El este de Europa es
territorio eslavo. Es cierto que hay algunas excepciones, como los húngaros
(únicos en su etnia y en su idioma, que ni siquiera es de origen indoeuropeo),
los rumanos (latinos en origen como releva su propio nombre), los albaneses o
los pueblos bálticos (los estonios tienen relación con los fineses y letones y
lituanos son una rama propia); pero, en general, Europa Oriental es eslava. El núcleo
de ese pueblo se situaba en los Cárpatos en la Antigüedad pero las migraciones
de los pueblos germánicos hacia el oeste hicieron que los eslavos se
expandiesen por todo el este y sureste europeos. Incluso hubo un grupo
destacado de eslavos en la Península Ibérica, en concreto en al-Ándalus y de
religión musulmana, destacando por ser uno de los muchos grupos étnicos que
convivieron (difícilmente) en la sociedad andalusí.
Así, actualmente nos
encontramos con tres grupos de pueblos eslavos: primero, los eslavos
occidentales, que viven entre el mar Báltico, el río Danubio y el Vístula,
entre los que destacan los polacos, los checos, los eslovacos o los silesios. Segundo,
los eslavos del sur, situados en los Balcanes, destacando serbios, croatas,
eslovenos, bosnios, búlgaros, macedonios o montenegrinos. Como dato interesante
hay que destacar que la antigua Yugoslavia significaba “tierra de los eslavos
del sur”. Y, por último, los eslavos orientales, que también son el grupo más
numeroso al incluir a los rusos, ucranianos, bielorrusos, etc.
Países de mayoría eslava en Europa divididos entre eslavos occidentales, orientales y del sur.
Durante siglos
estuvieron divididos (y todavía hoy lo están) pero en el siglo XIX surgió el
paneslavismo, que apostaba por la unión cultural, religiosa y política de todos
los pueblos eslavos. El gran enemigo del paneslavismo en sus primeros años fue
el Imperio Austrohúngaro, que controlaba grandes territorios de mayoría eslava,
y su gran apoyo el Imperio Ruso. Relacionada con estas tensiones estuvo la
Primera Guerra Mundial, iniciada en los Balcanes ante la ocupación
austrohúngara de Bosnia y los deseos expansionistas de Serbia. Una vez
finalizada la guerra, surgieron varios Estados eslavos: Polonia, Checoslovaquia
y, sobre todo, Yugoslavia. En la Segunda Guerra Mundial el paneslavismo también
fue utilizado por la URSS para sumar apoyos en Europa Oriental. Actualmente,
sin embargo, es un movimiento poco atractivo en muchos países al verlo como una
excusa al imperialismo ruso.
A pesar de esto
último, los colores paneslavos sí están presentes en varias banderas de países
europeos, lo que refleja la importancia que llegó a tener ese movimiento. Se trata
del rojo, el azul y el blanco, inspirados en la bandera del principal país
eslavo, Rusia. Todos los países que vamos a ver a continuación tienen estos
colores en sus banderas a excepción de Bulgaria, que sustituyó la franja azul
por una verde.
Escudo de Moscú, posible origen de los colores paneslavos.
RUSIA: Es una bandera tricolor
con tres franjas horizontales de igual anchura (blanca, azul y roja) que data del
siglo XVII y se ha usado desde entonces en Rusia a excepción del periodo
soviético, en el que el rojo era el color por antonomasia. La leyenda señala
que los colores provienen de la bandera de Países Bajos debido a un viaje que
realizó el zar Pedro el Grande a ese país, sustituyendo el naranja por el rojo.
No obstante, esto es una leyenda y los colores provendrían del escudo del
Principado de Moscovia, en el cual aparece San Jorge con una armadura blanca y
montado en un caballo blanco, llevando una capa azul y sobre un fondo rojo.
SERBIA: Es igualmente
tricolor y con los mismos colores pero invertidos: rojo, azul y blanco. Esto se
debe a que una delegación serbia acudió a pedir ayuda a Rusia contra los
turcos, entonces gobernantes de Serbia. Los rusos les prometieron su ayuda y, a
cambio, los serbios les pidieron permiso para usar su bandera. A partir de ahí
hay dos interpretaciones: que los serbios olvidaron el orden de los colores o
que los rusos no les permitieron usar su bandera y, por tanto, los serbios
invirtieron los colores. A la izquierda de la misma se sitúa el escudo del país
con un águila bicéfala con un escudo a su vez y una corona real sobre el
conjunto.
