que el resto de China, lo que ha influido en la cultura local. Así, hay grandes diferencias entre el norte y el sur, que tiene un clima tropical influenciado por los monzones.

Mapa con las regiones chinas (provincias en rojo, municipios en verde claro, regiones autónomas en amarillo y regiones especiales en verde. Las reclamaciones territoriales a Taiwán, Japón e India aparecen en celeste, azul y rojo). 

Aunque a veces todos los chinos nos puedan parecer de la misma etnia, esto no es ni mucho menos así: se reconocen oficialmente 56 grupos étnicos, pero es cierto que el 91 % de la población pertenece a la etnia han. Los han son mayoritarios en toda China menos en dos de las regiones autónomas: Sinkiang y Tíbet. Las etnias minoritarias se concentran en el oeste de China, que es al mismo tiempo la zona menos poblada.

La principal lengua es el mandarín, dialecto principal del macroidioma que llamamos chino y que habla el 70 % de la población. El wu también es importante, en especial en la ciudad de Shanghái.

La organización territorial de China es compleja. Distingue cuatro tipos de regiones. Las primeras y más comunes son las provincias, étnicamente más homogéneas con inmensa mayoría han. Son 23 y dependen directamente de la capital, Pekín, aunque sus líderes provinciales actúan con relativa autonomía. Las segundas son los municipios, que coinciden con las cuatro ciudades más pobladas de China: Shanghái, Pekín, Tianjin y Chongqing.

La tercera división territorial es muy interesante ya que son las regiones autónomas, o supuestamente autónomas puesto que en China al final el poder está en manos del gobierno central. Corresponden con regiones en donde hay una minoría étnica relevante, mucho más que en las provincias. Son cinco: Sinkiang (con mayoría étnica de uigures, musulmanes, con un 45 %), Mongolia Interior (con alrededor de un 20 % de mongoles), Tíbet (con amplísima mayoría de tibetanos), Ningxia (los hui son el 34 % de la población) y Guangxi (32 % de la etnia zhuang).

Mapa de las regiones especiales de Hong Kong y Macao, muy cercanas una a la otra. 

Finalmente, existen dos regiones administrativas especiales, que sí que disfrutan de una amplia autonomía ya que eran colonias hasta los años 90. Se trata de Hong Kong y Macao, situadas al sur del país. Hong Kong era una colonia británica hasta 1997, año en el que fue devuelta a China tras llegarse a un acuerdo por el que Hong Kong tendría su propia moneda e incluso representación en competiciones deportivas al margen de China. De hecho el capitalismo está plenamente vigente allí en vez del socialismo “con características chinas” del resto del país que es, grosso modo, una mezcla de capitalismo y comunismo. Algo parecido ocurre con Macao, que fue colonia portuguesa hasta 1999.

Así, China es un país diverso en todos los sentidos que sigue siendo poco conocido en los países occidentales y sigue estando poco presente en los planes educativos, por lo que se trata bastante poco en nuestras aulas, que siguen sumidas en un desfasado eurocentrismo, es decir, en la enseñanza de la geografía e historia desde el punto de vista europeo.

Las líneas de ferri en España


Ferri que une Bilbao o Santander con Reino Unido. 

La situación de España en una península hace que haya numerosos ferris que conectan el país con sus islas y también con ciudades extranjeras. Sin embargo, hay menos rutas de ferris que en otros países debido a que hay también menos puertos realmente importantes. Así, en este artículo vamos a hacer un breve repaso a las rutas de ferris que existen en España, incluyendo aquellas menores con barcos mucho más pequeños.

MAR CANTÁBRICO

Líneas de ferri entre España y Reino Unido. 

Hondarribia: está unida a su ciudad vecina en Francia, Hendaya.

Bilbao: está unida con la ciudad de Portsmouth, al sur del Reino Unido.

Santander: tiene líneas regulares con las ciudades de Portsmouth y de Plymouth, esta

última en Cornualles, ambas en Reino Unido.

Gijón: tiene una línea con Saint-Nazaire, ciudad cerca de Nantes, en Francia.


