Los países que cambiaron su capital

Vista de Brasilia.

Hay países que llevan siglos con la misma capital, como Francia o Reino Unido. Otros, de relativa reciente creación como Italia o Alemania, eligieron como capital a una destacada y antigua ciudad. En el caso de España, el rey Felipe II eligió como capital a un entonces pequeño Madrid, una villa que, aunque era una urbe de segundo orden frente a otras como Sevilla, Toledo o Valladolid, poseía una residencia real y estaba estratégicamente localizada. A raíz de su designación como sede de la Corte, Madrid creció desproporcionadamente hasta la actualidad.

Mapa mostrando los cambios de capital. En azul, el cambio se debió a cuestiones políticas como buscar un lugar neutral (casos de Canberra, Islamabad, Abuya o Washington D.C.). En rojo, el cambio se debió a problemas medioambientales. En morado, debido a la reunificación del país, caso de Alemania. Finalmente, en amarillo se muestra a Botsuana, cambio debido a su independencia.


En este artículo vamos a ver casos más recientes de ciudades que, o bien no existían hasta que se fundaron para ser capital de su país, o bien eran pequeñas ciudades sin relevancia hasta su designación, como en el caso ya visto de Madrid.

WASHINGTON D.C., ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

La capital de Estados Unidos no siempre lo fue. Cuando se proclamó la independencia, la capital inicialmente era Filadelfia, pero en 1790 se trasladó a una ciudad nueva y planificada según las reglas de la época. El nombre de la urbe, Washington Distrito de Columbia, se decidió en honor tanto del primer presidente de la nación, George Washington (quien, modestamente, nunca se refirió con ese nombre a la ciudad, a la que llamaba Capital Federal) como de Cristóbal Colón.

CANBERRA, MANCOMUNIDAD DE AUSTRALIA

Australia tenía dos grandes ciudades a principios del siglo XX: Sídney y Melbourne. Esta última ejercía de capital pero había una destacada rivalidad entre ambas. Por ello, se decidió la creación de una nueva ciudad casi a medio camino entre ellas que sería la nueva capital del país. Tras su construcción, en 1913 fue designada. Su nombre proviene de una palabra aborigen que significa “lugar de reunión”.

BRASILIA, REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL

Su construcción comenzó en 1956 y se decidió como alternativa a la ya congestionada Río de Janeiro, además de para incentivar la economía del interior de Brasil. Su nombre es bastante obvio, ya que se tomó del país. Fue diseñada por Lúcio Costa y, curiosamente, su plano tiene forma de avión. Los principales edificios, como la catedral o la sede de la presidencia y el parlamento, fueron creados por el famoso arquitecto Óscar Niemeyer.

ISLAMABAD, REPÚBLICA ISLÁMICA DE PAKISTÁN

La capital hasta 1960 era Karachi, que todavía hoy es la ciudad más poblada del país. La construcción de la nueva sede del gobierno y parlamento se debió a la necesidad de desarrollar también el interior, ya que Karachi está localizada en la costa. Es una urbe moderna y limpia, bastante más que el resto del país. El nombre de la ciudad significa literalmente “ciudad del islam”, en urdu.

BELMOPÁN, BELICE

Se construyó en 1970 para sustituir a la Ciudad de Belice, hasta entonces capital de ese pequeño país centroamericano. Sin embargo, al contrario que en los casos anteriores el cambio de capital no se debió a motivos políticos o económicos sino por un desastre natural en forma de huracán, que destruyó Ciudad de Belice. Su nombre proviene del río Belice, que da nombre al país, y de su afluente, el Mopán.

DODOMA, REPÚBLICA UNIDA DE TANZANIA

La capital histórica hasta 1974 era Dar es-Salam, situada en la costa del país. Dodoma existía desde 1907, cuando fue fundada por los alemanes, que colonizaron la entonces Tanganica. Dodoma, debido a su localización en el centro del país, se convirtió en época británica en el centro administrativo. Esta situación se confirmó tras la independencia y se trasladaron la mayoría de sedes del gobierno, aunque algunas siguen en la anterior capital. Su nombre significa literalmente “se ha hundido” en cigogo, debido a una historia que cuenta que un elefante se hundió en esa zona.

ABUYA, REPÚBLICA FEDERAL DE NIGERIA

Fue construida desde cero para ser la capital del país, que hasta 1991 era Lagos, situada en la zona sur del país, en la costa y de mayoría cristiana, frente al norte musulmán. Debido a esas divisiones étnicas y religiosas, se decidió localizar la nueva capital en una zona neutral justo en el centro. La construcción necesitó décadas para culminarse. Abuya toma su nombre de una localidad ya existente previamente en Níger, que hace referencia a su fundador.

