Bandera de Australia. Se adoptó en 1901, al mismo tiempo de ser reconocida como dominio británico. Continúa manteniendo la bandera de Reino Unido, la Union flag, en el cantón como símbolo de su historia compartida con ese país. Bajo esta se sitúa una estrella blanca de siete puntas llamada Estrella de la Mancomunidad. Seis de sus puntas representan a los estados australianos y la séptima a sus territorios. A la derecha hay cuatro estrellas blancas de igual tamaño de siete puntas y una menor de cinco puntas y se disponen como las de la constelación de la Cruz del Sur, que solo se puede ver desde el hemisferio sur, motivo por el que aparecen en otras banderas como las de Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Samoa, Micronesia o Brasil.
MANCOMUNIDAD DE AUSTRALIA (en inglés: Commonwealth of Australia)
Australia es el sexto país más extenso del mundo, pero tiene la mitad de población que España, unos 25 millones de habitantes, que se concentran en las ciudades costeras de este país que a la vez es una masa continental llamada Sahul (o simplemente Australia), a la que se añaden islas como Tasmania. La historia del país ha estado ligada a la de Gran Bretaña, país que la exploró y colonizó hasta la independencia del mismo en 1942, aunque los vínculos constitucionales con Londres se mantuvieron hasta una fecha tan tardía como 1986 y, de hecho, Isabel II sigue siendo la reina de Australia y de otros países de la Commonwealth.
Capital: Canberra
Ciudad más poblada: Sídney
Lema oficial: Advance Australia (avanza Australia)
Extensión: 7.741.220 km²
Población: 25,6 millones (2020)
Densidad de población: 3 habitantes por km²
Forma de gobierno: monarquía parlamentaria federal
Órgano legislativo: Parlamento de Australia (cámara baja: Cámara de Representantes. Cámara alta: Senado)
Independencia: 1942, del Reino Unido
División administrativa: 6 estados y dos territorios, además de varios territorios externos.
Lenguas oficiales: inglés
Religiones principales: 22 % católicos, 16 % otros cristianos, 13 % anglicanos, 3 % musulmanes, 2 % budistas, 30 % irreligiosos.
Moneda: dólar australiano
PIB: 1.500 billones dólares
PIB per cápita: 59.655 dólares
IDH: muy alto
Situación LGTBI: legal, matrimonio igualitario aprobado
Miembro de: Organización de las Naciones Unidas, Mancomunidad de Naciones, Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos, AUKUS, Tratado de Seguridad entre el Reino Unido y Estados Unidos, Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, Foro de las Islas del Pacífico, G-12, G-20.
Geografía
Localización de Australia en el mundo. En verde claro, los territorios en la Antártida que Australia reclama, los cuales están suspendidos debido al Tratado Antártico.
Australia es uno de los países más extensos del mundo y, de hecho, en el mundo anglosajón se considera que Australia es uno de los continentes y no Oceanía, como lo llamamos los hispanohablantes. Se localiza, por tanto, en Oceanía y ocupa casi toda su extensión, al sureste de Asia. Así, al ser una masa continental no tiene fronteras físicas con ningún otro país, limitando al norte con la isla de Nueva Guinea e Insulindia, al este con el mar del Coral y el océano Pacífico, al sur con el mar de Tasmania e, incluyendo islas más meridionales, el océano Glacial Antártico; y al oeste con el océano Índico. Su nombre, Australia tiene un origen muy claro ya que hace referencia a su localización al sur del mundo, en latín australis. Pedro Fernández de Quirós utilizó el nombre de Australia para referirse a las islas del actual Vanuatu en 1606. Además, al ser una expedición española se pudo jugar con el nombre de la casa real en ese momento, los Austrias, y hacer referencia a la vez tanto a estos como a la situación austral de la región. No fue hasta principios del siglo XIX cuando el nombre fue oficial para denominar a la masa continental y actual país homónimo.
Mapa del relieve australiano.
Al ser tan extensa, Australia se caracteriza por tener una destacada variedad climática. El interior está dominado por varios desiertos, en donde la aridez es muy alta debido a la lejanía de los océanos. Zonas del interior australiano tienen un clima muy parecido al del desierto del Sahara. Por el contrario, las regiones costeras del este, sur y suroeste tienen climas templados y, por ello, allí se localiza casi toda la población. El clima oceánico predomina en el sureste y sur, incluida la isla de Tasmania. El mediterráneo destaca en el suroeste y sur. En cuanto a la costa norte, tiene un clima tropical húmedo, con influencia monzónica. Las zonas entre los climas templados y el desértico, por su parte, tienen un clima tropical seco, con estación seca que puede alargarse meses.
