martes, 14 de agosto de 2012

London 2012 ya es parte de la Historia


 LONDON 2012

Lema: Inspire a Generation (inspira una generación)
Número de países participantes: 204 (misma cifra que Beijing 2008)
Número de deportistas: 10.919
Número de deportes: 26 (se eliminaron béisbol y sóftbol)

Ayer se celebró la clausura de los XXX Juegos Olímpicos de la Era moderna, celebrados en Londres, capital del Reino Unido. Los Juegos, inaugurados por la Reina Isabel II en 27 de Julio, han traído importantes récords mundiales y curiosas escenas. Ahora ya son Historia, vamos a hacer un análisis.

Londres consiguió ser sede olímpica en una de las votaciones (si no la más) reñida de la Historia del Comité Olímpico Internacional (COI). Además de Londres se presentaron otras cuatro grandes ciudades, de sobra conocidas mundialmente: París, Madrid, Moscú y Nueva York. En principio la capital británica partía con desventaja por detrás de París y Madrid, ciudades con un mejor proyecto como así lo valoró el COI en los meses previos a la elección.
Sin embargo, la geopolítica fue, como siempre, clave en la elección de la sede olímpica y, fuera de combate Moscú y Nueva York, Madrid perdió la tercera votación quedando sólo París y Londres. Ambas ciudades ya habían sido sede de los Juegos en dos ocasiones, si bien hacía décadas de la última vez (1924 en el caso de París y 1948 en el de Londres). Finalmente, Londres ganó a París por sólo cuatro votos.  

Una vez elegida, Londres se puso manos a la obra para tener listas todas las instalaciones a tiempo, como así fue.
La ceremonia de apertura fue especialmente británica: sencilla y lejos de la potencia de la de Pekín de hace cuatro años, que intentó apabullar al espectador mostrando el poderío de la nueva China. Londres no miró al futuro sino al pasado esplendoroso de Gran Bretaña. Los británicos prefieren mirar al pasado que al futuro, algo a tener en cuenta, pues en España quizá hemos pensado demasiado en estos últimos años en el futuro lo cual nos ha llevado a un grave fracaso.

Una vez comenzados los Juegos destacaron varias personas en especial y sobre todo dos son los que tengo en la retina: Michael Phelps y Usain Bolt, los mismos que en Pekín. Son los mismos pero en esta edición han conseguido lo que nadie había conseguido: Phelps ser el mejor deportista de la Historia olímpica al conseguir un récord de medallas (22 entre Atenas y Londres) y Bolt ser una auténtica bala humana al pulverizar todos los récords autodenominándose “leyenda”.

Por delegaciones la más grande fue la de Reino Unido con 558 atletas seguida de la de Estados Unidos (539) y Rusia (441). España se mantuvo en la media de ediciones anteriores y envió 282 deportistas (168 hombres y 114 mujeres).
Estas fueron las Olimpiadas de las mujeres: por primera vez todos los países incluyeron mujeres en su equipo, incluso naciones que nunca lo habían hecho como Arabia Saudita o Qatar.
El medallero fue una lucha entre Estados Unidos y China prácticamente hasta los últimos días de Juegos cuando Estados Unidos impuso su gran tradición olímpica sobre una menos asentada China que, aún así, todavía estaba muy impulsada por los Juegos de Pekín.
Así, Estados Unidos consiguió 104 medallas (por las 110 de Pekín) de las que 46 fueron de oro. China le siguió con 88 medallas (por las 100 de Pekín) siendo 38 de oro. Reino Unido acabó tercero en el medallero beneficiado por su carácter de anfitrión y consiguió aumentar de manera considerable sus medallas: 65 (29 de oro) frente a las 47 de Pekín. Rusia se descolgó de los tres primeros lugares por primera vez aunque tuvo más medallas totales que Reino Unido (82) y se acercó a China. Sin embargo, tuvo menos oros que Gran Bretaña aunque por poco (24).