ASTANÁ, REPÚBLICA DE KAZAJISTÁN

Es la capital de su país desde 1998. Previamente era la todavía hoy ciudad más poblada, Almaty. El cambio se debió a que esta ciudad se localiza muy cerca de la frontera con China y el gobierno kazajo decidió situarse en una posición central y cerca de la región norte, de mayoría rusa. Era una localidad muy pequeña hasta su designación como capital, y fue rediseñada para su nueva misión. Fue fundada por rusos y su primer nombre fue Akmólinsk. Y decimos el primero porque ya lleva varios. Cuando Kazajistán se independizó, pasó a llamarse Aqmola (tumba blanca). Y cuando fue nombrada capital pasó a ser Astana (que significa literalmente capital en kazajo). En 2019 fue de nuevo renombrada, recibiendo el nombre del hasta entonces presidente del país, Nursultán, pero este nombre no caló y en 2022 volvió a ser Astana. 

NAIPYIDÓ, REPÚBLICA DE LA UNIÓN DE MYANMAR (BIRMANIA)

Es una ciudad muy moderna y es la capital birmana solo desde 2005. Su nombre significa “ciudad de reyes”. La capital hasta entonces era Rangún, situada en la costa índica. El cambio fue efectuado por la junta militar que gobernaba el país, con casi total seguridad para alejarse de la costa y de una posible invasión extranjera. Se desconoce su población exacta y la ciudad aún es muy desconocida para los no birmanos.

OYALA-CIUDAD DE LA PAZ, REPÚBLICA DE GUINEA ECUATORIAL

La mudanza en este caso aún está en proceso. La capital de Guinea Ecuatorial, antigua colonia española, sigue siendo Malabo, situada en la isla de Bioko. El gobierno ecuatoguineano ha decidido crear una ciudad nueva en la zona continental del país con el objetivo de afianzar su influencia allí. Se espera que durante este año se finalice su urbanización.

INDONESIA

La capital de ese país es Yakarta y está sobrepoblada al tener más de diez millones de habitantes. Además, sufre la subida del nivel del mar, que está comenzando a inundar algunas zonas. Por ello, el gobierno indonesio ha decidido trasladar la capital a una ciudad nueva en otra isla (Yakarta está en Java), en concreto a la zona oriental de Borneo. Se espera que ese traslado se haga en 2024. Todavía no se ha decidido su nombre.

Las últimas guerras de España

Desembarco de Alhucemas en 1925 en el marco de la Guerra del Rif en Marruecos.

España lleva tiempo sin sufrir una guerra en su territorio, afortunadamente. La última fue la Guerra Civil española (1936-1939). Desde entonces, el país ha sufrido ataques terroristas de todo tipo, en especial desde la década de 1970, pero ninguna guerra como tal.

En cuanto a participar en guerras fuera de su territorio nacional, España ha colaborado en varios conflictos, muchas veces en el marco de misiones de pacificación de las Naciones Unidas, como hizo en Bosnia, Kosovo o algunos países africanos. También colaborando con la OTAN, como en Afganistán.

¿Y qué tal con nuestros vecinos? En general llevamos muchos años sin entrar en conflictos con ellos. Con Andorra no se conocen conflictos debido a la misma naturaleza de ese pequeño país, cuya defensa depende de tanto España como Francia. Más difíciles han sido históricamente las relaciones con el país galo y con nuestros compañeros de península, Portugal.

Con Francia la última guerra abierta fue la de Independencia entre 1808 y 1813, cuando el emperador francés, Napoleón Bonaparte, aprovechando un tratado con España para repartirse Portugal, ocupó también nuestro país. La resistencia española y su reorganización con apoyo británico fue determinante en la derrota francesa en 1813. Desde entonces, España y Francia no han vuelto a entrar en guerra directa, aunque sí han tenido muchos episodios de tensión. De hecho, un ejército francés volvió a entrar en España en 1823 pero a petición del rey español, Fernando VII, a la Santa Alianza con el objetivo de recuperar su poder absoluto perdido.

Mapa sobre el desarrollo de la Guerra de la Independencia.

Con Portugal la última guerra abierta fue la llamada de las Naranjas en 1801, previa a la invasión de Portugal pactada por Francia y España que hemos mencionado anteriormente. Fue un conflicto breve en el que Portugal fue derrotada y perdió la ciudad de Olivenza, que desde entonces es española. El curioso nombre de este conflicto se debe a que Manuel Godoy envió unas naranjas a la reina de España, María Luisa, estando en el frente.

¿Y qué decir de Reino Unido, vecina de España debido a su presencia en Gibraltar desde el siglo XVIII? La última guerra abierta con los británicos fue en el marco de las Guerras Napoleónicas ya citadas. Antes de la ocupación efectiva de España por Francia, Madrid estuvo aliado con Napoleón y, por ello, estuvo en guerra con Gran Bretaña, uno de los principales rivales del emperador. El principal episodio de este conflicto fue la batalla de Trafalgar en 1805, que fue un desastre absoluto para España, que perdió sus mejores barcos de guerra y, con ellos, su hegemonía marítima, que pasó a Gran Bretaña hasta el siglo XX. Durante nuestra Guerra de la Independencia, Reino Unido dio apoyo militar al ejército español.

