El conflicto en Corea
se remonta a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Japón había conquistado la
península, hogar de culturas centenarias a medio camino entre China (en color
verde claro en el mapa superior) y Japón (verde oscuro), a principios del siglo
XX, explotándola como colonia. La derrota japonesa en la guerra mundial en
Corea tuvo dos vertientes. Mientras que la zona norte fue ocupada por el
ejército soviético por motivos de cercanía (Rusia tiene una pequeña frontera
con Corea como se observa en el mapa en el territorio ruso de color amarillo),
la zona sur fue liberada por el ejército estadounidense, que apoyó a un líder
nacionalista contrario al comunismo.
La Guerra Fría entre
el Bloque Comunista encabezado por la Unión Soviética y el Bloque Capitalista
encabezado por Estados Unidos llevó a que Corea fuera uno de los lugares donde
ambas superpotencias echaron el pulso por el liderazgo mundial. Para mantener
una relativa paz se estableció la frontera entre ambas Coreas en el paralelo 38,
que aún hoy sigue siendo la frontera entre ambos países.
El sur se estableció
como la República de Corea, de marcado signo capitalista pero con gobiernos dictatoriales
hasta los años 80 y su capital es la ciudad de Seúl. El norte se denomina
República Democrática Popular de Corea y toda su historia ha tenido un gobierno
comunista que ha pasado de inspirarse en la URSS a hacerlo en China, acabando
con una ideología propia llamada Juche. La capital es Pyongyang.
La tensión entre
ambas Coreas fue evidente desde el principio haciendo imposible una hipotética
reunificación. Ambos regímenes se consideraban legítimos de toda Corea. Así,
tras unos pocos años de tensión, el líder del Norte, Kim Il Sung (abuelo del
actual líder) consiguió la autorización del líder soviético, Stalin, para invadir
el Sur el 25 de junio de 1950.
En respuesta, el
presidente americano, Truman, comparó la invasión con las acciones nazis de
años atrás y consiguió el apoyo de la ONU en la guerra. La contraofensiva de la
ONU fue exitosa cuando el Norte ya había ocupado gran parte del Sur e hizo
retroceder a los comunistas a la frontera inicial del paralelo 38 y más allá,
casi hasta la frontera con China. En ese momento, China, dirigida también por
los comunistas después de una guerra civil, apoyó a los norcoreanos y consiguió
que las tropas de la ONU volvieran a Corea del Sur. Después de esto hubo una
guerra de desgaste en la frontera de dos años tras los cuales China, Estados
Unidos y la ONU llegaron a un armisticio que se firmó en julio de 1953, con una
frontera muy parecida a la anterior de la guerra.
Por tanto, desde 1953
se mantiene el armisticio ya que, técnicamente, ambas Coreas siguen en guerra,
y la tensión y choques son habituales en la frontera, aunque sin llegar a
mayores consecuencias. La frontera está altamente militarizada y ambas Coreas
tienen apoyos exteriores: el Sur sigue teniendo el de Estados Unidos, y el
Norte el de China de manera más o menos soterrada. Mientras que los chinos
iniciaron reformas en los años 70 y 80 abriéndose a la Economía de Mercado,
Corea del Norte mantuvo un aislamiento que continúa hoy siendo conocidas las
hambrunas que ha atravesado el país en varias etapas así como la brutalidad del
régimen comunista, el único dinástico, ya que Kim Il Sung dejó el poder a su
muerte a su hijo, Kim Jong Il, y éste a su vez a su hijo, el actual líder Kim
Jong-un.
Culto público a los líderes norcoreanos
Corea del Norte es el
país más hermético del mundo y aislado del exterior por una férrea censura que
permite la entrada reducida de periodistas extranjeros. Sin embargo, el
mantenimiento en el poder de los comunistas se debe al apoyo de China,
interesada en mantener el statu quo de la zona para evitar la expansión de la
influencia estadounidense en la zona. Así mismo, Rusia también prefiere la
existencia del régimen comunista en el Norte antes que una hipotética Corea
reunificada y capitalista, que acercaría a sus rivales occidentales hasta sus
fronteras cerca de Vladivostok (como se observa en el mapa), como le ocurrió en
Europa del Este tras la caída de la Unión Soviética en 1991.
Las mayores tensiones
en la zona se dan debido a la posesión por parte de Corea del Norte de armas
nucleares y el mantenimiento de un gran ejército preparado para una inminente
guerra. Las pruebas nucleares que realiza Corea del Norte son controvertidas ya
que han lanzado misiles de prueba al Mar de Japón, al este del país, motivando
una respuesta americana con más tropas en el Sur y patrullas de su marina en la
zona. Japón, el otro protagonista de la zona, en los últimos años también está
rearmándose considerándose en peligro por la tensión regional, así como su
rivalidad con China.
Puede concluirse que
la Península de Corea no tiene un final negociado y político a corto plazo pero
que ambas partes procurarán mantener el statu quo a pesar de los momentos de
gran tensión que atraviesan sus difíciles relaciones diplomáticas.


voy a aportar un dato q qizá sirva: occidente sp dijo q el norte atacó al sur, los países del este dijeron q las provocaciones más grandes vinieron del sur...por otro lado Moscú y Pekín analizan la guerra de modo diverso...lo mismo años después con Vietnam, cada cual cuenta la historia a su manera...
ResponderEliminaresto enlaza con tu frase "q nadie se mate por política"..creo q es la manera en la q más gente muere en todo el planeta...
y volviendo a corea, es verdad q un hijo de Mao murión en Corea???
Tío Tomás
No tengo ese dato, sería cuestión de buscarlo, saludos.
ResponderEliminarconfirmado, Mao perdio un hijo en Corea
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