martes, 23 de agosto de 2016

Los Juegos Olímpicos de la Era Moderna (I)



Los Juegos Olímpicos de la Era Moderna nacieron a finales del siglo XIX al albor del entusiasmo de varios hombres, uno en especial: el barón Pierre de Coubertin, admirador de las Olimpiadas de la Antigüedad, las cuales se celebraban en la ciudad griega de Olimpia. 

Entre los años 776 a. C y 392 d. C se celebraron cada cuatro años, con interrupciones, hasta que fueron prohibidas por el emperador romano Teodosio, que los consideró una celebración pagana. En origen eran similares a los Juegos de la actualidad, un gran evento en el que las ciudades griegas, independientes entre sí, participaban en diferentes eventos deportivos, básicamente atletismo, con motivos religiosos. 

El barón Pierre de Coubertin


Los Juegos Olímpicos modernos también se celebran cada cuatro años pero, por lo demás, distan mucho de ser parecidos a los antiguos. También son deportivos, pero con modalidades, quitando el atletismo, de origen muy reciente, con deportes de equipo y, sobre todo, internacionales, siendo uno de los eventos más importantes del mundo. 

Existen dos tipos: los Juegos Olímpicos de Verano y los de Invierno, que existen desde 1924. Ambos se celebran con dos años de intervalo y, curiosamente, los de Verano siempre son en año bisiesto. A estos se suman los Juegos Paralímpicos para deportistas con algún tipo de discapacidad y los de la Juventud para adolescentes. 

El movimiento olímpico está coordinado por el Comité Olímpico Internacional (COI), fundado por Coubertin en su día pero que ha cambiado bastante desde entonces: actualmente está formado por 99 miembros activos, 33 honorarios, 1 de honor y un ex presidente de honor. Su sede está en Lausana, Suiza, y en los últimos años, lamentablemente, está siendo manchado por casos de corrupción muy alejados de lo que debería ser el COI. Sin embargo, a pesar de los problemas y de los escándalos, los Juegos mantienen su posición como primer evento deportivo del mundo y son muy valorados y apreciados, como reflejan las audiencias de cada celebración cada cuatro años. 

En este post vamos a repasar la historia de los Juegos Olímpicos de Verano de la Era Moderna desde su origen en 1894 y su primera edición en 1896, hasta los Juegos de 1956. 

ATENAS 1896 


Primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna, impulsados, como ya hemos señalado, por Pierre de Coubertin. Se vio lógico que la primera Olimpiada fuese en Grecia por motivos históricos, y así fue, en la capital helena, Atenas. La sede fue el estadio Panathinaikó, primer gran estadio moderno y que se vio desbordado por la asistencia masiva, que los convirtió en el evento deportivo más grande hasta la fecha. Se celebraron en abril de ese año y fueron inaugurados por el rey Jorge I de Grecia. 

Así, a pesar de las dificultades, las primeras Olimpiadas desde 392 fueron un éxito y un ánimo para que se continuasen celebrando cada cuatro años. Eso sí, en esta primera edición solo participaron 14 países y deportistas varones. Era el inicio de un evento que no pararía de crecer. Ya entonces EEUU se convirtió en uno de los países más fuertes en el medallero, con el mayor número de medallas de oro, aunque Grecia, la anfitriona, logró el mayor número de preseas en total. 

PARÍS 1900


Segundos y últimos Juegos del siglo XIX. En esa época no existía el actual criterio del COI de rotación continental y, así, en esta primera etapa que vamos a ver en este post de Juegos hay un predominio casi absoluto de celebraciones en Europa. Al principio hubo presiones griegas para que los Juegos fueran siempre en su país por motivos históricos pero las condiciones financieras del país helénico además de las presiones de Coubertin hicieron que se apostase por ir rotando la sede. Como buen francés, Coubertin apostó por celebrar las primeras Olimpiadas en París, pero finalmente fueron las segundas, en 1900. Fueron inaugurados por el presidente de Francia, Émile Loubet. 

La entidad de los Juegos en esa época aún era muy inferior al de otras celebraciones como las Exposiciones Internacionales. Así, estos Juegos se celebraron adscritos a una Expo, por lo que su duración fue larga e irregular: entre mayo y octubre de ese año. Tras el éxito de 1896, 24 países participaron, entre ellos por primera vez España. Por primera vez participaron mujeres, aunque en un número muy inferior al de hombres. Francia dominó plenamente el medallero de unos Juegos que el mismo Coubertin criticó por su poca trascendencia. De hecho, él mismo señaló a posteriori que fue “un milagro” que los Juegos sobrevivieran a esa edición. 

