Las plantas de las iglesias cristianas siguen el modelo de las basílicas romanas. Estos edificios inicialmente ni siquiera se empleaban para el culto durante el Imperio romano sino que eran espacios administrativos y judiciales. Más tarde, ya cuando el cristianismo era la religión oficial del Imperio, su forma en planta basilical quedó asignada a los nuevos templos cristianos, hasta hoy.
No obstante, la planta basilical puede a su vez presentar dos tipos: la de cruz latina y la de cruz griega. La planta basilical de cruz latina es más habitual en Europa Occidental. Vista desde el aire son plantas con la característica cruz con uno de sus brazos más largo:






No hay comentarios:
Publicar un comentario