LONDON 2012
Lema: Inspire
a Generation (inspira una generación)
Número de países participantes: 204 (misma
cifra que Beijing 2008)
Número de deportistas: 10.919
Número de deportes: 26 (se eliminaron béisbol
y sóftbol)
Ayer se celebró la clausura de los XXX Juegos
Olímpicos de la Era moderna, celebrados en Londres, capital del Reino Unido.
Los Juegos, inaugurados por la Reina Isabel II en 27 de Julio, han traído
importantes récords mundiales y curiosas escenas. Ahora ya son Historia, vamos
a hacer un análisis.
Londres consiguió ser sede olímpica en una de
las votaciones (si no la más) reñida de la Historia del Comité Olímpico
Internacional (COI). Además de Londres se presentaron otras cuatro grandes
ciudades, de sobra conocidas mundialmente: París, Madrid, Moscú y Nueva York.
En principio la capital británica partía con desventaja por detrás de París y
Madrid, ciudades con un mejor proyecto como así lo valoró el COI en los meses
previos a la elección.
Sin embargo, la geopolítica fue, como siempre,
clave en la elección de la sede olímpica y, fuera de combate Moscú y Nueva
York, Madrid perdió la tercera votación quedando sólo París y Londres. Ambas
ciudades ya habían sido sede de los Juegos en dos ocasiones, si bien hacía
décadas de la última vez (1924 en el caso de París y 1948 en el de Londres).
Finalmente, Londres ganó a París por sólo cuatro votos.
Una vez elegida, Londres se puso manos a la
obra para tener listas todas las instalaciones a tiempo, como así fue.
La ceremonia de apertura fue especialmente
británica: sencilla y lejos de la potencia de la de Pekín de hace cuatro años,
que intentó apabullar al espectador mostrando el poderío de la nueva China.
Londres no miró al futuro sino al pasado esplendoroso de Gran Bretaña. Los
británicos prefieren mirar al pasado que al futuro, algo a tener en cuenta,
pues en España quizá hemos pensado demasiado en estos últimos años en el futuro
lo cual nos ha llevado a un grave fracaso.
Una vez comenzados los Juegos destacaron
varias personas en especial y sobre todo dos son los que tengo en la retina:
Michael Phelps y Usain Bolt, los mismos que en Pekín. Son los mismos pero en
esta edición han conseguido lo que nadie había conseguido: Phelps ser el mejor
deportista de la Historia olímpica al conseguir un récord de medallas (22 entre
Atenas y Londres) y Bolt ser una auténtica bala humana al pulverizar todos los
récords autodenominándose “leyenda”.
Por delegaciones la más grande fue la de Reino
Unido con 558 atletas seguida de la de Estados Unidos (539) y Rusia (441).
España se mantuvo en la media de ediciones anteriores y envió 282 deportistas
(168 hombres y 114 mujeres).
Estas fueron las Olimpiadas de las mujeres:
por primera vez todos los países incluyeron mujeres en su equipo, incluso
naciones que nunca lo habían hecho como Arabia Saudita o Qatar.
El medallero fue una lucha entre Estados
Unidos y China prácticamente hasta los últimos días de Juegos cuando Estados
Unidos impuso su gran tradición olímpica sobre una menos asentada China que,
aún así, todavía estaba muy impulsada por los Juegos de Pekín.
Así, Estados Unidos consiguió 104 medallas
(por las 110 de Pekín) de las que 46 fueron de oro. China le siguió con 88
medallas (por las 100 de Pekín) siendo 38 de oro. Reino Unido acabó tercero en
el medallero beneficiado por su carácter de anfitrión y consiguió aumentar de
manera considerable sus medallas: 65 (29 de oro) frente a las 47 de Pekín. Rusia
se descolgó de los tres primeros lugares por primera vez aunque tuvo más
medallas totales que Reino Unido (82) y se acercó a China. Sin embargo, tuvo
menos oros que Gran Bretaña aunque por poco (24).
Por detrás se colocaron las potencias europeas
y austro-oceánicas: Corea del Sur, Alemania, Francia, Italia, Hungría (que
consiguió con éxito colocarse entre los 10 primeros puestos) y Australia.
