Para unos es un
evento anual imprescindible y para otros
un horror de otra época que debería desaparecer, mientras que para la mayoría es
un festival televisivo sin más. Hablamos de Eurovisión, el certamen musical
europeo que se televisa anualmente desde el año 1956, normalmente a mediados
del mes de mayo.
Se trata de una de las
competiciones musicales más antiguas del mundo aún en emisión y este año cumple su
62 edición, que también puede ser la más polémica debido al enfrentamiento
abierto entre Ucrania, país anfitrión este año, y Rusia. En cualquier caso, a
pesar del desprecio que suscita en muchas personas en España, es el festival
musical más grande del planeta y tiene una audiencia potencial que puede llegar
hasta los 600 millones de espectadores en todo el mundo, ya que se retransmite
más allá de las fronteras europeas.
Históricamente,
Eurovisión ha primado a la música pop, lo que no significa que no haya habido
otros géneros musicales, como el dance, tango, reggaetón, heavy metal, rap,
punk, rock o electrónica. Por España incluso ha habido flamenco.
El festival es
organizado por la Unión Europea de Radiodifusión (UER), que no tiene nada que
ver con la Unión Europea y trasciende ampliamente los límites de esta. Cualquier
miembro de la UER puede participar en el festival, motivo por el que en el
mismo han participado países no europeos, a pesar del prefijo “Euro” en el
nombre del concurso. Además, en los últimos años se ha permitido participar a
televisiones asociadas y no solo miembros, lo cual permitió participar a
Australia por primera vez en 2015.
En el siguiente mapa
se puede observar qué países son miembros activos de la UER (azul oscuro) y
cuáles son asociados (claro).
Por tanto, los países norteafricanos más Israel,
Líbano y Jordania pueden participar en cualquier momento en Eurovisión aunque
no estén ni geográficamente ni políticamente en Europa. En cuanto a los
asociados, el proceso es más complejo y solo se ha procedido con Australia
debido a que en ese país el festival tenía una importante audiencia incluso antes
de participar en el mismo. No obstante, esa apertura a los asociados implica
que, tarde o temprano, otros países participen activamente, como Estados
Unidos, Canadá o incluso China.
Por parte de España
hay varios medios de comunicación miembros de la UER: Radiotelevisión Española,
admitida en 1955 y que actualmente es la responsable de representar al país en
Eurovisión; Sociedad Española de Radiodifusión (SER); Cadena de Ondas Populares
Españolas (COPE); y Catalunya Ràdio.
Por lo demás,
Eurovisión ha cambiado considerablemente desde sus inicios, en los que estaba
circunscrito a los países del núcleo central europeo. En ese entonces, cada
país debía cantar en su idioma oficial, mientras que hoy el inglés es
claramente dominante como lingua franca.
Además, el incremento de países participantes con la caída del comunismo en la
Europa del Este hizo que fuera necesario establecer semifinales porque, de
participar hasta 40 países o más, el festival sería eterno.
En verde países que han participado al menos una vez, en rojo países que lo intentaron pero se retiraron antes de la final y en amarillo países que nunca han participado pero podrían hacerlo.
Así, en 1956
participaron tan solo siete países, los que impulsarían en 1957 la Comunidad
Europea (cuyo 60 aniversario conmemoramos estos días), es decir, Francia,
Alemania, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, más Suiza, país en el que
se celebró la primera edición (en la ciudad de Lugano). A ellos se fueron
sumando poco a poco más naciones de Europa Occidental.
En 1957 ante el éxito
de la primera edición participaron Austria, Dinamarca y Reino Unido. En 1958 se unió
Suecia, en 1959 Mónaco y en 1960 Noruega. En la década de los 60 el festival se
amplió al sur y norte de Europa: en 1961 participaron por primera vez España, Finlandia
y Yugoslavia (único país socialista que llegó a participar en Eurovisión), en
1964 Portugal y en 1965 Irlanda.
En los 70 el festival
siguió expandiéndose por el Mediterráneo: en 1971 Malta, en 1973 Israel, en
1974 Grecia, en 1975 Turquía y en 1980 Marruecos, única que vez que dicho país
ha participado en Eurovisión. Su resultado fue tan malo que el rey Hassan II
juró que Marruecos nunca volvería a participar. En los 80 solo dos países
debutaron: Chipre en 1981 e Islandia en 1986.
La gran expansión de
Eurovisión llegó en los años 90 y 2000. La caída del Telón de Acero abrió la
cultura occidental a la Europa del Este tras décadas de regímenes comunista. Así,
los primeros países en ser admitidos fueron los sucesores de la antigua
Yugoslavia, país que anteriormente ya había participado. En 1993 debutaron
Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia. A estos les siguieron otros países
que nunca antes habían estado presentes. En 1994 se produjo el mayor debut
desde la creación del festival con Estonia, Hungría, Lituania, Polonia,
Rumania, Rusia y Eslovaquia. En 1998 entró Macedonia y en 2000 Letonia.
En los 2000 continuó
la entrada de países del Este y de microestados de Europa Occidental que se
animaron a unirse: en 2003 Ucrania, en 2004 Albania, Andorra, Bielorrusia y la
federación de Serbia y Montenegro, en 2005 Bulgaria y Moldavia, en 2006
Armenia, en 2007 la República Checa, Georgia y Montenegro y Serbia por primera
vez independientes. Como dato curioso, destacar que Serbia ganó en su debut. En
2008 se unieron Azerbaiyán y San Marino y, finalmente, en 2015 Eurovisión
permitió la participación de Australia, un país en las antípodas de Europa.
