Al fin una preselección decente: Benidorm Fest

Después de años de disparates eurovisivos por parte de España y, en concreto, de Televisión Española (TVE), responsable de su organización, al fin se han puesto las pilas y tenemos una preselección de calidad: el Benidorm Fest.

Se inspira en el histórico Festival Internacional de Benidorm, que se celebró de manera interrumpida hasta 2006. En 2020 una de las bromas del Día de los Santos Inocentes fue que TVE recuperaría dicho festival como preselección del artista representante de España en Eurovisión. Y es que el nivel de nuestras preselecciones era nefasto. Solo el año pasado, con el artista ya escogido, Blas Cantó, hubo que elegir entre dos canciones en una gala plagada de errores en pantalla, un sonido de mala calidad y una realización cutre. Nada nuevo bajo el sol: en 2017 la preselección fue igualmente cutre. Y en las que se hicieron en el marco de Operación Triunfo no había demasiadas opciones y tampoco muy buenas.

Por no hablar de la calidad de las canciones, que era también baja, con temas que no atrapaban, anodinos, antiguos e incluso aburridos. Hagamos un breve repaso de nuestras representantes en estos últimos años:

2021: Blas Cantó con Voy a quedarme. Una balada que no destacó en el festival y con una puesta en escena que no se llegó a entender, quedando de nuevo entre las últimas. En la preselección había otra canción candidata, Memoria.

2020: Blas Cantó con Universo. No se pudo celebrar debido a la pandemia de covid-19.

2019: Miki Núñez con La venda. Tema festivo pero con una letra repetitiva. Miki lo dio todo y no se mereció un puesto tan bajo, eso sí. En la preselección se impuso a María con Muérdeme.

2018: Alfred y Amaia con Tu canción. Era una canción bonita pero que no aportaba nada nuevo. Además, la puesta en escena fue antigua y el romance entre ambos no llegó a los espectadores. En la preselección se impuso a Arde, de Aitana, y a Lo malo, de Aitana y Ana Guerra.

2017: Manel Navarro con Do it for your lover. Un disparate desde el minuto uno, con una preselección vergonzosa en la que hubo acusaciones de tongo (y no sin razón) después de que Navarro se impusiese a Contigo, de Mirela. En cualquier caso, la puesta en escena fue absurda y Navarro tampoco tuvo su mejor día vocalmente hablando, por lo que quedó último en la peor posición de España en Eurovisión.

2016: Barei con Say Yay! Una buena candidatura pero que sufrió la falta de originalidad de la puesta en escena española. Barei denunció después que no le habían dejado hacer la puesta en escena que ella quería en lo que fue una gran muestra de tacañería por parte de TVE. La preselección ese año no estuvo mal, superando a Xuso Jones con Victorious. Además, fue la primera y única vez que la canción española estuvo íntegramente en inglés.

2015: Edurne con Amanecer. Fue elegida de manera interna por TVE, por lo que ese año no hubo preselección. La candidatura era también buena aunque hubo algún aspecto de la puesta en escena que fue “raro”, aunque no llegó al público.

2014: Ruth Lorenzo con Dancing in the rain. Fue la última vez que España estuvo en el Top 10 al empatar en el 9 con Dinamarca. Ruth tuvo una increíble actuación, además de original, lo que le valió estar entre los primeros puestos. Ganó su preselección ante otra candidata muy fuerte, Brequette, con Más.

Por tanto, vemos que en los últimos años España siempre ha estado más allá del puesto 20 en Eurovisión debido principalmente a la falta de interés de TVE en el festival. No entendían que Eurovisión es el evento no deportivo más visto del mundo cada año y es parte del llamado soft power, poder blando, de un país, al transmitir una imagen al exterior del mismo. A Israel y a otros países les sirve para hacerse (o intentar) un lavado de cara ante cuestiones políticas. De ahí su importancia, que va más allá de un simple festival de televisión, aunque no lo parezca.