Dedicaré más tiempo a España ya que su papel
en estos Juegos ha sido bastante especial. Por un lado, comenzó a mostrar
grietas el sistema creado en Barcelona 92, férreamente centralizado y que había
conseguido éxitos. A pesar de esto, España ha mantenido un buen nivel
competitivo y ha conseguido 17 medallas, las mismas que en Atlanta 96, cuatro
después del atracón de Barcelona, y sólo una menos que hace cuatro años en
Pekín.
En el medallero España sí ha bajado bastante
al tener sólo tres oros colocándose en el puesto 21º aunque detrás de países
con bastantes menos medallas totales que España. El valor que yo le doy a una
medalla de bronce es el mismo que a una medalla de oro puesto que no creo en la
premisa estadounidense de que sólo el primero merece reconocimiento. España
debe ser competitiva pero las medallas de playa y bronce merecen el mismo
reconocimiento que las de oro.
Además de los tres oros, España ha tenido 10
medallas de plata y 4 de bronce. A esto hay que sumarle 30 merecidos diplomas
olímpicos, muestra también del esfuerzo de muchos de nuestros deportistas que
no consiguen medallas por poco, especialmente los 8 diplomas de 4º puesto, a un
paso del bronce.
España empezó bastante mal en Londres.
Tardamos cinco días en conseguir la primera medalla, algo que no sucedía desde
Seúl 88 (cuando sólo tuvimos 4 medallas en total). Eso hizo que la primera
medalla supiera tan bien además de porque fue en un deporte que llevaba años
sin darnos una alegría: la natación. Este deporte está copado por
estadounidenses, chinos y australianos especialmente pero en estos Juegos se
han colado los europeos en los podios de natación, en especial Francia. España
consiguió dos platas, ambas de la misma persona: Mireia Belmonte. Especialmente emocionante fue la primera, en 200 m mariposa. Una gran
carrera con un descomunal esfuerzo la colocó primera pero un sprint de una
nadadora china la dejó la plata, una merecidísima plata. Dos días después
repitió éxito en 800 m
libres, también con plata. Entre ambos días llegó la segunda medalla para
España, también muy destacable ya que fue en una modalidad en la que nunca
habíamos tenido medalla: el piragüismo en eslalon, es decir, en aguas bravas. Maialen Chourraut consiguió el
bronce.
Tras estas tres medallas hubo un parón de
cuatro días sin ninguna medalla al caer en tenis y no tener ninguna medalla en
este deporte. Pasados esos días llegó el
“supermartes” (7 de agosto) llamado así por la prensa con tres medallas de golpe, entre ellas el primer oro: Marina Alabau terminaba de arrasar en vela tras varias regatas y conseguía un gran oro en la modalidad RS:X (windsurf) que, lamentablemente, la federación española ha contribuido a que desaparezca en los próximos Juegos de Río. Ese mismo día Javier Gómez Noya hacía Historia al conseguir la medalla de plata en el triatlón masculino tras una durísima prueba. Nunca antes España había tenido una medalla en triatlón. Por último, la natación sincronizada entraba en acción ese día con un gran éxito: el dúo de Ona Carbonell y Andrea Fuentes competía con un precioso tango acuático y quedaba en segundo lugar, sólo detrás de las (parece) inalcanzables rusas.
“supermartes” (7 de agosto) llamado así por la prensa con tres medallas de golpe, entre ellas el primer oro: Marina Alabau terminaba de arrasar en vela tras varias regatas y conseguía un gran oro en la modalidad RS:X (windsurf) que, lamentablemente, la federación española ha contribuido a que desaparezca en los próximos Juegos de Río. Ese mismo día Javier Gómez Noya hacía Historia al conseguir la medalla de plata en el triatlón masculino tras una durísima prueba. Nunca antes España había tenido una medalla en triatlón. Por último, la natación sincronizada entraba en acción ese día con un gran éxito: el dúo de Ona Carbonell y Andrea Fuentes competía con un precioso tango acuático y quedaba en segundo lugar, sólo detrás de las (parece) inalcanzables rusas.
Se empezaba a ver que estos iban a ser para
España los Juegos de las mujeres y del agua, combinación perfecta: piragüismo,
natación y vela han sido claves.