Pintura de 1890 representando la batalla de Trafalgar.

Así, podemos ver que las últimas guerras directas entre España y sus vecinos europeos distan bastante en el tiempo, en especial si las comparamos con las habidas en el siglo XX entre países europeos como las dos guerras mundiales. Esto se debe a que tanto en el siglo XIX como en buena parte del XX España estuvo centrada en sí misma, con numerosos conflictos internos. Sí que hubo guerras exteriores, sobre todo en las colonias, como las guerras hispanoamericanas a principios del XIX o las dos de Cuba, las cuales acabaron con la intervención de Estados Unidos en una guerra corta y desastrosa para España ante su dura derrota ante los estadounidenses. Además, podemos ver que España ha tenido conflictos con sus vecinos y ha sido más extraño que nos hayamos visto inmiscuidos en guerras con otros países europeos más lejanos, como Alemania o Rusia.

Uno de los buques españoles hundidos en la Guerra hispano-estadounidense de 1898.

Queda nuestro último vecino, Marruecos. España ha tenido guerras en suelo marroquí desde hace siglos. Comenzó con la política norteafricana de los Reyes Católicos y continuó con batallas regulares contra los turcos otomanos y contra reinos del norte de África que amparasen ataques corsarios contra las costas españolas. En Marruecos España realizó una de las escasas intervenciones exteriores tras la pérdida del colosal imperio en América continental. Fue en 1860, cuando España conquistó parte del norte de Marruecos, incluida la ciudad de Tetuán. Más tarde se le concedió a España el protectorado sobre la franja norte marroquí (Francia recibió el resto), pero hubo una notable resistencia local que provocó varios conflictos, como el de Melilla en 1909, hasta que se inició la Guerra del Rif en 1911, que se prolongó hasta 1927. Después de infringir a España derrotas como la de Annual en 1921, un gran desembarco en Alhucemas puso fin a la guerra, pacificándose el protectorado definitivamente.

Mapa del protectorado español en Marruecos. La zona roja fue perdida ante los rebeldes rifeños en la Guerra del Rif tras el Desastre de Annual de 1921.

El actual Marruecos obtuvo su independencia en 1956 después de que Francia y España renunciasen a sus protectorados. Desde el principio, Marruecos reclamó a España el resto de los territorios que esta controlaba en la zona. Primero, Tarfaya, al suroeste, cedida a Marruecos en 1958 en el marco de la Guerra de Ifni, que enfrentó a ambos. Ifni, provincia española al sur de Marruecos, también fue cedido en buena medida, aunque la capital, Sidi Ifni, siguió bajo soberanía española hasta 1969, cuando fue igualmente cedida a Marruecos. Por último, España se vio en aprietos por Marruecos en 1975, cuando este envió una marcha de civiles a ocupar el Sahara Occidental, la Marcha Verde. Tuvieron éxito, ya que Madrid cedió el territorio a Marruecos y Mauritania, sin tener en cuenta la opinión del pueblo saharaui, en un conflicto que se mantiene actualmente.

Mapa del noroeste de África en 1956, tras la independencia de Marruecos de Francia. Ese mismo año España dio la independencia a su protectorado (norte) y en los años siguientes Marruecos consiguió también el control de Cabo Juby, Ifni y el Sahara.

El último conflicto entre España y Marruecos no fue una guerra como tal sino lo que llamaríamos incidente y fue el de la pequeña isla de Perejil en 2002. Unos marinos marroquíes ocuparon la isla, que legalmente no pertenece a ninguno de los dos países, y fueron después expulsados por el ejército español. La mediación internacional hizo que el islote volviera al anterior estatus, pero la guerra estuvo muy cerca de estallar esa vez. Así, vemos que la tensión surge de vez en cuando entre ambos países. En Marruecos se sigue considerando que Ceuta y Melilla son ciudades ocupadas, algo que veremos en otro artículo que no es así ya que no son colonias sino territorio efectivo español al estar plenamente integradas en su Estado.

Por tanto, vemos que, al contrario que con nuestros vecinos europeos, las relaciones con Marruecos han sido más tensas en el último siglo, con guerras abiertas entre ambos, ya fuese por motivos coloniales o de expansionismo marroquí. Esperemos, no obstante, que no se vuelva a repetir ninguna de ellas ya que la guerra es un fracaso de los seres humanos.

A modo de resumen…

Última guerra con Francia: Guerra de la Independencia, 1808-1813.

Última guerra con Portugal: Guerra de las Naranjas, 1801.

Última guerra con Reino Unido: Guerra anglo-española, 1804-1809.

Última guerra con Marruecos: Guerra de Ifni, 1957-1958.

Países del mundo: Bulgaria

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