SAINT LOUIS 1904 


Lo peor para el incipiente movimiento olímpico aún estaba por llegar. Los Juegos de Saint Louis fueron los primeros en América, en concreto en Estados Unidos, Estado de Misuri. Se celebraron, como en París, aprovechando una Exposición Universal, por lo que la primera ciudad elegida para los Juegos, Chicago, fue reemplazada a favor de Saint Louis. Se celebraron entre julio y noviembre de ese año y fueron inaugurados por David Francis, ex alcalde de la ciudad y ex gobernador del Estado. 

Asistieron solo doce países y la inmensa mayoría de los deportistas fueron estadounidenses ya que solo 42 fueron de otros países. Debido a los costes de transporte y a la falta de interés la asistencia fue tan baja. A este desastre se sumaron sucesos realmente vergonzosos: en el desfile inaugural se, llamado Día Antropológico, se mostró a los espectadores miembros de razas “inferiores” que competirían en eventos paralelos no oficiales. El mismo Coubertin calificó estos hechos como un espectáculo bochornoso. EEUU arrasó en el medallero, como parece lógico dado que prácticamente compitió a solas. 

LONDRES 1908


En 1906 se celebraron unos Juegos en Atenas llamados Intercalados como respuesta a los desastres de 1900 y 1904. Sin embargo, esta idea de intercalar Juegos en territorio griego acabó por naufragar y, de hecho, actualmente el COI no reconoce como oficial a esa Olimpiada. 

Caso distinto es Londres 1908. Los Juegos volvieron a Europa y Londres realizó una Olimpiada que, tras las ediciones anteriores, puede considerarse que salvó a los Juegos Olímpicos. Originalmente iba a ser en Roma pero la erupción del Vesubio y la destrucción de Nápoles hicieron que Italia renunciara a ellos. El número de participantes volvió a aumentar a 22 países que por primera vez desfilaron con sus respectivas banderas en la ceremonia de inauguración al estilo actual. Fueron entre abril y octubre de ese año (los más largos de la Historia) e inaugurados por el rey Eduardo VII. La anfitriona, Gran Bretaña, dominó con holgura el medallero. 

ESTOCOLMO 1912


En esta edición los Juegos se consolidaron tras el éxito de Londres. Se designó como sede a la capital sueca, y fueron inaugurados por el rey Gustavo V de Suecia. 28 países participaron y el número de mujeres también aumentó. Por primera vez duraron solo unas semanas: en julio de ese año a excepción del tenis, que comenzó en mayo. El medallero fue dominado por Estados Unidos y la anfitriona Suecia, que tuvo mayor número de medallas totales aunque con menos de oro que EEUU. 

BERLÍN 1916

En 1912 el COI eligió como sede a la capital alemana, por encima de otras opciones como Alejandría, Ámsterdam, Bruselas, Budapest y Cleveland. Los Juegos ya causaban entusiasmo y mucho interés, lo que motivó la competitividad de las ciudades por su celebración. Sin embargo, estas Olimpiadas, las sextas, nunca fueron celebradas. La Primera Guerra Mundial, comenzada en 1914, impidió que se pudiesen reunir los países para la celebración de los Juegos en paz. Así, hubo un lapso de ocho años sin JJOO, de 1912 a 1920. 

AMBERES 1920


Tras el parón de la guerra, el COI designó como sede a la ciudad belga de Amberes como homenaje a los heridos en el conflicto y a Bélgica, invadida durante la guerra por Alemania. Fue elegida por encima de Lyon y Ámsterdam y los Juegos se celebraron entre agosto y septiembre de ese año. Participaron 29 países y fueron inaugurados por el rey Alberto I de Bélgica. Por primera vez se realizó el Juramento de los Atletas, en el que se comprometen a participar sin violar las normas y sin hacer trampas. También por primera vez se izó la bandera olímpica, de fondo blanco y con los cinco famosos anillos entrelazados. En el medallero prevaleció EEUU sin problemas, seguido de Suecia y Gran Bretaña. 