Pero este año parece que sí, que TVE ha escuchado a los eurofans y ha hecho importantes cambios, empezando por la preselección con el Benidorm Fest, el cual, lo más relevante, tiene voluntad de perdurar como preselección permanente al estilo del festival de San Remo en Italia, el Melodifestivalen en Suecia, el Festival da Cançao en Portugal o el Melodi Gran Prix en Noruega. Y, de momento, lo puede hacer: han elegido hasta himno para el festival, al estilo de Eurovisión y hasta un trofeo propio presentado hoy mismo: el Micrófono de Bronce (el de Eurovisión es de cristal).

¿Y quiénes son los candidatos al triunfo en el Benidorm Fest? TVE ha elegido a 14 de entre más de 800 propuestas y la calidad es muy alta, quizá la mayor de las preselecciones españolas modernas. Entre esas 14 propuestas hay de todo: desde una balada a ritmos latinos y urbanos, con folk, pop-rock y hasta rap. Así, vamos a ver cuáles son los artistas y sus canciones. El orden que aparece corresponde con el de las dos semifinales en las que se elegirá a los ocho artistas que pasen a la final, el próximo sábado 29 de enero. El ganador será elegido por una combinación de jurados nacional, internacional y demoscópico y por el público. Este último elegirá en caso de empate.

(PULSAR EN LAS FOTOS PARA OÍR LAS CANCIONES)

SEMIFINAL 1:

Luna Ki, con Voy a morir (SE RETIRÓ DÍAS ANTES DE LA SEMIFINAL)

Es una propuesta radicalmente distinta a lo que hemos visto antes por España. Un tema con toques rock y un fuerte autotune. La artista, Luna Ki, destaca por su estilo moderno y rompedor y promete darlo todo en el escenario.

Varry Brava con Raffaella (PASÓ A LA FINAL TRAS QUEDAR CUARTO)

Es un grupo de tres, con una canción homenaje a Raffaella Carrá, artista italiana muy vinculada a España que falleció el año pasado. Su estilo es pop electrónico con un tema alegre y divertido, además de sonidos ochenteros, algo que se repite en otras candidaturas.

Azúcar Moreno con Postureo (NO PASÓ A LA FINAL)

Las hermanas Salazar ya nos representaron en 1990, consiguiendo un magnífico quinto puesto con su tema estrella, Bandido. Ahora, tantos años después, intentan repetir con otro tema que es fiel a su estilo flamenco con toques que lo hacen moderno y sonidos árabes.

Blanca Paloma con Secreto de agua (PASÓ A LA FINAL TRAS QUEDAR TERCERA)

Hay canciones que son arte y esta es una de ellas. Es su primera canción en estudio y es una maravilla con toques flamencos que la hacen única. Gane o no, creo que el festival será un impulso importante a su carrera musical porque lo merece.

Unique con Mejores (NO PASÓ A LA FINAL)

Se trata de una boyband formada por cuatro chicos: Matt, Arman, Gio y Valen. Tiene ritmos latinos y urbanos que la hacen una opción moderna y potente, aunque no traen algo tan rompedor como otras candidaturas, pero es agradable y está gustando. De hecho, ninguna de las 14 canciones es mala, algo increíble en una preselección española…

Tanxugueiras con Terra (PASÓ A LA FINAL TRAS QUEDAR SEGUNDAS)

Creo que España tiene una deuda ya larga con las lenguas cooficiales y regionales: nunca ha ido a Eurovisión una canción en catalán, gallego o euskera. La La La, la canción española ganadora en 1968, iba a estar en catalán y la iba a interpretar Serrat, pero la dictadura lo impidió. Ahora esa deuda puede quedar saldada con Tanxugueiras, un grupo de tres mujeres que cantan folk tradicional gallego y, por supuesto, en su lengua, aunque con una frase repetida en las demás lenguas del país: euskera, catalán, asturiano y castellano. Son unas de las favoritas para ganar el festival.

Chanel con SloMo (PASÓ A LA FINAL TRAS GANAR SU SEMIFINAL)

Y también iba siendo hora de que España probase con ritmos latinos y modernos tras descartar opciones como Lo Malo. La canción de Chanel es repetitiva pero al mismo tiempo engancha y es divertida. Además, es bailarina y eso augura una buena actuación.