Por detrás se colocaron las potencias europeas y austro-oceánicas: Corea del Sur, Alemania, Francia, Italia, Hungría (que consiguió con éxito colocarse entre los 10 primeros puestos) y Australia.

Dedicaré más tiempo a España ya que su papel en estos Juegos ha sido bastante especial. Por un lado, comenzó a mostrar grietas el sistema creado en Barcelona 92, férreamente centralizado y que había conseguido éxitos. A pesar de esto, España ha mantenido un buen nivel competitivo y ha conseguido 17 medallas, las mismas que en Atlanta 96, cuatro después del atracón de Barcelona, y sólo una menos que hace cuatro años en Pekín.

En el medallero España sí ha bajado bastante al tener sólo tres oros colocándose en el puesto 21º aunque detrás de países con bastantes menos medallas totales que España. El valor que yo le doy a una medalla de bronce es el mismo que a una medalla de oro puesto que no creo en la premisa estadounidense de que sólo el primero merece reconocimiento. España debe ser competitiva pero las medallas de playa y bronce merecen el mismo reconocimiento que las de oro.

Además de los tres oros, España ha tenido 10 medallas de plata y 4 de bronce. A esto hay que sumarle 30 merecidos diplomas olímpicos, muestra también del esfuerzo de muchos de nuestros deportistas que no consiguen medallas por poco, especialmente los 8 diplomas de 4º puesto, a un paso del bronce.

España empezó bastante mal en Londres. Tardamos cinco días en conseguir la primera medalla, algo que no sucedía desde Seúl 88 (cuando sólo tuvimos 4 medallas en total). Eso hizo que la primera medalla supiera tan bien además de porque fue en un deporte que llevaba años sin darnos una alegría: la natación. Este deporte está copado por estadounidenses, chinos y australianos especialmente pero en estos Juegos se han colado los europeos en los podios de natación, en especial Francia. España consiguió dos platas, ambas de la misma persona: Mireia Belmonte. Especialmente emocionante fue la primera, en 200 m mariposa. Una gran carrera con un descomunal esfuerzo la colocó primera pero un sprint de una nadadora china la dejó la plata, una merecidísima plata. Dos días después repitió éxito en 800 m libres, también con plata. Entre ambos días llegó la segunda medalla para España, también muy destacable ya que fue en una modalidad en la que nunca habíamos tenido medalla: el piragüismo en eslalon, es decir, en aguas bravas. Maialen Chourraut consiguió el bronce.   

Tras estas tres medallas hubo un parón de cuatro días sin ninguna medalla al caer en tenis y no tener ninguna medalla en este deporte. Pasados esos días llegó el
“supermartes” (7 de agosto) llamado así por la prensa con tres medallas de golpe, entre ellas el primer oro: Marina Alabau terminaba de arrasar en vela tras varias regatas y conseguía un gran oro en la modalidad RS:X (windsurf) que, lamentablemente, la federación española ha contribuido a que desaparezca en los próximos Juegos de Río. Ese mismo día Javier Gómez Noya hacía Historia al conseguir la medalla de plata en el triatlón masculino tras una durísima prueba. Nunca antes España había tenido una medalla en triatlón. Por último, la natación sincronizada entraba en acción ese día con un gran éxito: el dúo de Ona Carbonell y Andrea Fuentes competía con un precioso tango acuático y quedaba en segundo lugar, sólo detrás de las (parece) inalcanzables rusas.

Se empezaba a ver que estos iban a ser para España los Juegos de las mujeres y del agua, combinación perfecta: piragüismo, natación y vela han sido claves.
Pero las medallas no se pararon en ese día y siguieron cayendo al siguiente: otras tres medallas en el día del taekwondo. Un deporte muy practicado en España y llevaba sin medallas para España desde Sydney 2000. Joel González y Brigitte Yagüe pasaban a la final tras vencer a todos sus oponentes de manera especialmente espectacular en el caso de Joel. Éste consiguió el oro en un extraordinario combate y Brigitte quedó en plata tras ser derrotada por la representante china.
El día ya había comenzado de una manera excelente con la final de piragüismo C-1 1000 m con el gran David Cal que se convirtió en el deportista español más laureado de los Juegos Olímpicos al conseguir una plata que se sumaba a otras cuatro medallas ganadas en Atenas y Pekín.

