Las Torres Blancas de Madrid son uno de los mejores ejemplos de arquitectura brutalista y, a la vez, organicista, de España. Estéticamente pueden ser más o menos atractivas, pero su silueta es inconfundible. Y su nombre no puede ser más falso: nunca fueron blancas y tampoco son dos sino una única torre de 81 metros de altura (iban a ser dos inmuebles pero el segundo se canceló).
Su planta consta de numerosos cilindros rodeados por balcones. Consta de 23 plantas y en la azotea hay una piscina con una forma tan singular como el edificio en sí. Francisco Javier Sáenz de Oiza fue su arquitecto y esta es su obra más importante. Para mí siempre será un lugar especial: apareció en la oposición que aprobé y, como las conocía, hice un buen comentario de obra.


Ha aparecido varias veces en Telemadrid, por ejemplo en los programas Madrid desde el Aire, Desmontando Madrid, Yo vivo en..., Toc toc... ¿se puede? y Aquí en Madrid que se pueden ver en su web.
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