El relieve australiano es en general plano, al estar muy erosionado al ser una de las masas continentales más antiguas. Destaca la Gran Cordillera Divisoria al este del país, cuya mayor altitud supera los 2.200 metros. En el interior destaca la existencia del mayor monolito del mundo, el monte Uluru (o Ayers Rock). En cuanto a la hidrografía, la sequedad del continente hace que solo haya dos ríos destacados, y con un caudal pequeño: el Darling y el Murray, que comparten cuenta hidrográfica. El lago Eyre es el más grande del país, aunque pierde el agua en la estación seca.
Monte Uluru o Ayers Rock, en el Territorio del Norte.
La densidad de población de Australia es muy baja debido a que su enorme extensión solo está ocupada por 25 millones de habitantes, que habitan en las zonas costeras y templadas, estando el interior casi despoblado. La mayoría de la población es blanca debido a la política predominante hasta 1973 de permitir solo la llegada de inmigrantes blancos (sobre todo de Gran Bretaña o Italia). Desde entonces, han llegado al país migrantes asiáticos como vietnamitas, japoneses o chinos. Los indígenas aborígenes son el 3 % de la población, unas 800.000 personas. Las ciudades más importantes son Sídney (Nueva Gales del Sur), Melbourne (Victoria), Brisbane (Queensland), Perth (Australia Occidental), Adelaida (Australia del Sur) y Canberra (Territorio de la Capital Australiana).
Mapa de Australia con sus estados, territorios y ciudades principales.
La economía australiana es próspera, con niveles de renta similares a los de Europa Occidental y un Índice de Desarrollo Humano de los más altos del mundo. Su PIB per cápita es incluso mayor al de su antigua metrópoli, Reino Unido. El sector principal es el terciario, como es habitual en las economías desarrolladas, con actividades como el comercio, las finanzas y la educación. La agricultura y la explotación de recursos naturales también son importantes, disponiendo del 80 % de las reservas de sales mineras del mundo y de la ganadería ovina más grande. En industria destacan la siderúrgica, alimentaria y química. El mayor peligro para la economía y sociedad australianas proviene del cambio climático, al estar el país sometido a fenómenos climatológicos extremos.
Historia
Las culturas aborígenes que hoy son minoría debido a la colonización europea, en el pasado dominaban el continente, aunque no se conoce demasiado sobre su historia, solo que provendrían de Asia, en concreto de la zona de Insulindia y que practicaban una economía de cazadores-recolectores con grupos seminómadas. No utilizaban la escritura y de ahí que se desconozcan muchos aspectos de su pasado.
Fue con la llegada europea cuando Australia entró en la historia mundial, con las primeras expediciones de exploración en los siglos XVI y XVII. Tras un intento holandés de colonizar la zona este, fueron los ingleses los que consiguieron el control de la zona a finales del siglo XVIII, con la fundación de Nueva Gales del Sur por James Cook, actualmente el estado situado al sureste del país, cuya capital es Sídney. Inicialmente, los ingleses emplearon el enorme territorio como un penal pero pronto se vio que el continente tenía un amplio interés, geoestratégico, económico y demográfico. Millones de británicos emigraron a Australia, colonizando el país, motivo por el cual es una nación de lengua inglesa y población todavía hoy mayormente blanca y cristiana.
Exploraciones de Australia en la Edad Moderna.
Debido a estas características que la asemejaban a Reino Unido, Australia pasó a ser un dominio en 1901, cuando se estableció la Confederación Australiana. Tenía un gobierno autónomo pero las decisiones de política exterior o de defensa seguían estando en Londres. Como parte del Imperio británico, Australia participó en la Primera Guerra Mundial, con una desastrosa batalla en Galípoli en la que tropas australianas fueron derrotadas por los otomanos, iniciando un sentimiento nacional que casi no había existido hasta entonces.
Soldados australianos en la batalla de Galípoli, en Turquía (1915).
La influencia británica siguió siendo muy importante hasta 1942, cuando se abolieron la mayoría de los aspectos constituciones que ligaban a Australia con Reino Unido. Coincidió con la Segunda Guerra Mundial, en la que Australia apoyó nuevamente a los aliados, aunque esa vez en defensa propia debido al avance militar japonés, que se detuvo justo en Nueva Guinea, a las puertas de Australia. Durante el conflicto Australia también recibió ayuda de Estados Unidos, que se convirtió en el nuevo socio prioritario de Canberra, sustituyendo a Londres desde entonces.
Tras la guerra mundial, se lanzó un programa para atraer a población inmigrante europea, ya que consideraron que había que poblar el país para garantizar su supervivencia. Dos millones de personas llegaron entre los 40 y los 70. Así, en 1959 alcanzó los 10 millones de habitantes. Ha seguido siendo hasta hoy una firme aliada de EE.UU. frente a otras potencias como la Unión Soviética o China. En 1986 se eliminaron los últimos vínculos constitucionales con Reino Unido, aunque la reina Isabel II sigue siendo la jefa del Estado como monarca, algo que se confirmó en un referéndum sobre la forma del Estado en 1999.
Parlamento de Australia, en Canberra.