OCÉANO ATLÁNTICO

A Guarda: está conectada con un corto recorrido a la vecina ciudad portuguesa de Caminha.

Camposancos: igual que la anterior, cruza el río Miño, que marca la frontera entre España y Portugal.

Huelva: tiene conexiones con Canarias, en concreto con Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.

Cádiz: está unida con ferris a Arrecife, capital de Lanzarote, y a Las Palmas de Gran Canaria.


CANARIAS

Las islas están conectadas entre sí con numerosas rutas de ferris.

Arrecife: con Cádiz, Santa Cruz de La Palma, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife y Puerto del Rosario.

Playa Blanca (Lanzarote): con Corralejo (Fuerteventura).

Orzola (Lanzarote): con Caleta del Sebo (La Graciosa).

Puerto del Rosario: con Arrecife, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.

Morro Jable (Fuerteventura): con Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.

Las Palmas de Gran Canaria: con Cádiz, Huelva, Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de La Palma, Arrecife, Gran Tarajal, Puerto del Rosario y Morro Jable.

Santa Cruz de Tenerife: con Huelva, Arrecife, Las Palmas, Morro Jable, Gran Tarajal, Santa Cruz de La Palma, Puerto del Rosario, Los Cristianos y La Restinga.

Los Cristianos (Tenerife): con Santa Cruz de Tenerife, Valverde, San Sebastián de La Gomera y Santa Cruz de La Palma.

San Sebastián de La Gomera: con Los Cristianos y Santa Cruz de La Palma.

Santa Cruz de La Palma: con Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Los Cristianos, Arrecife y San Sebastián de La Gomera.

Valverde: con Los Cristianos.

La Restinga (El Hierro): Santa Cruz de Tenerife-


MAR MEDITERRÁNEO

La Operación del Estrecho permite el cruce año a año a Marruecos y Argelia desde los puertos españoles mediante ferris. Este 2020 no se ha realizado debido a la pandemia de covid-19. 

Tarifa: con Tánger, en Marruecos.

Algeciras: con Tánger y Ceuta.

Ceuta: con Algeciras.

Málaga: con Melilla.

Motril: con Melilla y con las ciudades marroquíes de Nador y de Alhucemas.

Almería: con Melilla, con Nador y con las ciudades argelinas de Orán y Ghazaouet.

Melilla: con Málaga, Motril y Almería.

Torrevieja: con la isla de Tabarca.

Santa Pola: con la isla de Tabarca.

Alicante: con Orán, Argel (capital de Argelia) y la isla de Tabarca.

Denia: con San Antonio (Ibiza), Palma, Formentera e Ibiza.

Gandía: con San Antonio.

Valencia: con Palma, Mahón, Ibiza y San Antonio.

Barcelona: es la ciudad española con mayor cantidad de líneas de ferri. Tiene conexiones con San Antonio, Tánger, Ibiza, Palma, Alcudia (Mallorca), Mahón, Ciutadella (Menorca) y las ciudades italianas de Porto Torres (Cerdeña), Civitavecchia (a 80 km de Roma), Livorno (Toscana) y Génova.


ISLAS BALEARES

Ciutadella: con Barcelona y Alcudia.

Mahón: con Valencia, Barcelona y Palma.

Alcudia: con Barcelona y Ciutadella.

Palma: con Barcelona, Valencia, Denia, Ibiza y Mahón.

Ibiza: con Barcelona, Valencia, Denia, Formentera y Palma.

Formentera: con Ibiza y Denia.

San Antonio Abad: con Barcelona, Valencia, Gandía y Denia.


Así, la Península tiene numerosas conexiones con ambos archipiélagos y también algunas con países vecinos de España como son Portugal (Caminha), Francia (Saint-Nazaire, Hendaya), Reino Unido (Portsmouth, Plymouth), Marruecos (Tánger, Alhucemas, Nador), Argelia (Orán, Argel, Ghazaouet) e Italia (Génova, Porto Torres, Civitavecchia, Livorno). 

Países del mundo: Bulgaria

Bandera búlgara con los colores paneslavos, aunque sustituyendo el azul por el verde. El blanco representa la paz, el verde la fertilidad de...