La primera semifinal es la más competida y habrá algunas de las canciones favoritas que se queden fuera de la final. En mi caso, apuesto por que pasen Tanxugueiras, que es mi favorita; Blanca Paloma, Chanel y Luna Ki, Azúcar Moreno o Varry Brava. Me resulta difícil elegir a la cuarta finalista.

SEMIFINAL 2:

Xeinn con Eco (PASÓ A LA FINAL TRAS QUEDAR TERCERO)

Es un tema pop que recuerda a otras propuestas para Eurovisión, y se le nota ya que ha sido escrito por, entre otros, compositores suecos habituales en el Melodifestivalen. Es una opción agradable y que gusta pero no aporta novedades.

Marta Sango con Sigues en mi mente (NO PASÓ A LA FINAL)

La artista participó en Operación Triunfo 2018 y, aunque no ganó, es la única del universo OT que ha logrado estar en el Benidorm Fest. Su tema es muy ochentero y agradable, con sonidos que nos hacen sentir nostalgia de esa década, además de que su voz es excelente.

Javiera Mena con Culpa (NO PASÓ A LA FINAL)

De todas las canciones candidatas creo que es la que menos me atrae, aun sin ser mala. Su voz es agradable pero está mezclada con sonidos electrónicos que la perjudican y, además, tiene una parte en la que parece que nos vamos a Transilvania. Junto a otra que hay en esta semifinal para mí son las opciones más débiles del festival.

Gonzalo Hermida con Quién lo diría (PASÓ A LA FINAL TRAS QUEDAR CUARTO. NO PUDO ACTUAR AL ESTAR CONFINADO POR COVID-19 ASÍ QUE SE PROYECTÓ SU VIDEOCLIP)

Es una buena opción con una bonita balada y una voz excelente. Sin embargo, le perjudica sobre todo que el año pasado España ya enviase una balada y con un cantante masculino, con lo que elegirle a él sería hacer exactamente lo mismo y con un resultado malo mirándonos desde 2021.

Rigoberta Bandini con Ay mamá (PASÓ A LA FINAL TRAS GANAR SU SEMIFINAL)

Otra de las opciones más fuertes junto a Tanxugueiras. Su tema es todo un himno a la igualdad de la mujer, al feminismo y a la maternidad. Tiene aspectos de puesta en escena que están por pulir pero augura todo un espectáculo con un tema pegadizo y que encanta debido a su potencia vocal y escénica. Como ya hemos dicho, es un himno.

Rayden con Calle de la llorería (PASÓ A LA FINAL TRAS QUEDAR SEGUNDO)

Rayden es rapero y nos propone un tema crítico con el odio en las redes sociales, con lo cual está gustando mucho. Además, tiene sonidos modernos y urbanos que la hacen una propuesta muy atractiva, además del mejor videoclip de todas las propuestas (aunque no todas lo tienen).

Sara Deop con Make you say (NO PASÓ A LA FINAL)

Es la canción con mayor cantidad de inglés de todas las propuestas (las de Xeinn, Chanel y Luna Ki también tienen pequeñas partes en inglés o francés), aunque por normas del festival no puede superar el 30 %, reservando el 70 % a lenguas oficiales de España. Junto a Javiera Mena, es la opción más débil, en este caso porque es del mismo estilo que Chanel pero un poco peor en ritmo, lo que hace que no pueda competir con ella.

En esta semifinal es más fácil hacer predicciones o elegir favoritos para pasar a la final. Para mí deben pasar Rigoberta Bandini, Rayden, Xeinn y Marta Sango.

Así, en una semana y un día tendremos nuestro representante en el festival de Eurovisión, con el que esperaremos recuperar las posiciones perdidas tras tantos años de últimas posiciones. En cuanto a mis favoritas finales, son Tanxugueiras, Rigoberta Bandini y Rayden.





