NO al veto parental

Resultado de imagen de aula

Mucho se está hablando estos días sobre lo que la extrema derecha de Vox denomina el “pin parental”. Esto, que en realidad es un veto parental, consiste en que los padres y madres de los alumnos en Educación Primaria o Secundaria puedan vetar la presencia de su hijo o hija en charlas complementarias y recogidas en el currículo educativo actual. Normalmente, este veto está dirigido a charlas sobre educación afectivo-sexual, derechos sociales o violencia de género. En definitiva, es un veto que algunos padres ultraconservadores quieren realizar al aprendizaje en convivencia y tolerancia.

Este veto parental no es algo nuevo en España y en otros países lleva mucho tiempo en vigor por motivos religiosos o de cuestión personas de muchos progenitores. Sin embargo, con ese veto parental lo que se consigue es que haya padres racistas, homófobos o machistas que no quieran que su hijo o hija reciba una información distinta a la que ellos insisten en darles.

Escudados en una supuesta “libertad de elección”, Vox y también el Partido Popular, al que la ultraderecha ha conducido sin demasiados problemas a su terreno, inician un camino peligroso, que supone de fondo el enésimo ataque a la educación pública, a la que no solo han debilitado con recortes continuos sino también desprestigiándola en favor de la educación privada concertada.

Por otro lado, esta “educación a la carta” podría derivar en situaciones disparatadas, como que un padre creacionista se niegue en un futuro a que su hijo estudie la teoría de la evolución en Biología. O que otro que sea terraplanista se niegue a que su hijo estudie que la Tierra es esférica en Geografía. O que un padre negacionista del Holocausto se niegue a que su hijo estudie en Historia esa terrible parte de nuestro pasado. Por no hablar de los negacionistas del cambio climático.

Los niños no son propiedad de sus padres. Son ciudadanos, aunque sean menores de edad, y por ello son libres, teniendo derecho a recibir una educación completa sin recortes por motivos ideológicos. Los niños del siglo XXI deben aprender a respetar y convivir con todo tipo de personas, independientemente de su condición étnica, sexual o de cualquier otra índole.

PP y Vox deberían recordar que los padres no poseen a sus hijos como se posee un mueble sino que ostentan la patria potestad, siendo responsables de su protección y cuidado hasta que sean mayores de edad. Y no, protegerles no es azuzar el odio hacia otras personas solo porque no les gusten. Porque eso es lo que se terminaría consiguiendo al vetar cursos y contenidos concretos. Ante este despropósito, el gobierno de España ha avisado a la Región de Murcia de posibles denuncias en los tribunales si se termina de implantar el veto parental, algo que ya hacen centros educativos en otras comunidades españolas, entre ellas Madrid.

¿Y qué opina Ciudadanos? Ni ellos lo saben, en la deriva en la que se encuentran. Apoyarán el veto parental en Murcia para aprobar los presupuestos a pesar de que la vicepresidenta regional, de ese partido, lo negó. ¿Y en otras comunidades? Posiblemente lo mismo, vistos los precedentes. ¿Es de verdad liberalismo aceptar una condición ultraderechista? Recordemos que en la Asamblea Regional de Murcia la suma de PP y de Ciudadanos se queda a un escaño de la mayoría absoluta y por ello necesitan a Vox. Una hipotética suma de PSOE (que ganó las últimas elecciones, a propósito) y Cs sí tendría mayoría absoluta, sin necesitar a Vox ni a Podemos, únicas formaciones a las que ahora mismo Ciudadanos dice vetar. Pero esto es ficción: el mismo PSOE se ha ofrecido a apoyar unos presupuestos del gobierno murciano a cambio de que rompiese con Vox, y lo han rechazado. Los socios están claros, esperemos que con cambios en algún momento

Resultado de imagen de pin parental eldiario 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Países del mundo: Bulgaria

Bandera búlgara con los colores paneslavos, aunque sustituyendo el azul por el verde. El blanco representa la paz, el verde la fertilidad de...