El siguiente día continuaron los éxitos: el equipo femenino de waterpolo jugó la final contra Estados Unidos que perdió por lo que se quedó con la plata. Una plata que sabe realmente a oro ya que España por primera vez competía en el waterpolo femenino. Ese mismo día volvió a haber otra alegría femenina: Maider Unda conseguía una medalla de bronce en lucha libre, deporte en el que España nunca había tenido medallas anteriormente. Maider es un paradigma de que el sistema centralizado de Barcelona 92 comienza a mostrar grietas ya que su preparación fue fuera de los cauces oficiales y con un gran éxito. Aún más si se tiene en cuenta que era la única representante española en lucha.

El día 10 continuaron las medallas con otra más en taekwondo con Nicolás García que llegó a la final consiguiendo la plata. Así, España pasaba a ser una superpotencia en taekwondo al triunfar sus tres representantes. Ese mismo día el equipo de sincronizada luchaba para mantenerse en el podio puesto que a las inalcanzables rusas se unían unas competidoras brutales: China. Finalmente, y a pesar del increíblemente original ejercicio que realizaron las españolas, China se quedó con la plata y España obtuvo el bronce.

España llegaba así a 13 medallas a dos días de acabar los Juegos pero aún no habíamos terminado el medallero en Londres. El día 11, la víspera de la clausura, España lograba su tercer oro y de nuevo en el mar. El equipo formado por Tamara Echegoyen, Ángela Pumariega y Sofía Toro a bordo del Elliot 6m (categoría creada específicamente para estos Juegos ya que va a desaparecer en Río 2016) ganaba a Australia en una dura y ajustada final y conseguía que el himno de España sonara en la bahía de Weymouth.
También ese día Saúl Craviotto conseguía la medalla de plata en piragüismo K-1 200 m sumándola al oro conseguido a dúo en Pekín.
Por último, el equipo femenino de balonmano, también debutante como el de waterpolo, luchó por el bronce contra Corea del Sur, a la que derrotó tras un durísimo partido con dos prórrogas. De nuevo las mujeres conseguían engordar el medallero español.

Y llegó el día de la clausura de los Juegos pero aún quedaba una última medalla por conseguir, con una final muy esperada e inesperada. España vs. Estados Unidos.
Nadie dio un duro por la victoria española tras haber conseguido llegar a la final sufriendo hasta lo indecible frente a rivales como Gran Bretaña, Francia o Rusia. Sin embargo, el equipo masculino de baloncesto no eran unos recién llegados y mostraron a Estados Unidos, lo que es sudar para conseguir una victoria. Nunca una plata supo tanto a oro.

Otros deportes protagonizaron grandes fracasos, especialmente el fútbol, al que quizá se pretendió colocar el oro mucho antes de tiempo; el tenis, que se quedó por primera vez a 0 desde 1988; y el atletismo, en el que sólo Ruth Beitia se acercó al podio con un 4º puesto en salto de altura.

Otros deportes se acercaron mucho al podio como dos cuartos puestos en piragüismo, la rabia del cuarto puesto en el equipo de gimnasia artística, que hizo un gran ejercicio final; y el cuarto puesto también del dúo David Ferrer y Feliciano López.

Para España estos han sido los Juegos de las mujeres sin duda alguna: de 17 medallas, 11 han sido de mujeres, un record. Y ello, con menos representantes femeninas, lo que añade mérito a la hazaña.

Los Juegos de la XXX Olimpiada ya son parte de la Historia. Se abre el camino hacia Río 2016.

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