Países del mundo: Austria


Bandera de Austria. Es una de las más antiguas del mundo al datar de la Edad Media. Según la leyenda, fue creada por un duque austriaco que luchó en las cruzadas y en una batalla sus ropas blancas quedaron completamente cubiertas de sangre excepto la parte que quedaba tapada por su cinturón. Al margen de esto, se cree que la bandera surgió en el siglo XIII para confirmar la autonomía del ducado de Austria del Sacro Imperio. Solo cambió durante la etapa del Imperio austrohúngaro, cuando combinó su enseña con la de Hungría.

Austria es un país con el que España tuvo importantes vínculos en el pasado, en especial entre los siglos XVI y XVII, cuando ambos estaban gobernados por la casa de Habsburgo. Hasta la Primera Guerra Mundial Austria fue una de las potencias europeas al ser un extenso imperio en Europa central que dominaba a diversas naciones como Hungría, Chequia, Eslovaquia, Eslovenia y otras que ahora son países independientes. Su derrota y la de Alemania en dicho conflicto motivó que Austria quedase convertida en el pequeño pero próspero país que es hoy.

REPÚBLICA DE AUSTRIA (en alemán: Republik Österreich)

Capital (y ciudad más poblada): Viena

Lema oficial: no tiene

Extensión: 83.871 km²

Población: 8,9 millones (2020)

Densidad de población: 106 habitantes por km²

Forma de gobierno: república parlamentaria federal

Órgano legislativo: Parlamento de Austria (cámara baja: Consejo Nacional. Cámara alta: Consejo Federal)

Independencia: 1156 (como ducado), 1804 (como imperio) 

División administrativa: 9 estados

Lenguas oficiales: alemán

Religiones principales: 58 % católicos, 9 % ortodoxos, 3 % protestantes, 8 % musulmanes, 22 % irreligiosos.

Moneda: euro

PIB: 478.000 millones dólares

PIB per cápita: 53.764 dólares

IDH: muy alto

Situación LGTBI: legal, matrimonio igualitario aprobado

Miembro de: Organización de las Naciones Unidas, Unión Europea, Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos, Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, Consejo de Europa.

Geografía

Austria es un estado de Europa central miembro de la Unión Europea desde 1995. Es un país sin salida al mar, lo que hace que tenga varios vecinos. Limita al norte con Alemania y la República Checa, al este con Eslovaquia y Hungría, al sur con Eslovenia e Italia y al oeste con Liechtenstein y Suiza. El nombre de Austria es una adaptación latina del alemán Österreich, que significa “reino oriental”, en referencia a su situación más al este que otras regiones de habla alemana.

Austria tiene mayoritariamente clima continental, con inviernos muy fríos y veranos que en general son frescos, aunque puede haber varios días cálidos. La zona occidental y central es de clima de montaña al estar dominada por los Alpes. Así, el este del país es en general llano según se aproxima al río Danubio, que atraviesa el estado por el este. Otro río importante es el Inn. El lago de Constanza es el más grande de Austria, compartido con Alemania y Suiza.


Geografía física de Austria y principales ciudades.

La población austriaca vive sobre todo en las ciudades, en especial en las zonas llanas ya mencionadas. La mayoría de la población es austriaca de origen, aunque hay minorías de eslovenos, húngaros y croatas, además de inmigración de origen turco, serbio o polaca. Viena es la capital y ciudad más poblada con diferencia al albergar a uno de cada cuatro habitantes de Austria. Las demás ciudades no llegan al millón de habitantes: Graz, Linz, Salzburgo e Innsbruck.

La economía austriaca es próspera y su PIB per cápita es muy alto. El 70 % de la población trabaja en el sector terciario. El sector secundario es también relevante, en especial en la industria alimentaria, química y de maquinaria, con alrededor de un 20 % de la población activa. En el primario, las explotaciones son pequeñas y no están muy desarrolladas. Sí es relevante la explotación forestal, sin olvidar la ganadería bovina. La minería destaca en azufre, cobre o cinc.

Vista satelital de Viena.