Pero las medallas no se pararon en ese día y
siguieron cayendo al siguiente: otras tres medallas en el día del taekwondo. Un
deporte muy practicado en España y llevaba sin medallas para España desde Sydney
2000. Joel González y Brigitte Yagüe pasaban a la final tras
vencer a todos sus oponentes de manera especialmente espectacular en el caso de
Joel. Éste consiguió el oro en un extraordinario combate y Brigitte quedó en
plata tras ser derrotada por la representante china.
El día ya había comenzado de una manera
excelente con la final de piragüismo C-1 1000 m con el gran David Cal que se convirtió en el deportista español más laureado de
los Juegos Olímpicos al conseguir una plata que se sumaba a otras cuatro
medallas ganadas en Atenas y Pekín.
El siguiente día continuaron los éxitos: el equipo femenino de waterpolo jugó la
final contra Estados Unidos que perdió por lo que se quedó con la plata. Una
plata que sabe realmente a oro ya que España por primera vez competía en el
waterpolo femenino. Ese mismo día volvió a haber otra alegría femenina: Maider Unda conseguía una medalla de
bronce en lucha libre, deporte en el que España nunca había tenido medallas
anteriormente. Maider es un paradigma de que el sistema centralizado de
Barcelona 92 comienza a mostrar grietas ya que su preparación fue fuera de los
cauces oficiales y con un gran éxito. Aún más si se tiene en cuenta que era la
única representante española en lucha.
El día 10 continuaron las medallas con otra
más en taekwondo con Nicolás García que
llegó a la final consiguiendo la plata. Así, España pasaba a ser una
superpotencia en taekwondo al triunfar sus tres representantes. Ese mismo día
el equipo de sincronizada luchaba
para mantenerse en el podio puesto que a las inalcanzables rusas se unían unas
competidoras brutales: China. Finalmente, y a pesar del increíblemente original
ejercicio que realizaron las españolas, China se quedó con la plata y España
obtuvo el bronce.
España llegaba así a 13 medallas a dos días de
acabar los Juegos pero aún no habíamos terminado el medallero en Londres. El
día 11, la víspera de la clausura, España lograba su tercer oro y de nuevo en
el mar. El equipo formado por Tamara
Echegoyen, Ángela Pumariega y Sofía Toro a bordo del Elliot 6m
(categoría creada específicamente para estos Juegos ya que va a desaparecer en
Río 2016) ganaba a Australia en una dura y ajustada final y conseguía que el
himno de España sonara en la bahía de Weymouth.
También ese día Saúl Craviotto conseguía la medalla de plata en piragüismo K-1 200 m sumándola al oro
conseguido a dúo en Pekín.
Por último, el equipo femenino de balonmano, también debutante como el de
waterpolo, luchó por el bronce contra Corea del Sur, a la que derrotó tras un
durísimo partido con dos prórrogas. De nuevo las mujeres conseguían engordar el
medallero español.
Y llegó el día de la clausura de los Juegos
pero aún quedaba una última medalla por conseguir, con una final muy esperada e
inesperada. España vs. Estados Unidos.
Nadie dio un duro por la victoria española
tras haber conseguido llegar a la final sufriendo hasta lo indecible frente a
rivales como Gran Bretaña, Francia o Rusia. Sin embargo, el equipo masculino de baloncesto no eran
unos recién llegados y mostraron a Estados Unidos, lo que es sudar para
conseguir una victoria. Nunca una plata supo tanto a oro.
Otros deportes protagonizaron grandes
fracasos, especialmente el fútbol, al que quizá se pretendió colocar el oro
mucho antes de tiempo; el tenis, que se quedó por primera vez a 0 desde 1988; y
el atletismo, en el que sólo Ruth Beitia se acercó al podio con un 4º puesto en
salto de altura.
Otros deportes se acercaron mucho al podio
como dos cuartos puestos en piragüismo, la rabia del cuarto puesto en el equipo
de gimnasia artística, que hizo un gran ejercicio final; y el cuarto puesto
también del dúo David Ferrer y Feliciano López.
Para España estos han sido los Juegos de las
mujeres sin duda alguna: de 17 medallas, 11 han sido de mujeres, un record. Y
ello, con menos representantes femeninas, lo que añade mérito a la hazaña.
Los Juegos de la XXX Olimpiada ya son parte de
la Historia. Se abre el camino hacia Río 2016.


Muy buena entrada César!
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