Las sedes del
festival han variado y, normalmente, el país encargado de organizarlo es el que
ganó el año anterior. Supone retos pero también oportunidades para mostrar una
buena imagen de la ciudad sede y del país anfitrión de cara al turismo. Al principio
el festival se celebraba en teatros, salas de conciertos o auditorios pero en
los 80 comenzó a ser en grandes recintos como estadios deportivos. La sede más
grande hasta la fecha fue en Copenhague en el año 2001, en un estadio de fútbol
con capacidad para 38.000 espectadores. Incluso ha habido casos de países que
han construido su sede, como Azerbaiyán en 2012, cuando construyó un pabellón
con capacidad para 23.000 espectadores. En cuanto a las ciudades que han
acogido el festival, van desde grandes capitales como Londres, París, Moscú,
Madrid, Ámsterdam o Roma a ciudades pequeñas e incluso un diminuto pueblo
irlandés, Millstreet (1500 habitantes), en la edición de 1993 (ver mapa). Solo en
dos veces se ha celebrado fuera de los límites del continente europeo: en 1979
y 1999, ambas en Jerusalén. En 2012 fue en Bakú, capital de Azerbaiyán, aunque
ese país según la fuente puede considerarse europeo o asiático. En España solo se ha celebrado una vez, en 1969, en Madrid y, más concretamente, en el Teatro Real.
(Pulsar para ver ampliado)
El sistema de votos
también ha cambiado notablemente desde su creación. Al principio eran dados por
jurados profesionales y, posteriormente, se permitió votar al público. En los
años 2000 esto fue problemático porque los países del Este tendían a votarse
exclusivamente entre sí por motivos de cercanía cultural. Así, se decidió tener
en cuenta tanto el voto del público como el de jurados por cada país, dando a
cada uno un 50 % del peso en el total del voto. En 2016 el sistema volvió a ser
cambiado y el voto de público y jurado fue independiente, dándose primero el de
los jurados de cada país y después el del televoto en bloque. Esto incrementó
la emoción ya que el país ganador no se supo prácticamente hasta el final, al
contrario que en ediciones anteriores. Solo en dos ocasiones ha habido empate
entre países: en 1969, cuando empataron cuatro países (España, Francia, Reino
Unido y Países Bajos) y, al no haber reglas de desempate, se le dio la victoria
a los cuatro; y en 1991, cuando empataron Francia y Suecia. Se desempató en
base a la cantidad de países que les habían dado 12 y 10 puntos (ya que ambas
habían logrado cuatro doces). Finalmente Suecia ganó al haber logrado más
dieces.
Y, ¿qué países han
ganado más veces Eurovisión? El record lo ostenta Irlanda con hasta siete
victorias entre 1970 y 1996. Llegó a
ganar tres veces seguidas, en 1992, 1993 y 1994. Le sigue Suecia con seis
victorias entre 1974 (año de ABBA) y 2015. Por debajo se sitúan:
5 victorias:
Luxemburgo, Francia y Reino Unido.
4 victorias: Países
Bajos.
3 victorias: Dinamarca,
Israel y Noruega.
2 victorias: España,
Suiza, Italia, Austria, Alemania y Ucrania.
1 victoria: Mónaco,
Bélgica, Yugoslavia, Estonia, Letonia, Turquía, Grecia, Finlandia, Serbia,
Rusia y Azerbaiyán.
Para la edición de
este año se presentan 43 países. Se celebrará en la capital de Ucrania, Kiev,
los días 9, 11 y 13 de mayo. Su lema es Celebrate
diversity, celebra la diversidad. Y, a pesar del lema, está siendo muy
conflictiva de momento debido al enfrentamiento entre el país anfitrión y
Rusia. La invasión de Crimea, hasta entonces territorio ucraniano, por Rusia en
2014 abrió una guerra más o menos soterrada entre ambos países en el este de
Ucrania. La victoria del año pasado de la representante ucraniana con una
canción crítica con la deportación de los tártaros de Crimea por parte de los
soviéticos en 1944 no hizo sino aumentar la tensión entre ambas. La elección
por Rusia de una representante que había actuado en Crimea (algo ilegal para
Ucrania) fue un pulso a Kiev que ha sido respondido con el veto a la
participación de la representante rusa. Actualmente siguen las
negociaciones entre la UER, Ucrania y Rusia para solventar el conflicto.
Al margen de la
política, ya hay varios países favoritos, y queremos destacar a título personal las propuestas de diez países:
ITALIA con Occidentali´s Karma (Francesco Gabbani)
PORTUGAL con Amar pelos dois (Salvador Sobral)
CHIPRE con Gravity (Hovig)
BÉLGICA con City Lights (Blanche)
AUSTRALIA con Don´t Come Easy (Isaiah)
NORUEGA con Grab de Moment (JOWST)
FINLANDIA con Blackbird (Norma John)
BULGARIA con Beautiful Mess (Kristian Kostov)
SUIZA con Apollo (Timebelle)
FRANCIA con Requiem (Alma)





No hay comentarios:
Publicar un comentario