Historia

En el territorio de la actual Austria habitaron en la Antigüedad los celtas y, más tarde, los germanos en el siglo II a. C. La frontera del Imperio romano estuvo en donde hoy se sitúa Austria, en concreto en el río Danubio. De hecho, Viena fue fundada como Vindobona. La presencia germana al norte del Danubio hizo que los romanos decidiesen no seguir su expansión más allá de ese río. Durante la Alta Edad Media (siglos V-IX) se establecieron en la región bávaros y checos. Carlomagno conquistó la zona en el siglo IX y la nombró Marca del Este (Ostmark), fortificada para proteger su imperio de ataques de tribus procedentes de Asia como los magiares.

En el siglo XII esta marca se convirtió en ducado y desde el XIII quedó bajo dominio de la familia Habsburgo, con la categoría de archiducado desde el siglo XV. Su hábil política matrimonial les hizo conseguir la corona del Sacro Imperio. Carlos V (I de España) fue uno de esos emperadores del Sacro Imperio.

En los siglos XVI y XVII Austria se vio amenazada por dos vías: por un lado las luchas entre católicos y protestantes, como en la Guerra de los Treinta Años, en la que se alineó junto a España por la causa católica. Por otro, la amenaza turca, que llegó a poner bajo sitio a Viena, aunque finalmente fueron rechazados. La Paz de Westfalia de 1648 puso fin a la guerra antes mencionada y Austria comenzó una nueva etapa más pacífica y de desarrollo.

La situación se mantuvo hasta las Guerras napoleónicas, en las que Napoleón derrotó al Sacro Imperio, que fue disuelto. Sin embargo, finalmente fue derrotado y Austria fue una de las potencias ganadoras junto a Prusia, su gran rival, Rusia y Reino Unido. Prueba de esa nueva relevancia es que el Congreso de Viena de 1815 fue en su territorio, en el que se reordenó el mapa europeo. Austria también impulsó la vuelta al Antiguo Régimen y el absolutismo. Las sublevaciones liberales en tres oleadas (1820, 1830 y, en especial, 1848) dieron al traste con este intento y Austria vio su influencia debilitada. Además, el avance del nacionalismo hizo que pueblos sometidos por Viena comenzasen a querer formar estados propios. La pugna con Prusia por encabezar a los pueblos de habla alemana también fue un fracaso, puesto que Prusia lideró la unificación de Alemania y derrotó en el proceso a Austria en la batalla de Sadowa de 1866.


La complejidad étnica del Imperio austrohúngaro queda reflejada en este mapa de 1910.

Tras esto, Austria optó por aliarse con Hungría, aupándola a su nivel dentro del imperio, creándose así la monarquía dual del Imperio austrohúngaro. En los años previos a la Gran Guerra se alió con Alemania y se vio inmiscuida en la crisis de junio y julio de 1914 tras el asesinato del heredero de la corona austrohúngara, Francisco Fernando. Su participación en la guerra fue irregular y necesitó del apoyo alemán pero fue insuficiente: ambas fueron finalmente derrotadas por los aliados. En 1919 el Imperio austrohúngaro fue desintegrado y Austria se vio reducida a la república que es hoy.

Esa situación acabó en 1938, cuando el país fue ocupado por la Alemania nazi de Hitler, que deseaba unir a todos los pueblos de habla alemana. Austria quedó controlada por Alemania hasta la nueva derrota de esta en 1945, tras lo que ambas fueron ocupadas por los vencedores. En 1955 Austria recuperó la independencia pero como estado neutral en la Guerra Fría entre EE.UU. y la URSS. Por ello, no entró en la UE hasta la caída del bloque comunista, aunque aún hoy no es miembro de la OTAN. Como en muchos otros países europeos, se han alternado en el poder conservadores y socialdemócratas, con alianzas variables y parecidas a las de la vecina Alemania. En 1999 fue una de las fundadoras de la Zona euro.

Parlamento de Austria.

Países del mundo: Bulgaria

Bandera búlgara con los colores paneslavos, aunque sustituyendo el azul por el verde. El blanco representa la paz, el verde la fertilidad de...