sábado, 25 de marzo de 2017

Hablemos de Eurovisión




Para unos es un evento anual  imprescindible y para otros un horror de otra época que debería desaparecer, mientras que para la mayoría es un festival televisivo sin más. Hablamos de Eurovisión, el certamen musical europeo que se televisa anualmente desde el año 1956, normalmente a mediados del mes de mayo. 

Se trata de una de las competiciones musicales más antiguas del mundo aún en emisión y este año cumple su 62 edición, que también puede ser la más polémica debido al enfrentamiento abierto entre Ucrania, país anfitrión este año, y Rusia. En cualquier caso, a pesar del desprecio que suscita en muchas personas en España, es el festival musical más grande del planeta y tiene una audiencia potencial que puede llegar hasta los 600 millones de espectadores en todo el mundo, ya que se retransmite más allá de las fronteras europeas.
Históricamente, Eurovisión ha primado a la música pop, lo que no significa que no haya habido otros géneros musicales, como el dance, tango, reggaetón, heavy metal, rap, punk, rock o electrónica. Por España incluso ha habido flamenco. 

El festival es organizado por la Unión Europea de Radiodifusión (UER), que no tiene nada que ver con la Unión Europea y trasciende ampliamente los límites de esta. Cualquier miembro de la UER puede participar en el festival, motivo por el que en el mismo han participado países no europeos, a pesar del prefijo “Euro” en el nombre del concurso. Además, en los últimos años se ha permitido participar a televisiones asociadas y no solo miembros, lo cual permitió participar a Australia por primera vez en 2015. 

En el siguiente mapa se puede observar qué países son miembros activos de la UER (azul oscuro) y cuáles son asociados (claro). 
Por tanto, los países norteafricanos más Israel, Líbano y Jordania pueden participar en cualquier momento en Eurovisión aunque no estén ni geográficamente ni políticamente en Europa. En cuanto a los asociados, el proceso es más complejo y solo se ha procedido con Australia debido a que en ese país el festival tenía una importante audiencia incluso antes de participar en el mismo. No obstante, esa apertura a los asociados implica que, tarde o temprano, otros países participen activamente, como Estados Unidos, Canadá o incluso China. 

Por parte de España hay varios medios de comunicación miembros de la UER: Radiotelevisión Española, admitida en 1955 y que actualmente es la responsable de representar al país en Eurovisión; Sociedad Española de Radiodifusión (SER); Cadena de Ondas Populares Españolas (COPE); y Catalunya Ràdio. 

Por lo demás, Eurovisión ha cambiado considerablemente desde sus inicios, en los que estaba circunscrito a los países del núcleo central europeo. En ese entonces, cada país debía cantar en su idioma oficial, mientras que hoy el inglés es claramente dominante como lingua franca. Además, el incremento de países participantes con la caída del comunismo en la Europa del Este hizo que fuera necesario establecer semifinales porque, de participar hasta 40 países o más, el festival sería eterno. 

En verde países que han participado al menos una vez, en rojo países que lo intentaron pero se retiraron antes de la final y en amarillo países que nunca han participado pero podrían hacerlo.


Así, en 1956 participaron tan solo siete países, los que impulsarían en 1957 la Comunidad Europea (cuyo 60 aniversario conmemoramos estos días), es decir, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, más Suiza, país en el que se celebró la primera edición (en la ciudad de Lugano). A ellos se fueron sumando poco a poco más naciones de Europa Occidental. 

En 1957 ante el éxito de la primera edición participaron Austria, Dinamarca y Reino Unido. En 1958 se unió Suecia, en 1959 Mónaco y en 1960 Noruega. En la década de los 60 el festival se amplió al sur y norte de Europa: en 1961 participaron por primera vez España, Finlandia y Yugoslavia (único país socialista que llegó a participar en Eurovisión), en 1964 Portugal y en 1965 Irlanda. 

En los 70 el festival siguió expandiéndose por el Mediterráneo: en 1971 Malta, en 1973 Israel, en 1974 Grecia, en 1975 Turquía y en 1980 Marruecos, única que vez que dicho país ha participado en Eurovisión. Su resultado fue tan malo que el rey Hassan II juró que Marruecos nunca volvería a participar. En los 80 solo dos países debutaron: Chipre en 1981 e Islandia en 1986. 

La gran expansión de Eurovisión llegó en los años 90 y 2000. La caída del Telón de Acero abrió la cultura occidental a la Europa del Este tras décadas de regímenes comunista. Así, los primeros países en ser admitidos fueron los sucesores de la antigua Yugoslavia, país que anteriormente ya había participado. En 1993 debutaron Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia. A estos les siguieron otros países que nunca antes habían estado presentes. En 1994 se produjo el mayor debut desde la creación del festival con Estonia, Hungría, Lituania, Polonia, Rumania, Rusia y Eslovaquia. En 1998 entró Macedonia y en 2000 Letonia. 