PARÍS 1924 


24 años después del fiasco de 1900, París volvía a celebrar los Juegos, convirtiéndose en la primera ciudad en albergarlos dos veces. Coubertin, aún líder del COI, primó a esta candidatura, que fue elegida sobre sus rivales (Ámsterdam, Berlín, Los Ángeles, Río de Janeiro y Roma). Fueron la oportunidad de Francia de demostrar que podía resarcirse de su anterior experiencia y lo hizo, celebrando unos Juegos muy exitosos. Participaron 44 países, un récord para la época, y más de 3000 deportistas (136 mujeres). Fueron inaugurados por el presidente de Francia, Gaston Doumergue. Por primera vez hubo villa olímpica, aunque las mujeres estuvieron alojadas a unos cuantos kilómetros de los hombres. EEUU volvió a dominar el medallero, por encima de Finlandia y Francia. 

ÁMSTERDAM 1928 


Tras tres intentos frustrados, la capital de Países Bajos logró ser sede olímpica con 46 países participando y casi 300 mujeres deportistas. Se celebraron entre mayo y agosto de ese año, siendo inaugurados por el príncipe Enrique, consorte de la reina Guillermina de Países Bajos. En esta edición Alemania fue readmitida tras vetarla tras la guerra. Así mismo se establecieron costumbres que aún se mantienen: encender la llama olímpica en la inauguración y que en el desfile de la misma Grecia sea el primer país y el anfitrión el último. Coubertin no pudo asistir al estar enfermo. EEUU una vez más prevaleció en el medallero. 

LOS ÁNGELES 1932 


Después de 28 años de Juegos en Europa, las Olimpiadas retornaron a América, en concreto a la ciudad más grande del Estado de California. Sin embargo, como ocurrió en Saint Louis, la lejanía de la sede perjudicó a estos Juegos además de los efectos de la Gran Depresión. El número de países se redujo a 37 y participaron casi 2000 deportistas menos. El COI tuvo que ayudar a algunas delegaciones para su asistencia y evitar el desastre total. Se celebraron entre julio y agosto, y desde entonces ninguna edición ha superado los 18 días. Fueron inaugurados por el vicepresidente de EEUU, Charles Curtis. En el medallero volvió a dominar EEUU, esta vez beneficiado como país anfitrión. 

BERLÍN 1936


Olimpiadas polémicas donde las haya, la edición de Berlín 1936 estuvo marcada por el uso que de ella hizo el régimen nazi de Adolf Hitler, que se había hecho con el poder en Alemania en 1933, cuando la ciudad ya había sido elegida sede, superando a Barcelona. Sin embargo, la participación fue mayor que en ediciones anteriores: 49 países, en agosto de ese año. Como no podía ser de otra manera en el Tercer Reich, fueron inaugurados por el führer Adolf Hitler. Fue la ocasión para demostrar al mundo la “grandeza” del régimen nazi. Hitler se dio por satisfecho con el resultado: Alemania primó en el medallero por encima de EEUU. Eso sí, no pudo evitar que el atleta Jesse Owens obtuviese cuatro oros, rehusando a darle la mano (aunque hay que señalar que en EEUU tampoco fue recibido por el presidente Roosevelt). 

HELSINKI 1940 

Los Juegos de la XII Olimpiada debían celebrarse en Helsinki, capital de Finlandia, pero la Segunda Guerra Mundial impidió su celebración. Previamente había sido elegida sede Tokio, pero el estallido de la guerra entre China y Japón en 1937 hizo que Japón renunciara a ser sede, otorgándosela a Helsinki. Unas 60 naciones ya habían confirmado su asistencia en 1939 pero el conflicto más grave de la Historia hizo que resultase imposible, al igual que había ocurrido en 1916. 

LONDRES 1944

Al igual que en 1940 fueron cancelados al continuar la Segunda Guerra Mundial. A diferencia de los de 1940, que estaban casi completamente organizados, los de 1944 directamente ni habían sido preparados debido a la marcha de la guerra. 

LONDRES 1948


Como compensación por cancelarse en 1944, el COI designó a Londres sede en 1948 sin votación. Fueron los primeros tras un largo parón de 12 años. Fueron conocidos como los Juegos de la austeridad, debido a que el mundo estaba aún en plena posguerra. De hecho, muchos británicos estuvieron en contra de su celebración en un momento de crisis y falta de recursos. De esta manera, se utilizaron infraestructuras ya existentes y no hubo ni villa olímpica: los deportistas se alojaron en barracones que habían sido utilizados en la guerra por soldados. A pesar de esta austeridad, destacaron por ser los primeros en retransmitirse por televisión. Fueron inaugurados por el rey Jorge VI. Participaron 59 países: Alemania y Japón, perdedores de la guerra, fueron vetados, y la URSS se negó a participar. Londres fue la segunda ciudad en conseguir dos Juegos tras París. EEUU volvió a dominar ampliamente el medallero.

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