ESLOVAQUIA: En este caso el orden
de los colores es el mismo al ruso: blanco, azul y rojo. Por ello, el uso del
escudo es fundamental para distinguirla de la rusa, situado en el centro a la
izquierda y que muestra un fondo rojo y, sobre él, una cruz blanca patriarcal
sobre tres colinas azules. Su origen está en la primera bandera de una
Eslovaquia independiente en 1939 y fue recuperada con la independencia definitiva
en 1993.
ESLOVENIA: Exactamente igual a
la anterior aunque con una proporción 1:2 y con el escudo nacional en la parte superior
izquierda, que representa el monte Triglav, el más alto del país, en color
blanco y en fondo azul con dos líneas ondulantes que representan el mar
Adriático y los ríos eslovenos, así como tres estrellas sobre el mismo de color
amarillo formando un triángulo invertido. Esta bandera es muy moderna, ya que
fue creada tras la independencia de Eslovenia en 1991.
YUGOSLAVIA: Los distintos Estados
que utilizaron ese nombre entre 1918 y 2006 utilizaron una bandera muy
parecida, con variaciones solo en el escudo (época monárquica) o una gran estrella
roja en época socialista: tres franjas horizontales con los colores azul,
blanco y rojo, tomados de los colores paneslavos. Con la desaparición de Serbia
y Montenegro, último país representante de la idea de Yugoslavia, dejó de
existir.
Última bandera de Yugoslavia de 1992 a 2003 y de Serbia y Montenegro entre 2003 y 2006.
CROACIA: Es similar a la
bandera yugoslava pero con los colores invertidos: rojo, blanco y azul. En el
centro se sitúa el escudo de Croacia, con un blasón ajedrezado con una corona
compuesta a su vez por los cinco escudos de las regiones históricas de Croacia:
Zagreb, Ragusa, Dalmacia, Istria y Eslavonia.
CHECOSLOVAQUIA Y
REPÚBLICA CHECA: La bandera tanto del
antiguo país checoslovaco, existente entre 1919 y 1993, y de la actual
República Checa es igual: dos franjas horizontales de igual anchura, la
superior blanca y la inferior roja con un triángulo azul a la izquierda
coincidiendo con el asta de la bandera. Con la independencia, la República
Checa decidió mantener la bandera checoslovaca. Al principio de su existencia,
Checoslovaquia decidió asumir una bandera con los colores históricos checos,
blanco y rojo. Sin embargo, su parecido a la bandera polaca (de hecho, serían
iguales) hizo que añadieran el triángulo azul, teniendo a partir de entonces
los tres colores paneslavos.
BULGARIA: Es la única bandera
paneslava con un color diferente: cambia el azul por el verde. Así, consta de
tres franjas horizontales con los colores blanco, verde y rojo. El blanco
representa la paz, el verde la fertilidad y el rojo el coraje del pueblo
búlgaro. Las primeras banderas de Bulgaria usaban todos los colores paneslavos
pero, con la independencia del país en 1878, se adoptó la bandera rusa y, para
distinguirlas, se cambio el color azul por el verde como gesto al carácter agrícola
de Bulgaria. Desde entonces la bandera se ha mantenido y los únicos cambios han
sido el uso de diferentes escudos en la parte superior izquierda (y actualmente
no se dispone el escudo del país en la bandera).
OTROS PAÍSES ESLAVOS: Montenegro a lo largo
de su historia ha utilizado también los colores paneslavos en su bandera aunque
desde su independencia en 2006 los ha apartado. Polonia históricamente tampoco
ha apostado por los tres colores ante su enemistad con Rusia, aunque sí tiene
el rojo y el blanco en su bandera. Ucrania al independizarse en 1991 también
apostó por una bandera totalmente diferente al paneslavismo. Y Macedonia,
Bosnia y Herzegovina y Bielorrusia tampoco tienen los colores paneslavos en su
conjunto.











No hay comentarios:
Publicar un comentario