En los 2000 continuó la entrada de países del Este y de microestados de Europa Occidental que se animaron a unirse: en 2003 Ucrania, en 2004 Albania, Andorra, Bielorrusia y la federación de Serbia y Montenegro, en 2005 Bulgaria y Moldavia, en 2006 Armenia, en 2007 la República Checa, Georgia y Montenegro y Serbia por primera vez independientes. Como dato curioso, destacar que Serbia ganó en su debut. En 2008 se unieron Azerbaiyán y San Marino y, finalmente, en 2015 Eurovisión permitió la participación de Australia, un país en las antípodas de Europa. 

Las sedes del festival han variado y, normalmente, el país encargado de organizarlo es el que ganó el año anterior. Supone retos pero también oportunidades para mostrar una buena imagen de la ciudad sede y del país anfitrión de cara al turismo. Al principio el festival se celebraba en teatros, salas de conciertos o auditorios pero en los 80 comenzó a ser en grandes recintos como estadios deportivos. La sede más grande hasta la fecha fue en Copenhague en el año 2001, en un estadio de fútbol con capacidad para 38.000 espectadores. Incluso ha habido casos de países que han construido su sede, como Azerbaiyán en 2012, cuando construyó un pabellón con capacidad para 23.000 espectadores. En cuanto a las ciudades que han acogido el festival, van desde grandes capitales como Londres, París, Moscú, Madrid, Ámsterdam o Roma a ciudades pequeñas e incluso un diminuto pueblo irlandés, Millstreet (1500 habitantes), en la edición de 1993 (ver mapa). Solo en dos veces se ha celebrado fuera de los límites del continente europeo: en 1979 y 1999, ambas en Jerusalén. En 2012 fue en Bakú, capital de Azerbaiyán, aunque ese país según la fuente puede considerarse europeo o asiático. En España solo se ha celebrado una vez, en 1969, en Madrid y, más concretamente, en el Teatro Real.
 (Pulsar para ver ampliado)

El sistema de votos también ha cambiado notablemente desde su creación. Al principio eran dados por jurados profesionales y, posteriormente, se permitió votar al público. En los años 2000 esto fue problemático porque los países del Este tendían a votarse exclusivamente entre sí por motivos de cercanía cultural. Así, se decidió tener en cuenta tanto el voto del público como el de jurados por cada país, dando a cada uno un 50 % del peso en el total del voto. En 2016 el sistema volvió a ser cambiado y el voto de público y jurado fue independiente, dándose primero el de los jurados de cada país y después el del televoto en bloque. Esto incrementó la emoción ya que el país ganador no se supo prácticamente hasta el final, al contrario que en ediciones anteriores. Solo en dos ocasiones ha habido empate entre países: en 1969, cuando empataron cuatro países (España, Francia, Reino Unido y Países Bajos) y, al no haber reglas de desempate, se le dio la victoria a los cuatro; y en 1991, cuando empataron Francia y Suecia. Se desempató en base a la cantidad de países que les habían dado 12 y 10 puntos (ya que ambas habían logrado cuatro doces). Finalmente Suecia ganó al haber logrado más dieces. 

Y, ¿qué países han ganado más veces Eurovisión? El record lo ostenta Irlanda con hasta siete victorias entre 1970 y 1996. Llegó  a ganar tres veces seguidas, en 1992, 1993 y 1994. Le sigue Suecia con seis victorias entre 1974 (año de ABBA) y 2015. Por debajo se sitúan:

5 victorias: Luxemburgo, Francia y Reino Unido.
4 victorias: Países Bajos.
3 victorias:   Dinamarca, Israel y Noruega.
2 victorias: España, Suiza, Italia, Austria, Alemania y Ucrania.
1 victoria: Mónaco, Bélgica, Yugoslavia, Estonia, Letonia, Turquía, Grecia, Finlandia, Serbia, Rusia y Azerbaiyán. 

Para la edición de este año se presentan 43 países. Se celebrará en la capital de Ucrania, Kiev, los días 9, 11 y 13 de mayo. Su lema es Celebrate diversity, celebra la diversidad. Y, a pesar del lema, está siendo muy conflictiva de momento debido al enfrentamiento entre el país anfitrión y Rusia. La invasión de Crimea, hasta entonces territorio ucraniano, por Rusia en 2014 abrió una guerra más o menos soterrada entre ambos países en el este de Ucrania. La victoria del año pasado de la representante ucraniana con una canción crítica con la deportación de los tártaros de Crimea por parte de los soviéticos en 1944 no hizo sino aumentar la tensión entre ambas. La elección por Rusia de una representante que había actuado en Crimea (algo ilegal para Ucrania) fue un pulso a Kiev que ha sido respondido con el veto a la participación de la representante rusa. Actualmente siguen las negociaciones entre la UER, Ucrania y Rusia para solventar el conflicto. 

Al margen de la política, ya hay varios países favoritos, y queremos destacar a título personal las propuestas de diez países:
ITALIA con Occidentali´s Karma (Francesco Gabbani)



PORTUGAL con Amar pelos dois (Salvador Sobral)




CHIPRE con Gravity (Hovig)


BÉLGICA con City Lights (Blanche)




AUSTRALIA con Don´t Come Easy (Isaiah)




NORUEGA con Grab de Moment (JOWST)




FINLANDIA con Blackbird (Norma John)




BULGARIA con Beautiful Mess (Kristian Kostov)




SUIZA con Apollo (Timebelle)




FRANCIA con Requiem (Alma)


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